domingo, 11 de agosto de 2019

65 Los domingos, cavilar Preferiría no hacerlo Fernando Merodio 11-08-2019

65 Los domingos, cavilar
Preferiría no hacerlo
Fernando Merodio
11-08-2019

“En esta postura me hallaba cuando lo llamé y le expliqué brevemente lo que quería que hiciera -a saber: revisar conmigo el papelito-. Imaginen mi pasmo, mi consternación más bien, cuando, sin moverse de su retiro, Bartleby, con una voz singularmente suave y firme, replicó: Preferiría no hacerlo" (Herman Melville. "Bartleby el escribiente").

Preferiría no hacerlo es, sin duda, una de las frases literarias más repetida desde que en 1852 el autor de la magna y obsesiva Moby Dick (1851) -no reconocida por el público hasta la muerte de su autor- la hizo celebre en Bartleby el escribiente, uno de los relatos publicados en la revista mensual de Putnam, generando las más variadas reflexiones de cientos de intelectuales -entre otros los filósofos Deleuze, Agamben y Pardo, con serios ensayos sobre el displicente, unidos a la edición de Pre-Textos- que analizan la actitud del escribiente de un abogado de -simbólico- Wall Street que, a los tres días de ser contratado y tras haber desarrollado con gran diligencia su trabajo como copista de lo que su jefe le indicaba, se enfrentó a uno de sus encargos, no especial, y "con una voz singularmente suave y firme, replicó: Preferiría no hacerlo", una actitud que, coherente, mantuvo hasta su final.

Con tan suave y, en el sentido más estricto del término, revolucionario gesto el enigmático Bartleby se desvinculaba del modo en que funciona lo próximo, en especial de los vínculos sociales, morales, legales,... que le ataban a quien, fijando las exigencias, le había contratado para laborar como asalariado.

En tal punto, arrimo el ascua a mi sardina y llevo a efecto la valoración que me sugiere tan analizado personaje, entendiendo que Bartleby, el pulcro copista, estaba siendo conducido por su empleador/explotador, el abogado, hacia la autodestrucción más cruel y evidente al exigirle cotidianamente hacer aquello que no deseaba -ni, por supuesto, le gratificaba-, limitarse, sin lugar para iniciativa alguna, a ser mero, rápido y eficaz copista de lo que le dictaba, dando lugar, inevitable, a un humano, lógico deseo, su preferencia por no hacerlo y, con coherencia y fuerza, efectivamente no hacerlo.

Con tan suave pero convencida, firme y más que razonable actitud se enfrentaba a una clara manifestación de la castradora alienación capitalista en las relaciones sociales, pues lo que a Bartleby le era propuesto/impuesto en tales relaciones le resultaba, por múltiples y lógicos motivos, radicalmente desagradable, indeseable, obligándole a realizar su preferencia/deseo de no hacerlo, rompiendo con ello incluso, radical, toda relación con el proyecto colectivo que, voluntaria o forzadamente, vincula a un elevado, mayoritario, número de los miembros del entorno del que formaba parte.

En otro extremo del espectro sociopolítico, muy alejado de la filosofía vital de Bartleby, estaría, entre otros muchos, Adolf Eichmann, teniente coronel de las SS nazis, sobre cuya condición de criminal ideólogo y ejecutor de la "solución final", la eliminación global de los judíos en la II guerra mundial, Hanna Arendt construyó su debatida teoría, conocida como la "banalidad del mal", de que, como explicaba recientemente Monika Zgustova, "(...) el peor mal puede ser obra de la gente más común (...), personas que renuncian a pensar para abandonarse a la corriente de su tiempo", que a alguien como Eichmann, "burgués solitario con una vida desprovista del sentido de la trascendencia le llevó a preferir la ideología nacionalsocialista y aplicarla hasta el final", llegando al punto de que cuando, casi perdida la guerra, el cruel y muy poderoso Heinrich Himmler, para facilitarse una salida, recomendó/ordenó  mejorar el trato a los judíos, él "se esforzó por hacer que la solución final lo fuera realmente".

Eichmann y Bartleby mantienen dos de la posibles posturas/actitudes para hacer frente a situaciones -reales o subjetivas- límite, como es la que, incontestable, nos imponen la actual degradación/destrucción planetaria generada por el "calentamiento global", los dramáticos y muy dolorosos, corrimientos de población, hambre, sed, desigualdad extrema,..., empecinándose el primero en extremar el abuso injusto que conducía a la catástrofe mundial, mientras que el segundo presiona a los responsables de su -para él- insoportable situación con una valiente, suave, firme y -muy- personal actitud de hacerlos frente.

Trayendo ambas actitudes, sin duda -cada una a su modo- radicales, a lo nuestro aquí ahora nos evidencian motivos, cientos, globales y lejanos, para plantearnos actitudes individuales y, más eficaces, colectivas similares a la de Bartleby y hacer frente a lo -mucho- que nos concierne de tales problemas/catástrofes globales arriba señalados, hasta llegar al extremo radical, pacífico y -único- eficaz de la sólida propuesta de una niña, Greta Thunberg: ¡¡cambiar el sistema!!

En España, desde hace no se cuanto, no tenemos gobierno ni presupuesto, mientras cerca, en el día a día, vivimos la insoportable anomalía desasosegante, pública, notoria y pacíficamente admitida, incluso democrática dicen, de que nos presida un tal Revilla que se está construyendo una hornacina para ser visto desde cerca, nacido a la política con todos los tics del abusivo y siniestro sindicalismo vertical fascista de Girón de Velasco y que, cimentado en tal fangosa base, ha construido un edificio de solo fracasos en lo importante público: demolición de viviendas ilegales, ferrocarril adecuado a los tiempos... que no funciona, carencia de PROT, caos y atropello energético/eólico, derroche en la broma de Comillas, fibroyeso, Racing, derribo del edificio de la Diputación, destrucción de industria,... y, a partir de tal problema fundamental, sistémico, cotidianos disparates, de los que cito solo cuatro de los tres últimos días:

1. Fallida la publicitada ampliación de Coated Solutions se quiere seguir deshaciendo el territorio entre Puente San Miguel y el puerto de Santander con innecesarias y dañinas estructuras eléctricas.

2. El gobierno que, al servicio de no sé quien, actúa sin PROT, sangrientamente se burla de todos anunciando una "estrategia autonómica contra la despoblación rural".

3. Lo más nuevo de la "nueva política" utiliza el dinero público, se fotografía con sus amigos de la mínima -nunca más de 100 reunidos- y solo mediática -eficaz colegueo de El Delirio Montañés- camarilla "Salvemos La Magdalena", y con la falaz osadía de decir representar a "los ciudadanos de Santander", pretende perpetrar la ¿delictiva? demolición de unos espigones, no sé si bellos o feos, pero legales y muy caros.


