“Creo que el mayor peligro no es nuestra inacción. El verdadero peligro es cuando capital y políticos hacen que parezca que están haciendo algo real y, en realidad, no hacen nada”. (Greta Thunberg. Asamblea Nacional Francia. Julio 2019).
Teresa Ribera, ministra, por suerte en funciones, de
esa cosa tan flamante, súbita e inexplicada que llaman "transición ecológica", habló de
"cambio climático" en la
veraniega, relajada, vacacional UIMP y El
Delirio Montañés resalta de su intervención cómo destacó que se trata de un
tema 'real' y 'de supervivencia humana',
"críticopara el modelo
económico industrial y productivo", siendo lo del "modelo industrial" lo usado como
título por el medio al que tanto fascinan, sin matices, "progreso" y
"crecimiento", más incluso que la "supervivencia humana".
Tan inane y poco lúcida, desnortada intervención se
produjo en un curso o encuentro para jóvenes millonarios (135 € de entrada por
asistente) titulado -falso, demagógico y oportunista- "Jóvenes y cambio climático",
patrocinado por el Gobierno de Cantabria, ¿cuánto cobrará un ponente? y
apadrinado, sin duda, por una PSOE que exhibe la irreflexiva urgencia del que,
responsable de décadas de colaboración activa, pasiva y perifrástica con la
causa -y, en especial, con los causantes- del destrozo, tiene que hablar, Greta
Thunberg dixit, aparentando que hace.
La emergente ministra en funciones dijo, al parecer,
también que "por primera vez, tenemos
la oportunidad de utilizar la tecnología para salvar nuestro futuro (...)"
algo que, al más lego, sugiere varias preguntas: ¿Hasta ahora no ha habido
tecnología? ¿Quién decidirá cómo será usado tan novedoso como taumatúrgico
medio? ¿Quién se beneficiará de la redención? ¿Los de siempre, como siempre y
en las cantidades de siempre? No lo explicó, demagoga y oportunista, la
ministra en funciones, ni tampoco que la tecnología aplicada sin calor humano y
por contra, como ocurre casi siempre, enfrentada a él, es el mayor enemigo del
planeta, la naturaleza, el género humano,....
En las formas, dos cuestiones llaman la atención, la
primera que, demagógico, oportunista y falso, seconvoque el "caro encuentro"
refiriéndose a los jóvenes y, la segunda, que al contrario que en los actos
promovidos, de verdad, por los jóvenes que remueve Greta Thunberg, donde se
acusa a los políticos de socios del capital, de peligrosos y falsos, aquí
financian los políticos con dinero de todos y presenta el curso, demagoga
oportunista, una ministra, junto a, revisen si dudan la lista de los ponentes,
una recua de filo-psoecialistas con -solo- apariencia sostenible y ecológica.
Final para reflexionar. La ministra en funciones,
ilegal y en la sombra, tramita sin notificar parte del caos-atropello eólico
masivo que, aquí ahora, mueve la familia de Florentino Pérez, pese a lo cual,
en el curso-encuentro no usó, tampoco el periódico, una sola vez la palabra
clave: "aerogenerador". ¿Por qué no la citan? Evidente.
“Creo
que el mayor peligro no es nuestra inacción. El verdadero peligro es cuando capital
y políticos hacen que parezca que están haciendo algo real y, en realidad, no
hacen nada”. (Greta Thunberg. Asamblea Nacional Francia. Julio 2019).
“Es más fácil imaginar el fin del
mundo que el fin del capitalismo”. (Mark Fisher citando a Fredric
Jameson y/o Slavoj Zizec en “Realismo capitalista”).
ExplicaMark Fisher en “Realismo capitalista” que importante efecto de la caídadel muro de Berlín ha sido la castradora idea
de que el capitalismo “no solo es el
único sistema económico viable, sino que es imposible incluso imaginarle una
alternativa”, siendo cierto, además, que, tras la práctica del estalinismo,
parece difícil apoyar el viable provecho de ajustar a hoy el núcleo fundamental
de la dialéctica marxista.
Se deformó todo y aquí
ahora, por ejemplo, titula El País la
crónica del patético esperpentoSánchez-Iglesias
como “la disputa por la guarda y custodia
de las esencias de la izquierda” y la subtitula, “el pulso entre los socialistas y el partido a su izquierda es una
constante histórica”, ¿a que dirá El
País “socialistas” y "partido a su izquierda”, al que vincula a la más
que noble -desde la España franquista- “tradición comunista”?; tergiversación -sin
duda maliciosa- que exige leer y releer con calma al Raffaele La Capria que de
acuerdo con Wittgenstein, para "ayudar
a salir a la mosca de la botella" de tan falso "realismo"
capitalista -“La mosca en la botella.
