domingo, 26 de febrero de 2023

260 Los domingos cavilar Ética para un estado de excepción Fernando Merodio 26/02/2023

260 Los domingos cavilar

Ética para un estado de excepción

Fernando Merodio

26/02/2023

 “El totalitarismo “democrático” no hace otra cosa que instalarse cada vez más (…) es preciso que los espíritus  libres se levanten contra (…) el moralismo miserable en nombre del cual se nos quiere forzar a aceptar el tren del mundo y su injusticia absoluta” (Alain Badiou. “La Etica. Ensayo sobre la consciencia del mal”).

“La tradición de los oprimidos nos ha enseñado que el estado de excepción en que vivimos es la regla. (Walter Benjamin).

Tres grotescas anécdotas simultáneas -el ridículo extremo de no ser capaces de implantar en más de 10 años ni un solo molino, los estrafalarios trenes que no caben por los túneles y, desvergonzados, pretender limitar lo de carreteras a un (único) funcionario corrupto- afectan a la res pública y, por ello y además mérito propio, lo hacen como categorías, en sentido filosófico fundamentos abstractos, generales que sirven para reconocer, diferenciar y clasificar de modo jerárquico a las entidades que los generan, lo que, aplicado al gobierno regional-sozialista que desde hace años nos atormenta, exige que situemos en su lóbrego rincón a la pequeña tropa que, hace demasiado tiempo, acaudilla la molesta excrecencia que dicen Revilla y que, dañinas, responden a la predeterminada “ética” actual del sistema.

EL ROTO 11/09/2016
"Tertuliano televisivo"

Alain Badiou, 1937, filósofo francés poco conocido en una España ajena a pensar, director del Instituto de Filosofía de la École Normal Supérieure de París, marxista vinculado a L’Organisation politique, profundiza en las teorías de Foucault, Althuser, Lacan, Deleuze,... frente al moralismo académico que, volviendo a una irracional y caduca visión religiosa del mundo, hoy impulsa, en especial, ese populismo -que se dice- de izquierdas aseguraba poder y, con apariencia laica, sustituye la crítica filosófico-política por una torpe propaganda de “valores” dominantes, casi siempre muy viejos, caducos y trasnochados que, codificados por ellos, llaman “ética”, frente a lo que Badiou sostiene que el “Hombre” no es un sujeto único, fácilmente identificable en todos nosotros, con derechos “naturales” protegidos por esa ética que quieren forzosa y hace que el concepto de “Hombre” varíe a lo largo de la historia como, en cada momento, conviene al discurso dominante y a esa ética que son normas -con afán de- “naturales” y fijan lo que debe hacer en cada tiempo, alejándole de actuar pensando, normas que, se diga lo que diga, hoy afilian al “Hombre”, ciego y acrítico, a la economía capitalista y su forma política, la democracia parlanchina, parlamentaria, que hoy promueve -y de ello debemos huir- una vuelta a la medieval doctrina de inmutables derechos naturales disfrazados de derechos humanos, indisolubles de un “Hombre” también inmutable, situación agravada de modo artificial desde que, por el desplome del marxismo -más o menos- revolucionario, que debe volver y enfrentarse a la digerible actuación falsa, “sozialista”, que hoy dicen “progresismo”, que se ha aliado a una represiva mojigatería política, supuestamente nueva y de izquierdas, que cierra el camino al auténtico progreso humano que las ideas revolucionarias generaron.

EL ROTO 25/09/2016
"Ideología flotante"

A la sociedad actual le ahoga una inflación socializada de falsas referencias a una ética también falsa y unas prácticas que nos alejan del concepto griego de búsqueda de “una buena manera de ser” o de “la sabiduría de la acción”, una actitud viva, no esclerótica, ni maliciosamente codificada, ligada a los acontecimientos concretos del “Hombre”, animal que piensa, ajena a toda imposición religiosa o de cualquier otro poder, actitud que, por ello, hace exclusiva la responsabilidad de cada uno, individual, crítica con la ética imperante que es instrumento para imputar al sujeto humano, a ese “Hombre” único e invariable, derechos y, sobre todo, deberes- “naturales” y “una capacidad a priori para distinguir el Mal”, a partir del que definen el Bien, de modo que, definido a gusto de “ellos” el Mal anti-ético, todo lo humano, en especial la política, está sometido a un catecismo estúpido, ética manipulada contra el “Hombre” único, oyente acrítico, con derechos humanos “al no-Mal” y, por ello, codificados, “contra” un Mal predeterminado por una “libre opinión” manipulada, reaccionarios, pues es más fácil y perverso construir tal consenso trampeado sobre el confortable Mal que sobre un difícil Bien, torpe imitación de las diversas iglesias, religiosas o laicas; inventada ética que, lejos de generar consenso universal y fuerza para imponerlo, produce, dice Badiou, “el desencadenamiento de los egoísmos, la desaparición o extrema precariedad de las políticas de emancipación, la multiplicación de las violencias étnicas y la universalidad de la competencia salvaje”, de modo que “no puede haber una ética general”, sino de las verdades singulares y las situaciones reales, vinculada a las relaciones tramadas y los efectos que nacen de esas situaciones y relaciones.

