domingo, 25 de octubre de 2020

127 Los domingos, cavilar 43 Covilación Abascal vs Iglesias Fernando Merodio 25/10/2020

128 Los domingos, cavilar

43 Covilación

Abascal vs Iglesias

Fernando Merodio

25/10/2020

“La crisis es general, no solamente del Estado-partido del Este, también del Estado-partidos del Oeste” 

(Alain Badiou. "El despertar de la historia")

Se mire cómo y desde dónde se quiera, esto no parece tener solución; con dispares muecas y simulacros de ideas, la acomodada derecha, el pactismo “progre” y, en especial, la inculta insolvencia que hoy son los extremos que, uno al otro y viceversa, se alimentan, mientras el individuo en pánico que es solo lo que posee y lo teme perder, o el bovino cobarde que nada tiene, o el ignaro optimista que cree que esto no puede empeorar, en múltiples -hoy deshumanizados- lugares, el demediado tajo, un triste bar, un juzgado envilecido, una tertulia de listillos, una oficina repleta de dañinos trastos informáticos, un campo de fútbol vacío, un asilo que asusta, un banco para no sentarse, una junta de accionistas que, salvo para atropar dinero, no acciona,…, otean el riesgo, congreso, gobierno, jueces, partidos, sindicatos,…, no quieren gestionar la explosión, silban, se hacen los tontos y, un éxito, tienen aspecto de serlo.


EL ROTO 25/10/2020

La vieja y culta -un lastre para lograr lo que aquí dicen “progreso”- Europa parece haber bajado los brazos para rendirse; los obreros, sus burocracias caducas, los sumisos partidos de gobiernos que, sumisos, administran migajas, la injusta Justicia, el callado Parlamento,… se muestran incapaces de regar y defender el fértil legado de la Ilustración y las Revoluciones, al tiempo que el banco, sus artificiales, tétricas hipotecas, las eléctricas y su abusivo control de la vida cotidiana,... y, ahora, el pequeño bicho, nos han pasado por encima, laminado,…, dejándonos con pocos puestos, más horas de trabajo y menos salario, deslocalizados, esperando el populista falso maná de una “renta mínima”, con el calentamiento global ennegreciendo el futuro mediante el abuso energético, hologramas, algoritmos, hambre, desigualdad,…, sin ética personal, pacto social, sexo,..., sin nada que, usado en libertad, permita hacer frente a esta bancarrota ética, acabar con las satrapías.

Ya en 1998, Alain Badiou, filósofo marxista, definía la crisis como global, “general, no solamente del Estado-partido del Este, también del Estado-partidos del Oeste”, pues el cataclismo que fue la caída del monstruoso comunismo de Estado soviético “arrastró y privó de vida a toda subjetividad política que, sea bajo la idea revolucionaria o la del derecho, intente aparear la coacción estatal con la universalidad liberadora” o, dicho de otro modo, que a partir del descalabro, “la historia de la política comienza” en todas partes de nuevo, marcada por “el descrédito” que supone hacer un planteamiento estatal; se nos ha acabado algo y renacer a otra cosa exige fatiga, debiendo tener en cuenta el sabio consejo de Rimbaud, “tenir le pas gagné”, conservar lo ganado y, como él explica, “dotar de un cuerpo al pensamiento que, colectivamente, ha sabido encontrar el gesto social de la insumisión que lo fundamenta” y, si así queremos, si nos libramos feroces del sabido lastre de sinvergüenzas e ineptos, empezar a vivir el apasionante intento de reiniciar la historia de la política.

Decía el abate de Sieyes, revolucionario, que, como aquí ocurre, “toda sociedad en la que la garantía de los derechos no está asegurada y la división de poderes no está determinada, no posee Constitución”, aclarando Badiou, dos siglos después, que la noción del Hombre sometido a la Constitución varía en la forma que quiere el poder, al imponerle una ética que es simple suma de normas “naturales” que alejan el uso del pensamiento afiliándolo, aquí ahora, sumiso, a la política del capital, la democracia partidista, y separándolo de la idea griega de la ética como búsqueda de “una buena manera de ser” o “sabiduría de la acción”, viva, ligada a los actos del hombre  que sea, por ello, incumbencia exclusiva de cada uno, no pudiendo haber “una ética general”, sino una de las verdades singulares, de las situaciones concretas, de las relaciones tramadas y sus consecuencias, siendo, por ello, preciso derribar la idea impuesta de no estar legitimados para criticar la esencia del corrupto sistema, hábil invento que, guarida de la ortodoxia insana del poder del capital frente al querer del individuo que piensa, es voceada y aplaudida desde "su política y medios", la fachada democrática.

En la situación de aquí -caos institucional, calentamiento global, desigualdad, paro,... y, ahora, el pequeño, útil virus- hemos asistido a una escena del peor pasado que -los que lucharon los 40 opresivos años no bélicos en primera línea- aconsejaron olvidar, (in)útilmente reconstruido en interés de los extremos -mozalbetes codiciosos, palabrería sin política, ni proyecto publicable,...- que, pues se suman, se nutren mutuamente, por un lado, los herederos de los del "bigotito", profesores de "formación del espíritu nacional" que, junto a cosas peores, reñían en la escuela, la universidad, el tajo, la calle, la playa,..., aquel fascio que publicitaron Girón... y Revilla como -incierta- base del poder del bajito general rechoncho de voz atiplada, que en realidad, siempre se apoyó en el capital patrio, europeo, de los USA,..., y, por otra parte, los que vocean lo contrario, ¿dónde está el sugerente Manifiesto-Programa de aquel PCE?, lo que gusta a la otra mitad de la siempre trivial, retorcida "mayoría silenciosa", el "trío de la bencina": "Evita" Iglesias, oscura ambición populista sin sustancia, Rufián, desleal, pésimo, anacrónico independentismo y Otegi, bestial espuma de sangre que, a favor de otros, agitó el árbol vasco, tres toscos "intelectuales orgánicos" con un inquietante peso en las cuentas "interruptus" del Sánchez al que, en esta ocasión, los del “bigotito” han hecho el favor de regalarle una “agresiva” moción de censura, ¡de broma!

El peor enemigo de ese pueblo al que los extremos -cada uno a su modo- presumen de defender es el control del injusto y cruel capital por pocos, el banco, los oligopolios, en especial el energético, sus cuentas, el injusto saqueo de las plusvalías, el blanqueo del dinero de la corrupción, el narcotráfico, la mafia,…, impidiendo que renazca la política, callando a sabios que, “como Platón y Aristóteles, identifican la vida que se adecúa a la razón como la más feliz y más digna”, sustituyendo el pensar, las vitales Letras por lo que dicen ciencia, informática, empresa, marketing, ingenierías diversas,… a su servicio y, desde Franco, estudiamos Derecho y el resto de carreras del pensamiento los peores de cada casa y de ahí salen abogados, jueces, fiscales, notarios, legisladores,…, por lo que así nos va; no hay que ser ilusos, ¿por qué el insano poder que nos desiguala, coloniza, contamina, esteriliza,… tierra, mar y aire, va a respetar, sin beneficiarse él, lo Justo y Razonable, la Verdad o la Justicia?; es iluso pensar que el egoísta capital se va a detener a las puertas de una Universidad que no le sirva, sin intentar rentabilizar para él la Verdad sin hacerla dejar de serlo o, aún más, creyera en el Estado de Derecho y no lo violaría para dejarlo, eso sí, “en estado”.