Elogio del sentido común”- emula a Montaigne y Orwell e invita a mirar y
detenerse, no en las grandes verdades que, casi siempre, nos superan, sino en “las múltiples pequeñas y obvias que tienen
lugar ante nuestra mirada y que, en cambio, se pretenden negar”.
Quien se someta a tan
razonable, humano esfuerzo y lo aplique a analizar, en medio del horrísono
ruido de politólogos y tertulianos, lo escenificado por el jefe de planta de la
gran superficie que es la PSOE y el peronista de la coleta podrá comprobar que
si, como afirma Karl Marx en “18 Brumario
de Luis Bonaparte”, “Hegel dijo en
alguna parte que todos los grandes hechos y personajes de la historia aparecen,
como si dijéramos, dos veces. Pero se olvidó de agregar, una vez como tragedia
y la otra como farsa”, ellos han dado otra vuelta más a la tuerca y, así
como en el "mausoleo Botín" se ha aflojado la rosca de la cerámica
que cubre el catafalco y se evidencia ruina que amenaza con descalabrar a quien,
confiado, pase por debajo, a ellos se les ha deslavado su tramposa ilusión
óptica, el trampantojo con que disfrazaban su ausencia de ideología e ideas, dejando
evidente su sola capacidad para hundirnos.
Evidencian, ¡eso sí!,
nuestros dos “hombres de Estado”, ¡la
izquierda!, su convicción de que el capitalismo es el único sistema
político-económico viable, incluso reforzado tras el desastre en 2008 del
corrupto, abisalmente injusto sistema de finanzas y empresasl, habiendo
permeado de tal modo en sus cómodos cerebros -sin ideas- tal sistema que les
impide imaginar cualquier otro escenario sociopolítico o cultural.
El monopolio del
escenario cultural lo exhibe -aplastante y de nuevo con El Delirio Montañés como arúspice- el banco que quiere aliviar su sórdida
imagen apropiándose del nombre de la ciudad y ser, sólo, Santander, que exhibe dos “containers” tirados en la mejor parcela,
junto a la Grúa de Piedra, y trata de ampliar la usurpación del vuelo público que es su anacrónico,
imperial arco franquista convirtiendo la entrada a la calle Martillo, si no lo
evitamos, en una gatera, al horrísono grito, bovinamente venerado por nuestra
burguesía de toda la vida: ¡La cultura es mía!; para perpetrarlo y vista la
ruina de "el Centro" ha comprado,
al parecer, un nuevo arquitecto, otro artista con nombre, Chipperfield, de mago.
En el arduo campo de
la vieja lucha sociopolítica, en la “izquierda”, Sánchez, alardea de 140 años reducidos
por los 40 vacantes que vivió cuando Franco y la mancha de su entrega en la
transición a la CIA para debilitar la influencia que -contra Franco- se ganó el
PCE, usando, para ello, los bonitos -y caros- posters de José Ramón Sánchez que
en las paredes taparon el postrer pedagógico intento del izquierdismo marxista
y, poco después, entrar él en las cloacas del GAL, Filesa, Malesa,
Time-Export,..., Roldán, Barrionuevo, Vera,..., los inconclusos ERE,... y
aliarse, aquí ahora, con Revilla-Martín para facilitar al capital, como en toda
España, la destrucción del planeta y que sean, además, suyos todos los
beneficios de la generación y suministro
de la energía, al tiempo que Iglesias, "izquierdista" sin historia,
venido de una nada cutre que dicen universitaria, junto, igual que Ceaucescu, a
su compañera, deshacía “15-M”, “Marchas por la libertad”, “Rodea/Ocupa el Congreso”,... y lo
sustituía por la cáscara hueca que se ha evidenciado “Podemos”, exhibiendo la hortera y egoísta ambición de tener -contra
las solidarias recomendaciones de controlar territorio, agua, población,...- una
gran parcela, un chalet, piscina... y, al menos, tres hijos, ya que él dispone,
al menos de momento, de medios; el resto, la gente, que se las arregle.