Hoy, la apariencia de -ficticia- libertad dota de un aval ético absoluto a la economía capitalista, con plena legitimidad e intocables facultades para quienes, tan desleales, ineptos como aquí Revilla, se llaman representantes en la democracia de partidos, no parlamentaria, que va unida a la escasa solvencia social de ejército, policías, jueces, enseñantes, sanitarios,…, aparatos del Estado y, cómo no, a la opacidad del mercado, a esa siniestra Bolsa, sin que nadie parezca estar éticamente legitimado para criticar que lo más corrupto(r) del corrupto sistema, políticos, oligopolio energético, usura, “costrutores”, …, mientras ponen los huevos robados por capital, cemento y ladrillo en otra cesta, la del -antes público- sistema  eléctrico, afanando mediante REE -de forma que debiera haber investigado la fiscalía, si la hubiera- infraestructuras y tareas públicas, cientos de miles de millones de todos, provocando aún más que el singlar del atestado barco en que viajamos tenga su atraque en la desaparición de la humanidad, entre corrupción basada en la ética que el poder impone y que, tan insana como políticamente correcta, de forma peligrosa e interesada, aplauden y vocean, fieles cancerberos, la TV, la SER, “Prisa”, “Vocento”,..., sucios medios ligados a la defensa de -solo- el sistema capitalista y su forma política, el totalitarismo “democrático” de partidos, cuyas corruptas estructuras remiten a las de sicilianas “famiglias”.

Frente a ello, el planteamiento laico, de izquierda de Badiou dice que nuestra ética la define un imperativo que vincula al individuo, al sujeto humano a “¡continuar! siempre, analizar de forma individual crítica lo que sucede, actuar, tirar líneas, no puntos, ser rápidos incluso sin movernos, estar en medio de las cosas, al modo del rizoma que teorizan Deleuze y Guattari, usando las “facultades”, de “discernir” -no dejarse engañar por falsos sucesos-, “tener valor” -no ceder respecto a la verdad del suceso en función del interés propio- y “reserva”  -no aceptar que la potencia de la verdad de un acontecimiento sea absoluta-, de forma que impidamos que la “otra ética” consiga “someter el mundo al reino abstracto del Derecho y la lucha contra un Mal exterior, radical”, imperativos artificiales, absolutos que deben ser sustituidos por algo tan sencillo como detectar verdades concretas en los hechos cotidianos y, a partir de ello, luchar contra el Mal, también concreto, “el anverso o faz oscura de -supuestas- verdades” que pretenden imponernos.

Parece complicado, pero es solo fatigoso de llevar a la práctica, siendo fácil de entender para quien quiera enfrentarse a las estructuras “famigliares” que aquí son el regionalismo trapacero y cateto, la PSOE, los “peperos”, los mojigatos que aseguraban “poder”, a todos y a su “ética” religiosa, intentando hacernos comulgar con las enormes ruedas de molino construidas con falacias consistentes en que un solo funcionario controla la corrupción en las obras de las carreteras, que nadie sabía nada de esos extraordinarios trenes que no caben por los túneles, que, pese a no tener una política energética sostenible ambientalmente evaluada, no son ellos los culpables de su inepta/corrupta incapacidad para implantar un solo molino/gigante o, muchísimo peor, que al parlotear sabiondas diciendo legislar, las ignaras desocupadas insanas nuevas políticas, además de imponer ocurrencias a todos, no han destrozado la vida de, inocentes, dos niños/niñas gemelas ¡Ética en tiempos de estado de excepción!

domingo, 19 de febrero de 2023

259 Los domingos cavilar La guillotina Fernando Merodio 19/02/2023

259 Los domingos cavilar

La guillotina

Fernando Merodio

19/02/2023

(…) tienen que rodar cabezas” (Miguel Ángel Revilla Roiz)

 “No se puede reinar inocentemente (…) No se puede esperar ningún tipo de prosperidad mientras quede un enemigo de la libertad que respire (…), una vez que el pueblo francés ha manifestado su voluntad, todo lo que se le oponga está fuera del soberano y todo lo que esta fuera de él es enemigo” (Primer discurso de Robespierre en la Convención)..

