sábado, 28 de febrero de 2026

Lo cotidiano 146 De Javier Ruiz: tiempo de canallas Fernando Merodio 28/02/2026

Lo cotidiano 146

De Javier Ruiz: tiempo de canallas

Fernando Merodio

28/02/2026

Ruiz, TVE/Prisa, 52 años, y Santaolalla, ¿la PSOE?, la mitad, 27, deberán rendir cuentas

La fotografía refleja la parte -en apariencia- frívola del caos que generan Javier y Sarah, con hache final, su novia -si lo es- ignara gritona, activistas/espectáculo, de turbia valía, tenaces difusores -por aplastamiento- de que son únicos y el resto… a saber y ahora falsean -con, entre otros, el M.A.Revilla que, granuja, vivió del fascio- lo del 23-F, tan personal, empujando a, como ellos, ser capital o mercantil/partido y, ante todo, siervos y, pues cada tiempo vive su afán, mi infancia en Rozadío, el río Nansa, doña Gloria, mi padre atento, los curas que, tan ajenos, aún percibo cerca, su ajada sotana, su severo verbo, su olor -que, hoy, diría- rancio, todo ello eterno, ajeno a lo actual y seguido -¿qué otra cosa pude?- de una, yo marxista, juventud comunista, ya con Rosa, la mejor, alegre, formal, seria, muy guapa, leal sin resquicio, siempre a mí lado -y yo al suyo- hasta irse, me hicieron así, raro, próximo y afín al débil, vinculado estricto a otros raros como Lilliam Hellman, par de Dashiell Hammett, escritores ambos frente al cruel Comité de Actividades Antiamericanas del senador Joshep McCarthy, transcriptor, en siniestra acta, de lo que ella le arguyó sobre el partido comunista, vejado: ”Estoy a su disposición para responder a cualquier pregunta sobre mí. No tengo nada que ocultar y no hay nada en mi vida de lo que avergonzarme, pero ni ahora, ni nunca, me prestaré a causar problemas a personas que, cuando se relacionaron conmigo eran ajenos a toda expresión o acto desleal o subversivo” y que “dañar a gente inocente para salvarme yo sería, en mi opinión, un acto indecente y deshonroso. No voy a recortar mi conciencia para adaptarla a la moda de este año” ¿Les sonará algo de ello, tan pegados, a los dos de la foto y otros? Seguro que no.

Tiempo de canallas”, parte de la trilogía de sus memorias “Pentimento”. Recomendable

Busco gente seria y me aflijo -aún más- al leer en sus memorias que Ring Lardner, Jr., excelente guionista de cine -¿recuerdan “Mash”, la ácida sátira sobre la sanidad, oxímoron, militar?- relata con sano humor su vida y, hombre ingenioso con coraje en ambiente hostil, no teme, ni alberga, ¡uf, como yo!, ilusiones, al tiempo que desprecia a la odiosa Comisión sobre Actividades Antiamericanas -y hoy tantas otras cosas-, escribe que, “analizando el asunto, me parece riguroso decir que, dadas las circunstancias, sólo había una actitud posible salvo estar dispuesto a comportarse como un perfecto hijo de puta”, siendo puntual reflejo de ello otra acta, de otoño de 1947, de la bestial Comisión en plena guerra fría, en que su presidente J. Parnell Thomas, congresista, rollizo ex corredor de seguros al que sentaban sobre una gruesa guía de teléfonos y un cojín para que pareciera más alto, redactaba, más poético que el propio Lardner sobre ello: “¿Es o ha sido usted miembro del Partido Comunista?”, pregunta sobre un grupo político, legal allí entonces, pese a lo cual podía implicar delación e inclusión del delator en la heroica/cruel lista de los Diez de Hollywood, paro y cárcel, por lo que respondió: “Depende de las circunstancias. Podría contestar, pero si lo hiciera me odiaría cada mañana”; actitud heroica de quien, honesto, decidió renunciar a un cómodo trabajo, como el de aquí ahora de los “progresistas”, nada de fatiga y mérito, cotidiano hedor de establo que provoca la misma extraña cosa que Julio Camba sentía hacia New York: “Me paso la vida buscando la menor oportunidad para venir aquí, llego, y en el acto me siento poseído de una indignación terrible contra todo”, en medio de la pléyade de pasiones que generaba el vejado comunismo -que Lardner, valiente, protegió- para, entre la turba que, sin despreciarse, ni siquiera duda al verse cada mañana en el espejo y en arriesgado escorzo viaja hacia la noche, se atribuye inmerecidos prebendas/estipendios como los de lo que hoy dicen política y exige análisis atento, para el que me aferro a Alain Badiou, serio filósofo francés, marxista viejo que, opuesto a, ruines, los Ruiz/Santaolalla & Co, ve en ella solo “esfuerzo colectivo para resolver problemas nuevos” y que, tal como cada día tengo más claro, desprecia “la totalitaria defensa de la excelencia del capitalismo y su más útil forma política, el parlamentarismo”.

