sábado, 30 de mayo de 2026

Lo cotidiano 159 De (anti)capitalismo, Nerón y su lira Fernando Merodio 30/05/2026

Lo cotidiano 159

De (anti)capitalismo, Nerón y su lira

Fernando Merodio

30/05/2026

Es un bello, espectacular caos, recuerda a Nerón, su lira -similar a la- griega y Roma ardiendo e invita, por salud mental, a opinar con pausa abstracta y leves citas a lo real, agarrándose a cómo, cuando el socialismo era comunismo y el anarquismo libertario, Nietzsche se oponía a la reaccionaria tendencia que dice que nihilismo -rechazo político a la autoridad- es algo etéreo o religioso, convirtiendo al que se resiste al pensar dominante en simple afiliado al ateismo o a un destructivo “partido de la nada”, sin pericia o razón, suerte de refugio que el sistema califica(ba) como patología, a lo que, reitero, se oponía Nietzsche, asegurando a fines del siglo XIX que nihilismo sería “la historia de los dos próximos siglos”, culto a la nada y voluntad de negar la vida, mientras inquiría “¿Es esto la vida?, diré a la muerte”, “¡Muy bien! ¡Pues que vuelva a empezar!”, análisis de la realidad nacido de una visión moral del mundo, logrando que incluso Adorno, filósofo marxista, afirmara que todo pensador debiera responder a la cuestión de si es nihilista con un contundente “demasiado poco”, pues “mientras el mundo sea lo que es, todas las imágenes de reconciliación, paz y tranquilidad se parecen a la de la muerte (...), así que “honrar el pensamiento es defender lo que se llama nihilismo”, planteamiento que gana relevancia hoy a partir del desconcertado terror que generaron los atentados del 11-S, alumbrando un poder de “otros”, libre, que hizo a autores como André Glucksmann volver al concepto más reaccionario, inexacto e injusto de nihilismo, usándolo para (des)calificar los actos de quienes usan ese poder que -de otro contra nuestro interés- nos aterroriza y hace tambalear la obscena, abusiva, ilógica realidad política que desprecia a quien se define nihilista, “anti -lo sucio de- el sistema, por lo que, asido a la autoridad intelectual que atribuyo a Nietzsche, me enfrento a la cómoda, reaccionaria idea que él combatió, pues el problema es, sin duda, el enloquecido sistema, no quien a él se opone. 

El Roto  23.05.2026

Y si llevas la contraria, te llamarán nihilista

“La izquierda debe ser ante todo anticapitalista”, lo sé y, a partir de ello, de la triste y bella situación, como Rossana Rossanda, figura intelectual que creó el diario marxista Il Manifesto y -“nacional populismo postberlusconiano- (des)calificaba la aparición en el escenario político del -llamado- Partido Democrático,PD, ¡cuánta mala conciencia progresista oculta tal nombre!, un partido -decían- de izquierda, al que Rossanda, sólida anticapitalista intelectual marxista con radical exigencia sociopolítica, ni siquiera criticaba, limitándose a decir: “¡No me interesa...!”; sin siquiera rozar la reformista tibieza de eso nuevo/viejo, que -acostumbra- avalar su -fingido- izquierdismo con votos o el -interesado- apoyo de la CGIL, organización sindical cómoda -como, hoy, todas- para el capital, burocrática, débil, subsidiada que ni siquiera rechaza a los más -en exceso- siniestros de la diestra, justificando la filósofa -con sólido criterio que aplaudo- no renunciar, frente a lo de aquí ahora, a ninguno de los -viejos, serios- postulados de la izquierda “anti”, -muy- opuesta al maldito pacto, “punto inestable que en política “tiende a escorarse a la derecha”.

Avanzo hacia hoy y veo que el capitalismo, frente al que la filósofa exige una actitud “anti”, es, para sus -arbitrarios- profetas, modo de producción que, a partir del “maquinismo” y la –llamada- “revolución industrial”, en Europa, y luego en los USA, rompió con la sociedad feudal pero -también- organizó su siniestra economía en torno a la laxa idea de un mercado -que dicen- libre, en que el trabajador vive de (mal)vender su fuerza de trabajo y el capitalista acumula plusvalías con lo que produce la tierra y la fuerza del trabajo -ajeno-, cómoda destilación de la -forzada- reforma luterana, es especial su modo calvinista, afiliado a la realización personal creando riqueza con -espíritu de- trabajo y ahorro, como explica Max Weber en La ética protestante y el espíritu del capitalismo, clásico en que la religión lo justifica todo, sobre todo la -injusta- compraventa del (es)fuerzo ajeno o el egoísmo individual cierto para enriquecerse con la plusvalía/ganancia que genera la fuerza del trabajo de otro, uniendo tal -ilícita- riqueza a la -ideal- condición de “predestinado” triunfador que se atribuye al que se enriquece para, uniendo religión y capital, grabar tal engaño a sangre, pecado y fuego en nuestra -torturada- mente y -casi- en nuestro código genético, evidente, escueta explicación del sistema socioeconómico capitalista -y su falaz justificación religiosa o laica- que propicia convivir con ello, aceptando su -fingida-bondad -o su índole, preciso, de mal menor- con que el capital -y sus medios- hoy blinda al -muy- bien alimentado monstruo que abusa de la propiedad privada -injusta- de los medios de producción, el régimen de mercado -que dice- libre y hacer que todo lo útil para producir -instalaciones, maquinaria, fuerza de trabajo,,...- genere -solo al dinero- ganancia con el sucio mecanismo del plusvalor, adherido -siempre- al capital para convivir con ello en forma de -aquí hoy- Sánchez el presidente proxeneta Malo y lo que para todos son sus pactos con extrema derecha, masa informe, derecha, -lo que dicen- izquierda, parásitos/extrema izquierda, golpistas, irredentos del tiro en la nuca, recogedores de fruta caída,…, lo que solo admite dos valoraciones de quien, tras pensarlo, no vea la certeza que didáctico, claro establece Marx: o, por interés, cree beneficiarse o, incluso peor, es idiota.

El Roto  28.05,2026

Lo enseñan desde la escuela

La tétrica evolución del capitalismo -la locura de aquí ahora son personalizadas formas de egoísmo individual en una sociedad laxa- lo ha conducido al precipicio tras su fase superior que, por mucho que moleste a la derecha y a los acomodados usuales de -un ejemplo- nuestro “psoecialismo”/progresismo sin siquiera pensamiento único, no tiene un término definitorio más exacto que imperialismo, nueva forma de esclavitud, generadora de las potencias actuales o las viejas, caducas, España, Portugal, Países Bajos, Francia,… agravando su injusticia con el sutil motor simple que diseña Wright Mills en Los orígenes de la Tercera Guerra Mundial: “(...) abrir mercados para la exportación de artículos de consumo excedentes y emplear el país colonial como productor de materias primas que la nación industrial necesita para su manufactura”, a partir de lo cual Lenin, que tantos errores cometió, lo definía exacto en cinco puntos: 1) elevada concentración de producto y capital que hace que las grandes empresas controlen economía y política, 2) (con)fusión del capital industrial y el económico en la -muy- poderosa oligarquía financiera, 3) libre -dicen- circulación de mercancías y capitales, 4) monopolios internacionales y 5) reparto del mundo entre grandes potencias, en medio de hambre, injusticia, desigualdad,..., que el abuso hace fácil y el egoísmo posibilita al desaparecer el filantrópico tinte que sus más beatíficos profetas le atribuyeron en origen.

