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domingo, 27 de diciembre de 2020

 147 Los domingos, cavilar

52 Covilación

¡Echémoslos, ya!

Fernando Merodio

27/12/2020

Hace un mes, en un litigio entre Biocantaber/Iberdrola, Koly Green Company, S.L. y otros, al que han llamado a una próxima -y seria- Plataforma que defiende el territorio con fatiga e intenta abortar la pelea entre avaros cuatreros que, dañando al resto, al planeta y, en este caso concreto, a la bella reserva del futuro de los municipios de Campoo de Yuso, Luena, San Miguel de Aguayo y Molledo, intentan implantar un atroz Parque Eólico que ahora dicen El Escudo, 36 molinos gigantes de 200 m., 151,2 Mw., y el perspicaz abogado que el estado impuso para mediar (¿), orfebre de ingeniería fiscal, valoraba tal parque en 114.070.409,87 €, demostrando que cuando, hace poco, TSJC y luego TS, abortaban un "concurso eólico", lucrativo nasciturus, mercantil, carroña que, para los buitres que ahora prometen arreglarlo todo, acaldó el mínimo gobierno de aquí, próximo pero ajeno a nosotros, evitaron las sentencias un ilícito agio de ¡más de 1.000 millones €!, del que recogían migajas sabidos estraperlistas locales.

El capitalismo conocido, agotado, agoniza con su estructura quebrada, injusto se desmorona tras casi haber destruido la vida en el planeta y, como sus contradicciones mataron ayer lo que, sin serlo, dijeron comunismo, hoy el capital se ahoga en abusos siendo obvio que siempre fue usura, carcoma, ulceras, riqueza para pocos, corrupción cuya administración es burocracia cara e inútil, 2.600.000 funcionarios, chupatintas muchos, y cientos miles de grandes sueldos públicos que asignan unos pocos a dedo, miles de parados más cada día, el turismo devenido a pasado, el abuso de automóvil y avión a causa de muchos de nuestros males, la industria a nada, ajena a lo humano,... Miente quien anuncia que, con dinero de Europa que pagaremos con sangre, habrá una recuperación milagrosa, lo mismo que miente quien no dice que hemos agotado el -que decían- progreso, que el consumo desatado es inviable, que no consumir frenará la producción y traerá, lógico, un mayor paro que reducirá los ingresos y aumentará los gastos en jubilados, incapaces, parados,…; miente quien no advierte de la inminente ruina de sanidad, educación, pensiones,… públicas; es este un viaje a lo inexplorado, lo incierto, una travesía dura en la que lo peor es que nos guía el codicioso apetito del capital, apoyado en la ineptitud, mentiras, dolo,… de políticos, subvencionados que lampan, sindicatos,…, un viaje insolidario en el que, si no hacemos algo, si seguimos así, no solo se hundirá, ya en caída inevitable, nuestro -llamado- “nivel de vida”, sino que tendrá que haber millones de muertos para dar de comer al resto, no lo duden; es urgente valorar que nos miente y traiciona quien, informado, no explica que debemos plantarnos ¡ya! en la austeridad, el decrecimiento y, aun más urgente, organizarnos,... ¡para echarlos!; vivimos la grave situación que Nathaniel Hawthorne definía gráfico y exacto, a mediados del siglo XIX, al decir que “el abismo es simplemente uno de los agujeros del pozo negro que hay debajo nuestro”.

Karl Marx dibujó esta crisis estructural del capital, analizó su debilidad moral, política, económica,..., vio el final del sistema en la pérdida de autoridad que, por perversión de los logros de la Revolución francesa y un contrato social trucado, adquirían entes políticos corruptos, la -mínima, poderosa y dañina- clase capitalista; en la situación actual urge analizar el desplome de la estructura injusta y golpearla hasta demolerla, pues, como explica el marxismo tras Marx, la capacidad de ser inmoral y hacer daño que tiene tal estructura, por debilitada que esté, es infinitamente superior a la del individuo sano, lo que hizo a Jean-Paul Sartre afirmar que la moral no consiste en elegir ser bueno, sino un mundo bueno y hacer lo preciso para no seguir siendo cómplices del evidente “sistema de crímenes” que es la estructura que se desmorona.

Parques industriales eólicos, grandes subestaciones, líneas de muy alta tensión,…, ilegal todo ello hoy es aquí amenaza para nuestra historia, negros nubarrones sobre el campo, que obligaron a John Berger, novelista, poeta, crítico de arte,... a contarlo, marxista, en los sensuales relatos de Puerca Tierra explicando las razones por las que, como otros, consideró razonables atípicas formas políticas de actuar y nos dotó de razones para apoyar, sin temor, el demonizado poder democrático de gobernantes como Castro…, hoy aun vivo; da Berger razones para que muchos campesinos no acepten el devenir de la historia que impone el capital, pese a que, siendo capaces de hacer frente a sequías, tormentas, inundaciones, agotamiento del suelo, plagas,... o catástrofes generadas por corruptos ineptos políticos, les cueste oponerse a que les roben su fuerza de trabajo y que el poder -feudal, capitalista, socialista incluso- les robe la plusvalía con impuestos, diezmos, aparcerías, normas injustas,..., haciéndolos abandonar, vencidos, su trabajo, hogar, vida,…, en lugar de hacer uso de lo que explica Ani DiFranco: “Toda herramienta es, empuñada adecuadamente, un arma”.

No debemos confundir la farsa del egoísmo próximo, políticas localistas, catetas, de peligrosos franquistas travestidos que en los pueblos quieren hormigón, autopistas, trenes veloces, molinos, líneas eléctricas, …, con política seria; explica Berger que el campesino sabe que siempre trabajó para sus sucesivos, diferentes amos antes de para él y los suyos, que superó trances muy duros y es, pues, un superviviente que, con la solidez de quien sabe que futuro y seguridad no le están garantizados, sufre normas ajenas que dañan su libertad y le imponen la especialización, mecanización, fertilización intensiva,… del capital, normas opuestas al carácter de unidad productiva que siempre tuvo la familia campesina, a la que vinculan al insano ordeno y mando de quien (mal)compra trabajo, por lo que hay que evitar que el capital dañe la historia, corte los lazos con ayer y nos lleve, sumisos, a lo que él manda, a lo que, en otro tiempo, hizo frente el socialismo y hoy está en “Hold Everything Dear”, del último Berger: “Las palabras, / el pan, / el niño que busca las verdades tras la puerta, / el anhelo de comenzar juntos de nuevo, / animales ávidos dentro del parlamento del mundo, / la gente en el cuarto, la gente en la calle, la gente. / Cuida todo lo que amas”.

