domingo, 14 de mayo de 2023

271 Los domingos cavilar Izquierda, derecha y viceversa Fernando Merodio 14/05/2023

271 Los domingos cavilar

Izquierda, derecha y viceversa

Fernando Merodio

14/05/2023

 “(…) derecha e izquierda no son conceptos absolutos, sino históricamente relativos, solo dos maneras de catalogar distintos ideales políticos, (…) ni únicos ni siempre los más relevantes”. (Norberto Bobbio. “Destra e sinistra. Razones y significados de una distinción política”).

“(…) en cualquier caso, no sé cómo podremos sobrevivir sin poner en duda el capitalismo y sus principios. (…) Si no se produjera ese cambio, preparémonos para lo peor (…) Las peores distopías nos parecerán agradables al lado de lo que podría suceder” (Virginie Despentes).

La práctica leninista del marxismo, de forma radical, marcó diferencias entre derecha e izquierda y, por ello, ha sido la nefasta/progresiva degradación de tal revolucionaria práctica la causa de la actual dificultad, casi imposibilidad de definir términos, tan manoseados por la política como los de aquella distinción, si bien, como hace Norberto Bobbio citando a Dino Cofrancesco, considero lógico afirmar que “la liberación del hombre del poder injusto y opresivo sigue siendo quid de la cuestión de la izquierda como ‘categoría’ política”, mientras a la derecha preocupa la consolidación, la “defensa del pasado, de la tradición, de la herencia”, de lo existente, por lo que su situación actual hace que Marcelo Gullo, argentino cercano al populismo de la que aquí ahora, restando, afirma “sumar”, asegura que  "la izquierda actual es un caniche al servicio de la oligarquía financiera"; asentada en el -llamado-liberalismo, no confundir con “liberal” o “libertad”, que se identifica con la dudosa figura del Estado de ese Derecho que elabora el peor poder, actual Estado del malestar que, tras la caída del muro de Berlín, modela, solo, el poder del capital y su gran logro, el “capitalismo”, sistema socio-económico levantado sobre la entrega por rendición de la propiedad privada de los medios de producción -salvo los no rentables- al capital, ficticia creación de “ellos”, pocos, como forma de dividir al resto y regular las relaciones laborales que, sin la exigible resistencia sistémica de la colosal mayoría, antes masa organizada, hoy mercantiles/partidos y sufragados sindicatos, perros falderos del amo, fija mediante “su mercado” el precio, ajeno al real valor, que paga por la fuerza del trabajo que, a partir de la naturaleza, es único instrumento real para, en libertad, generar riqueza; volviendo a lo de derecha e izquierda, en una portada del citado libro de Bobbio las dos son gafas de chapa, madera o cartón que, por ello, impiden ver, difiriendo solamente en que, en lugar del cristal, en una hay pintura azul y en la otra roja.

 "Los diferencia el color de la pintura"

Edgar Morin, filósofo, 101 años, aún publicando libros y memoria viva de la izquierda que caracteriza por tres reivindicaciones, la libertad anarquista, la idea socialista de una sociedad mejor y la solidaridad comunista de todo el género humano, sin fronteras ni banderas, libertad, mejora social y solidaridad que la emergencia climática exige ampliar a la naturaleza, al planeta entero, siendo, hoy, ideas que el progresismo populista/peronista muta en caridad para que quien haya perdido la guerra sistémica coma, se endeude comprando una vivienda, piense que, en el futuro, tendrá pensión, crea que le ayudarán si es dependiente, imagine que mejora la cruel desigualdad injusta, no vea que la sostenibilidad del mundo, primada ahora con multimillonarios subsidios, sigue en las garras de nuestro real enemigo, el 1%,…, mientras él, Morin, apoyado en las fuerzas de la vida, aún referencia intelectual de la vieja izquierda, única, hace “retroceder al espectro de la muerte”, al tiempo que está “angustiado ante el futuro de la humanidad”, pues “no caminamos hacia un mañana brillante”.

 "101 años y, aún, la izquierda"

Simplificando y para aproximarnos al análisis actual de lo de derecha e izquierda, espero que nadie sensato dude que vivimos en un monolítico mundo de -casi- nada discutido capitalismo, sistema socioeconómico y, tras ello, político asentado en la -muy valorada- propiedad o, al menos, control usufructuario privado de lo sustancial público por el capital que, para Marx, no es dinero que alguien guarde para, alegremente, gastarlo, sino introducido en las relaciones laborales productivas para obtener con él la ganancia consistente en la desigualdad entre el valor de la fuerza del trabajo y lo que se paga al trabajador por ella en la creación de productos que luego lanza al mercado, diferencia de valor entre lo producido y los salarios que Marx denominó plusvalor, supervalor o plusvalía, de la que, ayudado desde afuera, se apodera el dueño de aquel capital, el capitalista que, con su explotación del trabajo de otros, genera la llamada acumulación  de capital, que es preciso combatir; vuelvo a Marx, con la socialización, la propiedad colectiva de los medios de producción a fin de evitar que genere y se adueñen de la plusvalía individuos que, al vender lo producido, lo convierten en capital reproducido, sino hacer que vaya donde se posibilite su posterior uso colectivo, huyendo de ese -para unos pocos- útil mercado que, de modo artificial, fija el valor de las cosas que se venden y compran no solo en función del trabajo social necesario para su producción, sino también -y especialmente- de un interés arbitrario, previamente establecido por él que tal producto, casi siempre condicionado por una necesidad ficticia, despierta en quienes puedan tener interés -otra arbitraria creación de ese mismo mercado- en comprarlo, distinguiendo así el valor de costo objetivo para producir un objeto del subjetivo valor de cambio que se le genera tras ser puesto en el mercado; no hace falta ser marxista, ni siquiera un astuto lince para entender que de la forma en que se gestione todo ello dependerá el mayor o menor grado de injusta desigualdad básica generado, sin necesidad de pensar en la que, brutal, genera el “mundo civilizado” en, por ejemplo, África, por lo que es lógico el acuerdo con lo dicho por la escritora argentina María Sonia Cristoff, que, tal como está planteado en la actualidad, “el trabajo es la dominación espantosa, la derrota total”, dominación y derrota que no se resuelven con las limosnas de Yolanda “Evita” Sánchez.