Nerón, Sánchez el Malo, Trump o quien cada uno quiera, rodeados de “progreso

Coda sobre Feltrinelli, Quijano Alonso y la lira de Nerón. Lo dicho y lo que sufrimos exige ac(tua)ción de los “anti”, esos nihilistas que, en legítima defensa frente al caos global, llegan hasta morir, como Giangiacomo Felltrinelli, editor de El Gatopardo, al que explotó un artefacto con el que pretendía dejar medio Milán sin electricidad, metáfora de hartazgo ante la brutal exageración del “progreso” capitalista, apoyado, aquí, en el mínimo director regional de medio ambiente, un tal Quijano Alonso, apellido inverso al del ingenioso hidalgo que, facilitando el abuso del capital, va camino de acabar -no en la cama como el de La Mancha- entre rejas y, valiendo más una imagen que mil palabras, acudo -es lo de aquí hoy- a la de Nerón -“omnímoda fuerza atroz”- con siervos, ”progresistas”, ejército,…, su lira y horrísona voz, excitado por el incendio de Roma u oir/ver a Pepa Bueno, Intxaurrondo, Cintora o Javier Ruiz y su fifty fifty Santaolalla okupando -como otros las privadas- TVE o intuir a Leire saltando de la “aBotinada” Vega de Pas a La Moncloa… y así pasa lo que pasa -cuesta incluso mentarlo-,llegando aleer atónito en El País a Iñigo Urkullu, antiguo lehendakari cateto que nos succionó abusando del débil Malo “progresista laico” hoy más papista que el papa, criticar ¡lo identitario! en política y urgir “un dique cívico”, ¿acaso un “lager o campo de concentración?, sin aclarar donde estará cada uno…, temiéndome lo peor. 

sábado, 23 de mayo de 2026

Lo cotidiano 158 De levedad del ser y perversión del sistema, insoportable(s) Fernando Merodio 23/05/2026

Lo cotidiano 158

De levedad del ser y perversión del sistema, insoportable(s)

Fernando Merodio

23/05/2026

Como casi todo hoy, es excesivo el ruido del pasado domingo, previo a que hicieran público lo del -inclasificable- de la Z o la ceja que, con dinero de todos, repartió -su mayor mérito- subsidios hasta dedicarse -según dicen, en exceso- a llevárselo para él y sus próximos, gritos con que unos -preocupados- apoyaban al “progresista” presidente -que se beneficia de la prostitución o el abuso sexual de otros- proxeneta, rodeado de -es lógico- puteros, capital, rémoras, egoístas con banderas, TVE, Prisa, Vocento y otros que, procaces, exultantes anuncian que esa Vox, “extrema derecha” que -interesados- ellos nutren, limitará, como en Extremadura, Aragón o Castilla y León, la acción “política” de -también dicen- la “derecha pepera” en Andalucía, donde, frente a los 57 escaños del resto, tiene 53 y, pese a ello, perdió -de nuevo dicen- las elecciones, al tiempo que aquí, en Santander, se aturde al resto con -parte de- toda la ciudad en la calle -eufórica- porque la veleidosa cosa Racing -participante en- un deporte/juego divertido, hoy poco fiable, ha subido -en casa, me alegré por mi ausente padre, el matemático/presidente que, desde, ¡uf!, la modestia y, sin duda con las endorfinas disparadas, se pasa de frenada para decir lo de abajo, el entrenador y quienes en masa intentan olvidar otras cosas- a una “división” superior, más corrupta, que reparte más dinero que la segunda -o como se llame ahora- en que está, sin que, perverso, El Delirio -u otro- dedique una sola línea -sin mentir- a narrar la -esa sí- relevante victoria del -razonado, lógico- querer de unos pocos “ciudadanos de pueblo” contra el brutal -mucho- poder del capital/dinero que -apoyado, sobre todo, por la ristra que arriba encabeza Sánchez el Malo y los catetos de aquí, sin razón plausible intenta dañar -el territorio y, en él, a todos- con un insoportable caos eólico, lo que -yo al menos- veo peligroso riesgo de perversa levedad al comportarse y opinar,

El Delirio Montañés 19/05/2026

Sebastián Ceria | Máximo accionista del Racing y presidente de la Fundación RRC

«El Racing, desde la modestia, no tiene solo un proyecto de estadio; propone un proyecto de ciudad»

Una vez consumado el ascenso, Sebastián Ceria no fija objetivos, pero sí ambición, mientras agradece el cariño de la sociedad cántabra

Supongo son endorfinas disparadas, pues el estadio no es suyo y la ciudad mucho menos

Todo lo anterior prueba nuestra evidente levedad, falta de exigencia personal, social, cultural, política,…y, aquí, la del matemático/dueño de la cosa Rácing que, vaya a saber cómo, intenta abusar de ella y, así, de nosotros, afirmando Milan Kundera que el hecho de ser tan poca cosa y vivir solo una vez -y, además, tan poco tiempo- hace que, desde nuestra -relativa, difícil, teórica- libertad para actuar, sea arriesgado elegir entre compromiso, ser responsables, serios, solidarios o, como la gran mayoría, optar por una vida leve en la que, al ser tan poca cosa y, finitos, acabar al morir, no seamos serios al hablar/escribir o, sobre todo, al obrar, enfrentados al mito del “eterno retorno” con Friedrich Nietzsche, en que, si la vida se repitiera, frente al vacío y falta de interés de la real, finita, única, recordar lo hecho -avisa Kundera en “La insoportable levedad del ser”- acabaría siendo, por exigente, insoportable para cada uno en lo personal, social, político,…, al tiempo que leve, odiosa, poco gratificante, inútil para el resto

Levedad opuesta a lo que hizo Oppenheimer, “genio progresista” que nos acercó al precipicio

Al tiempo que releía a Edgar Rice Burroughs y su -apasionante- “Tarzan of the Apes”, 1912, Tarzán de los monos, primer volumen de los 20 de la saga, íntegramente gozosa, arrumbada en lo más alto de la esquina de uno de mis relajantes depósitos de -aquella extraña, vieja cosa- libros, vi en TVE “Oppenheimer”, complejo razonamiento sobre cómo se gestó la “bomba atómica” con ayuda de las -útiles- amenazas -primero- del nazismo y -luego- del comunismo, similar a lo que, cutre, aquí ahora nos brinda ¡un juez! sobre aquel grotesco ZP de las hijas góticas que -muy propio de su (i)lógica- tras exhibirlas en la White House, intentó ocultárnoslas y hoy -de nuevo sorprendente, (i)lógico- las publicita -igual de extrañas, mayores, más gruesas- en el centro de una serie de raros nombres/nada, sin asalariados, Whathefav, Inteligencia Prospectiva, Análisis Relevante, Gate Center, Voli Analítica, Caletón, Summer Wind,…, que tomo de El País y, a partir de un tal Julio Martínez Martínez, traslada muchos -de momento- cientos de miles de euros desde lejos -Plus Ultra- a la cima de una pirámide en la que el faraón es -pasmando, dicen, a algún marciano- aquel extraño Bambi, presidente de la Zeta y la Ceja que, sin resolver nada, habló de Violencia de Género, “su” Igualdad, Memoria Histórica, Matrimonio Homosexual,… para concluir presumiendo -solo él- del final de ETA, dejándonos, tras salir por piernas y aplicar una política económica neoliberal ortodoxa, “Bajar impuestos es de izquierdas”, en monumental quiebra y, tras un tiempo de -raro- silencio, imitando a Jimmy “peanut” Carter, entrar en el avispero latinoamericano, en especial Venezuela, su petróleo, drogas, oro,… con ciudadanos no libres, con hambre cuyos cimientos, amigo de Isidoro/Felipe, facilitó al populismo el fugado delincuente “sociolisto” Carlos Andrés Pérez.