Con tales
antecedentes parecen creer que, como dijo Thatcher, no hay alternativa y el
libre comercio y la desregularización del mercado son único modo para organizar
la sociedad, pese a ser evidentes y múltiples los nocivos efectos que tal
ontología de los negocios tiene en la vida pública; ignoran -o fingen ignorar-
que el capitalismo es todomenos un
inevitable orden natural eficiente, que, muy al contrario, es causa del trabajo
más precario, la intensificación de la cultura del consumo despilfarrador, la
expansión de la burocracia en la sociedad y sus propios partidos y
organizaciones afines, la mercantilización de educación y sanidad, la gestión
de la política por medios de empresa, el aumento de las enfermedades mentales,
estrés, depresión,... y, último logro para despistarnos de lo esencial, la
insana, ineficiente, desigual y jurídicamente insegura judicialización de la
relación entre hombres -agresores- y mujeres -víctimas-, olvidando que, escribe
Javier Marías, "las mujeres mienten
unas, otras no, igual que los hombres, (...) y la idea de que casi no haga
falta ni siquiera juicio es exactamente la misma idea que la del linchamiento",...;
olvida esta "izquierda" que toda solución pasa por ayudar a que la
mosca salga de la botella, de las pautas marcadas por el capital y hacer que,
de abajo a arriba, sea la sociedad quien ocupe la esfera pública.
Coda final práctica.-
Mientras esa "izquierda", revolucionaria, proponía en el tedioso,
canalla debate de investidura bajar algo el precio de la luz, subir un poco los
inseguros míseros salarios -de momento, Ada Colau se lo ha subido un 40%-,
desmontar -para montar otra- la reforma laboral, criticar, hablando ellos en
secreto, la "ley mordaza",..., admirable, una niña sueca con síndrome
de Asperger llamada Greta Thunberg, sabedora de cuál es el real problema, repite,
repite, repite,..., machacona repite que ya es muy urgente dejarse de pamplinas
y "cambiar el sistema" y,
hace unos días, se plantó, valiente, ante la Asamblea Nacional -¿queda algo en
ella de la Revolución?- francesa y, mientras la derecha, ignorante, egoísta e
histérica, silbaba, cierta izquierda, igual de ignorante, egoísta e histérica,
miraba estupefacta sin saber qué hacer, advirtió que, siendo tan grave que no
hagamos nada, "el verdadero peligro
es cuando capital y políticos -nuestra "izquierda" sin una
referencia a la destrucción del planeta y cambiar el sistema- hacen que parezca que están haciendo algo
real y, en realidad, no hacen nada".
Como explica Glenn
Greenwald, está claro, quien pelea lo sabe y lo paga en sus carnes, que "si te enfrentas al poder, éste puede
vengarse" y, sin duda por ello, esa "izquierda" tan nuestra
decidió, egoísta y medrosa, integrarse en "la casta", en lugar de
intentar salir de la botella, aplicar, con valentía, el sentido común y ponerse
a desmontar la gran falacia que, sin duda, constituye el carácter beatífico e
inevitable del capitalismo y, a continuación, buscar otro cauce.
“Si triunfamos, no será por disparar primero; será porque nos disparan. Lo único que entiende la clase dominante es la victoria. Pero subestima el poder del fracaso" (James Connolly a Nicolai Bajtín, en "Santos y eruditos" Terry Eagleton).
"El absolutismo moral de Connolly le resultaba, al mismo tiempo, aborrecible y apetecible" (Reflexión novelada de Ludwig Wittgenstein en "Santos y eruditos" Terry Eagleton).
Hace lustros, un grupo de jóvenes aficionados a enclaustrarnos en ingenuas partidas de ajedrez hicimos vírica entre nosotros la frase "los mirones dan tabaco", reproche amable y ácido a quienes nos miraban y sugerían en voz alta movimientos de piezas con los que creían resolver las dudas que -imaginaban- podíamos tener; admonición que, encrespada, seria y agria, rebrota ahora en mí cuando hay en juego algo mucho más sustancial y serio que una estimulante pero vacua partida de ajedrez y alguien ajeno al riesgo osa opinar en voz alta para, casi siempre, perjudicar.
Opinar en público sobre conflictos ajenos sin tener en cuenta -ni pedir opinión- a las víctimas de esos conflictos es vicio nocivo, abuso de los burgueses que tan bien esbozaron Galdós y, luego, Buñuel en el Toledo de la magnífica y sugerente "Tristana", ignaros de realidad, hormas de lo que es la inane y "bobina complacencia" con que alardean de lo que son y -creen- representar.