Ver más en:

4. Cada día, desde hace diez años, frente a la sola fatiga de la pequeña Plataforma de un muy pequeño pueblo, ni (ab)usando de sus leyes ad hoc son capaces capital y políticos lobbystas -con el reciente fichaje de Florentino Pérez- de (im)plantar un solo aerogenerador en nuestro -de nosotros, no de ellos- territorio.

Está, pues, más que justificado y es ya urgente que cada día más de nosotros plantemos  cara a esa tropa de insolventes -en especial a su cateto y demagogo  jefe- para, educados, serios, sólidos, suaves,..., ante cada una de sus expuestas ocurrencias gritarlos: ¡Preferiría no hacerlo! y, siendo como Bartleby, empezar por el simple gesto racional, ajeno a todo fanatismo, de desmontar la estafa que equipar votación y democracia, y, haciendo públicos reflexivos planteamientos, no votar a tan peligrosos ineptos.

domingo, 4 de agosto de 2019

64 Los domingos, cavilar La zona gris Fernando Merodio 04-08-2019


64 Los domingos, cavilar
La zona gris
Fernando Merodio
04-08-2019
“La ascensión de los privilegiados no sólo en el Lager sino en todo lugar de convivencia humana es un fenómeno angustioso pero inevitable; solo en las utopías no existe. Es deber del justo hacer la guerra a todo privilegio inmerecido, pero sabiendo que se trata de una guerra sin fin" (Primo Levi. "Los hundidos y los salvados").
La sociedad ultraliberal -que dicen Estado Democrático de Derecho y Progreso- no es, de acuerdo, un campo de concentración, pero en los aspectos determinantes, en lo que afecta a la toma de decisiones, a dar y recibir órdenes esenciales, se le parece mucho; veámoslo desde la práctica que, como inquilino forzado del Lager, tuvo de su armadura de funcionamiento Primo Levi... y que cada cual saque consecuencias
El pasado jueves hubiera cumplido 100 años el autor de la angustiosa "trilogía de Auschwitz", que iniciaba con "Se questo è un uomo", "Si esto es un hombre" (1945), prolongaba con "La tregua" (1963) y cerraba con "I sommesi e i salvati", "Los hundidos y los salvados" (1986), testimonio este último que se abría con cuatro estrofas del poema de S.T. Coleridge "The Rime of the Ancient Mariner", "La balada del marinero de antaño": "Desde entonces, a una hora imprecisa / Esa agonía regresa: / Y hasta que se difunda mi horrible historia / Dentro de mí el corazón abrasa", reflejo de la humana obsesión, el ansia de descargarse explicando lo vivido en el Lager.
Afecta y empuja a reflexionar la inculpatoria advertencia que inicia esta cavilación y, más si cabe, la forma en que Levi la completa: "Donde hay poder ejercido por pocos, o por uno solo, contra muchos, el privilegio nace y prolifera, aun contra el deseo del poder mismo; pero es normal que el poder lo proteja y estimule", para a continuación realizar una taxonómica y -para él, supongo- muy dolorosa descripción de la que llama "zona gris", que consolidaba el inicuo abuso de un poder absoluto.
Dolorido experto práctico en la materia, describe tal malvado ámbito como zona "de contornos mal definidos, que separa y une al tiempo a los dos bandos de patrones y siervos", con una (i)lógoca interna tan complicada que dificulta juzgarla, si bien él tiene claro que cuanto más reducido es el territorio del poder más precisa del apoyo externo, no sólo mano de obra, también supervisores, voceros, delegados, fuerzas de orden,..., siervos -por lo que sea- afines, que cuanto más dañina es la opresión "más extendida sienten la buena disposición para colaborar con el poder", distribución servil oculta tras matices, motivos o disculpas: terror, seducción ideológica, imitación sumisa, miope ansia de poder, vileza, cálculo egoísta para esquivar ordenes y reglas establecidas molestas,..., de forma que esos vasallos pudieran simular que la culpa máxima recayera sobre el sistema y dificultar la visión de la suya, colaboradores individuales, que en el Lager "formaban una fauna pintoresca: barrenderos, lavaplatos, guardias nocturnos, hacedores de camas, localizadores de piojos y sarna, mensajeros, intérpretes, ayudantes de los ayudantes; en términos generales, pobres diablos (...)" que "por medio litro de sopa  suplementario, se amoldaban a realizar estas y otras funciones 'mediadoras'", miserables que culminaban en los más peligrosos, los Kapos, que en el Lager nazi ocupaban las posiciones administrativas más bajas, directamente dañinas y represivas con sus compañeros de desgracia y la especial repulsión de los Sonderkommanden -comandos especiales-, mayoritariamente judíos, esos sí que muy cuidadosamente elegidos, que hacían los trabajos del traslado (in)humano a las cámaras de gas y, finalmente, tras haberles arrancado sus posesiones de algún valor, como los dientes de oro, arrojar los restos a los crematorios.
Se cumplía en todos los miembros de tal siniestra Zona gris la doble función de evidenciar que lo que hacían los nazis podía hacerlo cualquier otro, incluso los judíos, sus víctimas, y ser, además, personalmente humillados; situación que hizo que, en su magnífica crónica periodística, convertida en el libro "Eichmann en Jerusalén", sobre el juicio a Adolf Eichmann, Hanna Arendt, judía, reflexionara sobre la "banalidad del mal" -cualquiera de nosotros, aparentemente normal, apoyándose incluso en el estricto cumplimiento de la ley, puede ser capaz de cometer los más enormes males o atrocidades- o que el propio Primo Levi valorara que quienes de forma irracional y para él incomprensible le maltrataban cruelmente pensaban, quizás, estar simplemente haciendo su sucio trabajo de todos los días
Pensadores como Giogio Agamben, han escrito sobre la perenne actualidad del Lager social y hacen que en el momento actual empezamos a tomar conciencia de estar siendo empujados a una situación extrema de hecatombe del planeta -quizás menos inhumana, pero cuantitativamente más dañina para todos incluso que el Lager- en un irracional y dispar enfrentamiento contra la indomable naturaleza por el abuso en la egoísta mentira continua del 1% que ejerce el real poder absoluto, asentado en el robo que es la acumulación capitalista, acentuando su relevancia en nuestra injusta y desigual sociedad mediante una "zona gris" semejante y tan necesaria para los usurpadores actuales de ese poder absoluto como lo fue para Hitler a la que, a ras de suelo, manejaba el funcionamiento social del Lager en forma de mano de obra barata, insegura y casi gratis que incluye administradores, voceros, delegados, fuerzas de orden,..., la fauna de, metafórica, de los barrenderos, lavaplatos, guardias nocturnos, hacedores de camas, localizadores de piojos y sarna, mensajeros, intérpretes, ayudantes de los ayudantes, en términos generales, pobres diablos (...) y, sobre ellos, los viejos Kapos que, por un plato un poco más lleno de sopa caliente, un smertphone de última generación, un coche aparente, un viaje barato en avión para hacer daño lejos,... ejecutan lo más sucio del sucio trabajo, hasta lo más siniestro de la escala de la iniquidad, los odiosos Sonderkommanden, que quien piensa detecta por ahí.
La existencia del Lager nazi aun hoy la niegan algunos, Trump seguro, y son muchos los que, ocultos tras muchos matices, disculpas: miedos, seducción ideológica, ansia miope de poder, imitación sumisa, vileza, cálculo egoísta para esquivar ordenes y reglas molestas,..., minimizan hasta anularla la evidente amenaza del calentamiento global, la destrucción del planeta,..., actuando al servicio del capital que lo causa, como, evidentes, lo hacen en sus pamemas que simulan debates Sánchez e Iglesias, nadie enfrentado a nada, restos del naufragio de lo que fue la izquierda; mientras, aun más evidente, PP, Cs, Vox, PNV, CDC o como ahora se llame, ERC, PRC,..., todos parecidos, son destilación de egoísmo en estado puro. El camino, fuera de la terrorífica y extensa, muy extensa Zona gris mundial, lo marca una niña autista, Greta Thunberg: ¡¡¡cambiar el sistema!!! y, por encima de ello, no dejarse engañar como los cuatro jóvenes que en La Magdalena hicieron la ola a la ministra, al consejero y sus paniaguados de la Zona gris que hoy es la PSOE,...; mentían esos jóvenes cuando decían intervenir en nombre -ajenos a su fondo y forma- de Fridays for future y, acríticos y poco rigurosos, exhibiendo un catálogo de lugares comunes propio de subvencionados, abrían el camino a que sean los de siempre, Iberdrola, Viesgo, Endesa, Repsol, REE, Siemens Gamesa, Vestas, ACS,..., apoyados por los políticos de nuestra Zona gris,  quienes continúen destruyendo el mundo a su conveniencia.
En España, quienes ya han cumplido los 70 años, la "memoria histórica", conocen la Zona gris que aquí forzó Franco, su antigüedad, su enorme extensión y profundidad, el colosal número de sus miembros y, pues hoy vivimos un momento crítico, decisivo en verdad para el -dudoso- futuro, es ineludible que ellos empujen a generar la luz que convierta en polvo a quienes, succionadores vampiros de la peor laña, se aposentan, con sus hijos, en una hoy amplísima Zona gris, y ayuden también a formar taquígrafos que levanten acta de lo que aquí ahora ocurre y lo difundan, desmontando lo que montan, siniestros y grises, los medios de (in)comunicación.