Aquí ahora, no hay gente -yo, al menos no la conozco- como Oppenheimer pero, como él, se sufre a diario -y se agrava- una nociva, dañina “caza de brujas”, en forma de, dirigida, -muy- nociva violencia de -junto a la sempiterna, egoísta, poco sorpresiva derecha- variopintos tipos tan -objetivamente- poco fiables en sus categorías como la de, turbador nonagenario, José A. Martín Pallín, fiscal, magistrado emérito del TS -de allí sale- que para explicar, ¿justificar? lo que hace- redunda, ¿(im)preciso?, que aún es -juez- para -¿el resto no?- la democracia, experto en  opinar, Javier Pérez Royo, catedrático de, ¡uf!, constitucional, al que vinculan al -yo no lo veo- viejo PCE, o la de Benjamín Prado, Javier Aroca, Gonzalo Miró, Antón Losada, Ignacio Escolar, Javier Maraña,… agitadores del régimen “liberal-progresista” y un interminable etcétera que -es evidente- vive opinando sin aportar nada o la de los que en la cima de la lumpen convicto/confesa (in)comunicación -de los medios- que llega a resbalar en el proceloso riesgo de la sanción penal, Jesús Cintora, Javier Ruiz, Prisa/TVE y su joven fifty fifty Sarah Santaolalla que -si no se piensa mal- resultan inconcebibles, una situación tan grave que Joseph M. Oughourlian, millonario francés, armenio libanés, fundador del pequeño fondo de inversión boutique Amber Capital, con sede en Londres, que genera influencias, no puede, tan influyente, convivir, ahora en “su Prisa”, así de grave es la cosa, ¡con Angels Barceló! pues, en la dura batalla por intentar demostrar cosas tan peregrinas como que ZP no influyó en el Consejo de gobierno que decidió el rescate, préstamo o como ellos quieran decir del gasto de 53 millones € públicos en Plus Ultra Líneas Aéreas, que el dinero cobrado  por el influyente y sus hijas es salario justo por trabajos realmente realizados, que el cúmulo de sociedades instrumentales empleadas es normal en el tráfico económico empresarial, que la información que suministra y las conclusiones que extrae el Auto del juez son excesivas, lawfare, ilícita guerra jurídica, que la relación entre el expresidente y el actual es irrelevante,…, que, como lo de Ábalos, Koldo, Cerdán,…, los del Peugeot, lo es también todo lo hecho con el deficiente hermano de Sánchez el Malo o el reparto/despilfarro de fondos europeos, bienes y personal público- por la bachiller catedrática, esposa del presidente de gobierno, hija/beneficiaria y administradora del dinero de la explotación de otros por un proxeneta es habitual, que todo ello es normal en todas las casas, no solo en el palacio -franquista, no olvidar- de La Moncloa.

El Roto  18.05.2026

Pero, ¿queda alguien que aún sepa escribir?

Coda sobre datos y agua escasa.- Vuelvo a los medios de (in)comunicación y a un escribidor/plumilla, El Deliro Montañés y Daniel Martínez, a los que enviciados, ignaros da igual 8 que 80 y, paralizado -por grave agresión ilegal- el polígono industrial P.E. El Escudo, ahora dedican una nueva plana a otra salvajada que aumenta el -injusto, arbitrario- poder de la famiglia Botín, en este caso de segundo apellido, Morenés Botín que, pretendiendo adueñarse de nuestros más importantes datos -y, por supuesto, usarlos en su beneficio- necesita algo que El Delirio calla, el territorio de todos, Lenin lo advirtió hace más de 100 años, energía, agua escasa y sobre todo medios fieles y vecinos sumisos, domesticados o reprimidos por quienes mandan, que ahora sabemos es el nazional-progresismo, que pacta -lo explica muy bien Giorgio Agamben- con cualquiera o sea que, pues ya no hay izquierda, con populistas, liberales, derecha, centro  golpistas, fratricidas,…, ¡qué más da!, para multiplicar por 3,5 lo que genera engendro de abajo, dejando, además, sin agua al resto, cerrando medio y plumilla la canallada/mentira con un insulto, la obra, que no tiene autorización y le falta mucho, es más ilegal, incluso, que El Escudo, pese a lo cual, titulan: “La UE entrega los 180 millones para la ampliación de Aguayo y Repsol espera iniciar la obra este verano”. Siendo cierto lo de la levedad y la perversión del título, lo de ZP es filfa. ¡Viva la juerga!

sábado, 16 de mayo de 2026

Lo cotidiano 157 De política, energía, centros de datos y capital Fernando Merodio 16/05/2026

Lo cotidiano 157

De política, energía, centros de datos y capital

Fernando Merodio

16/05/2026

Hace un año, no la empresa, Eduardo Arasti, inexplicado quiste, vitalicio consejero de industria PP, junto a, ¡no va más!, María José Sáenz de Buruaga, presidenta en turno cuatrienal del mínimo gobierno próximo por tal mercantil/partido, catequizaban ufanos a ignaros diputados sobre el estrago -llamado- Campus Tecnológico de Centro de Datos “Altamira”, colosal, maligno futuro negocio -¡control, poder real y dinero!- del capital, apoyados por Vocento, El Delirio Montañés y sus plumillas, que -aún hoy- sin vergüenza expolian el derecho a informar de todos y, punibles contra la Plataforma,  loan la fantasmal, tullida matriz añeja castigada por ilegal, polígono industrial P.E. El Escudo, molde de falsa, nociva política eléctrica, falseando que la cruel ruina Altamira nace en Stoneshiel -Escudo de piedra- Capital, cosa socialmente baldía, plusvalías millonarias para sus “padrinos”, Juan Pepa y Felipe Morenés, de segundo apellido -en voz muy baja- Botín, como su madre, Ana, y su abuelo y bisabuelo, Emilios.

Aquí hay caos eólico y centros de datos, otra de las benefactoras funciones del banco

Jim Hawkins, cuya historia relató Stevenson en Treasure Island, La isla del tesoro, era hijo huérfano de los dueños de la taberna Almirante Benbow, pobre, listo, audaz niño que asimilo a la cara de Bobby Driscoll, lo mismo que “Long” John Silver, John Silver “el Largo”, pirata pata palo, tiene para mí la de Robert Newton, ilusionantes tipos de la película que, con 7 u 8 años, veía desde “el gallinero” del cine Coliseum, recién reabierto tras su incendio, mientras pongo hoy las que quiero al resto y añado algún dato que extraigo de los grabados del libro en que leí la insinuante historia, sorprendido al ver cómo John Silver, pirata cierto, y, como tal, mentiroso, era taimado y cruel pero -humano- inquieto -mucho al parecer- por su vejez, de modo que no solo mata para robar, sino que además ahorra, guarda y acumula -igual que su alter ego, dueño del banco- lo robado, como también me sorprende que el señor Trelawney, aristócrata que financia el viaje a quienes buscan el tesoro y, fariseo, critica los modos bucaneros, corsarios de Flint, pero no duda en partir el botín -sustantivo justicia poética para un apellido de mi tierra- sin devolver nada ni analizar su origen y, noble rico, llevarse la parte del listo o que el doctor Livesey, burgués, piense, más o menos, como su amigo el noble o que el loro de John Silver repita, papagayo, las consignas del poder que le alimenta, el pirata pata palo, ladrón, asesino que ahorra, aprendiz de banquero, un loro que podría ser -buen- director de sucursal bancaria, mientras la goleta que fletan quienes -para ellos- se adueñan de -añejos- pillaje y crímenes de, leyenda, Flint se llame -con intención- Hispaniola, comprobando que Jim Hawkins, narrador niño que engaña -sucesivo- a sus jefes, al noble y al -anuncio de- burgués, Trelawney y Livesey, como a su -no enemigo- maestro, John Silver, pirata pata palo, todo, repito, muy ambiguo, tanto que el relato que Stevenson regala, no cuantifica, ni siquiera cita lo de Jim en el reparto, ambigüedad maliciosa que hoy exige cábalas para sacar conclusiones, relativas -todas ellas- a tesoros, Data Center, Stoneshiel Capital, Morenés Botín o Altamira, “democrático” nombre que -dicen- suplió a, “franquista”, General Dávila, popular calle en que Rosa y yo nos gozamos más de medio siglo.