A partir de tan personal disquisición especulativa analizo, con dolor y por higiene, un dañino caso práctico; pongan que esto es Santoña, cantábrica villa marinera que el auténtico Napoleón Bonaparte y no uno de los miles que, enfermizos, intentaron imitarle, sembró de Bienes de Interés Cultural, BICs, fuertes, baterías costeras, cuarteles y dependencias militares, entre las que figura un reconocido Hospital Militar que, por órdenes directas del propio Napoleón, se implantó, tras alquilarla, en la llamada Casa Maeda -distinta del Palacio Chiloeches con que hoy se identifica, que estaba donde hoy está el Ayuntamiento-, levantada, entre 1648 y 1694, para Don Francisco de Maeda y del Hoyo por el arquitecto Francisco Menéndez Camino.
Se trata de un edificio que, probablemente desde siempre y al menos desde 1811, en que aparece reflejado en fiables planos franceses, tiene forma de L y claro valor histórico prolijamente documentado, que hizo que el 24 de mayo de 1972, la (in)cultura franquista lo declarara "Monumento Provincial de interés histórico-artístico" con base genérica en su "especial interés para la región, provincia o municipio donde se alza, por constituir documento importante para su historia, aparte su valor artístico sustantivo", así como que, años más tarde, con escaso esmero material y formal por parte de los políticos, expertos y funcionarios que gestionaban -y gestionan- la protección de nuestro patrimonio histórico básico, por mero imperativo de la Ley 16/1985, del patrimonio cultural cántabro, pasó de "monumento provincial" a Bien de Interés Cultural, BIC, con el imperdonable error de no haber determinado con exactitud su imprescindible "entorno de protección" y mantener la "chapuza" formal franquista de, en su magro expediente, solo referirse al brazo largo de la L completa que era -y es- el Hospital; desidioso error político-administrativo por el que los afectados intentan limitar, de modo ilegal/ilógico, la importante declaración como BIC y la protección del Hospital Militar solo al brazo largo de la L -repito, completa- que fue -y es- el Hospital.
Nuestra burguesía "cultural", apellidos conocidos, buenas y -acaso también- malas ideas y acciones, hizo por ello el inane ruido que le gusta hacer para justificar nosequé y ahí habría acabado todo de no ser por un concejal de "Santoñeses" -espero no molestarle citando su nombre-, Jesús Gullart, que, además de protestar, hizo lo que el principio de legalidad, el estado de Derecho demanda a quien no está de acuerdo con una actuación político-administrativa errónea -o maliciosa-, recurrir y recurrir y volver a recurrir, hasta acabar en la sala de lo contencioso-administrativo del TSJC, con sólidos argumentos en defensa de que la acción de propietarios, ayuntamiento y consejería de (in)cultura estaba siendo ilegal, radicalmente ilegal,..., en el peor sentido de la palabra especulativa, pues el Hospital Militar, el BIC, es la L completa y el jardín. En esas está, empleando tiempo y dinero y enfrentado a todos, especulación, propiedad, partidos, ayuntamiento, gobierno regional,..., espero que nadie más; sin el concejal ya se habría derruido, de modo ilegal, un muy importante trozo de Historia y se habría levantado el especulativo edificio proyectado; (in)cultura, que algo sabe y teme, lo ha frenado.
En tan duro tranco, a breves días de llevar el debate legal a los tribunales, ¿casual?, el 13/04/2018 El Delirio Montañés publicaba a toda página un artículo de opinión, con fotografía, suscrito por el muy dado a mirar opinando Grupo Alceda, los mismos apellidos de arriba, el "Santander de toda la vida", titulando, ¡deberían explicarlo!, "Legal sí, pero decisión política errónea", a toda página, insisto y diciendo con falsedad y sin un solo argumento que el irreversible atropello contra un ala del histórico Viejo Hospital Militar Napoleónico de Santoña es legal, llevando la contraria -¿ignorantes o mal intencionados?- con ello al concejal solitario que defiende el principio de legalidad.
¿Quién de esa inane burguesía, quién de sus instalados y subvencionados sabios sostiene la tesis de que es legal demoler un trozo de, con mayúscula, la Historia de Europa, España, Santoña,...? Que lo escriba, lo razone, y ponga debajo su nombre.