"¿Quién es quién?

Evidencia la creciente distancia que, respecto a la izquierda, hay entre ayer y hoy la que hay entre el combativo, histórico, justo grito que, respecto al atropello USA, tan bien expresó Carlos Puebla, “Yo de inglés sé poca cosa,  / Solamente hablo español, / Pero entiendo a los pueblos cuando dicen: / ¡Yankee go home!”, de la servil coba del caniche/jefe de planta de la Moncloa acudiendo, liberal-progresista, a la caverna oval del capitalismo para, en muy poco más tiempo que el usado en el encuentro de segundos en un pasillo, rendir pleitesía al inestable -para lo que hace, da igual- abuelo al que el capital finge enfrentar, con “espadas láser” de juguete -¿quién es Darth Vader?- a Trump, ofreciéndole, sin consultarnos, a toda España como arma de guerra en macarrónico, -¡pobre Carlos Puebla!- inglés: “El mundo necesita un presidente de EEUU que esté comprometido con (¡) buenas luchas como hace usted y puede contar con España para ello”; aclaro que, pues hago política y no voto, no me concierne.

"Ni más ni menos"

Frente al peligro que supone la escasa fiabilidad del caniche me refugio en la seria solidez de los 101 años y la cachava de Edgar Morin que, desde su expulsión en 1954 del PCF, se declara “independiente de cualquier partido” y, siempre en la izquierda, insiste en “revertir la hegemonía del beneficio en todos los ámbitos donde sea posible”, “sustituir progresivamente la agricultura industrializada por la ecológica”, “recuperar el sentido de la solidaridad”, “insuflar vida a los servicios públicos”,… y, muy crítico con Rusia y Putin, al contrario que ese Sánchez, adulador de Biden, sabe que en la actual guerra, ya sin la URSS, “no está claro por qué Ucrania pide el monopolio sobre Crimea”, que el conflicto afecta a “una región extremadamente rica en minerales que comenzó a ser industrializada por la Rusia zarista a finales del siglo XIX”, que fue “Stalin quien la hiperindustrializó” con “gran parte de ingenieros y obreros de origen ruso” y es consciente del injustificable papel de los USA -¿qué pintan allí?- en una guerra con el nuevo imperialismo ruso a la que arrastró a la OTAN, sobre lo cual, 101 años, el filósofo ha escrito un disidente libro, aun sin traducir, “De guerre en guerre: de 1940 à  l’Ukraine”, de izquierdas, ajeno a la mainstrem, la corriente que hoy domina.

Libertad, búsqueda de una sociedad mejor, internacionalismo humano, complejidad molesta,… es la izquierda que se enfrenta a la cómoda, servil, conservadora derecha.

domingo, 7 de mayo de 2023

270 Los domingos cavilar Cambiar el sistema Fernando Merodio 07/05/2023

270 Los domingos cavilar

Cambiar el sistema

Fernando Merodio

07/05/2023

 “(…) lo importante no es cuan duro puedes golpear, sino cuan duros son los golpes que puedes recibir y continuar avanzando, cuanto puedes soportar y continuar hacia adelante” (Rocky Balboa a su hijo en Rocky IV)

 “(…) la estructura económica de la sociedad constituye  en cada caso el fundamento real a partir del cual explicar en última instancia toda la superestructura de las instituciones jurídicas y políticas así como los tipos de representación (…) de cada período histórico” (Friedrichh Engels. “La revolución de la ciencia de Eugen Dühring. Anti-Dühribg”)

"El pianista de la Tierra"

Cavilando sobre el individuo, Jean Grenier, que influyó en Albert Camus, concluía que la pobreza, la enfermedad, la soledad iluminan frente al riesgo o, peor, la tentación de caer en un bajo concepto de nosotros mismos, dando fuerza a la idea de eternidad lo que, acaso ayudó a que el novelista, dramaturgo, filósofo francés recogiera en setiembre de 1939, en sus “Cuadernos”, “Carnets, mayo 1935-febrero 1942“, el aviso que escuchó en un tranvía: “A Hitler si se le da un dedo, habrá que cederle todo” y, relacionado con ello, desarrollara la idea de que a las crisis acompaña el premio de despertar cosas tan importantes como la actitud, aletargadas por distintas razones, o fortalecer bastiones en que guarecernos cuando las inclemencias son duras, largas, el entorno se hunde y nace la tentación de desfallecer, resignarse al mal que parece destruirlo todo mientras, abrumados en nuestro rincón, pensamos que, tras hacer lo debido, no hay resultados, lo que, acaso, sean base de otra conclusión suya: “Si no puedes ganar, hay que resistir”, o de la que, en foro distinto, transmite el boxeador Rocky Balboa a su hijo, “(…) el mundo no es todo sol y arco iris. Es un lugar muy cruel y desagradable (…) te mantendrá siempre sometido si se lo permites (…) lo importante no es cuan duro puedes golpear, sino cuan duros son los golpes que puedes recibir y continuar avanzando, cuanto puedes soportar y continuar hacia adelante”; por debajo del brillo con que, al servicio del 1%, tratan de adornarla quienes viven de ella, para los 8.000 millones que superpoblamos la Tierra en desdeñada tesitura de desigualdad injusta y amenazados una antropogénica destrucción evidente, la situación es hoy, lo peor de todo, desalentadora por la trivialidad al hacerla frente, lo que obliga a seguir el camino que, cada uno a su modo, nos marcan, entre otros, Camus y Rocky.

