domingo, 28 de junio de 2020

111 Los domingos, cavilar Covilación 25 Del robo, también, del agua Fernando Merodio 28/06/2020

111 Los domingos, cavilar 

Covilación 25 

Del robo, también, del agua 

Fernando Merodio 

28/06/2020 

"Santander se asegura el suministro de agua con la transferencia de cinco hectómetros cúbicos del pantano -del Ebro-" (José Ahumada. El Delirio Montañés. 19.06.2020). 

"(...) ahora que el terrorismo se ha agotado como justificación de las medidas excepcionales, la invención de una epidemia podría proporcionar el pretexto ideal para ampliarlas más allá de cualquier limitación" (Giorgio Agamben, "El estado de excepción provocado por una injustificada emergencia"

El estado de excepción, la fabulosa emergencia y un selectivo control sobre los medios de comunicación, nos obliga, de nuevo, a ser -estupefactos- testigos del más inexacto alarmista conteo diario, uno a uno, de los contagiados entre millones de potenciales víctimas a las que -dicen- un rudimentario bozal e incomunicarse aleja del -también dicen- terrible zarpazo de un brumoso, impalpable virus, generando temor, desconcierto global que sirve para que los de arriba siempre se apoderen de lo que, de algún valor, les conviene, ahora el agua. 

Es cierto que en la Tierra abunda el agua, su volumen total se estima en casi 1.400 millones km3, si bien al ser el 97% salada, no potable para el ser humano, y del 3% restante, dulce, solo un 30/40% es líquida y accesible para el hombre, únicamente 1% del agua total, el de los ríos, lagos, corrientes subterráneas,..., natural o depurada, es apta para el consumo humano, por lo que, siendo un bien necesario y, además, escaso, la lucha contra esa escasez es uno de los grandes retos de cara al -más que nunca- incierto futuro, resultando alarmante, además, su injusto reparto -más de 1.700 millones de personas viven con escasez y estrés hídrico y 3.300, a causa del injusto reparto de existencias mundiales, la presión demográfica, la contaminación, la sequía,... y ahora el cambio climático no disponen de servicios de saneamiento-, lo que, para la OMS, es causa del 80% de las enfermedades en las regiones en desarrollo, anemias, cólera, disentería, dengue, malaria, fiebres tifoideas... y provoca la sobreexplotación/destrucción de los ecosistemas de los que se extrae. 

El vital derecho al agua es, primero, humano, individual y aunque, absurdo, no se cita expreso en las grandes declaraciones -los países que las redactan y firman no sufren el problema-, está implícito en los textos internacionales al ser exigencia para el disfrute de otros, siendo, en segundo lugar, colectivo, de los pueblos, eso sí recogido desde 1962 en la Resolución 1803 (XVII) de la Asamblea General de la ONU y, a partir de ella, en diversos pactos internacionales. 

El uso del agua para fines distintos a la navegación fue regulado en una Convención aprobada por la Asamblea General de la ONU el 21 de mayo de 1997, no entrando en vigor hasta el 17 de agosto de 2014, obligando, desde abril de 2016, a 36 estados, y fijando en su artículo 10 que todo conflicto sobre tal uso se resolverá "teniendo en especial en cuenta la satisfacción de las necesidades humanas" básicas de los afectados, incurriendo en el lamentable y flagrante absurdo -muestra de los concretos intereses que protege la ONU- de situarse dicha Convención por detrás de los acuerdos previos y señalar como únicas obligaciones claras, "cooperar", artículo 8, y "no causar daños sensibles a las fuentes de recursos hídricos, compartidos o no", artículo 7, si bien, la evidente necesidad de cuidar y gestionar de modo sostenible las fuentes de nuestros recursos hídricos hizo que el israelí Simón Peres afirmara: "Hablemos de territorio y haremos la guerra, hablemos de agua y haremos política". 