Contra Abascal y sus ideas, hoy triste anécdota, cuando era duro dije e hice más de lo que se me puede exigir y, por ello, me duele más el monstruo que está creando el “liberalismo” con los codiciosos logreros Rufián, Otegi y, sobre todo, “Evita” Iglesias, del que, aquí cerca, Expresso, revista afín al PS portugués, dice -suave- que su grupo, Podemos, manejado “con mano de hierro”, “se ha transformado, en media docena de años, en aquello que tanto criticaba”, al tiempo que él ya es uno de esos “políticos que viven en chalets y no saben lo que es coger el transporte público”, anécdotas que no le identifican, pues lo de verdad grave es que, un ejemplo, el 28 de enero de 2017, escribiera sobre el “Control público de las eléctricas” con demagógica falta de saber, insultante para quienes, de verdad, quieren cambiar esto, sin sentirse ahora obligado a explicar que, por ejemplo, Iberdrola, capo del oligopolio español, una de las más fuertes organizaciones en el mercado USA, con un beneficio neto de 2.681 millones € en los últimos 9 meses, pese -¿o gracias a?- el virus, quiera pactar ¡con los sindicatos! una reducción de plantilla del 15% aquí, 1.500 asalariados, lo que junto al alborozo de El País y el Foro Económico Mundial, WEF, porque “en 2025 -mañana- las máquinas harán el 50% de las labores”, le exigirá redoblar, con una dotación 10 veces mayor, la promesa a sus útiles “descamisados” de la -hoy olvidada- “renta mínima vital”.


EL ROTO 21/10/2020

domingo, 18 de octubre de 2020

126 Los domingos, cavilar 42 Covilación ¿Estado fallido? Fernando Merodio 18/10/2020

 127 Los domingos, cavilar

42 Covilación

¿Estado fallido?

Fernando Merodio

18/10/2020

“España todavía no es un 'Estado fallido', pero no está lejos de serlo. Razón suficiente para que Europa finalmente despierte” (Friedrich Leopold Sell. "Neue Zurcher Seitung". Suiza)

“Os lo digo, infelices..., cuando los grandes de este mundo empiezan a querernos es porque nos van a convertir en carne de cañón” (Louis Ferdinand Celine)

Es hija de un amigo, lee con interés de todo incluso, sin duda por cariño hacia su padre, mis cavilaciones escritas sobre lo que (nos) está pasando y, después de leer, piensa, se esfuerza, filosofa, incluso me envía amables comentarios serios, entre ellos el referido a una afirmación mía, descarnada, de viejo inquieto en exceso  y, quizás, melancólico con la que definía mi aquí ahora, como hacía Stefan Zweig con su "¡ver mucho, aprender mucho y sólo después aprender de verdad!" o Kierkegaard con su referencia para muchas reflexiones: “Sé que acabó el tiempo de las palabras y ha llegado el momento en que los hombres, pocos, deberán enfrentarse con hechos a la fiera”, a la que, sin quitar nada, añado “de nuevo”. Afirmación enteca y dura, tras la que subyace la pregunta que ya en 1902, en Rusia, tiempo y lugar duros, se formuló Lenin, dando título a un eficaz, breve y serio panfleto, “¿Qué hacer?” y su respuesta, conocer los hechos, argüir sobre ellos, buscar ansiadas certezas y “condiciones objetivas” -cuya supuesta carencia frenó tantas acciones-, actuar con quienes -casi siempre- pierden, hacer; escribir es simple modo de impugnar o, al menos, un intento.

La hija del amigo, temiendo parecer iluso eslabón cronológico, defiende creer “con fe de hierro en el tiempo de las palabras”, lo que, reiterado sobre temas importantes, parece cosa de joven madre lógicamente intranquila con el futuro anunciado por hoy que se apoya en aquel Nietzsche que quiso sellar el tiempo con palabras que son poesía y acción pura pues “revelan, hieren, abren, clausuran, gritan y acallan, interceden y apelan, corrigen y dan forma al sentido de la historia”, para continuar, en solemne salto, con opiniones de otros menos atendibles insistiendo, frente a mi convicción de imperiosa urgente acción, en que ha “llegado el tiempo reflexionar para  decir y hablar -simplemente- en consecuencia”, lo que me parece menor, insuficiente.

Releo, tan actual aquí, “Gomorra”, reflexiones noveladas de Roberto Saviano sobre la Camorra y sus negocios, ¡sí, negocios!, que en la opresiva Nápoles dicen “el Sistema” y, al tiempo, ojeo “Diego y Frida” del Nobel J.M.G. Le Clèzio, otra cosa. Describe Saviano la "organización empresarial”, sangre y corrupción, ramificaciones en todo el mundo, droga, exportaciones chinas, explotación del hombre, cemento, paro, abusos,..., la vida; lo cuenta bien y, por hacerlo y tener éxito, paga el carísimo precio de la amenaza mortal que le hace ocultarse, explicando su relación con las palabras y hechos de la organización mafiosa mediante una inteligente afirmación que recuerda el sólido diálogo de John Berger con el subcomandante Marcos, “el miedo no lo provoco yo. Lo crean mis lectores. No les da miedo mi libro, temen que se lea”; lo de la excepcional pareja “Diego y Frida”, narrado por Le Clèzio, innovador en el uso de la palabra escrita, rebelde, admirado por Deleuze y Foucault, es bella explicación de cómo la sensualidad de la relación amorosa más intensa va unida -casi- siempre al sufrimiento, resumiendo en la poesía con música de “La Sandunga” -“¡Ay! Sandunga, qué Sandunga / plata mamá, mamá / Sandunga, tu amor me mata, / cielo de mi corazón. / ¡Ay! Sandunga”- la apasionada unión, “boda de un elefante y una paloma”, de Frida Khalo, hermosa, enferma, inteligente, tenaz y, a su modo, libre con Diego Rivera, comunista, devorador de mujeres, renovador del mundo del arte, muralista genial al que el peor capital encargó cubrir el techo del enorme hall del Rockefeller Center, New York, con una pintura sobre la historia del trabajo, que él tituló Hombre en la encrucijada, Man at the crossroads, en la que representó la crisis mundial, el debate comunismo/capitalismo y que, cuando estaba casi concluida, el propio Rockefeller, escandalizado, ordenó tapar con otra realizado por el catalán José María Sert, demodé y complaciente; la relación entre Frida y Diego muestra la distancia entre el amor, la palabra inteligente y sensual, el arte,... y la difícil, dura acción, evidente.

Frente a ello, hoy se hincha, engañoso, el valor de ciertas palabras, productos -que dicen- culturales, como la odiosa moda de “poner en valor” -dinero, por supuesto- todo, o, aún más, la pretendida “refundación” del dañino/corrupto sistema que sostiene al capital arriba, por encima de los valores, incluso de las -buenas- ideas, con sus falsas informaciones/soluciones de las plagas que en forma de -lo que dicen- pandemia o calentamiento global, quieren -de nuevo- imponernos los culpables ciertos, sin negros ni pobres en las fotografías; sobre ello advirtió, en el tiempo del peor totalitarismo, Céline, tan gran escritor como responsable de raros barullos nazis, al explicar, amargo y quebradizo, “Os lo digo, infelices..., cuando los grandes de este mundo empiezan a querernos es porque nos van a convertir en carne de cañón”.

Tiempo de desastres ciertos en que la voraz “progresía” próxima exprimió -e intenta agotar- los recursos del planeta, acrecienta las desigualdades y enriquece sin pudor, además de a sí misma, a los más ricos, mientras empobrece al resto y hoy nos agrede artera con la represión de -dicen- un virus del que nadie sabe nada -de cuyos dañinos efectos nos culpa-, mientras por la espalda… nos la intenta clavar doblada; tiempos de zozobra, sobre cuyo sombrío celaje Conrad noveló, en El corazón de las tinieblas, cómo los europeos corremos el riesgo de que nos arrastre el reflujo de una siniestra corriente marina que conduce al lugar de desazón en que no existirá incluso ni ese “progreso” que es consumo compulsivo, ni la -ignota- libertad igualitaria que debiera ser efecto del justo canje de nuestra mayor fuerza, la del trabajo, por salario, ni, desde luego, los derechos y libertades de la Ilustración y la Revolución Francesa,... y, tras la cruel derrota, solo quedará el sucio abuso del capital y ilógica fe de ahora en la -falta de- solvencia y honestidad de quienes allí -donde sea- manden,..., una amenaza real que, útil consumidora de lo inútil, España ha convertido en paralizante pesadilla.