martes, 30 de julio de 2019

63 Entre semana, también, cavilar La ministra y Greta Thunberg Fernando Merodio 30-07-2019


63 Entre semana, también, cavilar
La ministra y Greta Thunberg
Fernando Merodio
30-07-2019

“Creo que el mayor peligro no es nuestra inacción. El verdadero peligro es cuando capital y políticos hacen que parezca que están haciendo algo real y, en realidad, no hacen nada”. (Greta Thunberg. Asamblea Nacional Francia. Julio 2019).

Teresa Ribera, ministra, por suerte en funciones, de esa cosa tan flamante, súbita e inexplicada que llaman "transición ecológica", habló de "cambio climático" en la veraniega, relajada, vacacional UIMP y El Delirio Montañés resalta de su intervención cómo destacó que se trata de un tema 'real' y 'de supervivencia humana', "crítico para el modelo económico industrial y productivo", siendo lo del "modelo industrial" lo usado como título por el medio al que tanto fascinan, sin matices, "progreso" y "crecimiento", más incluso que la "supervivencia humana".
Tan inane y poco lúcida, desnortada intervención se produjo en un curso o encuentro para jóvenes millonarios (135 € de entrada por asistente) titulado -falso, demagógico y oportunista- "Jóvenes y cambio climático", patrocinado por el Gobierno de Cantabria, ¿cuánto cobrará un ponente? y apadrinado, sin duda, por una PSOE que exhibe la irreflexiva urgencia del que, responsable de décadas de colaboración activa, pasiva y perifrástica con la causa -y, en especial, con los causantes- del destrozo, tiene que hablar, Greta Thunberg dixit, aparentando que hace.
La emergente ministra en funciones dijo, al parecer, también que "por primera vez, tenemos la oportunidad de utilizar la tecnología para salvar nuestro futuro (...)" algo que, al más lego, sugiere varias preguntas: ¿Hasta ahora no ha habido tecnología? ¿Quién decidirá cómo será usado tan novedoso como taumatúrgico medio? ¿Quién se beneficiará de la redención? ¿Los de siempre, como siempre y en las cantidades de siempre? No lo explicó, demagoga y oportunista, la ministra en funciones, ni tampoco que la tecnología aplicada sin calor humano y por contra, como ocurre casi siempre, enfrentada a él, es el mayor enemigo del planeta, la naturaleza, el género humano,....
En las formas, dos cuestiones llaman la atención, la primera que, demagógico, oportunista y falso, se  convoque el "caro encuentro" refiriéndose a los jóvenes y, la segunda, que al contrario que en los actos promovidos, de verdad, por los jóvenes que remueve Greta Thunberg, donde se acusa a los políticos de socios del capital, de peligrosos y falsos, aquí financian los políticos con dinero de todos y presenta el curso, demagoga oportunista, una ministra, junto a, revisen si dudan la lista de los ponentes, una recua de filo-psoecialistas con -solo- apariencia sostenible y ecológica.
Final para reflexionar. La ministra en funciones, ilegal y en la sombra, tramita sin notificar parte del caos-atropello eólico masivo que, aquí ahora, mueve la familia de Florentino Pérez, pese a lo cual, en el curso-encuentro no usó, tampoco el periódico, una sola vez la palabra clave: "aerogenerador". ¿Por qué no la citan? Evidente.

domingo, 28 de julio de 2019

62 Los domingos, cavilar El capitalismo Fernando Merodio 28-07-2019

62 Los domingos, cavilar
El capitalismo
Fernando Merodio
28-07-2019

“Creo que el mayor peligro no es nuestra inacción. El verdadero peligro es cuando capital y políticos hacen que parezca que están haciendo algo real y, en realidad, no hacen nada”. (Greta Thunberg. Asamblea Nacional Francia. Julio 2019).