Mi maravillosa “isla del tesoro” y, a partir de ella, hasta hoy, el resto

En efecto, ahora -unos pocos como ese Morenés Botín y otros caínes- sin más meta que el dinero trocado en capital, cutres, llaman “isla del tesoro”, con altavoz mediático de escribidores, plumillas de Vocento/El Delirio Montañes y político de, inexplicables, inclasificables Buruaga, Arasti, Media,…, asalariados nuestros, a los -al menos para mí- muy recientes “Centros de datos” que, cursis, dicen “campus”, enormes superficies de -selecto- territorio -Lenin lo anunciaba en 1917- expoliado por alumnos -o fallidos- de las ocho elitistas universidades Ivy League, noreste USA, algunos muy tontos y casi todos nada aconsejables, territorio sembrado de edificios -no saben otra cosa- y lleno de cuadrillas de programados -como ellos- ordenadores que emiten penoso calor y exigen costosa refrigeración, en especial agua muy escasa, al tiempo que emiten penosa “cacofonía de zumbidos, ronroneos, chirridos audible a kilómetros de distancia veinticuatro horas al día”, diciendo “megacampus” a los que más energía exigen, aviso de que -si no lo evitamos- “Altamira” -nombre de la célebre cueva que, falsos, dicen descubrió un antecesor del tal Morenés Botín- exigiría -y, sin duda, sería más- los 500 Mw de energía eléctrica que generarían 5 polígonos eólicos como ese ilegal P.E. El Escudo que no son capaces -y ya es imposible- de implantar aquí para, entre serviles aplausos de Buruaga, Arasti, Media,… y el MITERD de la PSOE en Madrid, llamarlo corazón de la economía digital e inteligencia -no tienen otra- artificial para pocos, menos incluso que el odioso, dañino 1%, mientras callan que -nadie dude- sería la muerte, si no se defiende, -a mi me coge ya viejo, pero algo haré- para el resto.

Término” con la inscripción “TER-AVGVST-DIVID PRAT-LEG-IIII-ET-AGRVM-IVLIOBRIG apócope o abreviatura de “Terminus Augustalis.Dividit prata legionis IIII et Agrum Iuliobrigensium”, grabado en piedra en Hormiguera. Valdeprado del Río

En el lugar del crimen, aquí ahora, empezó la heroica guerra contra la dañina trampa del desmadre energético al servicio, hoy evidente, de -solo- el 1%, en el mínimo concejo abierto Arcera-Aroco, 2 ó 3 decenas de vecinos del muy caciquil, corrupto, venal municipio de Valdeprado del Río, lo que, desde entonces, exige -aunque solo pensarlo me genere pudor de actuante- algo similar a -ya no se leen libros- una serie o las viñetas de Goscigny y Uderzo sobre Astérix y el druida, vecinos de otra aldea, gala esa, que narre lo que el -mínimo- grupo defensor del territorio, no ecologista, político ajeno a mercantiles/partidos ha hecho para impedir que, en años, míseros vividores de la política, siervos de Iberdrola, Banco Santander, su logrero jurídico, Vocento-El Delirio Montañés,…, hayan logrado descorchar espumosas botellas que -escribidor, plumilla- Daniel Martínez propuso/anunció para celebrar la -ya ni improbable- puesta en dañina marcha del primer molino, habiendo apalizado con el querer de Hombres serios al egoísta poder del capital en el último territorio que conquistó Augusto antes de, abusivo, imperial anunciar la “Pax Romana”, siendo Valdeprado, Val de Prata, Valle de los prados, patronímico del territorio en que se asentó la Legio IIII Macedónica tras vencer en guerra a los cántabros, 29 a.C., dejando huella pétrea en -al menos- 19 “Términus augustales“, límites territoriales que hoy solo protege la Plataforma de Arcera-Aroco frente al cruel predador capital eólico, siendo uno de los límites romanos el de la foto de arriba, “TER-AVGVST-DIVID PRAT-LEG-IIII-ET-AGRVM-IVLIOBRIG”, término, escenario, historia,… que desprecian/humillan los -privados/capitalistas o públicos/políticos- causantes del caos eólico

No surrender/Sin rendición

Coda sobre el capital, Florentino Pérez y la Plataforma de Arcera-Aroco.- Es más grave y a -casi- nadie importa que Cobra, filial de ACS, (mal)trate a 30.000 mayas quekchi en Guatemala a los que, con excusa -imitada aquí hoy por Iberdrola, Repsol, EdP, Banco Santander,…, sin informar ni evaluar, neocolonialismo puro y duro- de un ciclópeo complejo hidroeléctrico, dejó sin el río Cahabón, su medio de vida y generó mórbido dengue, obligando a escribir a Ervin Cac Chun, joven estudiante: "Antes yo llegaba al río con mi mamá, ella lavaba la ropa, íbamos a pescar, a nadar en verano, había mucha gente pero ahora ya no. Nadie visita la cuenca, ya no hay vida", agravado por el hecho -al que aquí, ¡uf!, aún no hemos llegado- de que en 2015 hubo, dato cierto, 493 ataques y 13 asesinatos de líderes indígenas que defendían territorio y agua; es lo que, venenoso germen de -a mí, que joven luché contra él, me duele decirlo- con Sánchez el Malo populismo fascista que, igual que Coda pretende usurpar nuestros valles de montaña del Sur, convertirlos en -para ellos- capital acumulado; a partir de ello, pienso si con Florentino Pérez el capital se adueñó del bello/sabio deporte/juego que es/fue el fútbol y -feliz madridista confeso de Bernabeu/Di Stéfano- sé que sí y que tal gran capital -pretendiendo ser lo que no es- colisiona con, -atroz y afín a él- el “capitalismo”, cruel sistema político suyo, por lo que sorprende -síntoma de debilidad- su patético enojo al ver cómo actúan -¿no lo sabía?- los amos de los medios y sus escribidores/habladores -con(tra) él o con(tra) nosotros- Vocento, anexo de Iberdrola y Banco Santander o la flema laxa de los tres poderes, germen de desigual injusticia, indefensa inseguridad jurídica, corrupción, los más de 1.500 millones de pesetas que asigna el Barcelona o que, con sus normas, hoy le acose -¿oportunista peor que él?- capital que dicen -oxímoron- verde, mientras la Plataforma contra el caos eólico para “Data Center” que -tal es su poder real- ha apalizado a lo peor de sus mismos enemigos solo con la ley y la humana, valiente, culta forma en que se ha de luchar contra el capital, el proxeneta presidente y catetos de toda laya, mientras grita/canta/baila con el Boss, Springsteen: Ahora que los rostros jóvenes se vuelven tristes y viejos y los corazones de fuego se enfrían / Como soldados en la noche de invierno con juramento de defender / ¡¡No Surrender!!, ¡¡No rendirse!!..., cuando, además subió el Racing de mi padre, aunque siempre, al final, haya algún oportunista lelo, ¡fíjense bien!, con una bandera estúpida.

sábado, 9 de mayo de 2026

Lo cotidiano 156 De democracia, información y El País Fernando Merodio 09/05/2026

Lo cotidiano 156

De democracia, información y El País

Fernando Merodio

09/05/2026

Lo más urgente/alarmante está en la segunda/final coda -desde hoy ahora- cotidiana sobre caos total, autoritario que -pienso- arrasará la democracia -oxímoron- capitalista y, mientras tanto, vejado, me se usuario/víctima de los medios de (in)comunicación, admito que, hace 50 años y en esta España de ciegos, compro El País a diario en el kiosco más próximo -nunca quise, clandestino, dejar pistas ni atarme a él, pese a ser, dicen, más barato suscribirse- y, en ese medio siglo se le han ido borrando los que, mereciendo la pena -casi solo queda El Roto-, evitaron que tal papel tintado, fuera lo que auguraban sus fundadores o la mayoría de su redacción/columnistas y, pues todo puede empeorar, ahora manda en él -sin consejero delegado que equilibre- Joseph Marie Oughourlian, 1972, francés de origen armenio/libanés que, dicen, creó en New York en 2005 el fondo de, ¡uf!, inversión británico Amber Capital -para LeMonde, una “pequeña boutique”- que -también dicen- gestiona 1.100 millones €, invirtiendo -otra vez dicen- en negocios mal gestionados como -al parecer- Prisa, de la que -peligroso, dictatorial, controvertido, “progresista”- ha tomado el control, pese a la nula aptitud gestora que acredita al hacer que, por ejemplo, el Real Zaragoza, ahora okupado por él, esté a punto de bajar a nosequé división.