Unos Carnets más adelante, tras exigirse no ceder Camus plasmaba su sorpresa por lo que ocurría: “Estalló la guerra ¿Dónde está? Fuera de las noticias que hay que creer y los carteles que hay que leer, ¿dónde encontrar los signos de tan absurdo evento?”, respondiéndose que estaban en “haber vivido en el odio de esta bestia, tenerla delante de sí y no saber reconocerla. (…) Más tarde, sin duda, vendrán el lodo, la sangre y el asco inmenso. Pero por el momento sentimos que el comienzo de las guerras es semejante al principio de la paz, el mundo y el corazón los ignoran” y cuando todo ello, en efecto, llegó él tomó partido por la Resistencia y dirigió Combat, denunciando que “juzgar un acontecimiento es imposible e inmoral si es desde fuera”. 

EL ROTO 02/06/2014
¿Quién levantará el monumento?

Si, abandonando el refugio -¿o, quizás, el cálido hedor de establo?- de lo propio, individual, acudimos a lo social, Engels nos marca un camino desde el que influir cuando, en su “Anti-Dühring”, explica que, a partir de Marx, la estructura económica, infraestructura de cada sociedad concreta, constituye los cimientos y, además, explica la superestructura, que también llaman “formas de conciencia social” y es troncal cúmulo de instituciones jurídicas y políticas, modos de gestión social, religiosa, ideológica, cultural o de otra naturaleza que el poder usa para manipularnos, haciendo evidente que, lo mismo que los cimientos son en un edificio físico la base en que se apoya toda la construcción, en el bloque o conjunto social su estructura constituye su infraestructura, los cimentos a partir de los que se levanta la superestructura ideológica, cultural, política, jurídica, religiosa,… apoyada, como forma de dominación, en los llamados “aparatos represores”, unos físicos, ejército, policía, cárcel, siquiátricos,…, otros inmateriales, justicia, educación, religión,… y, especialmente hoy, los medios de comunicación que, en su diversas formas, manipulan, mezclan, tergiversan,…

Tener momentos de calamidad y vivirlos con intensidad es parte intrínseca del trámite vital, siendo importante en ellos, si es preciso, pedir ayuda y unirse a otros como nosotros, no refugiarse en el pataleo ni encelarse en la queja y -como gustan algunos con alma de hermosas víctimas- sentirse atraído por dar la peligrosa imagen de estético, heroico derrotado, andrajosa, quejosa víctima, sino, por contra, sacar la cabeza del fango al que nos quieren arrojar y, esencial, conociendo el -evidente- riesgo de salir derrotado, hacer frente al poderoso enemigo, al 1% que, tras diseñar y ordenar la infra y superestructura social y convertirlas en “su sistema”, formado por grupos sociales afines y procesos políticos, culturales,… interactuando en el concreto ámbito histórico para someterlo a una dependencia definida por las prácticas, hábitos, rituales y reglas que imponen “ellos” y organizando el (ab)uso del poder sociopolítico en su lucrativo, -casi- único beneficio, sabiendo, insisto, que, al enfrentarnos a “ellos” no tenemos garantizada una inmediata, cómoda victoria, aunque sí hacemos aparecer, aumentándola la probabilidad de que, al levantarnos del frio, sucio suelo de sumisa dependencia en que intentan confinarnos, tal exitoso triunfo se produzca, apoyado en lo mejor de nosotros e, imprescindible, en el intrépido uso de nuestras poderosas, lícitas armas y en la determinación que exhibe Rocky, sabiendo que aún no ha sonado la campana final del asalto, escuchemos al sabio que nos recuerda que “(…) hay un ángel detrás de ti y, si alguna vez te hieren y te sientes caer, te susurrará al oído,… ¡de pie, hijo de perra!“ y, hurgando, como Camus en sus “Carnets” o en nuestras contradicciones, desde la lucha, afirmemos, “¿Intelectual? Sí, sin renegar nunca de ello, pero siendo aquel que se desdobla y está contento de ser -intelectual y luchador en el ring- los dos unidos, cuestión práctica, de hacer la prueba, llegando a comprobar que ‘desprecio la inteligencia’ significa, en realidad,: no puedo soportar mis dudas” y  ser consciente de que “ellos mandan hoy porque nosotros obedecemos”.

"Hay que impedirlo"

Viniendo al -cada día más pringoso- barro cotidiano actual, cuya última, insoportable muestra de la incongruente locura del “sistema” con que, pues conviene a “ellos”, en este momento histórico nos aherroja el cruel 1%, ver que jueces con la “auctóritas” de unos leves, memorísticos exámenes se sienten investidos de “potestas” bastante para juzgar, absolver, condenar,… al resto, amenacen con paralizar la ciega fábrica de manufacturar justicia -que suelen escribir con mayúscula- del injusto, actual “sistema”, pues sus -¿sufragados?- grupos sindicales dicen -en común con los otros obreros- ganar poco y trabajar mucho, siendo en tan incoherente mundo, siempre cruel y desigual, en el que, ejemplar, una niña sueca, Greta Thunberg, “Skolstrejk för climat”. “Huelga escolar por el clima”, seriamente alarmada, explica en un librito, “Cambiemos el mundo”, que la primera vez que oyó hablar “de algo llamado ‘cambio climático’ o ‘calentamiento global’ tendría unos ocho años”, sorprendiéndole que “los seres humanos, siendo solo una especie animal más, fuésemos capaces de cambiar el clima de la Tierra”, pero pasmándole aún más que, pese a ello, aún “se hablara de otras cosas” y, radical, cándida, no sé si conoce a Marx y Engels, infra y superestructura, dice que “necesitamos una nueva economía”, lo que, además, no le parece bastante, pues también “necesitamos una nueva forma de pensar” que nos permita vivir, tras acabar con el aterrador 1%, “dentro de los límites de la Tierra, centrándonos en la equidad”, debiendo modificar, no ese “paradigma” incongruente que tanto gustan sobar, peligrosos, los liberal-progresistas, sino la infra y superestructura, la injusta economía y las instituciones e ideas que la sostienen, o sea, ¡¡cambiar el sistema!!