“Es más fácil imaginar el fin del mundo que el fin del capitalismo”. (Mark Fisher citando a Fredric Jameson y/o Slavoj Zizec en “Realismo capitalista”).
Explica Mark Fisher en “Realismo capitalista” que importante efecto de la caída del muro de Berlín ha sido la castradora idea de que el capitalismo “no solo es el único sistema económico viable, sino que es imposible incluso imaginarle una alternativa”, siendo cierto, además, que, tras la práctica del estalinismo, parece difícil apoyar el viable provecho de ajustar a hoy el núcleo fundamental de la dialéctica marxista.
Se deformó todo y aquí ahora, por ejemplo, titula El País la crónica del patético esperpento Sánchez-Iglesias como “la disputa por la guarda y custodia de las esencias de la izquierda” y la subtitula, “el pulso entre los socialistas y el partido a su izquierda es una constante histórica”, ¿a que dirá El País “socialistas” y "partido a su izquierda”, al que vincula a la más que noble -desde la España franquista- “tradición comunista”?; tergiversación -sin duda maliciosa- que exige leer y releer con calma al Raffaele La Capria que de acuerdo con Wittgenstein, para "ayudar a salir a la mosca de la botella" de tan falso "realismo" capitalista -“La mosca en la botella. Elogio del sentido común”- emula a Montaigne y Orwell e invita a mirar y detenerse, no en las grandes verdades que, casi siempre, nos superan, sino en “las múltiples pequeñas y obvias que tienen lugar ante nuestra mirada y que, en cambio, se pretenden negar”.
Quien se someta a tan razonable, humano esfuerzo y lo aplique a analizar, en medio del horrísono ruido de politólogos y tertulianos, lo escenificado por el jefe de planta de la gran superficie que es la PSOE y el peronista de la coleta podrá comprobar que si, como afirma Karl Marx en “18 Brumario de Luis Bonaparte”, “Hegel dijo en alguna parte que todos los grandes hechos y personajes de la historia aparecen, como si dijéramos, dos veces. Pero se olvidó de agregar, una vez como tragedia y la otra como farsa”, ellos han dado otra vuelta más a la tuerca y, así como en el "mausoleo Botín" se ha aflojado la rosca de la cerámica que cubre el catafalco y se evidencia ruina que amenaza con descalabrar a quien, confiado, pase por debajo, a ellos se les ha deslavado su tramposa ilusión óptica, el trampantojo con que disfrazaban su ausencia de ideología e ideas, dejando evidente su sola capacidad para hundirnos.
Evidencian, ¡eso sí!, nuestros dos “hombres de Estado”, ¡la izquierda!, su convicción de que el capitalismo es el único sistema político-económico viable, incluso reforzado tras el desastre en 2008 del corrupto, abisalmente injusto sistema de finanzas y empresasl, habiendo permeado de tal modo en sus cómodos cerebros -sin ideas- tal sistema que les impide imaginar cualquier otro escenario sociopolítico o cultural.
El monopolio del escenario cultural lo exhibe -aplastante y de nuevo con El Delirio Montañés como arúspice- el banco que quiere aliviar su sórdida imagen apropiándose del nombre de la ciudad y ser, sólo, Santander, que exhibe dos “containers” tirados en la mejor parcela, junto a la Grúa de Piedra, y trata de ampliar la usurpación  del vuelo público que es su anacrónico, imperial arco franquista convirtiendo la entrada a la calle Martillo, si no lo evitamos, en una gatera, al horrísono grito, bovinamente venerado por nuestra burguesía de toda la vida: ¡La cultura es mía!; para perpetrarlo y vista la ruina de "el Centro" ha comprado, al parecer, un nuevo arquitecto, otro artista con nombre, Chipperfield, de mago.
En el arduo campo de la vieja lucha sociopolítica, en la “izquierda”, Sánchez, alardea de 140 años reducidos por los 40 vacantes que vivió cuando Franco y la mancha de su entrega en la transición a la CIA para debilitar la influencia que -contra Franco- se ganó el PCE, usando, para ello, los bonitos -y caros- posters de José Ramón Sánchez que en las paredes taparon el postrer pedagógico intento del izquierdismo marxista y, poco después, entrar él en las cloacas del GAL, Filesa, Malesa, Time-Export,..., Roldán, Barrionuevo, Vera,..., los inconclusos ERE,... y aliarse, aquí ahora, con Revilla-Martín para facilitar al capital, como en toda España, la destrucción del planeta y que sean, además, suyos todos los beneficios de la  generación y suministro de la energía, al tiempo que Iglesias, "izquierdista" sin historia, venido de una nada cutre que dicen universitaria, junto, igual que Ceaucescu, a su compañera, deshacía “15-M”, “Marchas por la libertad”, “Rodea/Ocupa el Congreso”,... y lo sustituía por la cáscara hueca que se ha evidenciado “Podemos”, exhibiendo la hortera y egoísta ambición de tener -contra las solidarias recomendaciones de controlar territorio, agua, población,...- una gran parcela, un chalet, piscina... y, al menos, tres hijos, ya que él dispone, al menos de momento, de medios; el resto, la gente, que se las arregle.
Con tales antecedentes parecen creer que, como dijo Thatcher, no hay alternativa y el libre comercio y la desregularización del mercado son único modo para organizar la sociedad, pese a ser evidentes y múltiples los nocivos efectos que tal ontología de los negocios tiene en la vida pública; ignoran -o fingen ignorar- que el capitalismo es todo   menos un inevitable orden natural eficiente, que, muy al contrario, es causa del trabajo más precario, la intensificación de la cultura del consumo despilfarrador, la expansión de la burocracia en la sociedad y sus propios partidos y organizaciones afines, la mercantilización de educación y sanidad, la gestión de la política por medios de empresa, el aumento de las enfermedades mentales, estrés, depresión,... y, último logro para despistarnos de lo esencial, la insana, ineficiente, desigual y jurídicamente insegura judicialización de la relación entre hombres -agresores- y mujeres -víctimas-, olvidando que, escribe Javier Marías, "las mujeres mienten unas, otras no, igual que los hombres, (...) y la idea de que casi no haga falta ni siquiera juicio es exactamente la misma idea que la del linchamiento",...; olvida esta "izquierda" que toda solución pasa por ayudar a que la mosca salga de la botella, de las pautas marcadas por el capital y hacer que, de abajo a arriba, sea la sociedad quien ocupe la esfera pública.
Coda final práctica.- Mientras esa "izquierda", revolucionaria, proponía en el tedioso, canalla debate de investidura bajar algo el precio de la luz, subir un poco los inseguros míseros salarios -de momento, Ada Colau se lo ha subido un 40%-, desmontar -para montar otra- la reforma laboral, criticar, hablando ellos en secreto, la "ley mordaza",..., admirable, una niña sueca con síndrome de Asperger llamada Greta Thunberg, sabedora de cuál es el real problema, repite, repite, repite,..., machacona repite que ya es muy urgente dejarse de pamplinas y "cambiar el sistema" y, hace unos días, se plantó, valiente, ante la Asamblea Nacional -¿queda algo en ella de la Revolución?- francesa y, mientras la derecha, ignorante, egoísta e histérica, silbaba, cierta izquierda, igual de ignorante, egoísta e histérica, miraba estupefacta sin saber qué hacer, advirtió que, siendo tan grave que no hagamos nada, "el verdadero peligro es cuando capital y políticos -nuestra "izquierda" sin una referencia a la destrucción del planeta y cambiar el sistema- hacen que parezca que están haciendo algo real y, en realidad, no hacen nada".