Se habla de “Estados fallidos”, definición novedosa de inseguridad y falta de control  en la periferia mundial, en especial África, al aparecer nuevos países tras el fin de la “guerra fría”, que se da, estricto sensu, cuando ninguno de los tres poderes cumple con eficacia sus principales cometidos de garantizar las esenciales funciones para que impere la Ley, haya justicia independiente, seguridad en libertad, igualdad para todos en el acceso a las necesidades básicas, educación, sanidad,…, siendo, por sus  vaivenes, un peligro para el resto; se trata de una noción que, recientemente abierta a países desarrollados, muta en una, verbalmente menos agresiva, “fragilidad estatal”, situación en la que el profesor Friedrich Sell, en el Neue Zürcher Zeitung, influyente periódico suizo-alemán, se preguntaba ¿Es España un Estado fallido?, para responder “no está lejos de serlo” y añadir, aún peor, que ve “razón suficiente para que Europa finalmente despierte” y valore la forma de tratarnos en tal situación.

Y es que, aquí, los daños sanitarios y socio-económicos del enigmático/novedoso virus están entre -si es que no lo son- los peores de la UE y no se ve en el horizonte posible aptitud científica, técnica ni, desde luego, política para algún tipo de respuesta, es escandalosa -y no hay voluntad de mejora- la (in)correcta función judicial, el poder legislativo -Cortes Generales- está prácticamente inactivo y, caprichoso e ilegal, legisla el gobierno, generando caos, el “progresismo” ha trocado los territorios en campo de juego para golpistas, matones y listos, mientras paro, deuda, PIB,… descontrolados y con la forma de Estado tambaleante... sin alternativa, sin presupuestos desde 2018 y con el futuro en manos de “intelectuales fiables” y preocupada por “los españoles” como Iglesias, Rufián, Otegui, CiU o como se llame, el PNV,… hay riesgo objetivo de que la UE retoque -al menos los requisitos de- el dinero que -dicen- nos dará ¿Somos un Estado fallido?, ¿un Estado frágil?, ¿podemos confiar en gobierno y oposición?,… Responda, sincero, cada cual y decida si bastará con hablar o ya es preciso algo más.

domingo, 11 de octubre de 2020

126 Los domingos, cavilar 41 Covilación Técnicas del golpe de Estado Fernando Merodio 11/10/2020

 126 Los domingos, cavilar

41 Covilación

Técnicas del golpe de Estado

Fernando Merodio

11/10/2020

“Voy adonde no soplen las tormentas de polvo, / busco trabajo y una paga decente, / me voy por esta carretera polvorienta, / y nunca más van a tratarme de ese modo” ("Blowin' Down That Old Dusty Road". Woodie Guthrie, en la Gran Depresión)

Hace tiempo, no tanto como me parece, acepté el envite de, dos veces por semana, hacer pública mi opinión social, política y jurídica sobre lo que se estaba diciendo en el Tribunal Supremo en torno a los hechos del mamarracho que llamaron referéndum independentista catalán de 2017 o, malicioso y mediático, "1-O"; intenté deconstruir durante el juicio penal lo que fue -y aún hoy, bastante descolorido, es- el fraude del procés y, sabiendo que no existe una única lectura de tan compleja cuestión y hay casi tantas como lectores, a lo largo del juicio me apliqué intentando aclarar su opaco significado y contexto, lo que, para mí, encarnaba; lo intenté y quedó escrito en forma de 34 opiniones publicadas que inicié exponiendo mi firme convicción de que lo ocurrido entonces en Cataluña fue, lisa y llanamente, que unos cuantos egoístas cobardes se aplicaron en la técnica de un intento -fracasado- de golpe de Estado.

La deconstrucción de aquello me mostró un dañino esperpento ruidoso y ruin que, hoy regurgitado, se escurre por un hediondo desagüe y, en caída libre, se precipita por el sumidero de los residuos fecales; lo peligroso es que, no sé si a partir de ello, ahora en todo el territorio que, hace tiempo, llamaron España se evidencia y, sin explicación lógica, crece con el engaño que son las urnas, un insólito grupo tan ajeno como el catalán al imperio de la Ley, las normas del Estado de Derecho, la lealtad social,… un ventajista y ambicioso consorcio que, como aquellos malos alevines de golpistas y en un país con una Constitución -que fue- de consenso, mayoritariamente votada, en el que, además, se respetan -del laxo modo actual- los rudimentos formales de la llamada democracia, intenta una nueva técnica de golpe de Estado y, con torpe malicia, ha provocado la situación represiva más dura desde la muerte de Franco, en la que”, sin el menor esfuerzo pedagógico ni ninguna confianza en el ciudadano, usan la antes denigrada “ley mordaza y vigila y castiga una policía autoritaria, sin formar, lo que genera una dañada, peligrosa sociedad de miedo y chivateo. Muy peligroso.

Aclaro ideas con Curzio Malaparte que, en sus Técnicas del golpe de Estado, 1931, analizaba distintos putschs o intentos habidos en Europa entre el 18 de Brumario de Luis Bonaparte y la Marcha sobre Roma de Benito Mussolini y me muestra que en todo el espectro ideológico y con distintos fines hay grupos que, apoyados en un alevoso uso espurio de la legitimidad que emana de la norma infringida, se apropian -o al menos, lo intentan- de la maquinaria estatal para modificar la estructura del -hoy vicario- poder político, ejerciendo distintas formas de violencia en los puntos más sensibles de los servicios públicos o los distintos aparatos del Estado.

Es esta una época en que, agotado el Welfare State, Estado del Bienestar, toca pobreza y, peor, injusta desigualdad extrema provocada por las esotéricas y corruptas finanzas del poder económico no frenado por gobiernos, partidos, sindicatos, fieles,…, ahora incrementado por el -¿(in)voluntario?- (in)feliz hallazgo del virus con el que parecen legitimar toda represión; los  graves hechos y la insensible crueldad del poder obligan a no aceptar la falaz coartada del cambio desde dentro que, sumisos ante el capital, ofrecen igual los “conservadores” -del poder ajeno- que la trama mercantil "populista.progresista" ideada por un suave/duro tahúr de la -en su peor sentido- "política", amorrado a la teta de la PSOE desde los 15 años y un desmovilizador farsante, seguidor confeso de "Juego de tronos", obligándonos a, con Slavoj Zizek, redefinir el “Terror” jacobino, no solo la guillotina, en especial la firme ley justa frente al inmoral pasado y abrir caminos, ahora cegados, hacia una sociedad libre e igualitaria.

Sin tiempo ni dinero para series de pago, no he visto ni un episodio, ni un minuto de la publicitada/tendenciosa moda "Juego de tronos" de la que, devoto, "Evita" Iglesias regaló una copia -turbio aviso del que nada perdía, pues entonces para él todo era un juego- al Borbón Felipe, pero he leído que es historieta ad hoc para telespectadores cómodos, con repelentes tiranos vs apuestos héroes –entre los que, rodeado de bellas mujeres que le temen, imagino ensoñado al enclenque de la coleta/moño- que, puro y duro maniqueísmo, en torno a la televisiva letanía trivializa la eterna inevitable lucha entre bien y mal, en la que, tras rozar con la punta de los dedos el borde de los suburbios del poder, se asentó en Galapagar, el Madrid rico -el que ni bombardean ni confinan-, en una parcela con ridículo chalé e insolidaria piscina y ahora oculta la coleta anudada en un vergonzante moño y evidencia un cerval miedo denunciando tibios escraches y huyendo por el enorme riesgo, ¡qué horror!, de ser llamado "rata".