EL ROTO 17/01/2025

No vean -solo- al oso soviético

Marie Jean-Antoine Nicolás Caritat, marqués de Condorcet, “filósofo universal”, intelectual ilustrado autor -con otros- de “L’Encyclopédie”, republicano girondino, no jacobino como yo, ocupó la mazmorra –donde murió- en el Terror revolucionario, historiador, matemático escribió en 1778 la breve disertación “¿Est-il utile de tromper le peuple?” -“¿Es útil engañar al pueblo?”- y se enfrentó a la “noble mentira” de Maquiavelo, defensor de “la mendacidad y la mala fe del príncipe”, pues decía, ya que “el pueblo quiere ser engañado, que sea engañado” y al Goethe práctico que se preguntaba/respondía: “¿Debe engañarse al pueblo? / Desde luego que no, / mas si le dices mentiras, / mientras más gordas fueren / resultarán mejor”, arguyendo que mayor será la felicidad cuanto más sepamos sobre lo que nos concierne y lo usemos, de lo que, hoy, el capital, Trump, Sánchez el Malo, los legisladores, los más altos -y bajos- magistrados, Oughourlian,… se burlan y el propio Condorcet, sabio matemático, años después, identificaba las elecciones con falacia que -solo- bobos bienpensantes dicen sagradas, alumbrando en el trabajo “Aplicación del análisis a la probabilidad de las decisiones sometidas a la pluralidad de voces su "paradoja” de que si, en igual proceso electoral, se enfrentara de dos en dos, tres en tres,... a los candidatos, se (de)mostraría que tal forma de elegir -que dicen- democrática -hoy viciada con pactos contra natura- no es lógica, aclarando que, aún teniendo solución tal paradoja, razones prácticas -hoy evidentes- hacen imposible llevar tal solución a la práctica.

En 1904, hace… ¡uf!, Lev Davidovich Bronstein, Trotsky, partía de ideas filosóficas, políticas y económicas de Karl Marx -mal usadas siempre- para plasmar su teoría de la “revolución permanente” en un libro de tal título en que negaba que -vaga, cobarde- la burguesía pudiera traer, en un solo país, la “revolución democrática” previa a la sociedad justa e igualitaria de su real “comunismo, socialismo marxista” y, visto lo que hay y la actual querencia hacia el engaño político, iluso, me acerco de nuevo a tal libro, fácil, pues hoy es, además, barato; avanzo un poco y veo que las instituciones y el poder que mandan no temen tanto la coacción -jurídica o policial, iguales- como lo que sobre su poder piense el pensar real, prueba del valor de la opinión que -entre otros- (de)forman las redes para quienes, sus dueños, las explotan y, en su fea esquina, para los políticos que las miman y son mimados, unidos crueles, egoístas, ignaros, genéticamente cobardes, débiles, más incluso de lo que parecen, a la oligarquía capitalista de gente guapa que abusa de su ilícito poder y feroz instinto, a la que, sin modelos matemáticos, el mínimo error -un simple broker que pone una b donde va una m- genera un desplome en -lugar sagrado- Wall Street.

El Roto

Vean, por ejemplo, la publicitaria, insufrible farsa de los “50 años de El País

Las densas redes de comunicación tienen hoy -además del local- grosor global, lo que -pienso- exige, al que sepa/pueda, ampliar el uso de las próximas, cercanas, útiles para compartir, difundir la realidad, fijar primacías e ideas base, razonar efectos de lo relevante común, público, ver que Juan Luis Cebrián, ayer poder real en el medio que, sectario, repartía carnés de democracia, anteayer era jefe de informativos de la TVE policiaca de Franco y hoy -solo- lo que vemos, que la PSOE no es socialdemocracia, ni incluso “progresismo”, acaso otra cosa, que los sindicatos son ajenos al trabajador, que la Bolsa es una insufrible burla y los mercados financieros un fraude, que lo que, triste, narró, “ciudadano de una república parlamentaria y democrática”, Manuel Chaves Nogales que dijo lo visto/vivido “más fielmente de lo que quisiera” y, luego, cruel prolongaron Franco y la pasividad, definiendo la “memoria histórica”, pues lo que hoy aquí decimos política es lo contrario, solo sucio espectáculo en que se exhibe lo que tira el rico,…; saber las razones y efectos de esos hechos -y otros- exige fatigarse y pretender controlar el poder de la información y su buen uso.

A título individual, ser sincero, valiente al escribir quererse serio -¿y público?-, no impide, potencia que para hacerlo más eficaz y natural, haya que jugar a encubrir, hacer parecer que la historia y los pequeños hechos del escritor son de otros y se sugieran de él los de esos otros; escribir serio y publicarlo es forma reflexiva, sincera de ajustar cuentas con uno mismo… y el resto con memoria, no la actual pantomima política, con la que todo es peor, exigiéndonos no olvidar ni -menos- perdonar -nunca- ciertos hechos y aspectos nuestros y del resto, sabiendo que, “literalmente hablando desde la tumba”, dijo Mark Twain en su “Autobiografía” que quien escribe solo “consigue libertad de expresión sin límites cuando se da cuenta de que ningún extraño va a ver lo que está escribiendo”, siendo cruel que, al pender hoy -en buena parte- el lector -¿fin del escritor?- de los medios, listos sin conciencia ni mérito que -ya he dicho- roban esa libertad al resto y lo apartan de lo serio, queriendo trocarlo en nada; hay, pues, que enfrentarse a los dañinos ataques a lo colectivo y, libres, escribir sobre ello hasta que los responsables, mentirosos que creen engañarnos, rindan cuentas.

El Roto 05.05.2026

Y lo explica desde El País

Coda final, -muy- breve sobre lo anterior.- El País hace las gafas de arriba con forma de libreto titulado “50 aniversario”, en él, editorializa “El periódico de la independencia”, lo firma Oughourlian y lo subtitula, ¡pásmense!, “Este ya no es el periódico que -así estamos- guía la transición española, sino el diario que defiende la democracia en todo el mundo”, para añadir, estúpido, “aquellos tiempos ya quedaron atrás, porque, a lo largo de estos 50 años, la sociedad ha cambiado. Y también hemos cambiado nosotros -ellos-: a mejor”, dando a un -¿amañado?- texto de Adela Cortina un ilógico titular que alaba que el periodismo manipula y la IA no, al decir textual: “El periodismo es imprescindible, forma conciencias, y eso la IA nunca lo tendrá” para, otro día, añadir en otra plana la usual “membrillada” de Ignacio Sánchez Cuenca, “Sabemos mucho más sobre lo que ha pasado que sobre lo que pasará; y es completamente lógico”, lo que, pues nos mienten, todo el que piense un poco, sabe que es radicalmente falso.