Revilla no -o sí- es (in)consciente de qué implica pedir que rueden cabezas, pues cuando aquí ello era -más que una- metáfora formaba parte del grupo que las hacía rodar siendo, aún hoy, miembro de la barraca de feria que es la política, reproducción de esenciales aspectos de “Freaks” -en España “La parada de los monstruos“-, didáctico, inquietante film de Tod Browning sobre un asfixiante mundo de deformes físicos que, vistos desde fuera como monstruos, evidencian que la monstruosidad no está en un físico amorfo o una apariencia tullida y donde más cruel se manifiesta es en el interior de esas personas que, sin reparo, hacen lo que sea preciso para alcanzar sus fines, sin importarles el daño que ello pueda causar al resto; Freaks es una película corta que, en 64 minutos, narra la vida de un grupo de fenómenos de circo y una bella trapecista, su relación -real- con el “hércules” y otra -falsa- con un “pequeño” que desencadena la dramática trama que protagonizan el “pequeño” y el resto de los fenómenos, tan polémica que, en los años 30, pese a haberse eliminado varias escenas que la sociedad de la época consideró repugnantes, fue un desastre comercial, marcó el declive de la carrera del genial Browning, director entre otras películas del “Drácula” que interpretó Bela Lugosi y, solo tras su revisión en el Festival de Venecia, poco antes de morir el director en 1962, fue catalogada clásico de culto y protegida, en 1994, en el National Film Registry, por lo que sugiero -feo vicio- su visión para entender que, a partir de ella, se usara el término inglés freak para designar algo o alguien anómalo, extraño, marginal y que la castellanizada palabra friqui se refiera a quien se obsesiona por algo que, sea lo que sea, convierte en el centro de su vida.

 "Vida y espectáculo"

A diferencia de Freaks, circo en que la verdad fue tan relevante, en política no importa decirla o mentir, no se distinguen verdad y mentira, todo es dúctil, maleable, opinable y, al banalizar lo real, se impone la propaganda a la información de hechos que la televisión, Umberto Eco dixit, cuenta en tiempo real, mientras internet y redes sociales lo dotan del doble efecto social de mostrar detalles, ciertos o falsos, invisibles antes para multiplicar la propaganda y agravar todo con populismo letal creciente, de izquierda” o derecha; los hechos, veraces o falsos, importan menos que las corrientes de opinión e, incluso lo más sustancial, admite la opinión de cualquiera, de modo que el estado de opinión sustituye al llamado derecho a la información hasta extremos tan dañinos/dolorosos como la insoportable, irreal, falsa imagen que los talk show han llegado a crear del ridículo/peligroso personaje “Revilla”, elevado por esa “basura” al nivel de la realidad, a -teórico- informativo; en ese mundo espectacular el viejo prime time salta por los aires al irrumpir el infoshow barato, emitido en directo que, tal como en los 60 anunció Guy Debord, “La sociedad del espectáculo”, en  los 80 Umberto Eco, “Apocalípticos e integrados” y a finales de los 90 Pierre Bourdieu, “Sobre la televisión”, con falsos acontecimientos genera la noticia y potencia el crecimiento del destructivo populismo, el reino de lo opinable sobre lo objetivo, usando la vieja fórmula -Hitler, Mussolini, Franco, Perón,…- de la espectacularidad.

Aquí en el circo de Freaks y sus llamativos fenómenos, del Revilla que se explayó durante no bien conocidos -para juzgarlos- años adultos en el verticato fascista, como esforzado valedor de Girón de Velasco, epicentro del rancio totalitarismo español, hemos pasado al de hoy, “pequeño” del circo actual, en 1995-2003 vicepresidente y consejero de vivienda y urbanismo del mínimo territorio que llamó Cantabria y, a partir de entonces, excepto 2011-2015, presidente con perruno apoyo de la PSOE, más la cómplice abstención reciente de esa cosa que decía Poder, tiempo y cargos que le señalan culpable personal, jurídico y político de los cientos de viviendas ilegales que, con repercusiones humanas, familiares debieran ser derribadas, de las que, entre otros datos, su "gobierno cuantifica en 54 millones las indemnizaciones a los afectados" de 363 de ellas, que pretende sean pagados a escote por todos, no por él, sin que se deban olvidar, entre cientos, asuntos tan oscuros como lo del fibroyeso, el Racing, el derribo de la Diputación, único edificio administrativo republicano en Santander, ¡ay, la memoria histórica!, su ignara, dañina autorización del fracking, el TAV, la ruina/fiasco del “proyecto Moneo”, el sucio, millonario despilfarro “universitario” en Comillas, Sodercán  y, aun sin PROT, PSEC, EAE,…, su fracaso como dúctil, ilegal lobbysta del oligopolio que impide que la energía la generemos todos, siendo lo cierto que ni Revilla -repito, “pequeño”- ni nadie es impune si hay dolo irresponsable.