Siglo y medio después de que los Levelers ingleses proclamaran sus fundacionales Agreements of the People, Acuerdos del pueblo, Robespierre, Saint-Just, Danton, Marat,…, muy jóvenes revolucionarios declaraban en 1789 los Derechos del Hombre y del Ciudadano, constitucionalismo feraz que, con la Ley justa, servía para poner fin al ilógico poder de rey, nobleza, iglesia, terratenientes,… y demostrar que la dialéctica entre Virtud y Terror, enfrentada a cualquier forma de corrupción era instrumento de cambio; dos siglos después, en “La cinta blanca” -“Das Weisse band”-, film de Michael Haneke, se narra un retroceso, la perversidad del mal que, a partir de 1913, trajo totalitarismo, y avisa que mirar hacia otro lado, entonces y ahora, es un riesgo. A lo perverso, que entonces fue intransigencia y abuso impune sobre el débil, la mujer, el niño, el obrero,…, hoy lo llaman corrupción, sustantivo que, como libertad, igualdad, amor,…, es la vida, pero no llega a expresar, por sí solo, su inmundicia actual, precisando adjetivos -"sistémica" por ejemplo- para dar idea cabal de su omnímoda presencia, que impide imaginar incluso un futuro digno.

En 1937, "la república", hoy venerada, huía cobarde a Valencia, dejando solo al pueblo "republicano" de Madrid que Franco con sus moros, la “quinta columna”,  Hitler y el fascismo italiano, "el Eje", bombardeaban, cavilando el domingo pasado que, pese a ello, ese pueblo era -hoy aún más- amalgama y, ejemplar, resistió hasta el final, marzo de 1939; ahora todo -solo- parece menos cruento y quien abandona a ese pueblo es la ineptitud corrupta de la derecha que, digan lo que digan, estaba entonces con los militares golpìstas, al tiempo que los “republicanos” de hoy, la empresa "progresista/populista", causa de la "catástrofe España", ajena a la equidad que exige el "buen gobierno", confina -solo- a los madrileños, los bombardea, no siendo lógico que, colgados del pacto por el pacto, el presidente y su ministro catalán los impongan un "trágala" para acaldar los votos más nacionalistas de catalanes y vascos, de esos leales demócratas catalanes, que hace tres años exacerbaban su -falta de- respeto al Estado de Derecho y, pese a ello, "sus" -pocos- votos aún les son canjeados por “sus cosas”, y de esos vascos listos que convivían con la ETA que “movía el árbol”, que ya han repartido lo que -saben- les tocará de los 60.000 millones que -acaso- nos dé la UE -2.712 al TAV, desplazamientos, 1.706 a Iberdrola y 330 a la Petronor de Josu Jon Imaz, contaminación,…-, propuesta de Price Waterhouse Coopers, el hijo de Atutxa.

Si el PP no pacta el CGPJ, cambiarán la ley, si Madrid no se pliega, la cierran -la bombardean- hasta asfixiar a su gente, si necesitan los votos de ERC, indultan a sus jefes, si el PNV pide, se lo dan, si a las grandes corporaciones no les gusta la Ley, arbitran ellas y el RD-l 17/2019 les garantiza una gran rentabilidad hasta 2031, si el PNIEC no tiene Evaluación Ambiental Estratégica, lo callan, si los jueces les quitan la razón, es judicializar la política, si hablamos, nos imponen alarma y mascarilla,…; lo dicen “golpe blando”, pero es peor, el presidente y el del moño con el pin del Nuevo Orden Mundial... de Soros, están dañándonos, girando hacia una vida más autoritaria.

Coda-homenaje a El Roto.- Una de las mentes lúcidas, de las que más en la terrible España, pero la viñeta de ayer se le quedó corta,... no solo son burros, son golpistas.

EL ROTO 10/10/2020

domingo, 4 de octubre de 2020

125 Los domingos, cavilar 40 Covilación Resistir como Madrid Fernando Merodio 04/10/2020

 125 Los domingos, cavilar

40 Covilación

Resistir como Madrid

Fernando Merodio

04/10/2020

 “Resistir no significa solo negarse a aceptar la absurda imagen del mundo que se nos da, sino también denunciarla. Y cuando el infierno es denunciado desde dentro, deja de ser infierno. (...) El carácter armado del ¡aquí estamos! de los indígenas zapatistas no les importa. Lo que importa y molesta es (...) su existencia misma”. (John Berger “El tamaño de una bolsa”)

Chirría el trato que el resiliente pueblo madrileño, robusta aleación de ciudadanos del mundo entero, recibe de su gobierno más próximo, ahora esa derecha alterada por los seísmos de su sistémica corrupción de siempre como, en especial, del "sanchista" gobierno de España, liga de intereses “populista/progresistas” de la que, Félix de Azúa dice que destaca por ser realmente aciago en la lucha contra el virus, la corrupción, la pobreza,…, salvo si se la compara con Brasil, Venezuela, Argentina, Haití, México,…

En la extraña y cara inutilidad que es la titulada universidad de verano que lleva el nombre del insólito polígrafo neurótico que bebía aguardiente al tiempo de inventariar heterodoxos españoles, ¡si levantara la cabeza!, José Luis Sampedro, que acumuló casi cien años de saber con coraje, decía que “la literatura tiene que ver con el arte de vivir, mientras la ciencia sabe mucho de haceres -excepto del virus numerado- pero no de fines” y, literato, advertía que “la omisión es acción y cuando callamos aceptamos”.

(Breve acotación al margen. Admirando al economista /humanista, de noche, en fin de semana releo con gozo lo que, al hilo del 11-S, dejó escrito sobre una deliciosa -¿y perversa?- relación tenida, con más de 70 años, mientras fisgaba en librerías de sexo, con una sádica culta “mistress” en St. Mark’s Place, en el colorista y desaliñado East Village, New York, ciudad que tiene “toda la iridiscencia de los principios del mundo”).

Vuelvo a lo de la resistencia de Madrid y recuerdo que John Berger, marxista, autor de “Puerca tierra”, muerto nonagenario potente como Sampedro, en un absolutamente recomendable hermoso libro se ocupaba con fatiga en lo que crípticamente llamaba "El tamaño de una bolsa", aclarando a inquietos, ya en la contraportada, que “la bolsa es una pequeña bolsa de resistentes” que “se forma cuando dos o más personas se ponen de acuerdo y se unen” para hablar de cosas serias, del poder, de historia, de sexo, de arte,..., pues ese “intercambio refuerza inesperadamente nuestra convicción de que lo que está sucediendo hoy en el mundo es perverso y las explicaciones que se nos suelen ofrecer al respecto son un montón de mentiras”, enfatizando que escribía con la “mayor sensación de urgencia”; motivos hay, cada día más, para ello.

Meditaba sobre resistentes, dialogaba/escribía de cosas diversas, con apariencia hermética, pienso que sugerente, sobre Miguel Angel y lo contrario a un nacimiento, Rembrandt y los abrazos, Van Gogh, su corta vida y el riesgo de perderse, Brancusi  y sus “besos”, ¡cuánta verdad hay en el sugerente, cerrado y áspero “beso” de su tumba en Montparnasse!, Diego Rivera, Frida Kahlo y su lance amoroso con Trotski, la belleza, el dolor, el suicidio, el comunismo, el “Viva La Vida” de su último cuadro,...; luchaba contra la gran derrota del mundo, cruzaba ideas escritas con el subcomandante Marcos y concluía que igual el águila que la garza, el campesino europeo al intentar no ser abatido por el capital que los indígenas de todo el mundo enfrentados a sus asesinos, lo mismo el pausado vuelo de la escritura que la heroica resistencia armada de Marcos o las reflexiones sobre temas de aspecto impenetrable, al compartirse, hacen que la serpiente se estremezca en la caverna, tema el mañana.

En la caverna del reptil no hay razón humana, ni sexo libre y feliz, ni cultura o arte ajeno a fundaciones para evadir impuestos, ni águilas, ni garzas, ni campesinos, indígenas, poetas,…; allí hay riqueza material, mares de sucio dinero robado, baldío, cuentas de resultados, fusiones, absorciones, compras de otros, agio con la desdicha ajena, crimen y guerra, desigualdades, hambre y, ahora, "progresistas/populistas" que califican el excesivo virus con número, no de amenaza, de “oportunidad” para acelerar, dicen, la transición a un mundo diferente… en el que seguirían mandando sus amos.