¡¡Cambiar el sistema!!

Coda para “atascadores”.- Si a El Delirio Montañés le molesta tanto que a Iberdrola & Revilla se les haya “atascado” el negocio eólico en nuestros montes, ¡más madera!

¿La solución? Atascarlo más

domingo, 30 de abril de 2023

269 Los domingos cavilar ¿Com es diu tabarra en catalá? Fernando Merodio 30/04/2023

269 Los domingos cavilar

¿Com es diu tabarra en catalá?

Fernando Merodio

30/04/2023

“El nacionalismo es el sarampión de la humanidad”. "La ola actual de nacionalismo, que a la más mínima provocación, o sin provocación alguna, se transforma en chovinismo, es una enfermedad". (Albert Einstein, 6 de marzo de 1921)

 “Yo, que apenas llego a un sitio ya quiero irme (creyendo que mudarme es la solución) (…) / Que soy objeto de risa para mí mismo / (…) que un día pregunté en que podía ayudar y la respuesta fue una risotada / que podré nunca formar un hogar, ni ser brillante, ni triunfar en la vida”. (Rafael Cadenas. Premio Cervantes 2022. “Derrota”. 1963).

EL ROTO 17/06/2007
"Para empezar, ¡que quede claro!"

Alertado por la impunidad del energúmeno, catalán supongo, que en el Camp Nou arrancó una pancarta rojigualda del Atlético a un atónito seguidor polaco, haciéndole casi caer unos metros hasta el graderío inferior y en la ilusa espera de su condena por el, también catalán,“més que un club” que contrataba árbitros, repaso y veo claro a los 26 diputados que suman ERC y JxC, golpistas, con los dudosos de Bildu y sus criminales presos, ya en Euskadi, exigiendo, tienen cogidas las dolorosas partes del fatuo, irritante jefe de planta, junto a, amnistiados/indultados, Junqueras & Co activos, a Puigdemont, Ponsatí,…, fugados cerca, en la “democrática” Europa que anima a golpistas ajenos a que intenten mantener encendida la llama del -como mucho de lo suyo- fallido, ridículo putch del 01.10.2017; intento huir leyendo el -cada día menos serio y fiable- medio “liberal-progresista”, del que ya solo salvo a El Roto y, de tarde en tarde, algún columnista, para valorar la diaria, lóbrega,,… exhibición de enviciada ineptitud política con que nos zarandean desde -una decrépita gestión de- la “res pública“: lo de Doñana y el ignaro, suicida desprecio de todos, absolutamente todos a la emergencia del clima, la brillante idea del guapo de construir -sobre el papel- cientos de miles de viviendas sociales días antes -aún hay idiotas y ventajistas que votan- de las elecciones, el ilógico escapismo de igualar, diciéndose aconfesionales, “progresistas” generosos con lo de otros -no equitativos-, la fiscalidad de las terribles, irracionales iglesias, núcleos duros de abuso, católica, islam, judía, ortodoxa, budista, testigos de jehová,…, la cobarde huida masiva de Sudán, la nueva exhumación, a los casi 90 años de su muerte, de los -supongo- pocos restos de José Antonio Primo de Rivera, las víctimas de “nuestro” capital, náufragos en el Mediterráneo, los terribles candidatos que tienen en USA, el monopolio privado de la economía, ahora centrado en la generación/destrucción energética, las revueltas sociales de París, anuncio de lo que sucederá aquí en cuanto quien gobierne no mime a los estériles sindicatos, los injustificables, inmorales beneficios de bancos, grandes empresas, siniestra bolsa,… y, siempre, la reiterada tabarra que, alejándonos aún más de lo -de verdad- importante, nos dan, seguros de ser más que el resto, catalanes, vascos,…

Regreso para reflexionar a los años 70 del pasado siglo, a la lucha e ilusiones tiradas por la borda en el camino, a la mala conciencia, soportable, de la posible traición a la familia, joven, cariñosa, discreta, a la metafísica culpa, a las suspicacias, la inevitable desconfianza y la absorbente, hoy incomprensible -quizás excesiva- militancia sindical y partidista que lo trituraba todo, vuelvo al periódico, defensiva excusa de aburrido viejo, cansado, que intenta acallar un rato, antes de marcharse, su repetitiva plática sobre cuatro verdades que piensa, desde la evidencia de estarse quedando solo, ¡más que la una!; mirar el papel impreso y solo ver, leer los grandes titulares, saber que lo que dice el “panfleto” en ruinas, resto de otro naufragio, esconde, por mucho que la manipulen, la realidad, en especial la del pequeño, mínimo territorio que evidencia el fracaso en -cada día más- gastos y sueldos, la colosal sede pretenciosa, sustituida por caros arrendamientos a amigos, insuficientes para acaldar la trama burocrática y, ahora, el disonante MUPAC y anexos, el -nimio- nivel de los políticos, la tristeza de la industria, agricultura, ganadería, pesca, paisaje, paisanaje,...

EL ROTO 27/04/2023
 "¡Siempre tan generosos!"

La imagen del peligroso energúmeno descendiendo acelerado por las gradas del corrompido Camp Nou queriendo arrebatar su -sin duda- inocente pancarta a un sorprendido seguidor polaco del Atlético o al descerebrado que, al tiempo, agitaba la boba mentira de la “estelada”, me lleva a Giorgio Agamben y la contradicción dialéctica y gramatical entre “Pueblo”, que Javier Marías identificaba a “corporativismo geográfico”, idea abstracta, política, étnica, pequeña, interesada que, escrita con mayúscula, llena la boca de catalanes, vascos, españoles,… idiotas, y “pueblo”, los individuos reales parte de aquel, excluidos y menesterosos muchos, escrito, pese a su importancia, con minúscula, coincidiendo, sin esfuerzo, con el filósofo una vez más en que lo importante en política es acabar con la guerra entre los “Pueblos”, conseguir que “Pueblo” y “pueblo” coincidan y no haya ya ”Pueblo” alguno.