Como explica Glenn Greenwald, está claro, quien pelea lo sabe y lo paga en sus carnes, que "si te enfrentas al poder, éste puede vengarse" y, sin duda por ello, esa "izquierda" tan nuestra decidió, egoísta y medrosa, integrarse en "la casta", en lugar de intentar salir de la botella, aplicar, con valentía, el sentido común y ponerse a desmontar la gran falacia que, sin duda, constituye el carácter beatífico e inevitable del capitalismo y, a continuación, buscar otro cauce.

domingo, 21 de julio de 2019

61 Los domingos, cavilar Los mirones dan tabaco Fernando Merodio 21/07/2019

61 Los domingos, cavilar 

Los mirones dan tabaco 

Fernando Merodio 

21/07/2019 

“Si triunfamos, no será por disparar primero; será porque nos disparan. Lo único que entiende la clase dominante es la victoria. Pero subestima el poder del fracaso" (James Connolly a Nicolai Bajtín, en "Santos y eruditos" Terry Eagleton). 

"El absolutismo moral de Connolly le resultaba, al mismo tiempo, aborrecible y apetecible" (Reflexión novelada de Ludwig Wittgenstein en "Santos y eruditos" Terry Eagleton). 

Hace lustros, un grupo de jóvenes aficionados a enclaustrarnos en ingenuas partidas de ajedrez hicimos vírica entre nosotros la frase "los mirones dan tabaco", reproche amable y ácido a quienes nos miraban y sugerían en voz alta movimientos de piezas con los que creían resolver las dudas que -imaginaban- podíamos tener; admonición que, encrespada, seria y agria, rebrota ahora en mí cuando hay en juego algo mucho más sustancial y serio que una estimulante pero vacua partida de ajedrez y alguien ajeno al riesgo osa opinar en voz alta para, casi siempre, perjudicar. 

Opinar en público sobre conflictos ajenos sin tener en cuenta -ni pedir opinión- a las víctimas de esos conflictos es vicio nocivo, abuso de los burgueses que tan bien esbozaron Galdós y, luego, Buñuel en el Toledo de la magnífica y sugerente "Tristana", ignaros de realidad, hormas de lo que es la inane y "bobina complacencia" con que alardean de lo que son y -creen- representar. 

A partir de tan personal disquisición especulativa analizo, con dolor y por higiene, un dañino caso práctico; pongan que esto es Santoña, cantábrica villa marinera que el auténtico Napoleón Bonaparte y no uno de los miles que, enfermizos, intentaron imitarle, sembró de Bienes de Interés Cultural, BICs, fuertes, baterías costeras, cuarteles y dependencias militares, entre las que figura un reconocido Hospital Militar que, por órdenes directas del propio Napoleón, se implantó, tras alquilarla, en la llamada Casa Maeda -distinta del Palacio Chiloeches con que hoy se identifica, que estaba donde hoy está el Ayuntamiento-, levantada, entre 1648 y 1694, para Don Francisco de Maeda y del Hoyo por el arquitecto Francisco Menéndez Camino. 

Se trata de un edificio que, probablemente desde siempre y al menos desde 1811, en que aparece reflejado en fiables planos franceses, tiene forma de L y claro valor histórico prolijamente documentado, que hizo que el 24 de mayo de 1972, la (in)cultura franquista lo declarara "Monumento Provincial de interés histórico-artístico" con base genérica en su "especial interés para la región, provincia o municipio donde se alza, por constituir documento importante para su historia, aparte su valor artístico sustantivo", así como que, años más tarde, con escaso esmero material y formal por parte de los políticos, expertos y funcionarios que gestionaban -y gestionan- la protección de nuestro patrimonio histórico básico, por mero imperativo de la Ley 16/1985, del patrimonio cultural cántabro, pasó de "monumento provincial" a Bien de Interés Cultural, BIC, con el imperdonable error de no haber determinado con exactitud su imprescindible "entorno de protección" y mantener la "chapuza" formal franquista de, en su magro expediente, solo referirse al brazo largo de la L completa que era -y es- el Hospital; desidioso error político-administrativo por el que los afectados intentan limitar, de modo ilegal/ilógico, la importante declaración como BIC y la protección del Hospital Militar solo al brazo largo de la L -repito, completa- que fue -y es- el Hospital. 

Nuestra burguesía "cultural", apellidos conocidos, buenas y -acaso también- malas ideas y acciones, hizo por ello el inane ruido que le gusta hacer para justificar nosequé y ahí habría acabado todo de no ser por un concejal de "Santoñeses" -espero no molestarle citando su nombre-, Jesús Gullart, que, además de protestar, hizo lo que el principio de legalidad, el estado de Derecho demanda a quien no está de acuerdo con una actuación político-administrativa errónea -o maliciosa-, recurrir y recurrir y volver a recurrir, hasta acabar en la sala de lo contencioso-administrativo del TSJC, con sólidos argumentos en defensa de que la acción de propietarios, ayuntamiento y consejería de (in)cultura estaba siendo ilegal, radicalmente ilegal,..., en el peor sentido de la palabra especulativa, pues el Hospital Militar, el BIC, es la L completa y el jardín. En esas está, empleando tiempo y dinero y enfrentado a todos, especulación, propiedad, partidos, ayuntamiento, gobierno regional,..., espero que nadie más; sin el concejal ya se habría derruido, de modo ilegal, un muy importante trozo de Historia y se habría levantado el especulativo edificio proyectado; (in)cultura, que algo sabe y teme, lo ha frenado.


En tan duro tranco, a breves días de llevar el debate legal a los tribunales, ¿casual?, el 13/04/2018 El Delirio Montañés publicaba a toda página un artículo de opinión, con fotografía, suscrito por el muy dado a mirar opinando Grupo Alceda, los mismos apellidos de arriba, el "Santander de toda la vida", titulando, ¡deberían explicarlo!, "Legal sí, pero decisión política errónea", a toda página, insisto y diciendo con falsedad y sin un solo argumento que el irreversible atropello contra un ala del histórico Viejo Hospital Militar Napoleónico de Santoña es legal, llevando la contraria -¿ignorantes o mal intencionados?- con ello al concejal solitario que defiende el principio de legalidad. 