Walter Benjamín dice en su Tesis V sobre el concepto de la Historia que “la lucha de clases que tiene ante sus ojos el materialista histórico educado en Marx es la lucha por las cosas toscas y materiales, sin las cuales no hay cosas finas y espirituales”, pero también que éstas “están vivas en la lucha en forma de confianza en sí mismo, de valentía, de humor, de astucia”; alguien recordó, hace tiempo, en un periódico, de otro modo, al Mao que decía que una chispa incendia una pradera y hoy, al cavilar, acudo a la novela negra, de la que Wittgenstein dijo que es más viva que un ensayo, a “1280 almas”, de Jim Thompson, al sheriff Corey que se empeña en apartar de su camino al que incordia, pareciéndome preciso recuperar el tibio pero emocionante ¡Indignaos!, de Stéphane Hessel, que aquí desarmó el peronismo de, ¡maldito sea!, “Evita” Iglesias o, por contra, si la realidad nos hace daño a la vista,… cerrar los ojos, lo dice El Roto.


EL ROTO 27/12/2020

Coda para echarlos, ya.- Pese a un rey que miente cual Sánchez, Iglesias & Co y habla de “esfuerzo, unión y solidaridad” en España, pide que los sufridores aplaudan a policía, sanitarios, ejército,… y -ruin- consigue un titular con algo tan obvio como que “la ética está por encima de consideraciones familiares”,…, nacido un 14 de abril, dudo si merecería la pena aguantar -por supuesto sin participar- las elecciones de una república con Aznar, González, Zapatero, Rajoy,… presidentes; aparto la pesadilla y vuelvo al inicio, a Industria y Medio Ambiente, a Martín, Blanco, Pelayo y Lucio, a la PSOE y la PRC, a Revilla y su vice sonrisas que, tras caérseles el suculento “negocio“ del “Concurso eólico”, no consiguen plantar un molino y, tras años intentando imponer una subestación gigante en Olea, desistieron vergonzosamente, sin llegar a juicio cuando una Plataforma fue a los tribunales y ahora, igual, en el P.E. Cerro Airo, Campoo de Yuso, tras “informarlos” la misma Plataforma de que lo hacían mal, han vuelto a empezar… de nuevo mal ¡ni siquiera conocen los trámites! Con el optimismo de una voluntad potente y atento al pesimismo de una razón sólida, se que, como explica El Roto, el hombre es lo importante y lanzo la propuesta: ¡Echémoslos, ya! 


EL ROTO 27/12/2020

domingo, 1 de marzo de 2020

94 Los domingos, cavilar Energía y bicicletas 01/03/2020 Fernando Merodio

94 Los domingos, cavilar 
Energía y bicicletas 
01/03/2020 
Fernando Merodio 


"El socialismo puede llegar solo en bicicleta"
(José Antonio Viera-Gallo, del gobierno de Salvador Allende). 

"La equidad mantiene una relación inversa con la velocidad" 
(Ivan Illich, Energía y equidad) 

"En los tiempos oscuros ¿se cantará también entonces? / También entonces se ha de cantar. Sobre los tiempos de tiniebla" (Bertoldt Brecht. Poemas de Svendborg) 

Para no inducir a error, aclaro que cuando encabezo con socialismo esta cavilación no estoy pensando en la mercantil PSOE ni, menos, en el descacharrante peronismo populista de chalet con piscina, pienso en cosas más serias. 

En tiempo de inquietud, un amigo me muestra y me anima a leer el pequeño libro "Energía y equidad. Los límites sociales de la velocidad", editado en 2015 y, antes de hojearlo, veo que su autor es Iván Illich y la fecha de su primera edición 1973, lo que, de inmediato, me lleva a inquietudes de los años 70 del siglo pasado, tan anciano soy, al CIDOC de Cuernavaca, México, del que Illich -no trabucar con Vladimir, Lenin- fue su fundador, sacerdote austriaco, ligado a cierta forma de acracia y autor, entre 1971 y 1976, de tres libros que me marcaron, La sociedad desescolarizada, 1971, La convivencialidad, 1973, y Némesis médica, 1976, que defendían relaciones sociales libres y cultas, libros contra ciertos portes de la sociedad, cada día más actuales, la escuela que obliga a materias regladas adaptadoras del hombre a la máquina, formadoras en despilfarro y consumo, ajenas a educar, algo hoy evidente en juventud y niñez, la (i)lógica industrial de la tecnología al servicio del capital, que produce en exceso, de modo frenético, con crecimiento ilimitado o el turismo feroz, no el viaje que es otra cosa, todo ello enemigo de una sociedad que conviva más, basada en la acción autónoma y creativa de sus miembros y en herramientas más simples, no manipulables por el poder y, para cerrar el círculo, hospitales a imitación de cárceles, que tratan de asegurar que funcione la maquinaria social, hospitales cuyos errores y vicios, con los matices que se quiera, causan más muertes que las que evitan, junto a una medicina cuyo último avance, desde la asepsia -que tan cara pagó I. Semmelweis, como relata Celine en su admirable tesis doctoral- fue la penicilina. 

Explica Illich en "La convivencialidad" que "la superproducción industrial de un servicio tiene efectos secundarios tan catastróficos y destructores como la superproducción de un bien", pues a partir de aplicar tal el servicio y superar un cierto límite -él lo denomina umbral- se genera lo contrario de lo que, en teoría, se pretende conseguir, poniendo los ejemplos de que la escuela, con tanta información reglada sin explicar, esas enormes mochilas infantiles y el depredador iPad -o como se llame- son paradigma de no educar, desconectar naturaleza, hombre y máquina, con actividad ilógica, poco inteligente, mecánica, al tiempo que la medicina hospitalaria, lo mismo que -en ocasiones- palia determinadas enfermedades nocivas para el sistema, produce otras nuevas a partir de sus errores, ignorancia e, incluso, tratamientos, sin que, por otro lado, sepa explicar y tratar elementales enfermedades del cerebro o siquiera cosas tan simples como el débil -y expansivo- virus que tiene toda la pinta de ser anuncio -¿experimento?- de otro más dañino, incluso más expansivo que, de modo voluntario o involuntario, sirva para resolver los evidentes problemas de exceso de población que, para el poder que -pues le dejamos- nos marca el ritmo, tiene hoy nuestro baqueteado planeta; un nuevo virus frente al que solo resistan quienes, por razones obvias, dispongan de las medicinas u otros medios para hacerlo frente. 