Ahora el problema no sería el “comunismo”, sumiso socio del -que alimenta al- “progresismo

Segunda coda alarmada/alarmante sobre lo futuro que intuyo/anuncio.- Octogenario al que Rosa, inteligente/buena, dejo solo al desconectarse, fatigado y sin muros, estoy vi(vi)endo/gozando cómo un -muy mínimo- grupo de gente -solo- cabal, normal puede parar -insisto que solo- con la ley de “ellos” el delirio de -juntos, crueles y débiles- el capital, Trump, Musk, Bezos, Zurkemberg,…, la política mundial, estatal, regional, Sánchez el proxeneta malo, los crueles medios, legisladores y jueces que no saben cómo se genera legal -¿(in)necesaria?- energía en nuestro mínimo territorio común, o el ridículo que todos hacen frente a un -mínimo- caos hantavirus -¿lo usarán, como la Covid19, para legislar contra nosotros?-, o el de jugadores/capitalistas -muy- ricos y bobos del Madrid, incapaces de funcionar sin führer, Mouriño, Luis Enrique, Flick,…, o la vergüenza de gente que vota -minoritario- presidente a un proxeneta,… Hacia el caos final, atravesamos un cambio borrascoso, profundo, cotidiano que exige pensar.

El Roto 05.11.2025

Uno entre miles de riesgos

sábado, 2 de mayo de 2026

Lo cotidiano.155 De “estar sobre ellu” o, si lo prefieren, “sisu” Fernando Merodio 02/05/2026

Lo cotidiano.155

De “estar sobre ellu” o, si lo prefieren, “sisu

Fernando Merodio

02/05/2026

Individuo humano, Paul Valéry sabía que el pensamiento tiene “músculo”, es elástico e, igual que para lo físico, la disciplina es base, raíz de la “cosa mentale” por lo que, en 1894, con apenas 23 años, dejaba -un tiempo- la poesía y, estricto, se levantaba a las 4 cada mañana para, “entre la lámpara y el sol”, reflexionar en aparente caos, escribir tres, cuatro horas, “mostrar en acción, y a la vez, los órdenes diversos que componen la complejidad del hombre”, hasta 1945, su muerte, en que legó el fruto, 261 Cahiers o Cuadernos, 26.000 páginas, notas de apariencia anárquica en las que impugnaba, criticaba, proponía, exhibía obsesiva voluntad de fortalecer -en su caso- el saber, “tentativa” que nacía, dijo, cuando vi que no lo habíamos intentado aún, iniciando a tal fin la lógica búsqueda de respuesta a la pregunta “¿Qué puede un hombre?”, a partir de una seria declaración: “Aquí no pretendo agradar a nadie”, cuestión y declaración a las que, en 1941, respondía con una imprevista, sugerente reflexión, “El orgasmo gime: ¡Toma, toma! ¡Me entrego, me libero, huyo de mí! Que se haga tu voluntad, Eros mío... Soy lo que siento y muero. Lo más intenso pide la muerte, o al menos una imitación. El amor te dice: ¡Ah, ven, que te voy a destruir!”, fijando, ya escrito en 1899, que ”la amistad, el amor, es poder ser débiles juntos”, por lo que olvidarlo, no pensar en ello, no actuar a su tenor, convierte al individuo en feraz fábrica de neurosis, matraz de represión, en especial religiosa.

Se trata de no rendirse y estar sobre “ellu”, en finlandés “Sisu

He visto “Sisu”, film sobre hechos de 1944, al tiempo de morir Valéry que, más similar a él de lo que parece, narra el final de la necia II guerra mundial -que hoy podría ser el de “este” capitalismo nuestro- siguiendo a un exangüe, vil -no pienso que más hubiera sido posible- grupo de infantería, carros y medios aéreos nazis vagando por la tundra finlandesa y topar con, solitario, Jorma Tommila que, tras haber perdido familia y casa, se cargó de oro en tan insólito, deshabitado territorio, sin bosques pero húmedo, acaso Laponia, hombre al que su heroica lucha trocó en individual comando de la muerte, aniquilador de soviéticos, luego de nazis -hoy aquí lo hubiera sido del egoísmo “nazional-progresista” y su reata de inútiles en ruina social- consolidado en su público estatus de aniquilador, raro cargo en que creció al no valorar la werhmacht en fuga cómo la supervivencia le había blindado pétreo, queriendo, pese a ello, abusar de un viejo con la forma real, exacta, incluso bella en que el film lo narra.

Nuestra actual, vil -suave modo de calificarla- sociedad capitalista, con un linaje de proxenetas y -¿qué otra cosa mejor?- puteros mandando, nadie dude que se agota y, frente a ella, debemos intentar -al menos- poner en urgente marcha, irritando incluso, las -muchas- complejas categorías de lo humano justo frente a los difíciles, artificiales, perversos muros levantados para alterar, frenar, aturdir,… sabiendo que etéreo pero básico -y no todo malo- está el que protege el negoci(ad)o religioso, siempre adobado con reseca salazón de -abisal- miedo que -en este caso- dice Valéry, “envilece lo divino, al abusar de la muerte, el infierno, el juicio, la cólera ‘divina’, la eternidad y el desasosiego, sin admitir que el hombre está más cerca de lo sagrado cuando se burla de todas esas inmundicias que cuando cree en ellas”, pues “si el hombre no tuviera nada que esperar ni temer de Dios, no habría Dios”, metáfora que “deifica el chantaje” pues, sensu contrario, “si hubiese un Dios, solo habría él, y no mundo”, siendo aquí hoy que, en una sociedad mandada por proxenetas -y puteros- “progresistas”, es preciso, higiénico aunque difícil, alguien como Tommila.

El Roto

Así de repulsivos son y, ¡sorpréndanse!, así venden su -deteriorada- mercancía

Moleste a quien moleste, y molestará mucho a muchos, es obligado luchar contra el insano exorcismo de -pretensión de alterar- nuestras mejores capacidades y crecer en el sólido saber humano, firme certeza de que cada uno “tiene el dios de su estructura”, exclusiva, propia y que cualquier intención de nombrarla o adjetivarla no suma, pues sería fe, creencia, sugerencia de generosidad boba, caridad apoyada en engaño que suple actos o hechos por palabras, todo ello definido, cierto, en el furtivo anónimo de inicios del siglo XVIII, “Tratado de los tres impostores, Moisés, Jesús Cristo y Mahoma o la vida y el espíritu del señor Baruch de Spinoza”, semen de religión o, ya lo he dicho, miedo que invita a boba esperanza, a obedecer -sin razón- la libre alteración ilógica de una probabilidad justa que, mutada por su relación con juicios, pasiones y egoístas opiniones humanas o degradada por honores y copiosos réditos de casta, gesta, “la ambición y avaricia de personas astutas, que se aprovecharon de la estupidez y debilidad de pueblos que, insensibles, adoptaron el dulce hábito de asentir a la mentira y odiar a la verdad”, cerrándose tan perverso círculo sistémico cuando, “fijada la mentira y con los ambiciosos atraídos por las ventajas de estar por encima de sus semejantes, intenten darse una reputación fingiendo ser amigos de dioses invisibles que el vulgo temía, tan cruel, sucio, eficaz, seguro, firme, cierto -incluso- para el menos atento, que es vital combatirlo.

Esto y cosas peores, en territorio robado, al capital no le importa, ¿entienden?