¿Quién de esa inane burguesía, quién de sus instalados y subvencionados sabios sostiene la tesis de que es legal demoler un trozo de, con mayúscula, la Historia de Europa, España, Santoña,...? Que lo escriba, lo razone, y ponga debajo su nombre. 

¿Un error casual? Alguien con muy buena fe, tan buenista como aparentan ellos quizás pudo pensarlo hasta que, hace una semana, el pasado domingo, coincidiendo, ¿casual de nuevo?, con la entrega al tribunal del documentado y terminante informe pericial de una profesora -no uno de ellos, por supuesto- sobre el indubitado valor histórico de todo el Hospital, de nuevo a toda página y en El Delirio Montañés, el mismo Grupo Alceda con sus mismos apellidos lo volvía a distorsionar todo con su malsana opinión en un artículo presidido por un puño -maltratado icono, símbolo de la lucha del débil contra el poder- al que aguantaba un tablón, titulado "La invención de la Historia", en el que insistían en que la demolición parcial del Hospital Militar es "sí, legal. Pero ¿es lícito que el beneficio de un empresario esté por encima de la memoria de la ciudad y sus ciudadanos?", impúdica exhibición de ignorancia de lo que son Ley y principio de legalidad y escarnio evidente de lo que son Política, con mayúsculas, y legitimidad de los mismos que, tras el irreparable daño ecológico ilegal causado en la ensenada del Camello, mantienen una fúnebre lucha a favor de su particular concepto estético respecto a los, ¡esos sí!, legales "espigones de La Magdalena". 

Vuelvo al principio y repito que, como los espectadores de partidas de ajedrez, "los mirones, todos, dan tabaco", los reacios a implicarse en los riesgos de la lucha -con seriedad- para defender el estado de Derecho, debieran limitarse a dar tabaco y, si les parece poco, aplaudir o silbar a quien, con riesgo, se faja con el poder, procurando no causarle, con buena o mala fe, daños o perjuicios; lo ocurrido es doloroso, triste, exige urgente -quizás imposible- autocrítica, petición de disculpas y, posiblemente, una larga y silenciosa reflexión del aventurado grupo. 

Tiempos canallas, confusos, peligrosos, de políticos venales/ineptos con un entorno sumiso, subvencionado, un pequeño presidente atravesado de fracasos, amante del exhibicionismo, émulo de las niñas que, hace casi sesenta años, decían que se les aparecía la virgen en Garabandal y que sitúa en medio ambiente a Guillermo Blanco que, hace días ¡en la universidad! decía que "iba a sacar el carbón del modelo energético", que parece ser lo que piensa que es la "descarbonización" y ni siquiera alcanza el estatus de mirón obligado a dar tabaco. 

Burgueses, presidente exhibicionista y descarbonizador desconocen -y desprecian- todo poder asentado en la lucha contra quienes disparan y sus habituales fracasos; quizás por ello abominan a quien, firme, confía en el absolutismo moral.

domingo, 14 de julio de 2019

60 Los domingos, cavilar Eólico Revilla Fernando Merodio 14/07/2019


60 Los domingos, cavilar 

Eólico Revilla 

Fernando Merodio 

14/07/2019 

“De ciudadanos pasamos a ser individuos”, pese a lo cual, "hay personas que saben que no pueden dominar la vida, pero sí pueden dominar su miedo" (Theodor Kallifatides. "Otra vida por vivir").

Se escribe para uno mismo, por narcisista estética, para reflexionar con intención de mejora, para afianzar aquello de lo que se duda, para incidir en el que piensa diferente... como parte mínima del colectivo de los llamados intelectuales, que "han encontrado algo en lo que pensar, además de en las mujeres" (Edgar Wallace), que saben que se trata de "dejar de hablar y pasar a la acción" (Mary McCarthy), explicando ideas o hechos, planteando debates, fomentando la reflexión crítica sobre el entorno para cambiarlo, mejorarlo, concepto que nació en el último decenio del siglo XIX en torno a J'Acuse...!, carta de Zola al presidente de la república francesa, primera página del periódico L'Aurore que desató un feroz enfrentamiento entre el militarismo de la derecha y el izquierdismo de comunistas, socialistas y anarquistas sobre la injusta persecución, juicio y condena a cadena perpetua que, tras ignorar las pruebas que le favorecían, se impuso a Alfred Dreyfus, judío falsamente acusado de alta traición por espionaje a favor de Alemania, no rehabilitado hasta 1906, cuatro años después de que Zola, amenazado a causa de su carta, falleciera en 1902 oscuramente asfixiado; J'Accuse!, fundamental en la vida y obra de Zola, que afirmó no haber visto jamás a las personas a quienes, en defensa de Dreyfus, acusaba, ni sentir por ellas rencor ni odio y veía su carta como "un medio revolucionario de activar la explosión de la verdad y de la justicia", marcó un antes y un después en la historia de Europa. 

Aquí ahora las grandes batallas se dan en torno al abuso del 1%, sobre los derechos del resto, siendo fundamental la reciente en torno a la destrucción del planeta por su calentamiento global y la manipulación que en torno a ello y a las energías llamadas renovables, en especial eólica y solar, con cínico apoyo de políticos, subvencionados y medios de comunicación, tratan de perpetrar los causantes del desastre. 

En Grecia, la mitología humanizaba mediante leyendas la acción de la naturaleza y, así, el aire o viento, que representaba el estado gaseoso, era, con la tierra, el fuego, el agua y el éter o quintaesencia, uno de los cinco elementos básicos, y los anemoi, dioses del viento, con sus diferentes denominaciones según el punto cardinal desde el que soplasen, tenían forma de caballos retenidos en los establos de su señor, Eolo, al que el dios del Olimpo, Zeus, había otorgado el poder de pacificarlos o agitarlos, poder que le permitía ayudar a sus amigos como Ulises, al que, en su regreso a Itaca, facilitó vientos favorables en el poema épico Odisea, atribuido, como Iliada, a Homero. 

Aquí, Revilla -Revilluca se dice él en los medios-, con atrevido desparpajo ignaro, aspira a dominar, omnipotente, el decisivo principio que es el viento para, con él, como hizo Eolo con su amigo Ulises/Odiseo, quizás favorecer a quienes quiera y, en un vergonzoso mercadeo persa, negro o como cada cual quiera considerarlo, tras las elecciones, nos obliga a asistir al cambalache de puestos y la arbitraria asignación de competencias en las maleables y acomodaticias consejerías regionales, en el que, en su afán de controlar la asignación de los beneficios del viento a quien convenga y, sin duda, para rodearse de currículos aun más sospechosos y fracasados que el suyo, ha atornillado en las importantes consejería y dirección general de Industria a Francisco Martín y Raúl Pelayo (PRC) y abducido el garantista, esencial Medio Ambiente -que hasta ahora ha tratado de imponer ley en el "caos" eólico desde la consejería de Universidades e Investigación, Medio Ambiente y Política Social, de Rosa Eva Díaz Tezanos- para que lo maneje Guillermo Blanco (PRC), "mano derecha" del presidente colocado en la híbrida consejería de Desarrollo Rural, Ganadería, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente; asistimos a la -inexplicada/inexplicable- creación del núcleo duro de algo regionalista que no anuncia nada bueno y frente a lo que habrá que protegerse. 