"Hoy pide que rueden cabezas"

Es en ese punto cuando, sin duda, viene a cuento hablar del esperpento del ferrocarril -y pensar si convendría hacerlo, frente a la mafia del transporte por carretera y el criminal vehículo individual, más grande, con otro recorrido o mayores túneles - y lo de “cortar cabezas” que urge –insisto, “pequeño”- Revilla y explicar que la guillotina, artefacto usado para aplicar la pena capital que se asocia popularmente a Francia y la Revolución de 1789, fue utilizado en otros países europeos, Reino Unido , Alemania, Bélgica, Suecia, Italia, Grecia, Suiza,…, para sustituir a la decapitación mediante espada o hacha, consistiendo en dos sólidos montantes verticales unidos en su parte superior por uno horizontal -chapeau-, que sostiene en lo alto una trapezoidal cuchilla de acero lastrada con más de 50 kilos y en la inferior por un cepo de dos medias lunas -fenêtre- de las que la superior no es fija y se desliza por los montantes de modo que, al elevarla, permite situar al “guillotinable”, mirando hacia el suelo, con el cuello sobre la inferior y aprisionarlo al bajar la superior de nuevo, de modo que la violenta caída de la cuchilla lastrada, que acciona el verdugo, provoca la -no se quién dijo- indolora- separación de cabeza y tronco, cayendo aquella en un saco; como espectáculo que es, para facilitar la visión y animar al público, la guillotina debe elevarse sobre una tarima o cadalso y para justificar el esfuerzo de quienes acuden, no se debe limitar a uno los cuellos que cercene su mortífera caída, pues sería poco espectáculo.

¿El fin justifica los medios?

Al contrario que el “pequeño” Revilla, la mortífera eficacia de la cuchilla lastrada y el respeto humano que genera lo expresó, en 1933, hasta Hitler al argumentar "al menos, no hemos establecido una guillotina", falso, pues a partir de 1936, impulsados por Frank Gurtzner, los nazis guillotinaron a 16 500 personas, entre ellas al héroe resistente alemán Willi Graf, irritándome la mera hipótesis de que el “cortar cabezas” de Revilla pueda identificarse con el de Robespierre, figura clave -para todos- en la Revolución, guillotinado -sin juicio- el 28 de julio de 1794, ante una multitud que vitoreaba enloquecida contra el abogado conocido -con razón- como el “incorruptible”, demócrata radical, miembro del Club Jacobino que, tras iniciar su vida política en 1789 representando por Artois al Tercero en los Estados Generales prerrevolucionarios, fue riguroso defensor de las clases bajas utilizó contra el irracional poder venal la única arma posible, la violencia, como explica en sus discursos, hoy de más que recomendable lectura, frente a la monarquía teocrática, la nobleza, la iglesia, el ejército, la burguesía emergente,…, dominando el Comité de Seguridad Pública desde el 5 de septiembre de 1793 hasta su encarcelamiento, tortura y muerte sin juicio, durante el periodo conocido como Reinado del Terror que, al contrario de aquí hoy, en que es posible todo pacto con cualquiera, nos trajo -jacobino molesto para falsos y bien pensantes- la enciclopédica Ilustración y los Derechos del Hombre -que además es- Ciudadano, por lo que, desde los movimientos de clase del siglo XIX, se le rinde homenaje -en Francia y el resto de Europa-, se reimprimen sus discursos y es considerado figura esencial de la Historia Contemporánea, por lo que, todo el mundo en pie, rindamos respeto al uso -correcto, no por los “pequeños”- de la guillotina.

 
 "Leer ayuda a conocer"

sábado, 11 de febrero de 2023

258 Los domingos cavilar Ciencias sociales, cáncer y (con)sentimiento Fernando Merodio 11/02/2023

258 Los domingos cavilar

Ciencias sociales, cáncer y (con)sentimiento

Fernando Merodio

12/02/2023

La pregunta es si la modificación de la ley cambiará algo y, si algo cambia, para que todo siga igual. El cambio profundo no lo trae la norma penal, sino la conciencia social del respeto a la igualdad y la dignidad” (El gatopardismo y la reforma del ‘solo sí es sí. Paz Lloria García)

 “15 de los 16 jueces del Supremo han bajado las penas con la ‘ley del solo sí es sí’. Progresista y conservadores coinciden en la interpretación de la ley” (Titular de El País. 10.02.2023, página 17).