En el librito que me ha dejado mi amigo alerta Iván Illich de que, "cuando la industria automovilística -el capital- hegemoniza el sistema de transportes, acaba por dificultar la movilidad", respecto a la que, inteligente y didáctico, explica que "tráfico" es todo "movimiento de personas de un lugar a otro, cuando están fuera de sus hogares, sin importar el medio de transporte" y diferencia el "tránsito", referido exclusivamente a "aquellos movimientos que ponen en uso la energía física del ser humano" del "transporte", que describe aquellos otros "desplazamientos que utilizan otras fuentes de energía, en su mayoría -en 1973- motores de combustión" y razona, con la mejor justicia lógica, que "tan pronto como los hombres dependen del transporte no solo para sus viajes de varios días, sino también para sus trayectos diarios se revelan las contradicciones entre la justicia social y la potencia motorizada", hasta el extremo de que solo "a pie, los hombres tienden hacia la igualdad", pues, desde el momento en que las máquinas ponen a nuestra disposición una potencia determinada, dañan la igualdad entre los hombres; unos razonamientos, los de Illich que, unidos a la generosidad inocente de la juventud, hicieron que, pese a la insistencia de mi padre en regalarme a los 18 años, como luego hizo con mis dos hermanos, que aceptaron, los altos costes de un carnet de conducir y un coche, me negara a renunciar al saludable, cotidiano e igualitario paseo, al uso exclusivo de mis piernas y al transporte público. 

Más de 50 años después, cuando las crueles estructuras de dominación del capital están a punto de colapsar con daño para todos nosotros, excepto para los causantes y, además, repugnan, ¿a quién no producen nauseas, en concreto ahora, la actitud de la UE, turcos y rusos con los hombres, mujeres y niños sirios?, ¿cómo se puede sorprender alguien de que haya lo que, solo porque nos aterroriza a nosotros, decimos terrorismo?, es evidente que las ideas de Ivan Illich y, siempre, las de Karl Marx sirven para resignificar con Bensaïd las -muchas- virtudes del comunismo, separarlo de la ganga que el siglo pasado lo convirtió en algo tan fácil de destruir de modo falaz por el capital y, aquí ahora, por cutres como Jiménez Losantos & Co y, así, volver a lo que alguien llamó su "corriente cálida" que haga frente a la apocalíptica sociedad postindustrial convirtiendo ambas teorías en sencilla herramienta lógica para lograr la real transformación necesaria y profunda de las relaciones sociales. 

Animan en la lucha por un mundo más lento, justo e igualitario, menos motorizado, la vuelta al ritmo lógico del caminar humano, el carro y la bicicleta, las sentencias del alto tribunal holandés, condenando las emisiones de CO2, y británico, paralizando la ampliación del aeropuerto de Heathrow, como aquí, a otro nivel, hicieron TSJC y TS frenando el destructivo atropello de los 1.400 corruptos Mw, que quisieron regalar al oligopolio eléctrico PSOE, PP y PRC, lo que no impide que, aún hoy, con cómplice apoyo mediático, el consejero Francisco Martín, que ostenta el difícil e indigno baldón de ser el más inepto de quienes nos (des)gobiernan, emperrado en la demente carrera hacia una veloz -enemiga de la equidad- implantación de polígonos industriales eólicos en las montañas, mienta con desfachatez hasta en el parlamento según Europa Press, sin que los medios escritos, digitales o de papel, se hagan eco de la Tribuna que, con argumentos y datos, lo denuncia: "El consejero Martín, ineptitud y mentiras", lo mismo que, como me documenta otro amigo, el capital y sus siervos amontonan, dañinas sin tratar, en Valdeolea, las escorias, arenas de molde, restos de fundición,... de Reinosa. 


Empiezo a leer "Tres mujeres", retrato periodístico de un tabú, la sexualidad y el deseo femeninos, escrito por Lisa Taddeo, que durante ocho años recorrió Estados Unidos "para seguir la historia de tres mujeres normales y corrientes -muy distintas- y explorar cómo el deseo sexual ha moldeado sus vidas" y así transmitir "verdades esenciales sobre las mujeres y el deseo", manteniéndose temerosa de que "la resaca del puritanismo no va a desaparecer", pues las mujeres aun luchan "por un compañero que les dé un bebé". Intento comprobar si lo escrito ratifica o desmiente mi convicción de que las "feminazis" -más nazis que femis- del -(des)igual- ministerio de la duquesa consorte de Galapagar, entre otras, no van a lograr que las relaciones que, sexo y deseo, han unido, unen y unirán a los jóvenes sean por escrito -ante juez, autoridad, notario o sacerdote-, ungidas por el lazo de "pareja sólida" y la insostenible maternidad múltiple a que -vaya usted a saber por qué- ella ha conducido las suyas.

sábado, 24 de agosto de 2019

67 Los domingos, cavilar Estado de corrupción Fernando Merodio 25-08-2019

67 Los domingos, cavilar 

Estado de corrupción 

Fernando Merodio 

25-08-2019

“La mudanza de Medio Ambiente del PSOE al PRC genera confianza en Santander Coated" (Francisco Martín. El Delirio Montañés 18.08.19) 


"Tenemos la experiencia de la legislatura pasada: presentamos once parques eólicos y Medio Ambiente nos los tiró todos abajo" (Idem)


"Corrupción. 4. Der. En las organizaciones, especialmente en las públicas, práctica consistente en la utilización de las personas y medios de aquellas en provecho, económico o de otra índole, de sus gestores" (Diccionario de la Lengua de la RAE) 

Me amonesta amable y tímido: “Debieras bajar el pistón, tener cuidado con la líquida PSOE y la derechona, incluido Revilla, más imprevisibles que Franco. Ya no hay PCE, Podemos está como está, Arca y Ecologistas en Acción pactan y se fotografían con el peor PRC sobre el PROT y el caos eólico,...", me remuevo, le freno y contesto: "El PCE estará mientras algunos estemos, Podemos, como siempre, no es nada, sabes qué pienso de las grandes ONGs sufragadas y, sin Gonzalo, Arca no es Arca. No nos queda otra cosa que remover el estiércol y ver si con el mal olor...".