A partir de ahora será -aún más- responsable el PRC y, en especial, el omnipotente nuevo Eolo de Cantabria, Revilluca, del (des)control que se pretende otorgar de todos los beneficios del "elemento gaseoso", el viento, al capital más (des)controlado, que, de ilegalidad en ilegalidad y desde hace muchos años, intenta arrasar en especial la parte comunal de nuestro pequeño territorio, el mismo capital frente al que nos pide solidaridad -que, de corazón y mente, le damos- la comunidad indígena zapoteca de Unión Hidalgo, en el estado de Oaxaca, México, amenazada por la implantación, entre otros muchos, del devastador parque industrial eólico "Piedra Larga", que impulsa una filial local de la española Renovalia Energy y amenaza, hostiga, difama, agrede físicamente,... a los miembros de esas comunidades indígenas, obligando al Defensor de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca a reconocer el elevado nivel de riesgo y otorgar medidas cautelares comunitarias a Unión Hidalgo desde el año 2013.

No contaban las inicuas corporaciones del abuso eléctrico del capital con tener que enfrentarse a conscientes sabedores -desconocedores acaso de la teoría- de lo que decía Jean Paul Sartre: "O mueres por algo, o mueres por nada", viéndose obligadas a exhibir una gráfica y dolorosa muestra de cómo piensan frenar con -las que dicen- energías renovables la destrucción del planeta, por ellas mismas desencadenada. 

El nivel de una cultura no puede juzgarse, como escribe Theodor Kallifatides, poeta y novelista griego de 81 años emigrado a Suecia hace cincuenta, en "Otra vida por vivir", sólo "por las libertades que se toma, también se juzga por las que no se toma; hay cosas que no se prohíben, pero eso no significa que se permitan", explicando que quienes limitan esas libertades "tienen sus periódicos y sus emisoras y sus sofás frente al televisor", miembros de corrientes hasta hace poco subterráneas, emergidas a la superficie, "anticomunismo fanático, odio por la socialdemocracia, antiguos nazis, (...) nuevos ricos que ven en su riqueza la prueba de su superioridad", la cobarde y dañina pequeña burguesía servil del chalet individual/adosado, atemorizada,..., todos ellos encantados con la llamada globalización y el "progreso" que, en esencia, no eran otra cosa "que el capital internacional podía hacer lo que quisiera y donde quisiera" y han devenido en "una nueva teoría cósmica con muchos y muy hábiles defensores". 

Las gigantescas corporaciones de Unión Hidalgo y el ultra-liberalismo anti-igualitario afanados en destruir el istmo de Tehuantepec actúan aquí ahora, las mismas con los mismo fines y -con el solo matiz de que, parece, de momento no matan- igual método; como en México, "amenazan, hostigan, difaman, agreden,..." a quien no se calla, para lo que usan sus periódicos, radios, sofás frente al televisor,... difundiendo el irracional anti-marxismo que propician los -que aquí se dicen- socialdemócratas, el ecologismo y sindicalismo burocráticos y subvencionados,..., lo que ha hecho que, como narra Kallifatides, de ciudadanos nos estamos despeñando a débiles y cobardes individuos. 

Resumen, que desarrollaré, de lo que aquí está pasando, el "poder capitalista verde" de la familia de Florentino Pérez, aliado con Viarsa Enerxia, "armador pirata" gallego detenido por pesca ilegal y delito fiscal, quiere imponer 24 aerogeneradores gigantes en el obsceno parque industrial "Morosos", antes "Castillo", en una zona poblada, con importantes valores sociales, culturales, turísticos, naturales,... del sur de Cantabria, parque al que, otra vez, el ilegal trío siempre perdedor Revilluca/Martín/Pelayo da paso sin someterlo al conocimiento y debate de los interesados/afectados incurriendo, quizás, en ilícitos penales. 

Coda.- Los mismos periodistas(¿)/medios que condenan al silencio a los indígenas de Tehuantepec -y a todos nosotros- publicitan de modo dañinamente aséptico, sin valorarlo, el inmoral recurso en el que piden dinero público adjudicatarias -en alguna de las ellas participa el Instituto de Hidráulica- del ilegal/corrupto concurso eólico.

sábado, 6 de julio de 2019

59. Los domingos, cavilar Una oferta irrechazable Fernando Merodio 07/07/2019

59. Los domingos, cavilar
Una oferta irrechazable
Fernando Merodio
07/07/2019
 ““Periodismo es publicar lo que alguien no quiere que publiques. Todo lo demás son relaciones públicas” (George Orwell).
"(...) lo que nos está pasando jamás lo imaginé. Todo se desmorona, Nos sentimos en estado de shock. Sencillamente, nos sobrepasa" (Joan Báez).
Un aciago pálpito, las breves imágenes de la pequeña parte de una larga reunión que da más de sí y desasosiega por lo que se ve y lo que sugiere, previa a navidad de 2010 ó 2011, en la que cofrades de la fundación familiar Botín se reúnen con Renzo Piano, un "artista", en su estudio de Génova con el ufano gesto petulante de quienes solo dudan en nimios detalles, para ser informados, entre risas, sobre el proyecto -aún no planteado a la ciudad- de un túmulo y, en el trámite, ante alguna leve duda sobre la respuesta política a la forma en que fraguaban presentar, con ardides de pillo, lo que "el artista" madurase, un miembro de la etnia expresó estupor con el hosco mohín de quien se siente ofendido: "No veo por qué van a decir que no"; entiende irrechazable la oferta de ocupación privada -por ellos- de la mejor zona del muelle ciudadano de Santander para una iniciativa tan agresiva, humillante y privada como no requerida.


Tales hechos y lo que vivimos exige que cada cual, sin esconderse por comodidad o miedo, se moje, lo valore a tenor de su tolerancia y sensibilidad... para luego actuar. Lo explica Joan Bàez, son tiempos muy ásperos en los que cuesta, no prende, la lírica, de ignaros cobardes que, maleables y dúctiles, se adaptan todo, tiempos en que el dinero organizado en cuadrillas, el capital, abusa del disperso individuo, campa por sus respetos, actúa a su placer; tiempos en los que, como refrendan las imágenes, Trump es perfecto -no único- paradigma y, aún peor, alarmante síntoma.