EL ROTO 23/09/2020

Sí se sabe en la gruta de lo que, lenguaje pervertido, dicen progreso y es ruina de nuestro medio ambiente, el de nuestros hijos y nietos y, si llegaran, el de los hijos de estos, causada por los que trafican con aerogeneradores gigantes mortíferos para la vida en montañas y valles, líneas de alta tensión y subestaciones hasta las ciudades, coches cegando calles y carreteras, aceras llenas de bicis, patinetes y skates,..., tal es el progreso que chivatos voceros como M.A. Castañeda patrocinan, al tiempo que nos pretenden condenar a ser, todos, camareros, vivir del turismo, puertos deportivos, campos de golf, planes para (des)ordenar el ordenado y bello litoral legado por los mayores,...; se sabe que todo son sucios papeles viejos -y ahora cabalísticos trámites fáciles con destructivos smartphones- ¡ruinoso y cruel dinero! vigilado por fieles siervos que aquí adquieren la dominante fea forma de la carcasa de un banco y la injusta omnipresencia destructiva pueblerina de un panfleto, un Delirio que premia y castiga a diario y deja claro qué es progreso... para ellos, para su consejo de administración.

La vieja y culta Europa -a la que nosotros, ignaros, nos opusimos en aquella guerra de la independencia- se ha rendido a esa caverna y no hay obreros que, tras fatigarse, exijan cobrar el salario decidido por sus explotadores, ni clases, sí capital, burócratas, pensionistas y funcionaros quejosos inactivos y restos de la vieja esclavitud atrapados entre las ruinas del naufragio, con subvencionadas, burocráticas castas políticas, sociales, ciudadanas, ambientales,... y gobiernos que, gestores (in)fieles, aguardan las migajas que, desde arriba, les tiran las constructoras, energéticas, bancos,... que les pasaron por encima, aplastaron, laminaron; casi no hay trabajo ni sueldos, todos deslocalizados, al tiempo que intelectuales orgánicos como Otegui, Puigdemont, Rufián,..., sabidos demócratas izquierdistas de Cataluña y Euskadi quieren cambiar sus mínimos votos por la panacea de la mirífica ansia nazional asesina,...; productores baratos y gastadores caros, estamos acomodados, privados de saber, lealtad, sexo, vida,... y su oportuno, oscuro virus es la puntilla que nos deja sin nada de lo que, usado con el personal libre albedrío de cada cual, nos permitiría enfrentarnos al poder, a ellos. ¿La alternativa? Difícil, muy difícil. Jean-Paul Sartre y Hoederer, las “manos sucias”, piensan que “la revolución no es asunto de mérito, sino de eficacia, y no hay cielo” -¿se enterará "Evita" Iglesias, asustadiza “rata” que ahora copia el moño a mi abuela Agustina, mujer del ferroviario Fernando?-, piden militancia, lucha entre fines y medios, “reconciliación por aniquilamiento del adversario”, no “progresistas” pactos; esto es la guerra y la caverna -hay ya que señalarla- lo ha hecho, lo hace y lo hará siempre, pero sé que para el hombre y su conciencia es difícil. Yo no dudo, pero… ¡uf!

Antonio Gades, resistente a su modo, dijo que “no perdonan a Cuba que no haya claudicado frente al país más poderoso de la tierra”, no les asustan sus armas o su fuerza, solo ven falta de libertad y pobreza, ¡no dinero!, pero les molesta notar país y pueblo, y, sobre todo, saberlo, ver su admirable dignidad resistente que, con lacras y defectos, son como el águila y la garza, los indígenas y campesinos de todo el mundo, las palabras, las armas, el arte, el sexo, Berger frente a la serpiente en su caverna, por lo que, molestos y con prisa sin pausa, debiéramos reunirnos, hablar, hacer crecer bolsas de resistentes; en la insana ridícula España cobarde de las mascarillas, urge.

Acabé ya de leer "Telefónica", de Ilsa Kulcsar, mujer de Arturo Barea, censora de la prensa extranjera en Madrid, 1937/38, socialista-comunista que se salvó de milagro de un "paseo" anarquista y habla -sin ira- de la hoy venerada "república" que, al huir a Valencia, abandonó al pueblo madrileño y le obligó a tener que, diferente, resistir solo hasta el final, 1939, a Franco y sus "moros": "¿Aviones de maniobras o la fuerza aérea? Aquí tienen tiempo de formar a los pilotos porque Madrid ha resistido hasta ayer, no se rindió -como otros- hace dos años y medio", 29 marzo 1939. Resistieron.

EL ROTO 22/09/2020

domingo, 27 de septiembre de 2020

124 Los domingos, cavilar 39 Covilación Jinetes de apocalipsis Fernando Merodio 25/09/2020

124 Los domingos, cavilar

39 Covilación

Jinetes de apocalipsis

Fernando Merodio

25/09/2020

”Construir es duro y tardo, destruir es simple y raudo (...) Esa noche me asalta la pesadilla del auriga demente que, a las riendas de un carro de fuego tirado por tres caballos caníbales, avanza inexorable. A su paso todo queda abrasado. En dos años casi ha destruido el modesto jardín que había costado 40 hacerlo nacer sobre un desierto moral, Ahora, el desierto crece”  (Félix de Azúa. Opinión “Prix Formentor")

Apocalipsis proviene del griego apokálypsis, 'revelación', el Diccionario de la RAE lo equipara a "fin del mundo", "situación catastrófica, ocasionada por eventos naturales o humanos, que evoca la imagen de la destrucción total" y, también, por tal nombre se designa al que, con dudas, es considerado último libro del Nuevo Testamento de la Biblia, buena literatura profética, con revelaciones referidas a hechos que, a través de una interpretación cristiana, remiten al final de los tiempos.

Llevo mal los anexos de la que dicen "pandemia", voz nacida del griego, pan, 'todo' y demos, 'pueblo'', ‘todo el pueblo’, que en lo que aquí ahora interesa señala a ese todo al que -falaces dicen- ataca un virus contagioso y dañino -en especial- para los vividores del sistema que inventó el capital, ineptos poco dados a pensar a los que se está desmoronando el tinglado; un virus que, a los varios meses de ser detectado, aun es desconocido para los -que dicen- sabios y obliga a rebelarse, en el fondo y la forma, contra el exceso -una de las causas de lo mal que va todo en este viejo territorio que ocupa un rincón de Europa- que fue y es la excepcional alarma con que la PSOE-Podemos & Co se ceban, desde marzo, para no dejarnos ni hablar y, con su 'mercantil-progresismo', suavizarnos usando un severo régimen basado en su "ley mordaza", ricino que administra una policía bien uniformada... pero mal formada.

Pese a que amigos me critican que cuando, tras cavilar, intento explicarme usando -dicen- excesivas citas que, en realidad, son invitaciones a la amable lectura íntegra de Berger, Amery, Galeano, Agamben, Roth, Conrad, Sánchez Ferlosio, Steiner, le Clezio,... y de Freud y Karl Marx siempre, que una mayoría ve, en nuestro país, poco asequibles, excesivos, insisto y hoy, tenaz, acudo en busca del auxilio de un genio, G.K. Chesterton, del que alguien dijo que “el mundo sería peor sin sus libros”, de entre los que escarbo en el que nos recuerda algo tan evidente -y olvidado-, como que, cuando se quiera atajar un mal, siempre es preciso el previo diagnóstico -o sea pensar acerca de lo que de él sabemos- antes de intentar curarlo y, luego, advierte contra la “gran falacia” de que algún urgente o grave problema social o alguna supuesta dignidad humana pudiera exigir aplicar la cura antes del diagnóstico.