Cada día más escéptico, me abandono a la -para mí- cómoda lectura, que sin acción colectiva no es nada, hundido en una vaga invitación al pesimismo tras comprobar que los inventados, arbitrarios “Pueblos” mezclan mal, no se alean y, al tiempo, los más “idiotas” muy ricos inventan más y más, enfrentándolos a su interés mientras el planeta se rompe y el “pueblo”, ya somos 8.000 millones, crece, se deteriora y se desliza por una viscosa pendiente en la que el miedo impide otear a lo lejos alguna solución; me irritan partidos, sindicatos, subvencionados, funcionarios, pensionistas,… burócratas todos convencidos de que el maná es inagotable, eterno mientras, fuera, caen chuzos de punta,… y casi abandono todo intento de lucha al ver, tan poco inteligentes, duros, los rostros de esa alcaldesa (i)Real, encelada en obras electorales, el doloroso proto-fascismo de Revilla, a Sánchez, Feijoo, Macron, Boris Johnson, Putin, Trump, Biden,…, apoyados en siglas que solo son manipuladas cifras estadísticas, INE, PIB, IPC,…, la inflación, el 1%, sus bancos, la misteriosa bolsa,… gestionarnos en el fracaso, la desigualdad, el hambre, el paro, la guerra, el clima desbocado, el calor extremo ya instalado aquí, la sequía,…, mientras presos en cubículos/coche/avión, “idiotas”, nos aferramos al volante y a un smart(¿)phone para, diciendo viajar, huir.

Y, cuando más precisa es la unidad que exige tener claro que “el género humano es la Internacional”, aquí ahora, cada uno con su técnica, unos con sanguinaria violencia que en otros es sistémica o se disfraza de orquestales maniobras en la oscuridad,…, en nuestras cuatro esquinas rebrotan -“Tu quoque, Bruto, fili mei?”, se lamentaba Julio César al ser apuñalado por sus senadores-  los más estúpidos egoísmos pequeños de -malos- lectores ávidos de Maquiavelo, los Medici, Savonarola, la Mafia, Malaparte y su didáctico análisis de los diferentes tipos de golpe de Estado, nos alejan de la unidad y facilitan que el –más- insano poder venza al débil.

"Si les dejamos, ni eso"

Frente a ello, se levanta un trillado insulto de ignaros tertulianos liberal-progresistas, que quien así piense está anclado a la sagrada unidad de la patria, tratando de ocultar la realidad de que ellos, sin cambiarlo legalmente, están aboliendo el contrato social, la Constitución al pactar nuestro futuro con los -disgregadores, enemigos de la unidad que nos refuerza- nazionalistas, solo para seguir en el machito que hurtaron con sucias maniobras, evidente despropósito que nos lleva al fracaso y recuerda cómo Umbral escribía que, en lo fundamental, la PSOE es un discurso tan de derechas como el PP o los del golpe por su independencia, ¿de qué?, discurso de autista o boxeador sonado, de una cerril incultura socio-política a la que, desnortados de nacimiento, se han unido los diversos, dispersos, perversos,…, José Mª García les diría “abrazafarolas”, que usurparon la -¿injustificada?- esperanza del 15-M, abriendo paso, además de a los incontestables evidentes, a los argumentos más reaccionarios, haciéndome soñar que alguien en el Congreso, precediendo a una butifarra de despedida, enarbole un Estatut, formule la pregunta ¿com es diu tabarra en catalá? y, una vez sabida la respuesta, la grite airado en catalán, vasco,… a la PSOE, sus parásitos y sus -interesados, peligrosos- socios, tras lo cual, aunque solo quedaran destrozos, ilusiones, decepciones, chatarras,…, y pese a -¿o por?- ello es urgente preguntar, ¿com es diu tabarra en catalá? y, conocer la respuesta, actuar.

"Com es diu tabarra en catalá?"

domingo, 23 de abril de 2023

268 Los domingos, cavilar Més que un club Fernando Merodio 23/04/2023

268 Los domingos, cavilar

Més que un club

Fernando Merodio

23/04/2023

“La verdadera patria del hombre es la infancia" (Rainer María Rilke).

“Madrid, Madrid, Madrid / ¡Hala Madrid! / Y nada más / Y nada más / ¡Hala Madrid!” (“¡Hala Madrid!... y nada más”. Canción de La Décima, Himno moderno del Real Madrid. Música del marroquí-sueco Nadyr Khayat y letra del gallego Manuel Jabois. 2014)