Discutíamos un titular -y el pasmoso y largo texto de una entrevista- dominical en el delirante pasquín que (des)informa a diario, pavoroso síntoma de degradación moral y política, implícita en entrevistado, entrevistador y medio, incluso en la sociedad que lo acepte sin queja, anuncio de más corrupción, de tiempos que -empeorando el pasado- no valorarán la Ley como medio de defensa de la posición del débil. 

Quien miente sin recato en dos largas y caras páginas, ¡vaya amigos tiene!, sentado en un bolardo/noray del puerto, con pantalón santanderino rojo/pijo, dando la espalda a los entrañables "raqueros" de Puertochico, es Francisco Martín, peón de brega de Revilluca, consejero de industria y antes de medio ambiente, acumulador de fracasos en el largo trapaceo del peor poder del capital con políticos venales para destruir por dinero, con dañinos, innecesarios e ilegales aerogeneradores gigantes, líneas de muy alta tensión, subestaciones, desmontes, acero, hormigón armado,... nuestro territorio común, nuestro mejor bien; derrotado, no como dice, por ocultos francotiradores, sino por el querer de unos cuantos, conocidos, aferrados a Ley, Justicia, sentido común, carácter,... 


Francisco Martín, consejero de Industria.


El Diario Montañés 18.08.19


Quien, cómo su parlanchín líder, va de descalabro en descalabro e igual que él recibe el premio de un inmerecido puesto público, un buen sueldo y barra libre en los medios, alardea inmoral de que, al ser el PRC -en especial, Blanco, cofrade del farsante sin sustancia- quien "controle" nuestro medio ambiente, Santander Coated y los del caótico destrozo eólico estarán contentos, pues todo irá más rápido y, supongo, tendrán lo que pidan, pues la rapidez, sola, no es nada para el capital; "Coated", se traduce cubierto, revestido, saburral o lengua sucia y unido a "Santander", vaya usted a saber qué sugiere, más evidente es lo de la filial de Capital Energy, fondo saudí y de Florentino Pérez, que pretende ocupar -para arrasar- nuestro territorio común, cuando, con mucha, muchísima cara mezcla poder, capital y verde, Green Capital Power. 

Para despistados, expreso a continuación dónde está el escándalo que, a igual nivel, me generan Francisco Martín y, con sus formas y titulares de siempre, El Delirio Montañés: que un -dicen que- político afirme y un boletín parroquial difunda sin rubor, a toda página que la evaluación del impacto ambiental va a cambiar al trocar el partido político que la tase y que, además, se hará sin tocar la ley que ellos imponen ni depurar, represaliar, expulsar a los funcionarios y técnicos que informaron lo que no gusta al frustrado, a Santander Coated, a Capital Energy,... significa, ni más ni menos, que aquellos que firmen nuevas resoluciones contrarias a las anteriores prevaricarán, serán corruptos, pues tales resoluciones vulnerarían -si no se modifica a la fuerza- el criterio técnico/jurídico sabiéndolo los firmantes, por lo que serán venales; Martín, dice el copista del libelo, lo llama "posibilismo" y es evidente ejemplo de corrupción a favor de intereses distintos a los de todos. 

Rupert Murdoch, del que Aznar es asalariado, sus medios de (in)comunicación, con altavoces aquí -de momento ABC, La Razón,... y al final todos-, empieza a atosigar a Greta Thunberg con titulares diciendo que sirve a -el texto solo expresa que abusan de lo que hace y dice la niña sueca- los grandes lobbies; ya tardaba mucho en comenzar la cacería. Martín el fracasado, más burdo, acusa de que ésta "es una de las pocas regiones que no tiene aerogeneradores", pues, ¡pásmense!, "hay determinados grupos de presión que tratan de que aquí no ocurra nada, (...) una postura egoísta de grupos ultraconservadores (...) Normalmente esos francotiradores disparan desde un buen puesto de trabajo y boicotean el poder crear actividad económica y empleo en la región" ¿Desde qué puesto revolucionario y precario habla él y cuantos empleos quedarán tras plantar los ogros de 6 Mw que anuncia... y 200 m. de altura que oculta? 

Al tiempo, preocupados asistimos a un viejo peligro, asociaciones estatales y locales, grandes y pequeñas, se reúnen con los causantes del caos, industria, medio ambiente, urbanismo,... cruzándose "apoyos" -¿cómo apoyarán los políticos a las asociaciones?- para que -"conditio sine qua non"- continúe el -nefasto e indefinido- "desarrollo", reuniones que, para seguridad de todos, exigen luz, taquígrafos, acuerdos, firmas y también una total transparencia en las cuentas, no palabras huecas y fotos; cualquier otra forma de pacto entre desiguales encierra, sin duda, el riesgo de daños. 

Giorgio Agamben, filósofo italiano muy preocupado por Auschwitz, dice en "Medios sin fin. Notas sobre la política" que "cuando intentes hablar no puedes servirte de algunas palabras gratas al oído; libertad, progreso, Estado de derecho, democracia, derechos del hombre,... Tendrás que describir lo intolerable sin disponer de nada para hacerlo" y añade para retratar la dura situación actual que "los partidos que se denominan 'progresistas' y las llamadas coaliciones 'de izquierda'" sorprenden con "su obsesiva preocupación por presentarse como 'establishment' para tranquilizar a cualquier precio a los potentados económicos, políticos y religiosos", y por ello anima a no temer la derrota, pues no es lo mismo "derrota" que "deshonra" y es "deshonrosa" la "derrota" cuando se origina en el vergonzoso proceso conclusivo de una involución producto de la "transigencia" de todos. 

Denuncia Agamben, aplicable a lo que ahora aquí está pasando, que a rastras del llamado "progresismo", "principio en cuyo nombre se ha cumplido el proceso de transigir", la revolución transigió con su mayor enemigo, el capital y, a partir de ello, el "progresismo", creyendo, infantil, que avanza hacia el poder, nos lleva a la errada maña de que "es preciso ceder en todo, conciliar todo con su contrario, la inteligencia con la televisión y la publicidad, la clase obrera con el capital, la libertad de expresión con el Estado espectacular, el medio ambiente con el desarrollo industrial, la ciencia con la opinión, la democracia con la maquinaria electoral -¡todos a votar!-, la mala conciencia y la abjuración con la memoria y la fidelidad", además de acatar cándidos que son lo mismo medios e información. Y así nos va. 