Todo ello certifica el grave atropello local próximo de que el Ministerio para la Transición Ecológica de la "progresista" Teresa Ribera publicara en el BOE el 16 de junio una Resolución de 27 de mayo de 2020, de la Dirección General de Evaluación Ambiental, con la declaración de impacto ambiental, DIA, del proyecto "Ampliación de la central hidroeléctrica reversible de Aguayo-Aguayo II", en Cantabria”, (ab)usando de la incontrolada devastación que el “confinamiento/estado de alarma” causa en libertades, derechos y estados de ánimo muy consolidados en la -aun lastrada por el miedo que impuso Franco- estructura social española generando, junto a la extrañeza lógica de los ciudadanos comprometidos, alarma, indefensión e inseguridad jurídica en organizaciones locales que, sin ánimo de lucro, defienden el territorio, (pre)ocupadas en frenar los muy graves daños globales que causa el cada día mayor conchabeo de las corporaciones transnacionales -origen del actual caos- con las organizaciones -hoy casi mercantiles- que agrupan a quienes, serviles u opresivos con unos u otros, han hecho de la política su lucrativa profesión. 

Se trata de un proyecto presentado el 16 de agosto de 2011, ¡hace casi 10 años!, sin justificación actual, ilegal y con muy dañino impacto, de llevarse a la práctica, en la vida humana, la biodiversidad y el medio ambiente, lo que exige en su trámite un rigor, información y participación política ciudadana superiores a lo habitual, contrarios a la muy grave evidencia dolosa de que tan importante decisión política, además de incumplir la Ley de Evaluación Ambiental de proyectos, es ilegal y se reinicia, en lóbrego silencio, tras años dormida, aprovechando que los derechos y libertades de afectados e interesados están limitados por un excepcional estado de alarma. 

La extemporánea DIA concede a Repsol, multinacional del gas, no a E.On o a Viesgo como ahora dice la resolución, 10.000 Hm3, más de la mitad de los 19.478 del volumen aprovechable de agua del embalse de Alsa, que regula el abastecimiento a la población, 265.000 personas, y el suministro industrial de la cuenca del río Besaya y, además, el pasado y seco verano, fue utilizado para evitar que sufriera restricciones la ciudad de Santander; de ese embalse, depósito de un bien común escaso, mientras Illa, ministro de Sanidad, represor mayor, y Rufián, independentista enemigo del resto, en medio de “la alarma” provocada por ellos, se rozan, tocan y ríen sin “bozal” en el Congreso (ver página 14, El País, 26.06.2020), ante una sociedad ensordecida por el estentóreo silencio de Revilla, Martín y los ayuntamientos de Santander, Torrelavega, Corrales,…, junto a ecologistas, sindicatos, ciudadanos e industrias, cuando el “progresismo” de la pomposa, hueca y falsa Transición Ecológica pretende regalar, ilegal, a Repsol, cruel transnacional del “sostenible” gas, nuestro agua escasa. 


Al tiempo, evidencia del dolo que lo pudre todo, tres mínimas, sigilosas noticias en la corrupta prensa: “Santander urge a Cantabria una solución ‘definitiva’ para el abastecimiento de agua”, 25.05.2020, “La CHC prorroga la autorización para derivar el agua del embalse de Alsa al abastecimiento de Santander”, 27.05.2020 y, la guinda en El Delirio, 19.06.2020 y como siempre, “Santander se asegura el suministro de agua con la transferencia de cinco hectómetros cúbicos del pantano -del Ebro-“, triunfalista y falso titular de lenguaje pervertido que el interior del texto contradice, ¡casi nada!, pues “(…) está pendiente de que el gobierno aragonés -opuesto- presente su informe, antes de que se elabore el dictamen definitivo, previo a la aprobación (¿) por el consejo de ministros, que podría producirse en julio”, un texto de José Ahumada, -dicen que- periodista, uno más para la magnífica y tétrica “Historia universal de la infamia”, de Borges; y, en torno a todo ello, conviven silencio, silencio, silencio,…, bozales y miedo. 

Lo de hoy con las relaciones sexuales domadas, el bozal, inhibido el contacto,…, recuerda, lo siento, 1933, hace 87 años, a Wilhelm Reich, marxista, autor maldito de títulos tan influyentes en mi juventud como “La función del orgasmo” y “Psicología de masas del fascismo”, vinculando el -en apariencia- misterioso éxito de los movimientos totalitarios, en concreto entonces del nazismo, el fascismo, el comunismo soviético,…, a la represión de instintos en la mayoría, lo que generaba frustraciones y carencias que -los reprimidos- trataban de compensar sumándose a los movimientos autoritarios en que el líder/padre/patrón las suplía a nivel político. Aviso actual del peligro.

domingo, 21 de junio de 2020

110 Los domingos, cavilar Covilación 24 De la seguridad jurídica Fernando Merodio 21-06-2020

110 Los domingos, cavilar 

Covilación 24 

De la seguridad jurídica 

Fernando Merodio 

21/06/2020 

"Marcos predecibles y atractivos que ofrezcan seguridad jurídica" (Petición de Ignacio Sánchez Galán. Iberdrola, en un foro empresarial post-CoV19). 