Por ello, frente al auriga de que escribe Félix de Azúa y sus tres jinetes de caballos caníbales postulo la acción social de plantar cara a quienes asustan y, en verdad, desde la política y la economía, sirven al poder real, despreciar sus pompas falaces y, en especial, sus malas soluciones, agruparse de nuevo para -nosotros- decidir sobre nuestros problemas, diagnosticarlos y, finalmente, aplicar la cura; no es razonable que la solución a la grave crisis que hoy ahoga al débil -Manuel Castells afirma que "este mundo se acaba"-, aprovechando la división dispersa del resto, la den los que, evidentes, antes la generaron; Chesterton lo explica muy bien en "What's wrong with the world", 1910, "Lo que está mal en el mundo", cuando, a fines del siglo XIX, sabedor de que la legislación higienista contra los piojos obligaba a las niñas, pero solo a las pobres, a raparse el pelo pese a ser evidente que el mal no estaba en ellas sino en la miseria en que vivían con sus padres, daba una solución valiente que mantenía a la niña pobre como eje central del problema,: “Todos los reinos de la tierra deben destruirse y mutilarse para servirla a ella; a su alrededor la trama social debe romperse y caer; los pilares de la sociedad vacilarán y los tejados más antiguos se desplomarán, pero no habrá de dañarse ni un pelo de su cabeza”, magnífico ejemplo de análisis exacto de la situación, su solución y cómo aplicar ésta.

Jacques Rancière, filósofo, miembro del seminario marxista “Para leer El Capital”, de Louis Althuser, explica en “El odio a la democracia” que el hundimiento del sistema soviético y la debilidad de la lucha social y los movimientos de emancipación han creado la apariencia de que lo único real es el sacro mercado capitalista y, en torno a él, el “consenso”, técnica del fascio y sistemas oligárquicos que niega la política y hoy, inicuos, apadrinan la derechona de siempre, populismos de toda laya y, en especial, los socialdemócratas, pese a saber que el “demos” es la “gens de rien” y solo hay política cuando el poder lo puede ejercer “cualquiera”, sin necesidad de ser rico o miembro de una mafia o partido; vivimos una peligrosa tormenta -recuerden a Castells y su apocalipsis- y hay que regresar a los hombres del “western”, a los de Cormac McCarthy, a los valientes que defienden un mundo fronterizo, a la lucha por fijar, de nuevo, el límite de la ley, la justicia, lo humano,..., a asear la vieja conquista.

Muy al contrario, hoy nadie mira constructivo, sin ira irracional, hacia atrás, no hay relación de la ética con lo que aquí ocurre, ligazón que sería hacer política, algo que ahora impide la “ley mordaza” de Rajoy, de la que (ab)usan sus denostadores y aplica una excesiva policía que, al querer anularnos, genera la base para provocar -en el peor sentido- el apocalipsis, la más grave y dañina pandemia moral, ambiental, social,..., persiguiendo tan solo que no caiga el sistema y el político pueda mantener sueldos, chalets,… y aparente un poder que -todos sabemos- controlan otros, mientras canta ufano, cual urraca ladrona, gazza ladra en la ópera, la burda y horrísona estridencia de reiterar, cada vez que -con fatigosa desidia- mueve un dedo, está haciendo historia, oculte que quien escandaliza a todo el mundo por su -pésima- gestión del virus no es Madrid -sin duda mal llevada pero, ante todo, víctima del desleal auriga- sino toda España, que, al no generar confianza en nadie, colabora de forma importante en el grave riesgo de que descarrile el “mendicente” fondo europeo de reconstrucción, no sepa cómo cerrar la injusta, ineficaz ruina que hoy son los Ertes, ni sea capaz de hacer que lo de la Renta mínima -no parece ya tan- vital despegue, calle que en invierno sufriremos mucho, que, gracias a su egoísmo ignaro, somos el paraíso de la inseguridad jurídica y que, al tiempo que nos confina a todos, él legisla ilegal, a favor de la corriente de siempre, no le importe que al estar Iglesias, Rufián y Otegui tan próximos a Sánchez nos acerquen a todos al apocalipsis,…

Domingo de lluvia, ya no puedo correr y, tan  cansado como cuando lo hacía, escucho en “repeat” a Calamaro: “Te quiero, / pero te llevaste la flor / y me dejaste el florero. / (...) / Te quiero, / pero olvidaste abril / en el ropero, / pero igual te quiero. / (...) / Te llevaste la vela / y me dejaste el entierro”, reflexiono sobre un amor ajeno al romántico, también ciego, que ata a muchos a capital y mercado y es alimentado por los “progres” más “progres” de la inquietante mercantil que, infame y (ab)usando del virus, genera temor con su carro de fuego; acepto temer -antes que Castells lo dijera- la amenaza de que “este mundo -suyo, mío, nuestro- se acaba”, pero a diferencia de él, hasta donde llegue, intentaré que se aplique o, si es necesario, aplicaré el bisturí.


EL ROTO 27/09/2020

Coda de un comunista que, dentro del PCE, votó no a la constitución monárquica.- El casual ministro Garzón -huérfano de saber- calla que aquel PCE de Carrillo votaba sí en masa a la constitución cuyo artículo 117 dice que "la justicia emana del pueblo y se administra en nombre del rey por jueces y magistrados integrantes del poder judicial", separando poderes como Montesquieu, garantía que se quiebra si el gobierno del auriga Sánchez ningunea al rey a cambio -ambicioso- de los pocos votos que subastan los siniestros jinetes de caballos caníbales, Iglesias, Rufián y Otegi, afanados en destruir en meses el "modesto jardín" cultivado por -casi- todos los españoles durante 40 años sobre lo que había sido un desierto moral, erial ético que hoy vuelve a evidenciarse; una acción de gobierno, sépalo el inaudito ministro, que hasta tanto -si algún día lo hacen- se vote y acepte otra constitución, atufa a golpismo.

domingo, 20 de septiembre de 2020

123 Los domingos, cavilar 38 Covilación Memoria democrática Fernando Merodio 20/09/2020

 123 Los domingos, cavilar

38 Covilación

Memoria democrática

Fernando Merodio

20/09/2020

”Pronto no se entenderá cómo fue. Surgirán leyendas que ocultarán a los hombres vivos que no quisieron someterse y no se entregaron porque no les parecía justo. (…)  Quiero intentar hacer vivir a estas personas, no la verdad oficial sino la verdad interior de todos nosotros (…)”  (Ilsa Barea-Kulcsar. “En lugar de una dedicatoria” del libro “Telefónica")

"Sé que he perdido tantas cosas que no podría contarlas y (...) ahora son lo que es mío (...) Sólo el que ha muerto es nuestro, sólo es nuestro lo que perdimos (...) Nuestras son las mujeres que nos dejaron, (…). No hay otros paraísos que los paraísos perdidos". (Jorge Luis Borges."Posesión del ayer" de "Los conjurados".


EL ROTO 19/09/2020

Ayer sábado, al tiempo que El Roto dejaba dicho algo tan obvio y amenazador como que "hay indicios de que el virus también se contagia por los medios", Daniel Gascón se afanaba husmeando alguna -mala- utilidad actual a la Guerra (in)Civil y la dictadura y abría su opinión constatando que cuando las Cortes Generales se han rendido -seis meses sin casi legislar- al turbio arbitrio del decreto-ley, los muertos -parte importante, por la desidia y el caos de nuestra "heroica", quejica y bien dotada Sanidad- han superado en un 25% lo habitual y la objetiva/técnica Funcas nos augura una caída del PIB del 13%, los peores datos de Occidente, el gobierno -que nos hemos ganado- pone tal guerra y dictadura de hace decenas de años en primera fila legislativa.