¿Un error casual? Alguien con muy buena fe, tan buenista como aparentan ellos quizás pudo pensarlo hasta que, hace una semana, el pasado domingo, coincidiendo, ¿casual de nuevo?, con la entrega al tribunal del documentado y terminante informe pericial de una profesora -no uno de ellos, por supuesto- sobre el indubitado valor histórico de todo el Hospital, de nuevo a toda página y en El Delirio Montañés, el mismo Grupo Alceda con sus mismos apellidos lo volvía a distorsionar todo con su malsana opinión en un artículo presidido por un puño -maltratado icono, símbolo de la lucha del débil contra el poder- al que aguantaba un tablón, titulado "La invención de la Historia", en el que insistían en que la demolición parcial del Hospital Militar es "sí, legal. Pero ¿es lícito que el beneficio de un empresario esté por encima de la memoria de la ciudad y sus ciudadanos?", impúdica exhibición de ignorancia de lo que son Ley y principio de legalidad y escarnio evidente de lo que son Política, con mayúsculas, y legitimidad de los mismos que, tras el irreparable daño ecológico ilegal causado en la ensenada del Camello, mantienen una fúnebre lucha a favor de su particular concepto estético respecto a los, ¡esos sí!, legales "espigones de La Magdalena".
Vuelvo al principio y repito que, como los espectadores de partidas de ajedrez, "los mirones, todos, dan tabaco", los reacios a implicarse en los riesgos de la lucha -con seriedad- para defender el estado de Derecho, debieran limitarse a dar tabaco y, si les parece poco, aplaudir o silbar a quien, con riesgo, se faja con el poder, procurando no causarle, con buena o mala fe, daños o perjuicios; lo ocurrido es doloroso, triste, exige urgente -quizás imposible- autocrítica, petición de disculpas y, posiblemente, una larga y silenciosa reflexión del aventurado grupo.
Tiempos canallas, confusos, peligrosos, de políticos venales/ineptos con un entorno sumiso, subvencionado, un pequeño presidente atravesado de fracasos, amante del exhibicionismo, émulo de las niñas que, hace casi sesenta años, decían que se les aparecía la virgen en Garabandal y que sitúa en medio ambiente a Guillermo Blanco que, hace días ¡en la universidad! decía que "iba a sacar el carbón del modelo energético", que parece ser lo que piensa que es la "descarbonización" y ni siquiera alcanza el estatus de mirón obligado a dar tabaco.
Burgueses, presidente exhibicionista y descarbonizador desconocen -y desprecian- todo poder asentado en la lucha contra quienes disparan y sus habituales fracasos; quizás por ello abominan a quien, firme, confía en el absolutismo moral.
“De ciudadanos pasamos a ser individuos”, pese a lo cual, "hay personas que saben que no pueden dominar la vida, pero sí pueden dominar su miedo" (Theodor Kallifatides. "Otra vida por vivir").
Se escribe para uno mismo, por narcisista estética, para reflexionar con intención de mejora, para afianzar aquello de lo que se duda, para incidir en el que piensa diferente... como parte mínima del colectivo de los llamados intelectuales, que "han encontrado algo en lo que pensar, además de en las mujeres" (Edgar Wallace), que saben que se trata de "dejar de hablar y pasar a la acción" (Mary McCarthy), explicando ideas o hechos, planteando debates, fomentando la reflexión crítica sobre el entorno para cambiarlo, mejorarlo, concepto que nació en el último decenio del siglo XIX en torno a J'Acuse...!, carta de Zola al presidente de la república francesa, primera página del periódico L'Aurore que desató un feroz enfrentamiento entre el militarismo de la derecha y el izquierdismo de comunistas, socialistas y anarquistas sobre la injusta persecución, juicio y condena a cadena perpetua que, tras ignorar las pruebas que le favorecían, se impuso a Alfred Dreyfus, judío falsamente acusado de alta traición por espionaje a favor de Alemania, no rehabilitado hasta 1906, cuatro años después de que Zola, amenazado a causa de su carta, falleciera en 1902 oscuramente asfixiado; J'Accuse!, fundamental en la vida y obra de Zola, que afirmó no haber visto jamás a las personas a quienes, en defensa de Dreyfus, acusaba, ni sentir por ellas rencor ni odio y veía su carta como "un medio revolucionario de activar la explosión de la verdad y de la justicia", marcó un antes y un después en la historia de Europa.