El Roto 15.02.2026

A los nuestros, no hace falta ni pintarlos la cara

Similar al diálogo que, en su caverna, mantenían dos mafiosos -hombres de, en sentido estricto, negocios- en el impactante inicio de “Miller’s crossing”, “Muerte entre las flores”, film de los hermanos Cohen que, al negociar un asesinato, lo equiparaban a cosas tan respetables como amistad, cariño, dignidad, constancia,… en especial incluso ética y, siendo consciente de que, pese al -mínimo- bagaje cultural con que viajan quienes, como Ruiz, Santaolalla y los otros, osan hablar en alto, incluso vocean, para intentar convencer al resto de lo que les dicen que griten, en especial grave ahora, en el peligroso tránsito de ese sucio magma -mercantil PSOE del proxenetismo punible, amigos no contritos del tiro en la nuca, recogedores de fruta, egoísmo golpista,… e ignaros de toda laya que solo buscan sobrevivir ineptos, de derrota en derrota, que acaba cristalizando en infame aleación de -lo que decían- sozialismo y el peor egoísmo nazionalista; si fuéramos -solo un poco- más serios, impediríamos, lo de ahora, parecido a aquel 23-F, e igual que Hammett, Hellman, Douglas, Bogart, Bacall,… y, en especial los diez de Hollywood, Bessie, Biberman, Cole, Dmytryk, Lardner Jr., Howard Lawson, Maltz, Ornitz, Scott y Trumbo, a los que, agradecido frente a tanto canalla de aquí, rindo mi pequeño, sentido homenaje a su defensa de los restos del naufragio anunciado en la prolongada caída hacia la nada de hoy, que solo intentan frenar quienes, como Badiou, con saber militante enfocan al enemigo real, el capital, o los que, como Ring Lardner Jr. deciden no tener que odiarse, ante el espejo, cada mañana y no se comportan, por ello, como unos perfectos hijos de puta.

Coda sobre un final en tiempo de canallas.- Dejó dicho Orwell que “la libertad puede significar el derecho a decirle a la gente lo que no quiere oír”, hoy por ejemplo publicar que han decidido que les mande un cursi proxeneta militante no contrito, mientras, ponzoñosos, Ruiz-Santaolalla & Co expanden el cruel virus de tener que oírlos/verlos y -a la fuerza- pagarlos nosotros y leer en El País, biblia laica que elaboran analfabetos éticos, siervos de los bonos/capital de un tal Oughourlian que, a toda página, siembran dudas sin explicar cuál fue tal “papel”, que -con lo que llueve, ¿a quién importa?- “Los archivos secretos del 23-F avalan el papel de Juan Carlos I”, un tiempo en que el pasado miércoles, viejo hastiado, un cuarto de hora antes de acabar el Madrid-Benfica -¿sólo fútbol?- empatado entonces, me iba del bar del barrio en que, si pago una caña de cerveza, me dejan verlo y, en tiempo en que la alternativa a mi Real Madrid/hoy capitalismo estricto es el Barcelona/cutre, més que un club, solo envidia y esa cosa oronda que dicen Laporta, sabiendo que, cuando aún no tenía 20 años y, distinto, los veía desde arriba en mi tercer anfiteatro del Bernabéu, don Santiago, don Alfredo, Pancho o Paco, no me lo hubieran perdonado. Algo se está acabando.

El Roto  28.02.2025

Al otro lado ¡Uf! Menos mal que casi he acabado la tarea ¡Está todo tan oscuro!

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