"Cualquier iniciativa o política pública debe pasar por la creación de empleo, si no habría que repensarla". (Ana Botín en el mismo foro). 

Esa cosa amojamada -más incluso que los restos del naufragio de los partidos y sindicatos de clase- que llaman CEOE y apiña heterogéneas organizaciones y gentes a las que solo cohesiona una -insana- avidez, en medio de las gangas -los saldos- del descacharre global, del pánico en que alguien ha mutado la esotérica CoV19 pone, al tiempo, altavoz mediático de todos sus -asustados/ilusionados- "primeros espadas" con la intención de convencernos de que, en tan caótico -desnortado- estado de cosas, son ellos, "la iniciativa privada" -con el dinero, of course, de todos, público- los que, ¡pánico!, "tienen que liderar nuestro futuro y volver a poner en marcha nuestro país" y por ello reclaman lo que, peligrosa moda, los "progresistas" llaman "consenso", "diálogo social" y, en realidad, es farfolla, imposición del poder, con -falsas- ideas tan abstrusas, vacías, egoístas como los "ERTE", el "apoyo a la iniciativa privada", la "certidumbre fiscal", la "priorización del empleo",... y, en el centro de tal ampuloso poliedro, el tótem, icono de su (in)actividad, lo que ellos llaman "seguridad jurídica" y la pide con esfuerzo su crème de la crème, Garamendi, Botín, Sánchez Galán, Isla, Roig, Entrecanales, Brufau, Antoñanzas,…, listos que nadie sabe aún qué son. 

EL ROTO 21/06/2020

Su repetida -y apremiante- demanda de tal "seguridad" consiste en que, legales o ilegales, no se recurran sus actos y, si son recurridos, sean confirmados; habla, exige la cabeza -lo visible, no algo pensante- del endogámico, prieto, marcial empresariado patrio y nos quiere devolvernos a tiempos de la monarquía romana, anteriores a la república, en que el saber del Derecho como forma de regular -con justicia- las relaciones sociales era un arcano patricio para la plebe, todos nosotros, hasta que el año 462 a.C. el tribuno Terentilio Arsa propuso -impulsó- la elección de cinco hombres que redactaron un código de leyes que sería aplicado por la administración de Justicia, las "Doce Tablas" que, para general saber -y exigir-, se expusieron en el Foro y, como la "Carta Magna" inglesa, 1.215, son base del contractualismo de, con sus diferencias, Hobbes, Locke, Kant, Rousseau,... la Ilustración y la Revolución francesa. 

Los lugares comunes o leyendas urbanas sobre seres especiales que la reciente -y falsa- sociedad moderna llama "emprendedores" recomiendan ir al primer significado del término en los diccionarios de la RAE, "que emprende con resolución acciones o empresas innovadoras" y español jurídico, "persona física o jurídica que desarrolla una actividad económica empresarial o profesional que implica la asunción de riesgos económicos" y a los sujetos a que, con frecuencia, la publicidad mediática aplica, con interesada admiración, el adjetivo para ver cómo "resolución", "innovación", "visión", "tolerancia ante los riesgos económicos", de ellos,... no son notas que los definan, por lo que, según los casos, deben ser sustituidas, en el mejor, por otras neutras, no halagüeñas, pragmáticas y, en el peor, sin matices, por descalificaciones. 

Se inician en pymes o como autónomos, parvularios para "emprendedores", alevines que dan forma a lo más denso del entramado que contrata, aprisca y -de aquel modo- paga la -hasta ahora, al menos- imprescindible fuerza del trabajo, definiendo lo esencial de algo tan fundamental y difícil, objeto de valoración egoísta, que Marx trató, serio, como relación entre "trabajo asalariado" y "capital", o "salario", "precio" y "ganancia" y hoy, -eufemismo o lenguaje pervertido- llaman relaciones laborales. 