Resulta peligroso, letal incluso que una recua de jóvenes -y jóvenas- poco hechos, de extracción -y gusto- burgués, (des)ocupados en ciencias como psicología, política y sociología, estudios universitarios de -dicen-ciencias sociales, centradas igual que historia, economía, antropología, geografía, incluso derecho en lo etéreo complejo, pero peor que ellas al no codificar y mostrarse hoy ajenas a asuntos tan serios como que bancos y petroleras, ¡ay, sistema y caos climático!, tengan los mayores beneficios de la historia y, al contrario de cómo opinaban Max Weber, Engels, Marx o los muy pocos que saben de qué hablan y se atreven con ello, nuestrosnuevos políticos, verrugas de tal ciencia, succionan, nos desangran y, pésimos analistas de la realidad, indoctos alevines que dicen poder, gorronean en la pocilga de la nueva socialdemocracia liberal-progresista y, muy bien pagaos, ayudan a sostener la desigual, muy injusta estructura capitalista, asentada a caballo de los siglos XIX y XX en la acaparadora industria colonial de los USA y la Europa occidental, para constituir lo que el imperio llamó welfare state y, realmente, es estertor final de tanta falta de ideas… y honestidad, que solo fue buena para un 1% y otros ventajistas de los 8.000 millones que saturan la Tierra, pese a lo cual, las (in)exactas ciencias sociales, egoístas y brutales, ornan de universal benéfico interés la -dañina- trayectoria histórica europea y la posterior, incluso más nefasta norteamericana.

 
"Grundisse, Marx y Anti-Dhüring, Engels. auténtica "ciencia social"

Las estructuras complejas, y la de los seres humanos lo es mucho, son difíciles y resulta peligroso que jóvenes indoctos con solo ambición, burgueses, nuevos políticos quieran categorizar serios aspectos de nuestra vieja, defectuosa, resiliente organización y, más aún, que lo pretendan hacer a partir de escraches de su -siempre- caduco, poco fiable sistema “social” universitario que, en demente expansión, incluye, lo he visto, disciplinas tan pasmosas como “Estudios sobre los ‘pueblos olvidados’, las mujeres y otros marginados”, evidente germen de aberraciones medievales como penalizar a quien ataca la honestidad y no a quien se opone a la real libertad sexual

Son muy poca cosa y los empequeñece aún más su afición al ruido y el daño social que causan al desnortar a los débiles, algo ahora evidente en la irracional agresión al varón con el código penal -y el civil, en beneficio de su economía- de las que decían poder, privando a medio país de la garantistas presunción de inocencia y el in dubio pro reo en electoral, enloquecida carrera para -totalitarias- imponer igualdad entre diferentes, cuando un superficial vistazo corrobora la natural distancia seria entre hombres y mujeres que exige abandonar la brocha gorda tan del gusto de -ineptos- los nuevos políticosque decían -¿lo creían?- poder, logrando que -aquí ahora- sea, por ejemplo, imposible imaginar que una venerable hembra o un malvado varón se jueguen ser encarcelados -lapidados incluso- por ejercer, en público, su elemental derecho a expresarse libre tratando a una víctima del -publicitado- cáncer de mama con el cruel desdén, ¿envidia acaso?, con que Antonio Muñoz Molina se refería al descontrol celular prostático de Philip Roth, vigoroso y serio novelista norteamericano, del que valoro su sentida descripción, en Patrimonio, de su reacción -“estaba bien y era lo que tenía que ser”- cuando, discreto, lavó y vistió, con filial cariño, de arriba abajo a su, antes autoritario, anciano padre, al encontrarlo tirado en su cuarto de baño, cubierto por los excrementos naturales de una cruel incontinencia senil; otra muestra de la desigualdad que denuncio arriba es que, siendo la tasa de mortalidad por cáncer un 30% mayor en hombres que en mujeres y, por contra, -ligeramente- inferior los casos cáncer de mama/año al de los de próstata, no sé de ningún psicópata, ni siquiera de alguien de Vox, que lo considere penalmente punible y pretenda, de modo arbitrario, igualar al repulsivo hombre con las sufridas mujeres que, tras vivir alejadas del trabajo como mineras, pescadoras, albañilas,…, mueren más viejas que él.