Sé que lo que explico, siendo cierto, es muy desagradable, que los que lo ven como yo -y además lo dicen- cada día están más solos, pero también sé que no debemos consentir, sin denunciarla, la nítida corrupción que oculta la demagógica verborrea del sindicalista vertical Revilla, lo que, burdo, nos prepara con su deshinibida guardia de corps en industria, urbanismo, medio ambiente,...., Martín, Gochicoa, Blanco,..., ni la complicidad de -en la práctica- todos los medios de comunicación y, para no despeñarnos aún más, también intentar impedir que se consolide una oscura línea de conveniencias entre políticos -con trazas de- venales y organizaciones que cada día son más gubernamentales, aceptando que, por poco que nos importe, el estado de corrupción en que hoy vivimos es aquí evidente.

domingo, 14 de julio de 2019

60 Los domingos, cavilar Eólico Revilla Fernando Merodio 14/07/2019


60 Los domingos, cavilar 

Eólico Revilla 

Fernando Merodio 

14/07/2019 

“De ciudadanos pasamos a ser individuos”, pese a lo cual, "hay personas que saben que no pueden dominar la vida, pero sí pueden dominar su miedo" (Theodor Kallifatides. "Otra vida por vivir").

Se escribe para uno mismo, por narcisista estética, para reflexionar con intención de mejora, para afianzar aquello de lo que se duda, para incidir en el que piensa diferente... como parte mínima del colectivo de los llamados intelectuales, que "han encontrado algo en lo que pensar, además de en las mujeres" (Edgar Wallace), que saben que se trata de "dejar de hablar y pasar a la acción" (Mary McCarthy), explicando ideas o hechos, planteando debates, fomentando la reflexión crítica sobre el entorno para cambiarlo, mejorarlo, concepto que nació en el último decenio del siglo XIX en torno a J'Acuse...!, carta de Zola al presidente de la república francesa, primera página del periódico L'Aurore que desató un feroz enfrentamiento entre el militarismo de la derecha y el izquierdismo de comunistas, socialistas y anarquistas sobre la injusta persecución, juicio y condena a cadena perpetua que, tras ignorar las pruebas que le favorecían, se impuso a Alfred Dreyfus, judío falsamente acusado de alta traición por espionaje a favor de Alemania, no rehabilitado hasta 1906, cuatro años después de que Zola, amenazado a causa de su carta, falleciera en 1902 oscuramente asfixiado; J'Accuse!, fundamental en la vida y obra de Zola, que afirmó no haber visto jamás a las personas a quienes, en defensa de Dreyfus, acusaba, ni sentir por ellas rencor ni odio y veía su carta como "un medio revolucionario de activar la explosión de la verdad y de la justicia", marcó un antes y un después en la historia de Europa. 

Aquí ahora las grandes batallas se dan en torno al abuso del 1%, sobre los derechos del resto, siendo fundamental la reciente en torno a la destrucción del planeta por su calentamiento global y la manipulación que en torno a ello y a las energías llamadas renovables, en especial eólica y solar, con cínico apoyo de políticos, subvencionados y medios de comunicación, tratan de perpetrar los causantes del desastre. 

En Grecia, la mitología humanizaba mediante leyendas la acción de la naturaleza y, así, el aire o viento, que representaba el estado gaseoso, era, con la tierra, el fuego, el agua y el éter o quintaesencia, uno de los cinco elementos básicos, y los anemoi, dioses del viento, con sus diferentes denominaciones según el punto cardinal desde el que soplasen, tenían forma de caballos retenidos en los establos de su señor, Eolo, al que el dios del Olimpo, Zeus, había otorgado el poder de pacificarlos o agitarlos, poder que le permitía ayudar a sus amigos como Ulises, al que, en su regreso a Itaca, facilitó vientos favorables en el poema épico Odisea, atribuido, como Iliada, a Homero. 

Aquí, Revilla -Revilluca se dice él en los medios-, con atrevido desparpajo ignaro, aspira a dominar, omnipotente, el decisivo principio que es el viento para, con él, como hizo Eolo con su amigo Ulises/Odiseo, quizás favorecer a quienes quiera y, en un vergonzoso mercadeo persa, negro o como cada cual quiera considerarlo, tras las elecciones, nos obliga a asistir al cambalache de puestos y la arbitraria asignación de competencias en las maleables y acomodaticias consejerías regionales, en el que, en su afán de controlar la asignación de los beneficios del viento a quien convenga y, sin duda, para rodearse de currículos aun más sospechosos y fracasados que el suyo, ha atornillado en las importantes consejería y dirección general de Industria a Francisco Martín y Raúl Pelayo (PRC) y abducido el garantista, esencial Medio Ambiente -que hasta ahora ha tratado de imponer ley en el "caos" eólico desde la consejería de Universidades e Investigación, Medio Ambiente y Política Social, de Rosa Eva Díaz Tezanos- para que lo maneje Guillermo Blanco (PRC), "mano derecha" del presidente colocado en la híbrida consejería de Desarrollo Rural, Ganadería, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente; asistimos a la -inexplicada/inexplicable- creación del núcleo duro de algo regionalista que no anuncia nada bueno y frente a lo que habrá que protegerse. 

A partir de ahora será -aún más- responsable el PRC y, en especial, el omnipotente nuevo Eolo de Cantabria, Revilluca, del (des)control que se pretende otorgar de todos los beneficios del "elemento gaseoso", el viento, al capital más (des)controlado, que, de ilegalidad en ilegalidad y desde hace muchos años, intenta arrasar en especial la parte comunal de nuestro pequeño territorio, el mismo capital frente al que nos pide solidaridad -que, de corazón y mente, le damos- la comunidad indígena zapoteca de Unión Hidalgo, en el estado de Oaxaca, México, amenazada por la implantación, entre otros muchos, del devastador parque industrial eólico "Piedra Larga", que impulsa una filial local de la española Renovalia Energy y amenaza, hostiga, difama, agrede físicamente,... a los miembros de esas comunidades indígenas, obligando al Defensor de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca a reconocer el elevado nivel de riesgo y otorgar medidas cautelares comunitarias a Unión Hidalgo desde el año 2013.

No contaban las inicuas corporaciones del abuso eléctrico del capital con tener que enfrentarse a conscientes sabedores -desconocedores acaso de la teoría- de lo que decía Jean Paul Sartre: "O mueres por algo, o mueres por nada", viéndose obligadas a exhibir una gráfica y dolorosa muestra de cómo piensan frenar con -las que dicen- energías renovables la destrucción del planeta, por ellas mismas desencadenada. 