Es razonable verlos en la base del tinglado, con ambición de explorar una idea de negocio tras detectar alguna cómoda oportunidad en -lo dúctil y maleable que llaman- el mercado; fase inicial de un proceso que debería acabar en empresa consolidada, con el aventurero "emprendedor" trocado en "empresario" que, frente al osado que se arriesgó a poner en marcha un –posible, dudoso- negocio con final incierto, tendrá la misión de dotar de orden, continuidad y seguridad el movedizo caos instaurado por el "emprendedor"; es evidente que a ambos los impulsa la búsqueda de su ganancia económica, suya, diferencia entre lo ingresado y lo que les obligan a pagar -más sus costes "sociales"- a la básica y -por desorganizada- hoy indefensa fuerza del trabajo. 

La globalización trajo a los personajes que ahora piden "seguridad jurídica", guiñoles bien pagados de las grandes transnacionales, sin alma ni patria, propiedad del capital más amoral y duro, maldito dinero que -cumplida su sucia tarea de consolidar, entre otras cosas, la confusión entre valor y precio- tratan de suplir por el control de nuestros, para ellos, inquietantes, por muy pequeños que sean- gastos, por la trapacera y, desde todo punto, injustificada estructura urdida por el usurero moderno, el banco, cuya cabeza -no referencia a pensar-, el final de la familia predestinada por apellido, Botín, a afanar lo (im)posible al resto tiene el descaro de -no decir- pontificar desde el más sonoro altavoz mediático y con la seriedad impostada de quien quiere ocultar su nada sobre cómo crear puestos de trabajo, dogmatizando que "cualquier iniciativa o política pública debe pasar por la creación de empleo, si no habría que repensarla", sin aclarar, por supuesto, la opinión sobre las iniciativas "privadas" de quien acaba de reducir un 11,52% el número de asalariados de "su" banco en España, tras mandar a casa, ¡con una edad media de 52 años!, a más de 3.000 de los 32.229 que en 2018 fichaban en la cosa que usurpa el nombre de mi ciudad y cerrar al tiempo -¿para mejor servicio?- 1.130 de las 4.365 oficinas que tenía; no fue temporal, pagado con dinero público, ERTE, sino ERE que, como suelen, apoyaron los "combativos", sindicatos que, para parecer que hacen algo, tras cerrar el atropello, pidieron al banco una "mesa" -con canapés y dietas- en la desescalada de la crisis CoV19. 

Para seguir controlando la generación energética, o sea el futuro, Iberdrola, Endesa, Gas Natural/Naturgy, Repsol, Viesgo,…, a los que habría que preguntar si en sus actuaciones impuestas en Iberoamérica y otros lugares del -llamado- Tercer Mundo hubo sobornos, amenazas, denuncias, detenciones arbitrarias, agresiones físicas, hasta asesinatos de opositores indígenas, destrucción de ecosistemas y formas de vida,…, nos proponen una broma macabra, “otro modelo más sostenible”, “que cree empleo estable y de calidad”, un oxímoron, usar -ellos- “los recursos que la UE nos proporcione para transformar la economía y nuestro modelo energético”, la necesidad de “apoyar la industria, la pequeña, la mediana y la grande, en España”, “luchar contra el cambio climático”, del que son principal causa,…, insisto, una broma macabra. 

Frente al sucio interés por su “seguridad jurídica”, que maniata al resto, está la solidez que Kant atribuye a la forma de la ley, a su firme racionalidad general, ajena a los casos concretos, a esos intereses puntuales, a los poderes,… con que ahora, injustos e ilegales, agitan la vida de todos con (in)seguridad, tanto la punta de lanza, la cabeza descerebrada del capital que contrata con imposición, como los políticos de lo que dicen -su- “progreso” que, con totalitarismo normativo y policial, nos tratan como incapaces de pensar lo serio y, tras conocerlo, decidir, actuar, intentan impedir que, una vez valorado, podamos elegir entre la -poca- razón de su "progresista" norma de excepción impuesta y la lógica -esencial- que tiene nuestra práctica de vida. 

EL ROTO 20/06/2020

Coda final sobre el “progreso” político/sanitario/científico.- Meses de virus rampante para una solución progresista/sanitaria/científica, en el siglo XXI, medieval, distancia, bozal, miedo, multas,..., ignorante exhibición totalitaria; dijo Ivan Illich hace ya 50 años que el último avance médico lo trajo Semmelweis, 1860, la higiene, lavarse, mientras “la medicina institucionalizada ha llegado a convertirse en una grave amenaza para la salud” que, ayudada por los políticos, condiciona todas nuestras relaciones sociales.

domingo, 14 de junio de 2020

109 Los domingos, cavilar Covilación 23 De un tarambana peligroso Fernando Merodio 14/06/2020

109 Los domingos, cavilar 

Covilación 23 

De un tarambana peligroso 

Fernando Merodio 
14/06/2020

"Pablo Iglesias es un tarambana que no tiene ni media bofetada teórica y, sin embargo, tiene un puesto con el que puede abrir y cerrar el grifo". (Fernando Savater). 