Aquí ahora las grandes batallas se dan en torno al abuso del 1%, sobre los derechos del resto, siendo fundamental la reciente en torno a la destrucción del planeta por su calentamiento global y la manipulación que en torno a ello y a las energías llamadas renovables, en especial eólica y solar, con cínico apoyo de políticos, subvencionados y medios de comunicación, tratan de perpetrar los causantes del desastre.
En Grecia, la mitología humanizaba mediante leyendas la acción de la naturaleza y, así, el aire o viento, que representaba el estado gaseoso, era, con la tierra, el fuego, el agua y el éter o quintaesencia, uno de los cinco elementos básicos, y los anemoi, dioses del viento, con sus diferentes denominaciones según el punto cardinal desde el que soplasen, tenían forma de caballos retenidos en los establos de su señor, Eolo, al que el dios del Olimpo, Zeus, había otorgado el poder de pacificarlos o agitarlos, poder que le permitía ayudar a sus amigos como Ulises, al que, en su regreso a Itaca, facilitó vientos favorables en el poema épico Odisea, atribuido, como Iliada, a Homero.
Aquí, Revilla -Revilluca se dice él en los medios-, con atrevido desparpajo ignaro, aspira a dominar, omnipotente, el decisivo principio que es el viento para, con él, como hizo Eolo con su amigo Ulises/Odiseo, quizás favorecer a quienes quiera y, en un vergonzoso mercadeo persa, negro o como cada cual quiera considerarlo, tras las elecciones, nos obliga a asistir al cambalache de puestos y la arbitraria asignación de competencias en las maleables y acomodaticias consejerías regionales, en el que, en su afán de controlar la asignación de los beneficios del viento a quien convenga y, sin duda, para rodearse de currículos aun más sospechosos y fracasados que el suyo, ha atornillado en las importantes consejería y dirección general de Industria a Francisco Martín y Raúl Pelayo (PRC) y abducido el garantista, esencial Medio Ambiente -que hasta ahora ha tratado de imponer ley en el "caos" eólico desde la consejería de Universidades e Investigación, Medio Ambiente y Política Social, de Rosa Eva Díaz Tezanos- para que lo maneje Guillermo Blanco (PRC), "mano derecha" del presidente colocado en la híbrida consejería de Desarrollo Rural, Ganadería, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente; asistimos a la -inexplicada/inexplicable- creación del núcleo duro de algo regionalista que no anuncia nada bueno y frente a lo que habrá que protegerse.
A partir de ahora será -aún más- responsable el PRC y, en especial, el omnipotente nuevo Eolo de Cantabria, Revilluca, del (des)control que se pretende otorgar de todos los beneficios del "elemento gaseoso", el viento, al capital más (des)controlado, que, de ilegalidad en ilegalidad y desde hace muchos años, intenta arrasar en especial la parte comunal de nuestro pequeño territorio, el mismo capital frente al que nos pide solidaridad -que, de corazón y mente, le damos- la comunidad indígena zapoteca de Unión Hidalgo, en el estado de Oaxaca, México, amenazada por la implantación, entre otros muchos, del devastador parque industrial eólico "Piedra Larga", que impulsa una filial local de la española Renovalia Energy y amenaza, hostiga, difama, agrede físicamente,... a los miembros de esas comunidades indígenas, obligando al Defensor de los Derechos Humanos del Pueblo de Oaxaca a reconocer el elevado nivel de riesgo y otorgar medidas cautelares comunitarias a Unión Hidalgo desde el año 2013.
No contaban las inicuas corporaciones del abuso eléctrico del capital con tener que enfrentarse a conscientes sabedores -desconocedores acaso de la teoría- de lo que decía Jean Paul Sartre: "O mueres por algo, o mueres por nada", viéndose obligadas a exhibir una gráfica y dolorosa muestra de cómo piensan frenar con -las que dicen- energías renovables la destrucción del planeta, por ellas mismas desencadenada.
El nivel de una cultura no puede juzgarse, como escribe Theodor Kallifatides, poeta y novelista griego de 81 años emigrado a Suecia hace cincuenta, en "Otra vida por vivir", sólo "por las libertades que se toma, también se juzga por las que no se toma; hay cosas que no se prohíben, pero eso no significa que se permitan", explicando que quienes limitan esas libertades "tienen sus periódicos y sus emisoras y sus sofás frente al televisor", miembros de corrientes hasta hace poco subterráneas, emergidas a la superficie, "anticomunismo fanático, odio por la socialdemocracia, antiguos nazis, (...) nuevos ricos que ven en su riqueza la prueba de su superioridad", la cobarde y dañina pequeña burguesía servil del chalet individual/adosado, atemorizada,..., todos ellos encantados con la llamada globalización y el "progreso" que, en esencia, no eran otra cosa "que el capital internacional podía hacer lo que quisiera y donde quisiera" y han devenido en "una nueva teoría cósmica con muchos y muy hábiles defensores".