El nivel de una cultura no puede juzgarse, como escribe Theodor Kallifatides, poeta y novelista griego de 81 años emigrado a Suecia hace cincuenta, en "Otra vida por vivir", sólo "por las libertades que se toma, también se juzga por las que no se toma; hay cosas que no se prohíben, pero eso no significa que se permitan", explicando que quienes limitan esas libertades "tienen sus periódicos y sus emisoras y sus sofás frente al televisor", miembros de corrientes hasta hace poco subterráneas, emergidas a la superficie, "anticomunismo fanático, odio por la socialdemocracia, antiguos nazis, (...) nuevos ricos que ven en su riqueza la prueba de su superioridad", la cobarde y dañina pequeña burguesía servil del chalet individual/adosado, atemorizada,..., todos ellos encantados con la llamada globalización y el "progreso" que, en esencia, no eran otra cosa "que el capital internacional podía hacer lo que quisiera y donde quisiera" y han devenido en "una nueva teoría cósmica con muchos y muy hábiles defensores". 

Las gigantescas corporaciones de Unión Hidalgo y el ultra-liberalismo anti-igualitario afanados en destruir el istmo de Tehuantepec actúan aquí ahora, las mismas con los mismo fines y -con el solo matiz de que, parece, de momento no matan- igual método; como en México, "amenazan, hostigan, difaman, agreden,..." a quien no se calla, para lo que usan sus periódicos, radios, sofás frente al televisor,... difundiendo el irracional anti-marxismo que propician los -que aquí se dicen- socialdemócratas, el ecologismo y sindicalismo burocráticos y subvencionados,..., lo que ha hecho que, como narra Kallifatides, de ciudadanos nos estamos despeñando a débiles y cobardes individuos. 

Resumen, que desarrollaré, de lo que aquí está pasando, el "poder capitalista verde" de la familia de Florentino Pérez, aliado con Viarsa Enerxia, "armador pirata" gallego detenido por pesca ilegal y delito fiscal, quiere imponer 24 aerogeneradores gigantes en el obsceno parque industrial "Morosos", antes "Castillo", en una zona poblada, con importantes valores sociales, culturales, turísticos, naturales,... del sur de Cantabria, parque al que, otra vez, el ilegal trío siempre perdedor Revilluca/Martín/Pelayo da paso sin someterlo al conocimiento y debate de los interesados/afectados incurriendo, quizás, en ilícitos penales. 

Coda.- Los mismos periodistas(¿)/medios que condenan al silencio a los indígenas de Tehuantepec -y a todos nosotros- publicitan de modo dañinamente aséptico, sin valorarlo, el inmoral recurso en el que piden dinero público adjudicatarias -en alguna de las ellas participa el Instituto de Hidráulica- del ilegal/corrupto concurso eólico.

domingo, 23 de diciembre de 2018

31 Los domingos, cavilar Democracia vs participación: Convenio de Aarhus Fernando Merodio 23-12-2018


31 Los domingos, cavilar

Democracia vs participación: Convenio de Aarhus

Fernando Merodio

23-12-2018

Sin rigor erudito, democracia se liga al griego antiguo, a "demos" -pueblo- y "krátos" -poder o gobierno-, "gobierno del pueblo", o a un neologismo de "demiurgi" -artesanos- que, con los "geomori" -campesinos-, se oponían a los "eupátridas" -nobleza- para formar el "demos", "gobierno de artesanos y campesinos", excluyendo mujeres, niños, "ilotas"-esclavos- y a quienes tuvieran suspendidos sus derechos de acción política, acción para la que en Atenas no había límites ni exigencias de posesión ó riqueza; podría, pues, asimilarse al actual, necesario y devaluado Concejo Abierto.

La participación política era mucho mayor que en las actuales democracias,​ todos los ciudadanos podían tomar iniciativas en la Asamblea, proponer un juicio, leyes, sugerencias,... y, sea cual fuera su grado de participación, se convertían al intervenir en parte de Atenas, sin que hubiera ningún poder sobre ellos ni obligación de rendir cuentas, al contrario de cuando, por elección o sorteo, ocupaban cargos pues, como funcionario o magistrado, debía implicarse -no representar profesionalmente-, trabajar un tiempo para el resto, que le podía castigar severamente si no cumplía; no era igual participar en la Asamblea o un jurado que desarrollar la tarea de funcionario.

La política "profesional" era implicación temporal, no perpetua, mientras la "amateur" alcanzaba a todos los ciudadanos toda su vida, al contrario de hoy en que los políticos, asalariados eternos, dicen representarnos y evitan que intervengamos, rehuyendo el crucial artículo 129 de la Constitución que obliga a establecer por Ley "las formas de participación (...) en la actividad de los organismos públicos cuya función afecte directamente a la calidad de la vida y al bienestar general", en todos, precisando, admirable, que se "establecerán los medios que faciliten el acceso de los trabajadores a la propiedad de los medios de producción", pues, según el artículo 128, "toda la riqueza del país (...) está subordinada al interés general", casi comunismo/Marx que debe resultar muy molesto para los que, como al censor Castañeda, solo preocupa lo que ellos consideran su progreso y desarrollo... a cualquier precio. 

Los constituyentes españoles de 1978, para intentar que la participación política no fuera mera palabrería hueca, partieron de la Declaración de Derechos del Hombre y el Ciudadano de 1789 y los Derechos Humanos de 1948, fijando en los artículos 1.2 y 9.2 CE que la soberanía reside en el pueblo español -ese que los catalanes desprecian-, del que emanan todos los poderes y que, además de la inane posibilidad de elegir y delegar en el elegido, los ciudadanos 1) deben intervenir en la formación de la voluntad general y 2) controlar la gestión de la cosa pública.

Al estudiar lo que -dicen- preocupa a todos, medio ambiente y futuro del planeta, vemos -tan olvidadas e incumplidas como la Constitución por la profesión política- dos normas, el Convenio de Aarhus y la Ley 27/2006 española, nacidas del artículo 6 de la Declaración de Derechos del Hombre y el Ciudadano -"todos los ciudadanos tienen el derecho de participar personalmente (…)” en la formación de la voluntad general- que legislan -sin éxito- el derecho político a ser informados y, tras ello, participar en la toma de las decisiones ambientales; fue a causa de la relevancia de tal derecho que el 25 de junio de 1998, hace ya más de veinte años, la Conferencia Medio Ambiente para Europa aprobaba la Convención para el acceso a la información, la participación del público en la toma de decisiones y el acceso a la justicia en asuntos ambientales, el Convenio de Aarhus, que España transponía en la Ley 27/2006.