Yo tenía 9 años y el 4 de setiembre de 1955 empezaba la Copa de Campeones de Europa, Copa de Europa en que participaba un equipo de cada uno de los 16 países invitados, representando a España el Real Madrid, que en 1954 -cuando el F.C. Barcelona ya acumulaba, desde 1939, 5 en sus vitrinas- acababa de ganar su primera Liga con Franco; pues bien, esa Copa de Europa, una idea que impulsó el periodista francés Gabriel Hanot, L'Equipe, sustentó la UEFA frente a las Copas Latina y Mitropa, y, al tiempo, fue reacción a la prepotencia británica -en ello siguen Manchesters diversos, Chelsea, Liverpool,…y el dinero menos justo- de que uno de ellos, entonces el Wolverhampton, tras haber derrotado al Honved de Budapest y al Spartak de Moscú, era el “campeón del mundo de clubes”, siendo entonces cuando, pasados 10 años del final de la II guerra mundial y 16 del de la (in)civil nuestra, sentaba sus “reales” en ella un equipo español, nada menos que un club sin pretensiones de “més”, el Real Madrid CF de Don Santiago Bernabeu y Alonso, Lesmes, Marquitos, Atienza, Muñoz, Zárraga, Rial, Marsal, Don Alfredo Di Stéfano, Joseíto y Gento, ¡nueve españoles, dos de ellos montañeses y dos hispano-argentinos, uno galáctico!, tras vencer 4-3 en la final, el 13 de junio de 1956 en el Stade Parc des Princes de París, fuera de casa, al entonces poderoso Stade de Reims, del que, entre otros, formaban parte Jacquet, Hidalgo y Kopa, nombres que aún hoy suenan fuerte, compitiendo por esa primera edición de “la orejona” Servette, Milán, Partizan, Sporting Lisboa, Rapid Viena, PSV Eindhoven, Anderletch,...; la segunda, 1956-57, también la ganó el Madrid, 2-0 a la Fiorentina, jugando ya el Manchester United que, en 1958 sufriría un accidente de avión en el que fallecían Bent, Colman, Edwards, Jones, Pegg, Taylor,… y, entre otros, sobrevivían Mat Busby y Bobby Charlton, el "errante" Honved de Puskas, Kocsis, Czibor,..., Athletic, Borusia, Rapid, Estrella Roja,..; hoy, ya 2023, tengo 77 años y, para desazón de frustrados, en medio pasó lo que todos saben.

"Nada menos que Domínguez, Marquitos, Santamaría, Pachín, Vidal, Zárraga, 
Canario, Del Sol, Don Alfredo, Pancho y Paco"

Recién llegado a Santander con la "u" de mi patria del Nansa, Rozadío incrustada, tras unos meses en un colegio de niñas y 4 insólitos años en los Salesianos del Alta, en los siguientes 4, hasta que, con más pena que gloria, fui declarado "non grato“ en los clasistas Escolapios, más afines al Tenis que al cercano Puertochico, conocí la diferencia entre "gratuitos", "becarios" y "de pago", al tiempo de convivir con misa diaria, comunión semanal, terror al castigo eterno, obediencia... y, otra cosa, respeto, cuadro de honor, no lo entiendo, amigos, cine de terror, del oeste, de gángsters, niñas por la otra acera, deporte, correr, bicicleta y, sobre todo, fútbol en una España que yo, niño, olía gris, triste, inculta y, sobre todo, injusta, acabando en la maratón; cerca tuve al entrañable Racing, a Pérez Francés y, a lo lejos, al Madrid de don Santiago y don Alfredo, Gento, Marquitos y Pachín, la “autárquica” España frente a ingleses, italianos, franceses, alemanes, húngaros,... que, como Bahamontes, Timoner o Santana, me hacía pegar la oreja a la radio, mover compulsivo el dial para sintonizar bien el lejano relato, esquivar los ruidos que emborronaban lo mejor, saltar y gritar con los goles, las vueltas tras moto, los “cols”, las “Copas Davis”,... sentirme importante y con base para recoger lo bueno, que lo había, en medio del ubicuo abuso, lo que ya era bastante.

"Quien tenga alguna duda, documéntese, lea"

Hoy, ¡uf!, no hemos mejorado, me siento, incluso, hasta más incómodo y, salvo en el egoísmo económico, echo en falta aquel afán de avance general que, en Madrid y luego en Santander, me inyectaron Marx y -algunos- heroicos comunistas, aflorando el fútbol algo que siempre intuí, que el casposo -siempre habló más de la cuenta y, sin la menor razón, presumió- F.C. Barcelona, desnortado por envidia a lo inalcanzable y el peligroso nacionalismo cutre, “més que un club”, incapaz de ser siquiera un buen club, pagó durante años millones de euros -su mórbido presidente actual no aclara por qué- a un jerifalte venal de los decisivos árbitros y, pobre hombre, para eximirse, recurre a acusar al Real Madrid de ser “el equipo del Régimen”, anacronismo falaz demolido por un video con hechos, “¿Cuál fue el equipo del Régimen?”, que irrita, más anacrónico, a un tal Carles Santacana, que degrada su especialidad, catedrático de Historia Contemporánea -por supuesto- de la Universitat de Barcelona a publicar en El País, liberal-progresista, una cosa, “El Barca y el franquismo, de nuevo”, exhibición de mal pagador ofendido que abre acusando al video de fake news sin, grave vicio en un historiador, decir cuáles de las -escasas para las que hay- news recopiladas por -harto de aguantar- el ofendido, son fake, si la religiosa, mística inauguración del Camp Nou por el Régimen, se las distinciones y premios que otorgaron al “invicto”, si las ayudas oficiales recibidas por su -habitual- caos socio-económico,…, al tiempo que, no pone reparo a  que el abultado y -más que presunto- corrupto actual presidente blaugrana diga que el Real Madrid –se ve que se creen sus inventos- es el “equipo del Régimen”, se limita, con dudoso rigor, a reprochar que los blancos no intenten “comprender y explicar nuestro pasado”, ¿el suyo?, que dice obligó -al parecer solo- al F.C. Barcelona a “aceptar ese intervencionismo político” y a la memez de que “los directivos tuvieran que seguir disfrazándose con esmoquin para conceder alguna medalla a Franco”, por “la omnipresencia de la dictadura”; imagino cuál es la historia que enseña.