El enemigo es una superestructura ideológica (in)cómoda, grabada en la infancia, para limitar las posibilidades humanas, útil -en el peor sentido del término- en cada tiempo y evento para el deseo de quien manda, de modo que lo -por interés- impuesto con los más burdos, arbitrarios modos sólidamente se impone en la práctica cotidiana, evitando responder la seria pregunta de Valéry: “¿Qué puede un hombre?”, a la que, por otro cauce intelectual, acude José Luis Pardo en el libro Esto no es música. Introducción al malestar de la cultura de masas en que, valorando la híbrida mezcla de persona(je)s que es la portada del vinilo Sgt. Peppers Lonely Hearts Club Band, de The Beatles, identificable como “banda sonora del estado de bienestar”, es forma de esfuerzo individual, ilusión de éxito en el pacto por lo común o público que busca igualdad en un entorno de intereses personales, intento de (re)generar “la sensación de una posible igualdad social en que los esfuerzos se compensarían gracias a la maquinaria del estado social haría equivaler tal esfuerzo a la recompensa”; ficción en que creyó la -ilusa- clase obrera, hoy funestamente abocada al descendente túnel negro del “estado de malestar”, fraude basado en laxos números falsos y la insalvable distancia entre lo personal/ético y lo social/político, que exige fijarse en el firme ejemplo de Valéry, el unipersonal comando finlandés y su grito ¡sisu! o en la seriedad del paisano de Fuente las Varas para, en lucha contra el creciente caos, pensar y, tras ello, librados del estéril lastre de esperanzas, creencias, pamemas, “estar sobre ellu”, viejo “palabro” que los “nezios” creen -¡uf, la fe!- otro idioma.

El Roto

Más de lo mismo -de arriba- pero no le hagamos caso: ¡Estemos sobre ellu/Sisu!

Coda sobre “¡sisu!” y “estar sobre ellu”, con Valéry al fondo.- Fuente las Varas es un bello puerto de montaña, municipio de Solórzano, en que el dinero, dañino capital sin alma, implantó una subestación, SET, en el nocivo trayecto de la cancerígena línea de alta tensión, LAT, a 400 kV Soto de Ribera-Penagos-Güeñes-Itxaso, a la que, durante años -como hoy hace jurídica y socialmente a poder y política una mínima Plataforma - derrotó ACAAT, vinculada -aún quedaban restos- al PCE, mientras un paisano, activo, viejo, prieto y pequeño miembro repetía la frase: ¡hay que estar sobre ‘ellu’!, como él lo estuvo con(tra) las varillas roscadas que, fijas a Tierra mediante hormigón armado, con recias tuercas, ataban al territorio la torva sombra metálica de criminales torres, grito contra el capital, similar al ¡¡sisu!! finlandés contra soviéticos y nazis, éste contra nazional-progresistas sabiendo que la lucha contra el peor poder no exige -no es posible- ser el más fuerte, sino no rendirse y, además en la -desigual- guerra, saberse inmortal, querer/hacer lo preciso para negarse a morir en el cruel ocaso del control tecnológico que sobre el racional sistema “ilustrado impone el peor capital”, luchando audaz/lógico -más que simbólico- contra ese capital -dinero acumulado explotando plusvalía de la fuerza de trabajo de cada individuo- que, arrasando la razón ilustrada, el pasado siglo dejara, ¡en Europa!, 70 millones de cadáveres y el irracional grito gremial ¡Deutschland über alls! u -hoy peor- ¡América first!, con solo codicioso apoyo en los catetos, dañinos restos nazis de franquistas, pujolescos, sabinianos, incluso revillescos, formas grandes o mínimas, todas siempre dañinas, egoísmo de diversas prioridades nacionales que -sepultureras de Marx- excitan el reprimido “progresismo” de proxenetas puteros con las peores lacras -religiosas- enemigas del sano sexo y la racional, ilustrada idea de que -solo- el género humano -todo- es la Internacional.

sábado, 25 de abril de 2026

Lo cotidiano 154 De Fidel, La Habana y un “filósofo” Fernando Merodio 25/04/2026

Lo cotidiano 154

De Fidel, La Habana y un “filósofo”

Fernando Merodio

25/04/2026

Lo repito, Karl Marx inicia El dieciocho brumario de Luis Bonaparte, recordando -no sé si cierto- que Hegel dice en alguna parte que todos los grandes hechos y personajes de la historia universal aparecen, como si dijéramos, dos veces. olvidando agregar: una vez como tragedia y la otra como farsa. Caussidière por Dantón, Luis Blanc por Robespierre, la Montaña de 1848 a 1851 por la Montaña de 1793 a 1795, el sobrino por el tío y, si ello es cierto, deberemos reconocer -apenarnos por- que, aquí, a partir del siglo XX, hemos tenido mala suerte, vivimos -casi- siempre- farsas.

Rolan, dijo Hegel, fértiles tragedias con áridas farsas y aquí no hemos sido afortunados

Insisto en que, quizá, se deba escribir solo por escribir, para uno mismo, intentando conocerse y, además, por si -acaso- a alguien interesara lo escrito, ser consciente de lo difícil que es explicar correcto para que esos -posibles- lectores lo entiendan y piensen, ¡uf!, un poco para algo, conviniendo explicar que, siendo la genética de unos claramente ganadera, viajera, la de otros es agrícola, aferrada al territorio y, ajena a lo que dicen viajar, partidaria, si acaso a lo sumo, de relacionarse, visitar sitios, pese a lo cual aman, con pasión intelectual, algunas ciudades de las que, superficial, saben algo de ellas y sus ciudadanos, su arquitectura, color, sabor, olor, como -por ejemplo, junto a alguna otra- la Madrid de aquel pequeño Franco subido a un taburete en la plaza de Oriente los pasados sesenta, heroica ciudad, última resistente frente al militar -por supuesto- tirano, cuyos vecinos, ajenos -sin más- a catalanes, vascos y más chatarra, le resistieron hasta el final, ciudad admirable, incluso después, preñada de la (in)cómoda política a que -sin gustar a veces- obligaba a sumarse, universitaria, furtiva, noctívaga, futbolera, de Bernabeu y Di Stéfano, sólida, fiable, dañada en sus bordes por la primera especulación, -muy- cara, llena de amor -¡ay!, madrileña Rosa- y paseos, parques, lecturas difíciles de atinar, películas mal vistas en sesión continua y carreras contra la entonces/siempre tenebrosa policía gris, generosa Madrid maestra de jóvenes vivos, boquiabiertos, provincianos a los que, con esfuerzo, enviaban sus padres con 16, 17, 18 años a ser universitarios

Pequeño -temido- Franco sobre el taburete

Grande y potente, la París revolucionaria, luz y sombras -como las del suburbial Suresnes en que, igual que a Isidoro/Felipe, la socialdemocracia -ya ruin- y la CIA nos planearon una PSOE  -aquellos polvos, estos lodos,…- ajena a la Revolución que ilustró -poco- al mundo con su preciso terror jacobino, la Bastilla, la limpia guillotina, incorruptible Robespierre, Marat, amigo del cambio brusco, rápido y su ideal debate con Sade, partidario de reflexionar tras el personal disfrute, o el barón Haussmann que, mandatado, sustituía, 1853-1870, sus medievales, adoquinadas callejas por amplias avenidas, mejorando higiene y tráfico, al tiempo que, tal era el fin, también el acoso -militar por supuesto- a latosos insurrectos, preocupando -en especial- tras la funesta “farsa” del sobrino del Napoleón real que en 1848 atentó contra la ilusionante “tragedia”, medio siglo previa, de ilustrados jóvenes racionales que se segaron -unos a otros- la cabeza, esa Paris que, orgullosa hoy, conserva su filosofía, mayo del 68, la Sorbona y Nanterre, Shakespeare & Co, Quasimodo y Notre Damme, la Grandeur de le Panteón, el Hospital de La Salpêtrière, Charcot y Freud, Victor Hugo y Place des Vosgues, Moulin Rouge, Louvre, Campo de Marte, Eiffel y su torre, Saint Germain des Prés, Montparnase y Sartre, cementerios con la historia del Père Lachaise, el Sena, más amor, los puentes,…