Si la "memoria histórica" siempre me pareció, quizás sin razón, una contradicción y que quienes la usan la trufan con falacias, la "memoria democrática", aún peor, me sugiere intento -con visos de éxito- de hablar de algo que no piensan que exista, un mero recuerdo, el paraíso perdido de Borges en el que no se cree, ajeno a la realidad, invento de canallas eternos, intento de, como escribió Ilsa Kulcsar -mujer de Arturo Barea, el que en "La forja de un rebelde" destacó como nota del carácter de Franco la de ser el único general que en África se atrevía marchar al frente de sus soldados,... que le odiaban pero no se atrevían ni a dispararle por la espalda-, pasados más de 80 años, abusar de que ya "no se entiende cómo fue" aquella guerra, -es mejor que no sepamos- lo que hizo cada cual durante la dictadura y además han nacido "leyendas que ocultan a los hombres vivos que no quisieron someterse y no se entregaron porque no les parecía justo", lo que nos permite seguir olvidando que fue Madrid, su pueblo abandonado por una "república" huida a Valencia, el que frenó a Franco y sus moros hasta marzo de 1939, mientras los valientes gudaris vascos, padres de la heroica ETA y Otegui, se rendían en Santoña a principios de 1937. Memoria.

Para unos pocos, capital y siervos, ha sido -siempre es- muy fácil influir, manipular la realidad, usar la descarnada mentira en su beneficio, (ab)usar del constitucional derecho -de todos- a la información, lo que obliga a cavilar sobre lo que es la extraña "memoria democrática", sin la mínima conexión que permita elaborar el silogismo entre las premisas y la conclusión -qué ocurrió entre los años 30 y 70, qué sucede hoy y hablar de democracia-, obligando a los "progresistas" a tachar de “negacionismo” -un personaje de El Roto explica, “yo digo a todo que sí, para que no me llamen negacionista”- no acatar sumiso la visión maniquea, parcial que la reciente mercantil Sánchez, Iglesias & Co pretende dar de esos odiosos años de plomo de nuestra -no tan- reciente historia, que ellos pretenden cerrar mal, vejando al enojoso "rechazo a aceptar una realidad -para ellos- empíricamente verificable", su falaz verdad.


EL ROTO 18/09/2020

Freud no tiene una teoría específica sobre la memoria, valor muy útil para quienes la controlan, aunque sí es un concepto presente en toda su obra al que, como Marx y Nietzsche en sus materias, aplicó un análisis filosófico, económico, político,... y, pues su base está en la biología neuronal, vinculada al deseo humano, sabe que genera asociaciones, pulsiones, bloqueos,... que hacen difícil su análisis, afectado por hechos vividos, fantasías y represiones subconscientes,..., nuestro desarrollo libidinal.

Memoria y nostalgia van sólidamente unidas de modo que no tenía por qué ser negativo, pero dado que para recordar sus hechos cada cual tiene que hurgar en el caótico espacio en que, a su conveniencia, acaldó lo vivido, sujeto a intereses y limitaciones personales, vayan ustedes a saber cuál es esa "democracia" que quiere memorizar nuestro mercantil gobierno, conviniendo interrogarse -lo que solo exige un mínimo vigor de raciocinio- acerca de qué se busca en realidad y a quién beneficia tan confusa abstracción, para acabar encontrando, siempre, el mismo beneficiario, el sucio poder oculto que otorga el capital y como agente, tonto útil, a la pequeña burguesía

Ya en 1846 -cien años antes de que yo, miembro activo -y poco lucrado- de la "casta del 78", naciera- Marx escribía que "en una sociedad avanzada, el pequeño burgués, (...), se hace socialista de una parte y economista de la otra, (...), deslumbrado por el lujo de la gran burguesía, a la vez siente simpatía por los sufrimientos del pueblo. Es al tiempo burgués y pueblo (...) diviniza la contradicción que da forma al fondo de su ser (...) y debe justificar teóricamente lo que practica, (...)", aclarando Lenin que, en la práctica, el pequeñoburgués se esfuerza para ocultar su ruin contradicción tras el delirio de un imposible izquierdismo, funesto para la izquierda genuina.

Los pequeñoburgueses forman un grupo social marginal, entre lo que eran burguesía y proletariado, casi nunca produce, genera mínimos excedentes, se mueve por la publicidad capitalista y, sintiéndose burgués, en realidad es un desclasado, siendo aquí hoy ejemplo de ello el líder máximo del populismo tipo “Evita”, que, "izquierdista" él, anheló -y logró- afincarse con su pareja -número dos de la secta- e hijos en la sierra rica de Madrid, destrozo de la clase media-alta con los más caros servicios  y miles de tejados anaranjados, severa agresión a la naturaleza, abuso de la falta de ordenación, donde quien alardea de luchar contra un Franco … muerto, teme inocentes escraches o que le llamen “rata”, en especial ocupado en si peinar moño o coleta y llevar o no un pendiente, decisiones esenciales para un, ¡uf!, vicepresidente, que no le dejan pensar en el paro, la desigualdad, su burla de le renta mínima vital, el latrocinio de los Ertes o Bankia,…-, pero no le impiden alardear de "poder" cambiarnos y derribar a "la casta" con el músculo de su selecta amistad con el "gudari" Otegi y el "intelectual" Rufián.

“Evita” Iglesias, rápido en alcanzar el lujo burgués, mala conciencia, subversivo él, tras alardear de que su padre formó parte en los años 70 del fúnebre grupo terrorista llamado FRAP, infestado -se decía entonces- por la brigada político-social, parte del PCE m-l, escisión para debilitar al -entonces hegemónico/odiado por la burguesía- PCE, ahora lo niega, al tiempo que promete luchar para que, ya alcanzado por él, el lujo sea accesible -e ignoro si obligatorio- al resto; el marxismo ha descrito a los pequeñoburgueses como freno para la izquierda, esa que hasta los años 70, aquí de verdad, sin robar ni matar, pero con riesgo personal luchó contra Franco y, ahora, al analizar casos como el señalado se evidencia que los “burguesitos” son un freno feroz para toda idea de cambio, estando apoyado el de la coleta/moño/pendiente en el aval de la identificación personal con él -que ni llega a ser burgués- que se basa en el pacto alimenticio que rige el cercado político que aún -cada vez menos- alardea de "poder".

Coda avergonzada histórica.- Mientras IU, las que unidas pueden o como se llamen ahora quienes usurpan el nombre del comunismo, se preocupan por un mini-zoo y apoyan con la PSOE el capricho del Tenis contra una escollera de piedra y, según El Delirio Montañés, sobre los 2,2 millones € pagados por levantarla, exigen otro millón más para retirarla, un amigo, viejo comunista viejo, harto de lo que ve, hastiado de hablar, criticar con otros viejos camaradas viejos, no creyendo tener capacidad para responder sin organización política o sindical, escribe un sabio dictamen sobre lo que está pasando… y lo que va a pasar y, por su -gran- valor, lo copio y adjunto; denuncia indignada/avergonzada de lo que nos queda de una memoria... sin adjetivar.



sábado, 12 de septiembre de 2020

122 Los domingos, cavilar 37 Covilación La situación Fernando Merodio 13/09/2020

122 Los domingos, cavilar

37 Covilación

La situación

Fernando Merodio

13/09/2020

”A la lealtad de ustedes responderé con la lealtad de un gobernante del pueblo, con la lealtad del compañero presidente”  (Salvador Allende. En la madrugada del 5 de setiembre de 1970)

"Desde que los burgueses del siglo XVIII inventaron la noción de 'progreso' hasta su uso por parte de los doctrinarios actuales, siempre albergué dudas. Ahora lo veo claro". (Félix de Azúa)

Como -casi- siempre que busco sentido común en lo que me preocupa, acudo -entre otros pocos- a El Roto, rebusco entre las carpetas -cronológicamente- ordenadas con miles de sus viñetas recortadas de periódico hasta que encuentro una de 9 de octubre de 2008, que me parece refleja lo que ahora ocurre, dos hombres, uno sentado, mirando lo que parecen dos pantallas anguladas de ordenador o televisión: "La gente está furiosa con la situación", advierte uno, "¡Y eso que no saben cuál es la situación", agrava, exacto y cruel, el otro; se referían a la de 2008, "situación" distinta a la actual, pero ni mil palabras de la más sólida editorial explicarían mejor lo que capital y políticos -como entonces- están haciendo con nosotros -también- ahora.