"Lección de historia para quienes se creen més"

Distraído, el historiador catalán olvida cómo, hasta 1936, fue presidente blanco Rafael Sánchez Guerra, periodista, concejal republicano, hijo de un expresidente del gobierno y de las Cortes, encarcelado, exiliado a Francia en 1939, que en 1937-1939 le sucedieron Juan José Vallejo, presidente de la Federación Deportiva Obrera y el coronel Antonio Ortega, comunista, fusilado por Franco al acabar la guerra, en la que el club -no més, pero tampoco menos- perdió su campo, Chamartín, que había cedido para instrucción al Batallón Deportivo, su sede social y sus mejores jugadores, encarcelados, ejecutados,…, renaciendo a partir de 1943, tras elegir presidente a Don Santiago Bernabéu (1895-1978), monárquico, derecha no franquista, que saneó y profesionalizó el club, construyó el estadio y la ciudad deportiva, lo pagó con obligaciones de deuda suscritas por los socios, ni una peseta pública, siendo adalid del “régimen” en Madrid el Atlético, Atlético Aviación entre 1939 y 1947, y mientras en la II República el Athletic de Bilbao ganó 2 Ligas, el Real Madrid otras 2, el Betis 1 y el F.C. Barcelona 0, desde 1939 hasta 1954, 14 Ligas jugadas hasta que los “blancos” tuvieron en 1954 la primera de su “régimen”, “leones” y “sevillistas” habían ganado 1, “Ches”, 3, “aviadores/colchoneros”, 4 y “blaugranas”, tan represaliados, 5, con tres fértiles -ver el video- recalificaciones, irracional razón, veo, de sus mimos al “invicto”, en 1951 la insignia de oro y brillantes, en 1971 la medalla de oro del Palau y en 1974, tres días antes de que aplicaran garrote vil al anarquista catalán Salvador Puig Antich, la medalla de oro del 75 aniversario,…; callados estarían mucho menos feos.

"Pequeños agrandados con focos"

Para acabar, una convicción vital, Rafa Carbeleira escribía respecto al discutido vídeo el pasado día 20 que “pudiendo dejar que las cosas cayesen por su propio peso, como en la Champions, el club blanco optó con el vídeo de respuesta a Laporta por una vía que apenas lo distingue de los demás: la de hacer algo o, peor todavía, la de hacer mucho”, pues, dice el himno de La Décima, “¡Hala Madrid!… y nada más” o, según Marc Cucurella, canterano blaugrana, hoy en el Chelsea, “el Madrid te mata con nada”, siendo que, no confundamos, en realidad los mató, lo dice el propio Carbeleira, con “una jugada perfecta, con el balón volando de un pie a otro, mientras Cucu y sus compañeros acompañaban el desfile con la mirada llena de globos” y, siendo el periodista de ese Bierzo en que, camino de Santiago, vi en las paredes que “Llón o Lleón no es Castilla”, “El Bierzo no es Llión o Lleón” y “Ponferrada no es el Bierzo”, o hacemos algo o los que se creen més nos robarán nuestra única patria, la infancia.

domingo, 16 de abril de 2023

267 Los domingos cavilar Lo público y lo privado Fernando Merodio 16/04/2023

267 Los domingos cavilar

Lo público y lo privado

Fernando Merodio

16/04/2023

“¿Dios donó la tierra al género humano? Entonces, ¿por qué no he recibido yo nada? Él ha puesto la naturaleza bajo nuestros pies, ¡Y yo no tengo donde reclinar mi cabeza!” (Proudhon “¿Qué es la propiedad?, o una investigación sobre el principio del derecho y del gobierno”)

“La lucha de clases a los ojos el materialista histórico educado en Marx es la lucha por las cosas toscas y materiales, sin las cuales no hay cosas finas y espirituales” (Walter Benjamin. “Tesis sobre el concepto de la historia”)

El crecimiento exponencial de la población humana, el desaforado consumo de una parte -pequeña- de los excesivos 8.000 millones de humanos, el control de los medios de producción y cualquier tecnología por menos del 1%, unos pocos de esa pequeña parte y, a causa de todo ello, los irreversibles daños en lo natural que nos posibilita vivir en un planeta que, quizás con petulancia, al parecer los griegos, refiriéndose a una divinidad, llamaron Gea o  Gaia y nosotros lo traducimos como La Tierra, nos han traído a una situación que obliga a, para intentar preservar el -cada día más tétrico- futuro de la especie humana, aceptar que, como insistente exige Greta Thunberg, hay que “cambiar el sistema”, siendo, entre otras cosas, urgente replantearnos nuestra relación dialéctica con los esenciales conceptos de lo público y lo privado.

"En esto gastan el dinero público"

Si hoy, en un mundo globalizado, dañado por una radical crisis de supervivencia, usamos el método de Marx para valorar los efectos del actual sistema de producción capitalista, cada día más de nosotros aceptan tal uso, si bien, tras alcanzar el corolario que obtuvo el sabio alemán, se distancian, incluso se oponen a la lógica conclusión de adoptar la acción política que Marx llamó -y hoy demonizan- comunismo, asentado en la  urgente abolición de la propiedad privada de los medios de producción como acción crítica radical frente al capitalismo, lo que exige “cambiar el sistema” actual por otro alternativo que involucre a todos, en especial a la clase de explotados y dominados, siendo cuestión central la de la propiedad pública de determinados bienes, pero (pre)ocupando ahora, además, lograr un igualitario acceso a los llamados “servicios públicos” imprescindibles, enseñanza, sanidad, transporte, instituciones decisorias,…, en cuya gestión debemos participar todos de forma bien regulada, servicios públicos puestos hoy en grave riesgo desde la -cada día más dura y amplia- ideología neoliberal, tanto por la derecha más secular como por el nefando “progresismo” pactista que, con el totalitario hábito de legislar a degüello por decreto, con la facilidad que fue la -que dijeron- “pandemia”, con ayuda de la -antes criticada y aún vigente- ley mordaza, han reducido nuestros derechos fundamentales a mera filfa, actuando todos ellos como eficaces agentes de un Estado represor, entregado al caciquismo de los ineptos más próximos y cada día más alejado del publicitado “bienestar” que depende de ficticias normas e instituciones burocráticas supranacionales que facilitan el voraz acaparamiento capitalista del territorio, que denunció Lenin, destruyendo el equilibrio natural y haciendo inhabitable La Tierra, todo ello agravado por el nuevo germen de aumento de la desigualdad consistente en que el 1% tenga el control privado, no público de cosas tan naturales, lógicamente colectivas como, además del territorio, la propiedad intelectual, las vacunas, ¡ay, la de la covid!, la -que se anuncia demoledora- inteligencia artificial,…, todo ello agravado por la patológica debilidad del movimiento obrero tradicional -miremos a CC.OO., UGT o el resto-, empeorando aún más nuestra correlación de fuerzas con el capital que, o nos ponemos, ¡ya!, serios o ha perdido -de modo definitivo- la fuerza del trabajo, que sufre campañas tan vergonzosas como la que, para  manipular a los niños, el futuro, tiene encelada hace años a la, en especial, manipuladora ONU, sierva -siempre clara- de los pocos, el 1%, el destructivo capital, lo privado y enemiga del 99%, lo público, alguna de cuyas -capciosas- viñetas reproduzco e -indignado por la torpe manipulación infantil- comento