EL ROTO 08/02/2023
"Ayuda psicológica y locura"

Sobre el cáncer masculino, de segundo nivel, las enciclopedias dicen que la próstata es glándula de secreción externa del sexo masculino, del tamaño de una castaña y forma de cono de vértice superior, situada en la pelvis detrás de la sínfisis púbica, delante del recto, bajo la vejiga de la orina y, a partir de ser púberes, elabora y vierte el jugo prostático, que al eyacular, ¡pecado, delito!, se une a espermatozoides generados por las vesículas seminales, lo que, incluso no entendido bien, suena serio, en especial si se sabe que, con una cierta edad, tiene riesgo real de cáncer, desórdenes celulares; cuando, hace ya casi 7 años, alarmantes retenciones urinarias alteraban mi vida y me llevaban a urgencias hospitalarias, a la benéfica sonda que desatascó el acceso a esas cañerías, a exploraciones, análisis, informes, pruebas,…, experiencias, sensaciones nuevas para el Fernando nieto que concluían en un diagnóstico duro:adeno carcinoma de próstata cT2 N0-1 M0 bilateral, Gleason 4+3 PSA 9.59 ng/ml, que, pese a mi apariencia sana, recomendó/exigió someterme el 29/06/2016, con 70 años, 2 meses y 15 días, a una Prostatectomía + linfadenectomía laparoscópica, recordé al abuelo Fernando, faldero dicen, muerto del masculino mal entre quejas, dolores pena, según mi madre, su hija -las mujeres no siempre son venerables- por sus pecados; todo me fue bien, salvo un maldito síndrome compartimental, por mala posición, en la pierna derecha, ahora acorchada, que no me impide andar, pero sí correr, ¡uf!, las viejas maratones; del hospital recordaré siempre a Rosa, amorosa día y noche al pie de mi cama, asustada pero, delante mío, sin una lágrima y no olvidaré tampoco que, casi al tiempo y con el mismo diagnóstico de abuelo y nieto Fernando, fallecía mi hermano menor, José Manuel, ni que los sanitarios, pues no me quejaba, me hablaban de un umbral de dolor alto y cómo sin ningún homenaje social, ni un lazo solidario ni una palmada al salir -mi cáncer no era de mama-, el maldito síndrome, no el cáncer me había impedido ir, a los -muy- pocos días de operarme, a informar en Bruselas al pleno de la Comisión de Peticiones del Parlamento Europeo, en nombre de la Plataforma, contra el fracking que, diciendo no saber qué era, había autorizado el sinvergüenza de Revilla, yendo Miguel, presidente de la asociación, que informó muy bien y recibió parabienes pero, como era previsible y pese a que la torpe masa piense otra cosa, aún está ahí, sobrevolándonos, el cruel riesgo de la fractura hidráulica.

QUINO "Crecimiento y progreso"

Siendo habitual criticar -en teoría- el abuso del fuerte, olvidan las nuevas políticas que, con consentimiento, no hay –salvo pocos casos- abuso y delito, así como que, por duro que lo vean, la que denuncie deberá probar que no consintió y al criminalizar, porque sí, al hombre las de la ley mordaza son crueles, injustas y reaccionarias, responden al miedo que Manuel Cruz, filósofo que se desorientó en la PSOE, identifica no con el temor al otro, sino con “lo que de nosotros mismos vemos en ese otro y el tumor maligno, genético, no debido a hábitos pecaminosos, con las células enfermas creciendo descontroladas ajenas al orden previo para, codiciosas, invadir otros tejidos y adueñarse del cuerpo es metáfora de la mala/nueva política que invade la vida y, so pretexto de falsa seguridad, la ocupa, olvidando que, como en Tractatus Políticus explica Spinoza, la única virtud del Estado es la seguridad y “la libertad de espíritu o fortaleza de ánimo es, sin duda, una virtud privada, debiendo, pues, cultivarla.

Coda.- Lo de Revilla, deslenguado, viejo fascista que se evidencia al gritar, sea por lo que sea,¡Quiero que rueden cabezas!, merece una inmediata cavilación sobre su ineptitud y su tétrica, patética imitación, ¡ya quisiera él!, de Maximilien Robespierre, incorruptible revolucionario y el limpio instrumento de cambio que fue la guillotina.

domingo, 5 de febrero de 2023

257 Los domingos cavilar Despeñados con el “solo sí es sí” Fernando Merodio 05/02/2023

 257 Los domingos cavilar

Despeñados con el “solo sí es sí”

Fernando Merodio

05/02/2023

“Otros se fatigaron/ y vosotros os aprovecháis de sus fatigas” (San Juan 4, 39).