"Un asesino machista nunca puede ser un buen padre y nunca puede tener derecho a la patria potestad" (Pablo Iglesias, defensa del anteproyecto de Ley de protección a la infancia). 

El filósofo Fernando Savater reedita el libro "Tauroética" y en una rica -al menos para mí, tan ajeno a las corridas como al animalismo- entrevista califica al vicepresidente segundo del gobierno, Pablo Iglesias, con un adjetivo seco, sonoro, "tarambana", al tiempo que avisa, didáctico y útil, de los dañinos fueros que, por -ilógico arbitrio de- la profesión política hoy, conlleva su actual -alarmante vicisitud- canonjía. 

Savater valúa en aquella entrevista la cita de otro filósofo, José Luis Pardo, sobre lo (i)lógico del animalismo: "La animalidad es inquietante. Uno de los remedios más extendidos contra la inquietud es la asimilación, conceder derechos a los animales, es decir, no dejarlos ser lo que son"; por no entender bien a los otros animales -¿mala conciencia?- se les conceden absurdos derechos -hay incluso abrigos para perros- que los desnaturalizan al humanizarlos; daño que causa quien, bárbaro, trata al animal como una persona o, en otro nivel, sobreprotege, como inferiores, a otros humanos. 

EL ROTO 11/06/2020

Sé que Savater es riguroso al expresarse y acudo al diccionario de la RAE para precisar los significados del adjetivo y/o sustantivo, tarambana, empleado para definir a quien, en líquida época de caos sistémico, pretende traernos a España las groseras ensoñaciones populistas de Evita Perón, y encuentro tres, que, claros, definen bien al sujeto político que califica el filósofo: 1. Persona alocada, de poco juicio, 2. Tarabilla, para cerrar puertas y ventanas y 3. Trozo de tabla que se pone al ganado en una pata para que no se aleje; un adjetivo y dos sustantivos. 

Iglesias, en el alto empleo que hoy ocupa se muestra, es cierto, alocado, de poco juicio, en modo coloquial "pisacharcos" insistente, cuya flojera "teórica" -Savater dixit- le lleva a buscar titulares de brocha gorda que impacten aunque digan nada, lo que -al parecer, cree- convendría a la imagen que de él -cree también- se tiene; buen ejemplo de ello es su rotundo aserto parlamentario con intención global en -supuesta, viscosa- defensa de la infancia que, literal, cito arriba de que un asesino -que, además, sea "machista"- no podrá tener "nunca" derecho a ejercer la patria potestad, algo que apunta en dos sentidos, el primero, el del arbitrio totalitario, creer que la posibilidad -no potestad/potestas- ejecutiva de "abrir y cerrar el grifo", le permite robar facultades a quienes, acaso, en el futuro legislen una mayor "protección de la infancia" y a los que, aun más tarde, juzguen hechos en base a lo que -acaso- se legisle y la segunda, la del malicioso, que -al añadir "machista" al adjetivo asesino- parece decir que, si el criminal fuera "feminista", sí podría disfrutar de "matria" potestad sobre sus hijos. 

Previo a los significados 2 y 3, un instante en la convulsión que -aquí hoy- rodea el loable intento de mejorar la "protección de la infancia", torbellino tan expuesto como el generado -y aún vivo- por esa "violencia de género" que priva al hombre, sin razón jurídica, de la constitucional igualdad ante la Ley frente a la mujer, menos indefensa que el niño, desigualdad que llega a aniquilar la esencial regla de la presunción de inocencia; la acción política para proteger a la infancia en relaciones tan humanas como las paterno/materno-filiales, debe ser tratada con pincel fino que dibuje matices, no con brocha gruesa plana que emborrona materiales que el tarambana usa en política, hábito, el de la brocha gorda, que hace que alguien -tan poco sospechoso- como Raúl del Pozo cite a alguien que dice que Iglesias y sus cuates, en vez de (pre)ocuparse creando y repartiendo trabajo, informando que la escasez -ya estructural, pues somos muchos- exige austeridad en todos, bajar el nivel al que vive -por encima de la media- en especial -muy- arriba, ocupar la vivienda lógica en tal igualdad austera, sin piscina individual llena de agua, un bien escaso, no usar con "family old style", 3 bebés y servicio, mucho más territorio del que nos toca,..., acabar con la "casta", alta burguesía pura y dura que demuele la filosofía del -ruinoso- "Welfare State" y, emula de Evita Perón, pretende ocultarlo tras la humillante útil "sopa boba del Ingreso Mínimo Vital". 