Es fin expreso del Convenio “contribuir a proteger el derecho de cada persona, de las generaciones presentes y futuras, a vivir en un medio ambiente que permita garantizar su salud y su bienestar (…)” con la también expresa idea de “fortalecer la democracia en Europa” por lo que, frente a cualquier presión mediática, económica, política,… que intente limitar derechos a la posesión, diseño y uso del medio ambiente y calidad de vida, tenemos, no solo derecho, obligación ética y legal de participar.

Siendo piedra angular jurídica y fáctica de toda política ambiental que se quiera demócrata cumplir la exigencia legal de informar para debatir previamente a cualquier toma de decisión, el artículo 2 impide lecturas sesgadas o parciales del Convenio, al aclarar expresamente que afecta al medio ambiente, entre otras muchas cosas, todo lo referido a “las medidas administrativas, (…), las políticas, leyes, planes y programas que tengan o puedan tener efectos sobre los elementos del medio ambiente (…)”. ¡Cuánto molestarían -si se cumplieran- a Revilla, Martín, Castañeda,... las trabas que impuso Aarhus a su peculiar concepto de "progreso y desarrollo"!

Como concepto, frente a la situación que genera, por ejemplo, la apresurada y violenta ansia eólica de Florentino Pérez y el insano fondo saudí Capital Energy/Green Capital Power, la filósofa Marina Garcés anima a suspender el supuesto sentido común que, siempre, quiere imponer una carrera acelerada, parar las ideas alocadas y abrir un tiempo de reflexión, pues “vamos lentos porque vamos lejos” -o, al menos, lo deseamos- y “para ir lejos es imprescindible poder parar, darnos el tiempo y el espacio para aprender, para hablarnos, cuidarnos y pensar, crear y luchar“, y así fijar “el límite en torno al cual decidimos establecer los umbrales de nuestra dignidad colectiva”. 

Félix de Azúa, a su vez, explica que “no debemos engañarnos, todo nos obliga a que vayamos tan deprisa que no sepamos lo que hacemos" y que "tampoco hemos de percatarnos de lo que nos hacen”; no sabemos, y es hora de saberlo, qué hacer con el presente, pues abusan de nuestra desorganización y falta de información, nos han perdido todo respeto, quieren aumentar su poder ilimitadamente, convertir “cualquier elemento material, cualquier existencia humana y cualquier relación social o cultural en un recurso de su explotación”,... y debemos conocer para impedirlo participando.

Coda para el que quiera conocer. Pego abajo "El acceso a la información ambiental en el Convenio de Aarhus. Guía para las autoridades públicas de Cantabria", elegante/caro/no usado folleto que editó en 2006 la Consejería de Medio Ambiente; no es libro de cabecera sino catálogo de incumplimientos de Revilla/Martín y germen de pesadillas del censor/portavoz/altavoz Castañeda; evidencia de cómo saben lo que hacen.

domingo, 16 de diciembre de 2018

30 Los domingos, cavilar Teoría y práctica Fernando Merodio 16-12-2018

30 Los domingos, cavilar
Teoría y práctica

Fernando Merodio
16-12-2018

Evidente, no es lo mismo predicar que dar trigo y al teorizar para otros, si es que a estas cavilaciones puedo dar tal relieve, me sofoco y siento lo que el protagonista de la negrísima novela de James M. Cain, "El cartero siempre llama dos veces", que, al agradecer la ayuda de quien le recogió en autostop, dice: "Bueno, hasta la vista señor. Gracias por el viaje, los tres cigarrillos y por no reírse de mis teorías sobre la vida".

Para referirme a hechos ciertos vividos, graves, frescos, acompaño "El consejero Martín, francotiradores y mesas de negociación", Tribuna incontestable, de primera mano, remitida a todos los medios y archivada en la papelera -o arrumbada en un cajón por vergüenza, ¿qué creíamos?-, sin una sola excepción de los que gritan histéricos ante el plausible control de un juez serio, sujeto a revisión reglada, de su peculiar libertad para enfangarse en lo inicuo de decidir qué es -o no- publicable, haciendo de su -sólo suya- libertad de expresión omnímodo abuso en la promoción, lesión, estrago incluso, de aquello/aquel que a ellos convenga; nos harían un buen favor esos abusones si, además, no nos contaran monsergas.

Al negar la verdad, los medios destruyen cualquier resto de confianza y pese a que, como dijo Hanna Arendt, los hechos acaban imponiéndose, lo es tras mucho tiempo, destrucción y sufrimientos, siendo urgente que nos defendamos frente al poder del Gran Hermano orwelliano que utiliza el peor capital.

Teorizar, relativamente fácil, es opinar sobre democracia, estado de Derecho, cultura, progreso, representación popular, capitalismo abusivo y salvaje, ecologismo, medio ambiente, libertad de expresión, derecho a la información,..., que es lo que quiero hacer cuando cavilo, pero solo es importante si se hace honestamente, no acaldando supuestos saberes a favor de un interés espurio.

Actuar tras teorizar, es lo que, sin dinero ni medios materiales, hacen la Plataforma para la defensa del Sur de Cantabria y otros que, lo mismo que el Hugo dubitativo de Sartre en Las manos sucias, bajan al barro, arriesgan y, ellos sin violencia, pelean por sus ideas, asumiendo el riesgo cierto de errar. 

En la Tribuna que censuran los defensores de la libertad de expresión la Plataforma denuncia hechos, primero del consejero Martín, ahora Industria/PRC y antes Medio Ambiente/PSOE, incapaz responsable -u otra cosa peor- del nulo Concurso eólico y el caos energético actual, que lloraba sin censura, en portada y dos páginas de periódico, estar acosado por "francotiradores sociales", pero también de Diaz Tezanos, la Vicepresidenta/PSOE incapaz de aprobar un PROT que ordene el territorio, nuestro casi único patrimonio que, también sin censura, en portada y dos páginas, dice que ella no es francotiradora y que quien es consejero de su mismo gobierno fracasa por no presentar bien los proyectos ni respetar el marco legal, ¡y no ha dimitido nadie!

