Lo cotidiano 143
De prostitución y proxenetismo
Fernando Merodio
08/02/2026
Un presidente de gobierno que -perdedor siempre- nos han impuesto -para dañarnos-
rémoras que visten estilo “Evita Tocino”,
viven en un chalet en la sierra, venden vino en una tasca o disfrutan ufanas de
sus desopilantes, inicuas, injustas -a tenor de su valía- canonjías por -cada
día más- hundirnos y, felices, dan -castos en público, ¿y en privado?- la mano a
herederos no contritos de los del tiro en la nuca, el egoísmo golpista
-amnistiado por, actual nobleza, el lúgubre Conde Pumpido-, quienes -con lo
poco que valen- atacan al resto o -peor enemigo del pueblo- la carnicera “dictadura de la oficina” -judicial,
administrativa, económica, política, policial,…- descrita por Kafka, que dicen
“burocracia”, además de para alejar
de la atención social sus múltiples, sabidas corrupciones, incluso fingir ser,
¡él!, primera trinchera de plexiglás contra el peligroso capital cheli de los ricos
sin espíritu, Musk, Zuckerberg, Bezos, Gates,…, coro de violadoras vírgenes en
la vestal iglesia de Trump, es acusado por muchos -por mi mismo, exijo datos-
de afín a prostitución y -peor- proxenetismo, ideas para las que, por (pre)juicio
social, cursi corrección formal, es difícil, casi utópico fijar -lógico- su
exacto significado jurídico/cultural en una sociedad tan ambigua, líquida,
falsa como la europea del siglo XXI en que la aritmética electoral es
-nunca mejor dicho- capitalizada por quien
-en sentido marxista- acumula más explotando la fuerza del trabajo ajeno, generando
desigualdad al separar tan humana fuerza -mano de obra mal pagada, único modo
justo de generar riqueza- y propiedad de los medios de producción, facilitando
así, esencial efecto, ilógica concentración de riqueza en manos del improductivo/succionador
1% que, vemos en la viñeta, apoyado por las mercantiles partidos, se adueña incluso
del voto.
El Roto 06.02.2026
Perfecta, indubitada correspondencia entre el voto y
Botín
Vuelvo a lo del contubernio -no judeomasón/comunista- acreditado, real con
datos, incluso con cifras de prostitución/proxenetismo de su familia política y
Sánchez el Malo, cada día más evidente y dañino para esta débil, indefensa
sociedad y, sin ánimo de ofender -solo de retratar- al “progresismo”, hoy tan difuso como rampante, sé que, con carácter global,
“prostitución” -profesión más antigua
y conocida del mundo, dicen- y “proxenetismo”
-prostitución con “listos” que se lucran de ella- podrían ser definidas como
prácticas que, distintas, son fiel imagen -ampliada- de lo laboral genérico,
pues crean, prestan, venden, publicitan, compran… incluso explotan, hipotecan
servicios, ¡casi nada!, sexuales -tan públicos como la sanidad, la educación,
la Justicia,…-, prestando la primera un social, humano, imprescindible servicio
público de -escaso- sexo por dinero u otra contraprestación, práctica que, de
ser -infrecuentemente- voluntaria/libre, no sería ilegal y, aunque -reprimido
en la niñez- me cueste asimilarlo, podría ser -dicen- hasta placentera para las
dos partes del agio, complicándose éste éticamente de intervenir terceras
personas en la promoción, control, regulación… y, sobre todo, cobro/lucro nacido
de tal contacto físico, así convertido en sucio uso del deseo como simple
mercancía y, salvo a quien promueve, controla, regula… y, en especial, se lucra
del mercantil contacto, solo genera, junto al “ratito de gustín”, pobreza, violencia, enfermedad, traumas, estigma
social, violencia, discriminación, …, por lo que en general -aquí se negocia- se
pena con cárcel, haciendo -pienso- que la mayoría de quienes -en general a la fuerza-
ejercen la prostitución formen parte del eslabón más débil de víctimas globales
del sistema -ahora- capitalista.