EL ROTO 09/10/2008

Igual que en 2008, nos engañan; mezclan, entre otras cosas, salvajes. egoístas, conceptos económicos fundamentales a los que Karl Marx, hoy aún vivo, aplicó el minucioso rigor de orfebre con que analizaba ideas esenciales, por ejemplo dos tan evidentes como valor de cambio y valor de uso, el valor que, por imposición social, se atribuye a las cosas y su valor real, una confusión que, en situaciones de crisis -ficticia incluso- llega a hacer inviable la convivencia humana con los -restos de- los derechos y libertades del hombre-ciudadano, legado de la Ilustración y la Revolución francesa; se ha evidenciado ya imposible la convivencia de nuestra profunda y reciente base cultural y social con los excesos de la salvaje economía capitalista, que  nos impide convivir con viejas tesis marxistas tan razonables como la del trabajo considerado como fuente de todo valor, o la injusta desigualdad en la cruel compraventa de la fuerza del trabajo por el capital, o la feroz, moral y económicamente injustificable plusvalía, o la obvia lucha -latente- de clases,…, ideas que, ante la injusticia cierta de los efectos y consecuencias de un -muy- simple virus, debiéramos, sin duda, repensar para volver a ellas.

Acción, pensamiento, escritura y -muy-al fondo el Derecho, medio de vida y -hoy- eficaz instrumento de muchos años de lucha contra el injusto abuso y una situación tétrica aquí que, sean cuales sean las sensaciones de frustración y agotamiento, no permite caer en sano nihilismo de la exhausta suboficial Ripley, Sigourney Weaver, cuando, al final de “Alien”. tras su claustrofóbica y cruente lucha con el predador, se entregaba, pese a saber la guerra inacabada, a un peculiar y -sin duda- merecido carpe diem, “un deseo infinito de hibernar, cerrar los ojos y que sea lo que sea”, pues lo que viniera iba a ser inevitable; lo de aquí ahora es -para quien piensa- aún más siniestro pues, como alguien razonó, “al frente de nuestra particular nave ‘Nostromo’ ahora están quienes, por inconsciencia o maldad, o ambas -me inclino por lo tercero-, me da lo mismo, fueron haciendo de la germinal larva esa cosa feroz que ahora amenaza salud, puestos de trabajo, cuentas corrientes,… ”; en todo caso, hay quien, con razón, piensa que solo se puede excluir de sufrir tan grave riesgo al sabido 1%, debiendo incluir entre las víctimas a los siervos desalmados que colaboran con el ínfimo porcentaje a forjar y alimentar la dimensión letal del monstruo que, imparable, avanza contra nosotros, en una situación en que, quizás, ya poco puede ser hecho.

No comparto la actitud que propone el sabio, pero sí su diagnóstico, mucho más exacto que el de los “progresistas/populistas correctos“ que dicen lo que todos quieren oír y auguran un final similar -e, incluso, más equitativo y justo- al del “crash de 1929” o la crisis financiera de hace 12 años, en el que, por supuesto, sobrevivirían ellos con su -imitación- de poder y su casa con parcela y piscina llena de agua, bien escaso, tal vez -aunque viéndolos tan cutres, me parece imposible- piensen que adornados con la bella y fotogénica sonrisa melancólica de los ricos rebajados de Scott Fitzgerald en los años 30, mezcla de déficit cultural, pérdida del fascinante lujo, obsesión por el fracaso, problemas personales y una difícil -¡ay, la violencia "de género"!- vida de pareja.

Se engaña y engaña al resto quien así piensa -y lo dice- pues lo de hoy es mucho peor, más peligroso, un virus -dicen- se ha adueñado de un mundo en que el capital predador, alimentado por -casi- todos nosotros, ha crecido paroxístico, poblándolo de mutantes, China, Rusia, Países Árabes,..., metamorfosis inmune a la única -teórica- defensa de que disponíamos, las libertades y derechos que nos decían iguales y libres; Slavoj Zizek, en su preludio al libro "En defensa de la intolerancia" cita a Heiner Müller, poeta y dramaturgo alemán, "la primera forma de la esperanza es el miedo, / el primer semblante de lo nuevo, el espanto", situación en la que estamos, desnortados, asustados, sabiendo -sin hacer nada- que, frente a la brutalidad que dicen liberalismo, "quizás fuera precisa una buena dosis de intolerancia, aunque solo sea con la idea de suscitar la pasión política que alimenta la discordia. (...) criticar desde la izquierda la actitud dominante y defender una renovada politización de la economía". He dedicado -¿perdido?- la parte central de mi vida en el desagradable mundo del Derecho injusto con -algunas- alegrías y -muchas- penas, avanzar poco, en realidad retroceder hasta la situación actual que deprime y enfurece, incomprensible, absurda, causada -dicen- por aquel virus nacido -¿alguien lo duda?- de la delictiva ruindad del capital, al que ahora -¡qué risa!- se enfrentan la codicia mercantil de Sánchez, Iglesias & Co y sus sucursales de provincias, aquí Revilla & el sonrisas; no es economía, no es política, ¿pues, qué es?, pienso que es el primer semblante de lo nuevo, que es el espanto.

Azúa tiene claro qué es "progreso" y, cosa de sus pequeñas/grandes fijaciones lógicas, lo critica en quienes tienen como socios -y, como a mí, tan mayor como él, le han quitado las ganas de ser "progresista"- a "herederos del terrorismo vasco" y "reaccionarios catalanes" que, entre otras cosas, "cobran en negro de matarifes como Maduro o los ayatolás iraníes"; Savater, otro septuagenario, se divierte al leer en su diario local que, alejados de la escuela, ¡vaya a saber por qué!, "preocupa la pérdida del euskera entre los niños tras seis meses sin clases", niños que, según él siguen hablando hasta por los codos en castellano, pues el euskera lo estudian y el castellano lo saben; Guy Standing, experto en estudios del desarrollo y fundador de la Red Global de Renta Básica explica que los expedientes de regulación temporal de empleo, ERTE, no han hecho nada por los más vulnerables y afirma que ese dinero debe distribuirse más equitativa y ampliamente para proteger a todos; son leves ejemplos de lo que está pasando a nuestro alrededor, al tiempo de que, por ejemplo, Revilla, mientras nos tiene confinados y silenciados con ilegal mascarilla, se empeña en llenar nuestros montes de aerogeneradores gigantes, subestaciones, líneas de alta tensión,... y aprobar -a traición- las leyes del Suelo o la que cambie Juntas Vecinales y Concejos, para así él y sus lobbystas de Industria y Medio Ambiente adueñarse y hacer lo que quieran bancos, constructoras y corporaciones eléctricas con un territorio del que, hasta ahora, un 75% es comunal y, por ello, lo administran aquellas Juntas Vecinales y, a toque de las campanas de las solitarias, abandonadas iglesias, por los muy viejos, útiles, democráticos,... Concejos Abiertos, participando todos los vecinos.

El Roto, siempre sabio, el 9 de octubre de 2008, "aquella otra situación", mostraba un problema y al día siguiente, 08 de octubre de 2008 ya tenía remedio, otro hombre, vista al frente ante un micrófono anuncia con la mano abierta -simbólico- alzada: "Tranquilos, solo es un problema de números, y tenemos un cargamento de cifras para arreglarlo"; lo mismo que -ultraliberal, fascista, general- Pinochet decía cuando, a los tres años de que Allende, cirujano comunista chileno, pidiera lealtad, él lo asesinara en el Palacio -¿casual?- de La Moneda, y también igual que los que nos tiraron aquí ofrecen ahora "su" solución para "su caos"... ¡y hay quien quiere que los escuchemos!


EL ROTO 08/10/2020