  “Me gusta estar en compañía de exploradores” (J.M. Barrie, autor de “Peter Pan”)

No puede afirmarse que quien no se resiste ni se niega expresamente está consintiendo, pero por mucho que la ley diga que ‘solo sí es sí’ habrá que demostrar, igualmente, que no dijo que sí(Mercedes García Arán. Catedrática de Derecho Penal).

Siendo cierto que, engañados por sinvergüenzas ineptos, nos despeñamos, suelo cavilar sobre mis emocionados recuerdos de Rozadío, el Robacío que José María de Pereda identifica en una breve cita de “Peñas arriba” como lugar de origen del buen Chisco, fiel criado de don Celso y Marcelo, señorito madrileño, pues era -y es- Rozadío un muy pequeño pueblo, entre 50 y 100 vecinos, de la cuenca media del río Nansa, dañado por la (in)humana codicia del dinero que, al construir subestaciones eléctricas, canales, la Cohilla y otras presas menores en años muy duros, robó su agua sin pagarla, hirió al río, reprimió su fiero, natural bramido peñas abajo; el Rozadío en que, años después, un niño vivo, canuco, ojos garzos, vivía los primeros afectos de la familia que Freud le explicó más tarde, empezaba a andar, hablar, leer, escribir, sumar, restar, multiplicar, dividir, disfrutar la fascinante mentira de las aventuras del barón de Münchhausen, ilustradas por Gustavo Doré, honrar a doña Gloria Cubas, su primera maestra, querer y temer a quienes estaban enfrente, rozarse, compartir lo natural, el monte, el árbol, el río, el pájaro, el jabalí, el zorro, el lobo,…, explicar la mar a otros niños que, ¡tan cercano!, no lo conocían, trepar pindias peñas, hacer sopas en el río con los mismos morrillos que lanzaban los pastores a ovejas y vacas o, grandes y apilados, formaban morios que dividían el verde en mil pequeñas haciendas, 4 niños y 3 niñas despertando a la vida mientras “consentían” indagarse, daban patadas a un balón, lujo cuadrado entonces, rodaban el aro, se aventuraban en consentidas estivas de fruta ajena, comían “andrinas” y moras de las zarzas, se ortigaban y arañaban, daban formas diversas a las varas del avellano, disfrutaban, resistían, apartaban la vista de la horrísona degollina, pública, cruel, alimenticia matanza del chon,…, aquel niño llevó orgulloso a Santander, con 7 años, la u final del habla de aquel valle de la montaña profunda, esa u que en la ciudad le señaló pueblerino que había absorbido por los poros de su cuerpo lo primero y más importante de sus primeros andares en la España triste, injusta y gris del cruel farsante consentido que fue Franco y lo mejor del pueblo en que vivió, feliz, una infancia afortunada.

 "Nansa abajo, aquí empezaba todo"

Pasados 70 años, hoy sé, con Rainer María Rilke, que “la única auténtica patria del hombre es su infancia” y no se debe pensar “que el destino sea otra cosa que la plenitud de esa infancia”, mientras Séneca me enseñó que “Patria est ubicunque bene est”, que la patria está donde estemos bien y, mezclado con recuerdos de aquel niño y aquel pueblo querido, con afán seriamente comprometido contra lo duro que siempre ha sido -y es- lo que egoísmo y miedo han dado en llamar vida, mantengo un cierto regusto satisfecho al constatar que aquellos recuerdos me hacen barruntar lógica la idea de que soy miembro de una patria, un patriota, un tranquilo, viejo y melancólico patriota con un amor -casi- físico por sentimientos que al tiempo son desinteresados, egoístas, generosos, ciegos, vinculados a fatiga, razón y ancestros, percepción que explica de modo insuperable, sabio en Marx, el novelista, crítico de arte, pintor, poeta,… John Berger, con especial pálpito en los relatos de “Puerca tierra”, primer libro de la trilogía “De sus fatigas”, como el bello poema “Hierba”, en el que dibuja una sexual relación con la siega, “Mañana / jadearán las guadañas / al caer sus ropas”, cerrándola en amorosas estrofas, “Y me cegará el sudor / cuando la cargue / segunda mujer bajo mi techo”; una relación de amor, patria, ancestros incrustados en el tuétano, placenteras fatigas, restos de lo querido, lo bien hecho, sexo,…; al menos, a mí me lo parece y lo aprecio como emoción distinta de la que, a su modo local, medroso, conservador, egoísta, enfrentado a las revoluciones de su tiempo, narra José María de Pereda en “Peñas arriba” cuando, acabando el libro, explica que en su relación con la tierra, con el duro y hermoso, lindante con Rozadío, valle de Tudanca, Tablanca, “tan cabal, tan intensa, tan continua ha sido mi felicidad en ese tiempo que a veces me espantan los temores de que no haya sido mi gratitud tan grande como el beneficio recibido, y un día me hiera la justicia de Dios en lo que más amo, para recordarme lo que le debo”, creando una relación metafísica, religiosa, mística, que vincula al mito de una tierra bella y dura que, en metáfora, se levanta hacia el cielo, peñas arriba, relación con la que Pereda, burgués, hombre de ciudad, distinto del marxista Berger, disocia al campesino de lo real, la vida, el día a día, su patria.