"Y del crecimiento y el consumo, ¿qué?"

Me adhiero en especial a lo que dicen Toni Negri y Michel Hardt, resumo a mi manera y grandes rasgos esa parte de su disección del marxismo, su análisis de la propiedad y su estrategia político para el cambio social en especial en la trilogía, 2000-2009, “Imperio”, “Multitud“ y “Commonwealth”, en la que explican cómo la evolución del capitalismo hace, para ellos, ineficaces las viejas ideas socialistas y comunistas, por lo que su objetivo es repensar la política en el actual marco de la globalización capitalista, cuyo desarrollo tiene, dicen, tintes más prometedores que preocupantes para quien sepa ver su corriente oculta, pues “el Imperio gestiona identidades híbridas, jerarquías flexibles e intercambios plurales, modulando sus redes de mando.“ y “los distintos colores nacionales del mapa imperialista del mundo se han mezclado en el arco iris global del Imperio”, todo ello convertido en una realidad planetaria, lo que se opone a las teorías marxistas del imperialismo al sostener que, “si el Imperio tiene un poder real de opresión, presenta sobre todo un potencial de liberación, que hace caducas las viejas hipótesis políticas de superación del capitalismo, estando ya en marcha la desaparición de éste”, de lo que deberíamos tomar nota, “reorganizarlo y reorientarlo hacia nuevos fines”, a partir de que la clase obrera ha desaparecido como realidad sociopolítica, hay que cuestionar la autonomía de la propiedad y valorar lo que el trabajo inmaterial, hoy generalizado, tiene de “interacción y cooperación sociales”, a diferencia de las viejas formas del trabajo controlado por otros, por lo que ser comunista hoy sería, ante todo, estar “contra el Estado”, contra las formas públicas de la propiedad al tiempo que contra las privadas, algo de apariencia complicada que, al estar ahí, obliga a, si queremos y tenemos lo que hay que tener, hacerlo frente.

Es modo actual de deleznable actuación con la propiedad pública la rastrera forma en que lo que llaman ONU, servil con el peor poder, hace campaña, ¡entre los niños!, a favor de un mundo que perpetúe, incluso empeore lo actual, tratando de imponernos que, al tiempo que nos martillean con irracionales anuncios del vehículo individual o que, como idiotas, gastemos dinero, regalemos el sudor que cuesta ganarlo, en ir lejos unos días,  que debemos, al contrario de gobiernos y capital -el año 2022 fue el peor- emitir menos CO2, que estamos obligados a reciclar los penosos restos de lo que, idiotas compulsivos, consumimos o que apoyemos el negocio de “ellos”, de ese 1%, sus polígonos industriales eólicos o mares de placas solares en los montes comunales para que, adueñándose de viento y luz, de todos, públicos, destruyan medio ambiente, biodiversidad, ecosistemas, sanos, ancestrales modos de vida, al 99%, a nosotros.

"¡Más madera para el capital!"

Se agrava, ahora, lo que –consentido, aplaudido- Franco llamó la “pertinaz sequía” que, masacrando lo público, creo que aún no se ha conseguido pescar el “campanu”, primer salmón -ya no remontan- de nuestros resecos, calientes ríos o el ridículo de las insolventes ministras que hacen la ola al guapo engolado hortera de bolera, su jefe de planta Sánchez, prototipo del “idiota” que diseccionó María Zambrano y nos agrede con totalitarios decretos-leyes, consentido okupa de La Moncloa -sucesor de Rajoy, Zapatero, Aznar, Felipe, Calvo Sotelo, Suárez, Franco, aunque éste viviera en El Pardo y los que vengan, ya pocos- causando las sonoras, humillantes carcajadas del capital, los fondos internacionales amorrados en Ferrovial, a los que, ignaras, lloraron que actuaran como “progresistas majos” en lugar de, con las elecciones tan cerca, guiarse por su privado interés….¡es el capitalismo, idiotas!, o, la representación más gráfica de lo que hoy significa “lo público”, los difusos, confusos fondos “next generation”, ¿de dónde vienen y qué daños causaran a la “next (próxima) generatión?, material de regalo útil para la campaña electoral o caros abalorios para indios, cuyos nocivos efectos ocultos -¿para qué usar letras?- tras falsos números estadísticos a gusto del promotor, infaustos números que, aquí cerca, incluso permiten que, junto a lo de las carreteras, lo de Comillas, Sniace, la Naval, el caos sanitario, la corrupción energética/eólica, el despilfarro del MUPAC, ¿qué pasa con Vuelta Ostrera, lo del fibroyeso, las viviendas ilegales,…?, el protofascista Revilla aún administre (¿) lo nuestro público conviviendo con -el Tribunal de Cuentas dixit- la “falta de transparencia de las empresa públicas” ¿No habría que hacer, ¡ya!, algo?+

¿Está claro?