Un octogenario de hoy corrió la 1983 NYC Marathon -algo más lento- con Rod Dixon

Para puentes que unen, los de New York, emigración de acogida, Imperio, cine en blanco y negro, maratón lleno de aplausos, ciudad resumen del mundo de la que Brendan Behan, “alcohólico con problemas de escritura”, decía que, tras haber estado en ella, “cualquier persona que regrese a casa tendrá que encontrar forzosamente bastante oscuro su lugar de origen”, acogedora, dinámica, desmedida, dura, cuadriculada, fácil, de dentro a afuera, de sur a norte, a golpe de éxodo y pelea, de fatiga, abuso y mérito, para seres humanos, (in)humana, caros lugares conocidos, Tiffanny & Co y Fifth Avenue, Audrey Hepburn, la tristeza que narró Capote, sentir música en 125 St., Apolo, Harlem, comer grandes bocadillos de pastrami en Katz’s, el Lower East Side de emigrantes pobres, lugar del fingido orgasmo de Meg Ryan en When Harry Met Sally, o McSorley’s Old Ale House, en St. Marks Place, vieja cerveza, mesas corridas y hamburguesas, o Florent, comida no cara -a saber ahora- que quería ser francesa junto a, por ejemplo, Madonna, en el Meatpacking District del viejo puerto que intentó lavar a Kazan, esquirol, usando a Marlon Brando, On the Waterfront, La ley del silencio, o el respeto -sin legislar- a todo sexo en el Village o la cultura speakeasy en Chumley’s, o el rock de CGBG, o Tomatito y jazz en Blue Note y Village Vanguard, o ver ajedrez y baloncesto en Madison Sq, la calle, y Madison Sq. Garden, o el skyline gratis desde el ferry a Staten Island, o arte a granel, o marearse en los kilómetros de libros -“de viejo” o nuevos- en Strand o Barnes & Noble, o correr entre cientos de lenguas que buscan/encuentran millones de manos en su solidaria marathon, o vivir rodeado de injusticia, o ¡correr por Central Park!,… obras del hombre.

Hay que recuperar, sé cómo, La Habana

Para el octogenario corredor de fondo, dañado pero -aún- con arranque, lo de aquí ahora es triste, a lo sumo algún bello paisaje sin alma, aplastado por la política, sea cual sea, siempre al servicio del usurero que manda y, hoy, con el sumiso halago al proxeneta enviciado que, pudoroso, se sienta con las rodillas juntas de lado, en el estruendoso silencio de sus monaguillos de pago, acólitos locales que dicen poder, sumar o vete a saber qué, inanes candidatos -solo- a sueldo del dañino fallido, todos ellos creadores del amañado paisaje que no pasa el filtro de urbe como lugar para ver gente y hablar con ella, en que amigos que no me conocen bien piensan que queda, sobre todo, La Habana, nunca visitada, al saber que es otra cosa y obliga a que, tal como está esto, a ella no se va, o se hace para quedarse a, si se puede, quiere y sabe, arrimar el hombro y empujar como su gente, merece; la cuentan, bien, Cote, las habaneras, filmes como The Godfather o los envidiables ancianos del “Buenavista Social Club”, Sotomayor y Juantorena, muy distintos, haber leído visiones/versione diversas de Cernuda, Hemingway, Graham Green, María Zambrano, Lezama Lima, Carpentier, Reinaldo Arenas, Cabrera Infante, Severo Sarduy, Eliseo Alberto, Pedro Juan Gutiérrez y su “Trilogía sucia” o el “Inventario secretode Abilio Estévez, y el paisaje de La Habana que, tristes hoy, bajo el dolido esplendor antiguo de lo injusto, vemos viejo, sucio, con apariencia de vencido por el egoísmo sin razones ni Razón que, en “La balsa perpetua, juzga Iván de la Nuez, “ciudad posterior, tecnofascista, armada por la arquitectura lúgubre del poder y por sus maneras de construir el espacio. Un espacio hecho para que moren en él los monumentos, las estatuas y los ecos de los discursos, mas no los sujetos que han desaparecido bajo el peso inevitable de esas estructuras” o, más actual, “una suerte de Sarajevo futurista destruida no por las bombas, sino por el efecto demoledor de los discursos” y, siendo alguna responsabilidad, me incluyo, nuestra, pese a parecer hoy obligada la excusa, sin usarla me pongo del lado, claro está, de aquella Cuba y aquel Fidel, contra quienes pervierten la voz de la historia, pareciéndome ello acto de justicia -no confundir con lo de Pablo Iglesias- y datos objetivos -poco analfabetismo, alto nivel cultural, sanitario, deportivo,... ¿mal gestionado?, lo cotejo con el entorno y -pienso que- el problema es de cruel pobreza -solo falta de dinero-, soluble, mientras el nuestro, por contra, causa hambre a otros, es injusto, aceptado, estructural, neurótico y un análisis materialista de la historia del desafío de Cuba a quienes -siempre- tratan de imponer su interés, ¡idolatría al capital!, política/mesianismo, progreso/fascismo, cultura/barbarie, exige actuar enérgicos todos -en especial los cubanos- no solo discutir datos y voces, que al final no son nada, frenar al salvador/sucio dinero o lo que el capital dice progreso, pues para hacer frente a hechos tan serios, traumáticos es preciso que los que los han sufrido discutan coherentes sobre ello y aborden lo que dice Walter Benjamín en su Tesis XIII: “El sujeto de conocimiento histórico es la clase oprimida que lucha”, no el “holgazán malcriado en el jardín del saber”, ni menos quien oprime o, mínimo, va -no sé si es injusto llamarlo gusano- al dinero, pues no hay redención sin lucha fatigosa.

Andrés Rábago. OPS

¿Aprenderemos algún día algo?

Coda sobre los que -ahora- son como Santiago Alba Rico.- Para pensar en y hablar sobre -falta de- libertad en Cuba intento no olvidar lo caro que ha sido aquí -logro individual y social del que saben muy pocos- ganarla para perderla y lo fácil que es trocarla por la -volandera- urna de Sánchez el proxeneta Malo y papeletas que alguien imprime antes, solo sucio egoísmo, exabruptos y mentiras que exigen, “a veces, a uno escribir solamente para no volverse loco, bajo la terrible sospecha de si no será ya locura la misma escritura” y hacerlo como santo y seña propio, sin ser dirigido, aferrado a -entre otras cosas- redentora poesía y héroes reales que exigen “no más deberes sin derechos, ningún derecho sin deber” para impedir caer en el pozo negro a que invita Alba Rico, otrora marxista, filósofo, que el 22/04/2026 escribía trivial, sectario, vasallo sobre molinos/placas e, ignaro infame, sobre el Quijote en -¿dónde si no?- El País, para decirse, con remilgos de monja redicha -¿dónde vive?- afín al proxeneta vampiro político y más cosas que arrasa para salvarse él, a su mujer bachiller catedrática que -sin cobrar, dicen- reparte lo de todos, a puteros, amigos de correrías y trampas “políticas”, a secuaces de su mercantil/partido y a contorsionistas que le sostienen succionando lo nuestro, llegando a trocar tal “filósofo” a, perennes, Alonso Quijano y Sancho Panza en -no una pareja- parte de un -progresista- trío  en que, antítesis de Guzmán el Bueno, estaría, ¡cervantino él!, un sujeto de la pública calaña cierta de Sánchez el proxeneta Malo, por lo que al ser alguien a quien -errado- ayer yo creía marxista vinculado a Manuel Sacristán, al que ofende, como a -los que consideré próximos- Jacobo Muñoz o Paco Fernández Buey y otros, incluso aquí ahora, genera solo sartreana nausea, mezcla de repulsión y vértigo. 


Restos de -caos capitalista- el paralizado, ilegal P.E. El Escudo, victoria de Sancho Panza y Alonso Quijano, paralización que, seguro, irrita a Sánchez el Malo y, afín a él, Alba Rico