En nuestra sociedad, dice Savater, "se han sustituido los grandes temas", que tocan a la mayoría, por otros menores, casi todos ficticios, "que se identifican con grupos de presión pequeños y ruidosos", fuerzas electorales que, gráfico, llama "progresismo de calderilla", aciago, asentado en pactos apañados con quien y sobre lo que sea, que hace mal lo poco que hace y no roza, ni siquiera menciona las dañinas formas del poder real; pequeñas identidades de todo tipo que quieren imponer su interés de parte al del resto, trama egoísta que daña lo que Rousseau llamó "voluntad general", a lo que es aplicable la idea del historiador británico Robert Conquest de que "todo el mundo es de derechas en los asuntos de los que de veras entiende"; como aquí pasa. 

EL ROTO 13/06/2020

"Tarambana" como tarabilla para cerrar puertas y ventanas o trozo de tabla que se pone al ganado en una pata para que no se aleje es sustantivo que define a Iglesias mejor que adjetivarlo "persona alocada, de poco juicio", explica, exacto, su ansia de limitar -evitar si puede- movimientos del resto que no controle él, imponer -salvo al poder real- sus totalitarias normas; todo ello evidente a partir del momento en que, hace ya meses, Paco Guarido, único alcalde de IU en una capital de provincia, pacífico amigo de la "credibilidad" -¿quién la da?- decía que "Podemos -o sea, el tarambana- ha pasado de ir contra la casta a arrodillarse por tener ministerios"... con sueldos. 

Tres ejemplos rápidos en lo sociopolítico, las relaciones humanas y la urgente lucha contra el mal encarnado en -la excesiva acumulación ilícita de- el capital, el primero es ver cómo, tras entrar en la política -bien- asalariada, el aficionado a las tarabillas volcó sus esfuerzos en secar -sustituidos por aquellos "círculos", ceros a la izquierda, que gritaban "podemos"- los enérgicos -inquietantes para el negro poder- movimientos sociales de hace varios años: 15-M, Rodea el Congreso, Ocupa el Congreso, Marchas por la Libertad,..., el segundo, otra vez me mojo, verlo como elefante en cacharrería, lo mismo que hizo -y hace- con al feminismo totalitario que priva de constitucionales derechos al hombre, al tratar hoy a gordos brochazos una cuestión tan seria como es la defensa de la infancia incluyendo la denuncia pública -peligrosa, nazi, que implica a menores- de la mera "sospecha" de un -indefinido- maltrato, nuevo riesgo de "caza de brujas", pues le parecen poco los artículos 259 LECr y 450 Código penal que obligan ya a denunciar pues, siendo odioso lo que, como otros, sufrió James Rhodes, hoy parece improbable que pueda ocurrir algo tan inhumano como lo que el pianista relata al apoyar la nueva ley, que "la profesora que me encontró con sangre derramándose por mis piernas e histérico después de que me violaran de niño", no hiciera nada y no delinquiera, es cosa de humanidad, educación, cultura,.., no solo de más represión legal, y el tercero, de hoy, atañe al núcleo duro de mi pauta de vida, sin talonario ni tarjeta -que no sea de identidad, de la sanidad o el transporte público- para llegar hasta aquí, cuando la PSOE, socia de Evita, trae una proposición no de ley para “la eliminación gradual del pago en efectivo con el horizonte de su desaparición definitiva”, o sea, posibilitar que el peor capital, la usura, el banco sepa -y se lo cuente a ellos- si compramos un paquete de pipas o, aun más peligroso, un libro… y qué libro; creo no excederme ni un pelo si digo que todo ello -anunciado por Orwell- es seria amenaza totalitaria; incluso, si lo vieran preciso, nazi. 