 "Mis bisabuelos, 'el yayo' y 'la yaya', labriegos"

Pienso que, aunque uno de mis hijos me critica que “la idea de hablar de uno mismo siempre es peligrosa”, merece la pena asumir el riesgo consciente, al precio incluso del ridículo, e intentar decir lo que se piensa, equivocarse, evidente, en el intento y lo hago ahora integrado en una pequeña, activa, coherente Plataforma que frena en seco la tropelía energética del deslenguado fascista Revilla, para quien lo de los trenes “es una chapuza incalificable y tienen que rodar cabezas", así que, informado, uso la cruel idea del inepto gandul y le pregunto: ¿Qué cabeza rodará por lo que, durante más de 15 años, han causado tus ilegales chanchullos con los polígonos industriales eólicos?

En otro pequeño rincón de la memoria tengo a ACAAT, otros exploradores, asociación de nombre críptico que -siempre- me recuerda al ofuscado, tenebroso capitán, perseguidor del Leviatán, de la monstruosa ballena blanca, Moby Dick, una asociación cuyo nombre fue simple acróstico de gente seria agredida que se enfrentó al abuso, la estupidez, la injusticia y la insolidaridad rampante, que luchó, porque quiso, a cara descubierta contra el horrible poder que define la ilógica alianza de Administración lejana y próxima, empresas eléctricas, bancos,… y que , con su ejemplar rebelión cívica, en 1988 frenó un salvaje ilegal, dañino e innecesario -salvo para “ellos”- tendido eléctrico, pues lo decidieron TS, dos veces, y la UE; fueron años de fatigosa, desigual lucha siempre acompañada del horrísono, aturdidor ruido de la presión abusona del “delirante” Vocento que controla el capital vasco, en especial sin fatiga, solo con dinero, Iberdrola, mientras la gente de ACAAT, enfrente del capital, tenía que pedir permiso en sus trabajos, usar sus días para ver sobre el terreno cómo, con la permisiva mirada del (des)gobierno próximo y lejano, las eléctricas -siempre- ocupaban  dominio público y privado con una enorme subestación y tendidos gigantes, alevosos y nocturnos desviaban arroyos y dañaban el más importante humedal interior de nuestro pequeño y marginado territorio, obligándonos a asistir a la impúdica exhibición de legaloides triquiñuelas que fingían justificar su penúltimo desaguisado: era una asociación que amplió el tamaño de alguna de las bolsas de resistentes de que escribía John Berger y me provoca recuerdos, reflexiones subjetivas pero reales de las que solo yo respondo y que, sin duda, son búsqueda del mejor método que me lleve -de nuevo- a Rozadío, a Neverland, al País de Nunca Jamás, a la infantil patria, en que vuelva a ayudar a Peter Pan y los niños exploradores o, al menos, lo intente.

Hoy, bancos y eléctricas tienen sus mayores beneficios históricos, llamamos fijos discontinuos a los parados, el salario mínimo sube menos que la inflación subyacente, luego baja, la desigualdad nos devora,… y, al tiempo. las incapaces, cada día más adaptadas al etilo burgués, reprimidas/represoras, enfurruñadas fingen pensar, dicen poder y, una vez consolidada la de violencia de género, se enfangan en otra -también coercitiva- nueva ley que, a las viejas diferencias une enfrentar -aún más- a hombres y mujeres, una ley indocta, no pensada que, para destruir -lo poco que queda de- la grata relación sexual, decreta algo tan original, reclamo de detergentes como “solo sí es sí”… siempre que, además, lo certifique un notario, obviando, sectarias, a la -para ellas machista- catedrática de derecho penal que exige a quien acusa “demostrar que no dijo que sí¡Ay, lo que estas harían, de pillarlos, a los niños de Rozadío!

"Mi hermano y yo, el mayor, junto a la presa que frenaba al Nansa en Rozadío"