Otro frente, la Plataforma, el más tenaz/eficaz francotirador social contra el ilegal y grosero "concurso eólico", de Martín y de Revilla, anulado por TSJC y TS y, ahora, contra los trámites de dañinos cientos de innecesarios molinos gigantes, miles de millones de euros, también denunciaba en el arrugado papel tirado a las papeleras mediáticas que Martín, Diaz Tezanos y otros simulan "mesas de negociación", en las que ahora también se sientan ONGs, fundaciones, asociaciones,... con subvenciones sin regla, centros de investigación o de visitantes, gestiones del territorio para “custodiarlo”... y vivir de ello que, obviando a los afectados, se apropian de su palabra y derechos... y, lo que es peor, tras negociar pactan contra ellos. 

Posterior a ello, ayer, último esperpento, la CEOE presenta "Cantabria 2030", "su hoja de ruta para modernizar la economía autonómica", ellos solos, con su dinero, sin contar con el gobierno -o sea, con nosotros, todos-, en presencia de un innominado "representante del ejecutivo", que, igual que los sumisos Gorostiaga -el Parlamento, el pueblo- y Zuloaga -el nivel del gobierno central-, no salen en las fotografías difundidas por los adalides de la libertad de expresión.

No hablan de impuestos, subvenciones, desgravaciones, ayudas varias,... y otras minucias para tan estratégico plan, -lo harán, a posteriori, tarde, el lunes con el salvapatrias Revilla- y anuncian cuatro palancas, solo palabras: formación dual, atraer y retener talento, modelos innovadores de negocio, red de Ciencia, Tecnología e Innovación, hub (?) multimodal para la industria, frenar la despoblación rural -con parques eólicos-, financiar star-ups, spin offs y scale-ups (?), acelerar procesos de emprendimiento,..., la más moderna repera en prosa, ¿no sería mejor en verso?

La realidad es hoy triste, tanto como en 1965 decía María Zambrano, vivo Franco y ella exiliada en Francia, al prologar “España, sueño y verdad” así: “Años de una experiencia crítica": "(…) Detrás de la imbecilidad no hay nada. Ni siquiera maldad. O interés turbio. Ni siquiera conjura de demonios. No hay nada. Nada. (…) absolutamente nada”, visión cierta, pero parcial, a la que habría que añadir lo que, treinta años antes y quizás más avisado, advirtió Stefan Zweig en “El mundo de ayer. Memorias de un europeo”: "Obedeciendo a una ley irrevocable, la historia niega a los contemporáneos la posibilidad de conocer en sus inicios los grandes movimientos que determinan su época”, aviso para navegantes.

Lo de arriba son hechos, sería bueno valorarlos y, además, hacer algo para que lo difundan los medios, pilar de la libertad de expresión. Dice Slavoj Zizek en una educativa entrevista: "La gente está drogada, dormida, hay que despertarla".


Coda/demostración de ultimísima hora.- Manuel A. Castañeda, acreditado durante años como censor supremo en El Delirio Montañés, nuestro particular y potente Gran Hermano, como Trump, acusa hoy mismo en SU periódico a las garantías ambientales de la ineptitud/corrupción de empresarios y políticos, llegando a proponer, fascista, un vacío legal -la ley, aun la mala, es la última defensa del débil- en la materia para hacer lo que él -y los suyos- quieran. Con más calma, lo analizaré.



Anexo:

Tribuna libre

11-12-2018

El consejero Martín, francotiradores y mesas de negociación

Plataforma para la Defensa del Sur de Cantabria
Fernando Merodio/Jose Miguel Martínez Postigo


El consejero Francisco Martín, ahora Industria/PRC y antes Medio Ambiente/PSOE, se quejaba hace días amargo en portada y dos páginas de un periódico de que nunca pensó que, en el gobierno, iba a sufrir tanto francotirador contra sus proyectos - ignora que él no tiene proyectos, como los lobbystas, solo debe tramitar legalmente y presentar bien los que convengan a todos- en todos los ámbitos, "social, administrativo y político" y añadía que siempre "los problemas han venido de los mismos lugares", lo que indica que o forma parte de un gobierno desleal o, por serlo él, no es apoyado.

Lo aclaraba, ayer mismo, en los medios y con similar extensión, Eva Díaz Tezanos, vicepresidenta del mismo gobierno: fracasa Martín por no presentar bien los proyectos ni respetar el marco de legalidad. 

La Plataforma es, quizás, uno de los más tenaces/eficaces francotiradores "sociales" contra el ilegal fracasado, contra su proyecto estrella(do), el "concurso eólico", anulado por TSJC y TS y, a partir de ello, oponiéndonos a que ni siquiera se inicien los trámites de ninguno de los muchos e innecesarios parques eólicos, miles de millones de euros y cientos de molinos gigantes, subestaciones, líneas de alta tensión, pistas,...., todo ello sin necesidad de utilizar -como en Honduras hicieron las empresas con Berta Cáceres, líder campesina- la carísima arma que precisa un francotirador, sino solamente las muy malas y permisivas leyes que, tras aprobarlas, él incumple.

Aunque con nosotros se niega a hablar, más que trabajar y hacer bien las cosas, a Martín le gustan, como a todo el gobierno, las "mesas de negociación" y titulares mediáticos, mesas de negociación que reúnen a los dirigentes de grandes empresas para repartirse el pastel, o a empresas y partidos, para ver las migajas que tocan a estos, o a partidos políticos para ver qué hacer con aquellas migajas,...

Vemos preocupados que, ahora, también fundaciones, asociaciones, mal llamadas ONGs,... fingen buscar el bien general sentándose en “mesas" con la administración, hasta con empresas, para negociar, con lo que reducen la participación política a supuestas élites que, desde su paternalista atalaya de falsos expertos se apropian de la palabra y los derechos de todos a cambio de sumisas subvenciones, centros de investigación o de visitantes, gestionar territorio, simular su “custodia”... y vivir de ello. Magnífico ejemplo es el elitista y supuesto proceso participativo del PROT "interruptus" que, desde un principio, no se preocupó de serlo de afectados e interesados reales y lo sustituyó por esas otras “mesas de negociación”, cuyos participantes defienden ahora en los medios las bonanzas del fracasado proceso; tranquilizaría que las cuentas, al menos las subvenciones, de las organizaciones sociales fueran publicadas.

Entretanto, la Cantabria de que hablan Revilla y sus paniaguados, está a merced del gran capital, el oscuro fondo especulativo Capital Energy/Green Capital Power, S.L.U., la familia de Florentino Pérez y el "muy democrático" dinero saudí que, con apoyo de pequeños “emprendedores/especuladores” locales, pretenden abrir a los grandes consorcios de la energía el ansiado, largamente soñado, “pelotazo eólico", pesadilla que destrozaría la vida de miles de familias y el territorio de todos.