Repito, me acojo al magisterio del filósofo -con el que, nadie dude, no coincido en todo- y acabo diciendo que Iglesias es un "tarambana" que, totalitario, no la izquierda real, tiene hoy la –insana increíble- prebenda de abrir y cerrar el grifo al resto.

EL ROTO 14/06/2020

domingo, 7 de junio de 2020

108 Los domingos cavilar CoVilación. 22 De lo alarmante y la vergüenza Fernando Merodio 07/06/2020

108 Los domingos cavilar 

CoVilación. 22 

De lo alarmante y la vergüenza 

Fernando Merodio 
07/06/2020 

“La crisis sanitaria revela que el sistema es insostenible en lo que respecta a la cohesión social, la falta de igualdad de oportunidades y la inclusión" (Manifiesto Foro Davos 04/06/20). 

"La libertad de opinión es una farsa si no se garantiza la información objetiva y no se captan los hechos mismos" (Hannah Arendt."Verdad y política"

Al tiempo -y (ab)usando- de la insólita devastación que la “alarma” es para libertad y derechos consolidados en la frágil estructura social española, aún llagada por su tibia convivencia, no suficientemente purgada, de 40 años con Franco, los “progresistas” inician con sigilo cobarde notables actuaciones, más políticas que administrativas generando lógica extrañeza en ciudadanos no pasivos e inseguridad jurídica y alarma en sólidas y pequeñas asociaciones, locales muchas, sin ánimo de lucro, asentadas en el trabajo personal y mínima economía de activistas (pre)ocupados por cómo frenar el grave daño global que causa la punible y creciente complicidad de las corporaciones transnacionales -origen del actual caos- y las entidades -cada día más mercantiles- en que, para medrar, se unen los que, siervos u opresores según con quién, han hecho de la política lucrativo afán diario. 

La Plataforma para la Defensa del Sur de Cantabria es una pequeña asociación creada hace 11 años en las montañas en defensa del territorio comunal próximo frente al abuso -creciente- de la política -personificada en el populista legatario de Girón de Velasco M.A. Revilla- y el capital, un abuso visible en el atropello que tapan tras lo que, imprecisos ignaros, llaman transición energética o ecológica, fútiles cambios para que no cambie nada, “gatopardismo” al que la Plataforma, obstinada en la generación distribuida, pequeña, de proximidad con balance neto, adecuada a las necesidades,..., ha impedido que en su territorio común, en 11 años, las corporaciones trasnacionales hayan implantado, pese a intentarlo tercas y con firme apoyo político, implantar ni un solo destructivo inútil aerogenerador gigante. 

En el ámbito de lo general, estatal “progresista”, global, por su ilegalidad, nocivo vigor y carencia de lógica, la Plataforma se fatiga ahora en frenar, entre otras, tres de esas actuaciones político-administrativas que, con sigilo, apariencia neutra, incluso benéfica, avanzan contra el interés general: el Tratado sobre la Carta de la Energía, el PNIEC 2021-2030 y la Ley del Cambio Climático y la Transición Energética. 

El Tratado sobre la Carta de la Energía, de 17 de noviembre de 1994, TCE, es un acuerdo internacional en que medio centenar de países -por España Felipe González- regala a las grandes corporaciones energéticas el derecho a demandar a los Estados por toda regulación que crean empeora sus expectativas de lucro, Tratado que incluye la ilógica y dañina cláusula ISDS. Investor State Dispute Settlement-, "Solución de controversias entre inversores y Estados" que a tan insólito derecho suma la insufrible ventaja de hacerlo, no ante los Tribunales, ante organismos ad hoc de -no fiables- abogados corporativos que llaman "árbitros"; inconcebible cesión que, al parecer y con habitual oscurantismo, quieren revisar el 24 de setiembre en una reunión de ministros de Energía de la UE sobre algo tan ajeno a la aberrante ISDS como es mejorar los planes sobre clima, eficiencia energética y renovables, para consolidar, dicen, los -siempre infringidos- acuerdos de París; Tratado y, en especial, cláusula ISDS tan dañinos para el interés general que sería abominable reforzarlos y no abandonar ¡ya!, Italia lo hizo hace 5 años, lo tan mal firmado en 1994. 