El Roto
20.06.2025
Lo hemos aprendido en la escuela de Ábalos, Koldo y, en
especial, Sabiniano
Para definir la ética del proxeneta, no del prostituido, se fijan como posibles
causas de prostitución ajena para el
crecimiento económico propio: la desigualdad/falta de recursos, la limitada educación
que dificulta hacer frente a los problemas de la vida, la explotación global,
cuya forma más severa, el tráfico de personas, genera un insufrible mercado -dicen
que libre- promovido en las sociedades capitalistas, ayudado, además, por la
(in)cultura y el -mal- uso de la religión, siendo para Michel Foucault
-evidente- modo de control social por el poder económico para limitar la
autonomía en la relación sexual, libre o pagada, a partir de lo cual, entro en
el áspero campo del proxenetismo, jurídica y éticamente penoso en el que,
reitero, es tratante de personas quien utiliza, casi siempre con colaboración
política/judicial/policial, el comercio con el cuerpo de otro, con la
pretensión de lucrarse de tal uso no querido, práctica que -al menos formalmente-
está perseguida en ciertos países por la ley, pues sería indefendible -lo mismo
que si tal explotación se produce en cualquier clase de trabajo ajeno al sexo- admitir
tal explotación, forma de esclavitud grave; desde un punto de vista ético, el
proxenetismo, actividad que estructura/oprime ejercer la prostitución y agrava la
explotación/cosificación del prostituido, a partir del imperativo categórico de
Kant impone como obligación lógica el rechazo de -incluso- legalizar la
prostitución, pues lo ético es defender la libertad del ser humano, imperativo fin
categórico en sí mismo, no medio que puedan usar otros para lograr algo, siendo
tal libertad humana un valor absoluto, que la prostitución usa/cosifica como
deseo, convirtiéndola en acción éticamente hedionda que restringe la libertad
del ser racional, razonando Kant que “si
te pagan por realizar un acto sexual no eliges libremente”, pese a lo cual -piensa-
no se debe restringir la libertad de quien, sin presiones, se prostituya, pese
a saber que quien así actúe, sexo por dinero, pone en riesgo su libertad; el
proxenetismo/trata de seres, se ve descarnado en la coda, no cabe la duda, es
un acto de esclavitud, el peor delito moral, la pérdida completa de la libertad
y el proxeneta el peor canalla
Ese
pequeño grupito… y Sabiniano, padre de ella, manda en España
Coda sobre la gran carga que arrastra la -“cornuda”, “cuckold”- sociedad
española: la Sagrada Familia, Sabiniano, Pedro y Begoña.- Me enfrenté -joven
iluso- a Franco por el derecho -de todos- al voto, hace lustros que no
encuentro a quien votar y no voto, así que -solo en ese negociado burocrático-
Botín no ha logrado robarme nada, tampoco he tenido que confrontar con Sánchez
el Malo y la PSOE en su burla
electoral, ni, por último, soy “cornudo”,
“cuckold” de la “La Sagrada Familia” de la bachiller catedrática y el plagiador de tesis que presidió y
financió -dicen- un tal Sabiniano, proxeneta padre de ella y émulo de Álvaro
Cobo, recientemente fallecido aquí cerca, un proxeneta que, cruel, gestionó al
menos 15 negocios de dinero/sexo, uno de ellos la sauna Adán/San Bernardo 36SL, que Alejandro Entrambasaguas, periodista, en
un documentado libro describe, sin que nadie lo desmienta o se queje, en “(…) estado lamentable (…) un cartel de neón
verde (…) un anuncio luminoso que era, a la vez, invitación y advertencia (…)
dice más sobre la impunidad que sobre la sauna (…) mientras la familia de sus
propietarios levantaban banderas por la igualdad, en San Bernardo se abría cada
día un negocio donde la dignidad se alquilaba por minutos (…) lo que habitaba
ahí no era deseo, era resignación (…) Pagó -como entrada- cinco euros, no se le pidió nada más. Ni
nombre, ni número de teléfono, ni documento alguno (…) le entregaron una toalla
áspera y una chanclas de plástico combado (…) Allí dentro no se esperaba que
uno llevara ropa. Tampoco vergüenza. Solo piel y silencio (…) No había música,
ni conversación (…) un olor espeso, agrio (…) difícil de definir pero fácil de
recordar. Una mezcla densa de sudor seco, desinfectante barato y humedad
antigua (…) cubículos que no llegaban a ser habitaciones (…) Al fondo las
duchas (…) Las paredes estaban llenas de moho en las juntas y un olor agrio
subía de los desagües. No sabías si estabas limpiándote o infectándote (…)
Apenas cuatro o cinco chicos se movían por las instalaciones. Todos jóvenes,
delgados de piel morena (…) Se acercaban sin disimulo (…) mensaje claro: 50
euros por un polvo. 30 por una felación (…) No eran proposiciones, eran precios
(…) no era una sauna. Era una pequeña economía del subsuelo (…) Lo inquietante
no era lo que ocurría allí dentro (…) sino la forma en que el engranaje se
volvía logística (…) En aquel sótano sin ventilación, ni escrúpulos, el
intercambio de sexo y drogas operaba con la fluidez de un negocio asentado. Cuerpos, cocaína,
euros”. Es el presidente nacido contra
natura de -dicen- pactos, sórdidos, sucios polvos que han traído los sabidos
lodos de Sánchez el Malo/tramposo presidente, por lo que aterroriza la catadura
moral de nuestra sociedad cuando, sabiéndolo, tantos callan.
El Roto
05.02.2026
No es vagancia, es que no voto, hagan
algo ¡Por favor!




