Más que mil palabras, las imágenes de The Godfather, "el film" sobre la mafia, en su escena inicial, la boda de Connie/Talia Shire, hija del padrino, destilan en metáfora el modo mafioso: Michel/Al Pacino, futuro cruel padrino, explica a Kay/Diane Keaton, novia y luego angustiada esposa, cómo Don Corleone/Marlon Brando, forzó a Jack Woltz, magnate del cine, a relanzar la carrera de Johnny Fontane, alter ego de Sinatra, usando a su consiglieri/abogado, Tom Hagen/Robert Duval que, tras fallar en su modo académico, depositó la ensangrentada cabeza cortada de un carísimo caballo en la cama del indócil, un método que, aunque parezca mentira, era más fino que el que habitualmente usaba el gorila Luca Brasi, al proponer una " irrechazable oferta " que, sin otra opción, era aceptada por quienes se habían negado a lo que el Don quería.

Mafia es palabra derivada de la árabe mahya que, llegada a Italia en la ocupación de Sicilia a fines del siglo X/principios del XI, definía a individuos pretenciosos y abusivos, siendo hoy, para unos, la pura y dura organización criminal, mientras para otros identifica a las muy diversas redes oscuras que operan para usurpar beneficios con actividades ilícitas en política, paraísos fiscales, medios de comunicación, narcotráfico, arte, electricidad, petróleo,...; los mafiosos aparecen, pues, en el imaginario colectivo tanto con la forma de lo que fue -y es- organización criminal que incluso no duda en matar como, aplicando leves matices, con la de los sólidos y delictuosos grupos "de presión" que, apoyados por lobbystas -más o menos legales- pagados, trapichean con intereses socio-económicos -casi siempre- fuera de la ley.

Las distintas mafias -en el sentido que cada cual quiera dar al concepto- controlan los medios, hacen que solo se informe de lo que les conviene, falsean lo real, lo que es útil e importante logro de su enorme poder y, por ello, obligan a quien, de verdad, quieran frenar lo que, dolidos y exactos, Joan Bàez y otros denuncian, deberán arriesgar, difundir información real ajena a la de sus corruptos -y falsarios- medios, explicar, hacer público aquello que las mafias del poder prefieren oculto, una actividad cuyos riesgos muestra "Truth" -"Verdad"-, film político de los USA, sobre los avatares de la información que osaron difundir Mary Mapes y Dan Rather, de la poderosa CBS News, sobre el oscuro y vergonzoso trato de favor recibido por George W. Bush  a su paso por el ejército y cómo Mapes y Rather fueron laminados, a pesar de lo cual, y con menos poder que la CBS, -pienso que- merece la pena intentarlo.

Lo del túmulo/pirámide del muelle Alvareda es cuestión mayor, no solo de estética opinable o influencia cultural detestable, es más, mucho más, ha quebrado el Estado de Derecho y humillado a la ciudad dormida, es botín, soberbia metáfora didáctica, Robert L. Stevenson, bucaneros, islas, mares, tesoros,..., que pone en el centro el obsesivo dinero, psicoanálisis, coprofagia, sexualidad mal resuelta que hace aferrarse a lo que, coercitivo y mórbido, incluso lo inmaterial, se ambiciona propio, compulsión que los años mutan en desordenado deseo de lo material, inseguridad, cobardía, botín que se intenta atesorar en forma de sucios papelajos o lisonjeros halagos agresiva, ofensa sin pudor a los que se ganan la vida con el limpio sudor de su fuerza de trabajo, que obliga a atender el aviso de George Steiner, agitador intelectual, "si no encontramos otro ideal, el dinero acabará con todo".

Pasó el tiempo y en la mejor parcela pública de nuestra ciudad, un poder temido como absoluto plantó lo que quiso con su apellido grabado a sangre y fuego, gritó quien manda y decidió, peor, difundir "su hórrida cultura", tal como, profético, el 31 de julio de 2010, ignoro si antes o después de la reunión de Génova, El Delirio Montañés de M.A. Castañeda, en un publirreportaje de seis páginas alardeara saber, sin lugar a dudas, que “Botín construirá un centro cultural (...)” y, seguro, “ocupará (...) la zona delimitada por la línea roja”, que entonces era aparcamiento del muelle de ferrys, usurpación, apropiación del dominio público marítimo en que la ley prohibía edificar, quiebra del perfil urbano e historia, humillación de la dignidad ciudadana,... y, peor aún, burla a bombo y platillo del contrato social, el Estado de Derecho.
Desde la reunión de Génova -cuya fecha ignoro- y lo de ese abyecto periódico de 31 de julio de 2010, escarnio de un medio sumiso al servicio de un poder fáctico ajeno a la ley, 1) se modificaron ilegalmente los usos del dominio público del Muelle Albareda, 2) se regaló tal espacio y su uso, mediante una concesión, cuyo pliego de condiciones "pactado" se anunció en el estudio de Piano, en evidente, ilícito y flagrante pacto previo del dinero y tres Administraciones y 3) se implantó un mamotreto ilógico, todo ello ilegal al servicio del dinero de un apellido; lo explica, genial siempre, El Roto, una mesa, dos figuras, una desde la sombra da un papel a la otra y le ordena: “Páseme a legal este atropello”; la imborrable vergüenza aún impregna los -ilícitos- expedientes.
Vuelvo a las imágenes, grabadas por ellos con calidad para ser hechas públicas, quién sabe qué fin y, pese a ser poco dado a temer algo que no sea el miedo, me aterran, es poder insano, quiebra del procedimiento que garantiza la igualdad, del contrato social, del estado de Derecho, del respeto mutuo,... Sin proyecto, tendrían seguridad cuando les "den la concesión del terreno", para la que -¿antes?- deberían "acordar el pliego de condiciones", los técnicos de la administración, "lo irían viendo", evitarían a la prensa -¿incluso a "El Delirio"?-, la seguridad estaría en la palabra de Revilla, Iñigo, "la Vice", Christian,... y presentarían los papeles con tal seguridad,...; me indigno de nuevo con el hosco mohín de quien, ofendido, dice, "no veo por qué van a decir que no" a lo que, irrechazable y desde su poder, ofrecen quienes dicen lo que dicen tras llevar de España millones durante decenios a paraísos fiscales, ocultar acciones, traficar con arte, construir, "de ese modo", su sede en Majadahonda,...

Me esfuerzo en soportar la vista de cómo convive cada cual con ello y siempre me alineo con quienes saben lo que sabe Elena Poniatowska, novelista mexicana muy grande y valiente: “El poder financiero manda (...) en el mundo. Los que lo resisten montados en Rocinante y seguidos por Sancho Panza son cada vez menos. Me enorgullece caminar al lado de los ilusos, los destartalados, los candorosos”.