En 2016, con la -teórica- falsa excusa der “energía limpia para todos los europeos”, la UE exigía a los Estados elaborar Planes Nacionales Integrados de la Energía y el Clima, PNIECs, por lo que España lo tiene en trámite, junto a su Evaluación Ambiental Estratégica, EAE, evaluación que, de modo ilógico e ilegal, se solventa con el PNIEC concluso y con tal falta de información, debate y adecuación a demandas sociales que tenemos solicitada en varias ocasiones ante el ministerio de la Sra. Ribera -que ni contesta- la declaración de su nulidad de pleno derecho. 

También, nuestros hiperactivos celadores sin confinar, remitían hace días al consejo de ministros un proyecto de Ley del Cambio Climático y la Transición Energética que, tal como se plantea y en la situación actual, no tiene otra base que su uso como tótem que cubra la apariencia de atender al urgente interés general, siendo, en realidad, superfluo duplicado -con ilógicas diferencias- del PNIEC, junto al que quiere entibar el monopolio de la generación energética concentrada, su transporte, transformación, distribución, venta,... en manos del peor poder sombrío, no elegido, el de las dañinas corporaciones causantes del irreversible caos actual. 

Tres normas con vocación de gran influencia futura, cuya elaboración exige rigor informativo -incluso mayor del habitual- que disipe, si es posible, la grave evidencia dolosa de que el trámite político-administrativo de las tres se haya iniciado al tiempo, oculta, repetimos, en la excepción que limita serios derechos y libertades, el estado de alarma, más alarmante si cabe -y vergonzoso para una sociedad como la nuestra- al ver a muchos miles de ciudadanos, con o sin mascarilla, unidos en Minneapolis, New York, Washington, Chicago, Paris, San Francisco, Londres, Estocolmo, Berlín, México, Nueva Zelanda, Hong-Kong,..., ocupando calles en defensa de sus derechos civiles, al tiempo que los aquí llamados "progresistas" -y su inane, (in)útil oposición-, incapaces de dotar a los sanitarios de medios seguros de trabajo, fijar con precisión el -por su incapacidad- excesivo número de muertos del Covid19 o explicar por qué España es el segundo país del mundo en que mayor es tal exceso, se esfuerzan, por contra, en mantenernos separados por -dicen- profilaxis e intentar callarnos -desde que los hay- con bozales, (pre)ocupación esencial de ellos y esa policía que, rigurosa, aplica la "ley mordaza", de la que aún culpan -¿admitirán, niños malcriados, alguna responsabilidad suya la mercantil PSOE y los nuevos ricos populistas?- a Rajoy. 

EL ROTO 07/06/2020

Al tiempo, los -mes a mes bien pagados- políticos se afanan en condicionar, sin duda, el inmediato esencial trabajo profiláctico, ese sí, de jueces y tribunales, usando subvencionados medios afines para enzarzarse en culpar al otro de -los muertos de- lo tan mal hecho al no suministrar el material preciso al personal sanitario ni la atención médica a los más ancianos, confinados en estacionamientos por la familia moderna o realizando -incluso jueces tertulianos- ignaras valoraciones jurídicas sobre si el hecho de que Irene Montero, insoportable, increíble, inútil ministra, conociera antes del 8-M por su nombre al dañino bichito "coronavirus" debió hacerla pensar (¿) en no celebrar la -para ella- esencial algarada contra los hombres o definiendo, increíble, Jorge M. Reverte al FRAP como antifranquista, no terrorista, pese a que el grupúsculo infiltrado por la policía, además de 6 muertos, uno a cuchillo, causó -un muy útil, acaso pagado- daño político al entonces crucial PCE u opinando 18 -solo- catalanes el pasado martes en El País, seguidores de “la ceja”, con contenido y motivos afines al título, "Hablar bien de este Gobierno" o haciendo pública su siniestra desfachatez el Foro de Davos, “selecto” grupo de políticos internacionales, plutócratas, intelectuales y periodistas, causa en comandita de la actual catástrofe, intentando ponerse al frente del duelo en el caos y "establecer un sistema de cooperación mundial inteligente que funcione (...) para hacer frente a los desafíos de los próximos 50 años" u ofreciendo un “emprendedor”, catalán por supuesto, en los medios “mascarillas de diseño bordadas con tu logo o marca”, o insistiendo, tras la catástrofe, en defender la falsa unidad, el pacto con cualquiera para sobrevivir, o… ponga cada cual lo que quiera. 

Todo ello y muchas otras cosas son, además de muy alarmantes, una vergüenza.