Las gigantescas corporaciones de Unión Hidalgo y el ultra-liberalismo anti-igualitario afanados en destruir el istmo de Tehuantepec actúan aquí ahora, las mismas con los mismo fines y -con el solo matiz de que, parece, de momento no matan- igual método; como en México, "amenazan, hostigan, difaman, agreden,..." a quien no se calla, para lo que usan sus periódicos, radios, sofás frente al televisor,... difundiendo el irracional anti-marxismo que propician los -que aquí se dicen- socialdemócratas, el ecologismo y sindicalismo burocráticos y subvencionados,..., lo que ha hecho que, como narra Kallifatides, de ciudadanos nos estamos despeñando a débiles y cobardes individuos.
Resumen, que desarrollaré, de lo que aquí está pasando, el "poder capitalista verde" de la familia de Florentino Pérez, aliado con Viarsa Enerxia, "armador pirata" gallego detenido por pesca ilegal y delito fiscal, quiere imponer 24 aerogeneradores gigantes en el obsceno parque industrial "Morosos", antes "Castillo", en una zona poblada, con importantes valores sociales, culturales, turísticos, naturales,... del sur de Cantabria, parque al que, otra vez, el ilegal trío siempre perdedor Revilluca/Martín/Pelayo da paso sin someterlo al conocimiento y debate de los interesados/afectados incurriendo, quizás, en ilícitos penales.
Coda.- Los mismos periodistas(¿)/medios que condenan al silencio a los indígenas de Tehuantepec -y a todos nosotros- publicitan de modo dañinamente aséptico, sin valorarlo, el inmoral recurso en el que piden dinero público adjudicatarias -en alguna de las ellas participa el Instituto de Hidráulica- del ilegal/corrupto concurso eólico.
““Periodismo
es publicar lo que alguien no quiere que publiques. Todo lo demás son relaciones públicas”(George Orwell).
"(...) lo que nos está pasando jamás
lo imaginé. Todo se desmorona, Nos sentimos en estado de shock. Sencillamente,
nos sobrepasa" (Joan Báez).
Un aciago
pálpito, las breves imágenes de la pequeña parte de una larga reunión que da
más de sí y desasosiega por lo que se ve y lo que sugiere, previa a navidad de 2010
ó 2011, en la que cofrades de la fundación familiar Botín se reúnen con Renzo
Piano, un "artista", en su estudio de Génova con el ufano gesto petulante
de quienes solo dudan en nimios detalles, para ser informados, entre risas,
sobre el proyecto -aún no planteado a la ciudad- de un túmulo y, en el trámite,
ante alguna leve duda sobre la respuesta política a la forma en que fraguaban presentar,
con ardides de pillo, lo que "el artista" madurase, un miembro de la etnia
expresó estupor con el hosco mohín de quien se siente ofendido: "No veo por qué van a decir
que no";
entiende irrechazable la oferta de ocupación privada -por ellos- de la mejor
zona del muelle ciudadano de Santander para una iniciativa tan agresiva, humillante
y privada como no requerida.
Tales
hechos y lo que vivimos exige que cada cual, sin esconderse por comodidad o
miedo, se moje, lo valore a tenor de su tolerancia y sensibilidad... para luego
actuar. Lo explica Joan Bàez, son tiempos muy ásperos en los que cuesta, no
prende, la lírica, de ignaros cobardes que, maleables y dúctiles, se adaptan
todo, tiempos en que el dinero organizado en cuadrillas, el capital, abusa del
disperso individuo, campa por sus respetos, actúa a su placer; tiempos en los
que, como refrendan las imágenes, Trump es perfecto -no único- paradigma y, aún
peor, alarmante síntoma.
Más que
mil palabras, las imágenes de The Godfather, "el film" sobre la mafia, en su escena inicial,
la boda de Connie/Talia Shire, hija del padrino, destilan en metáfora el modo
mafioso: Michel/Al Pacino, futuro cruel padrino, explica a Kay/Diane Keaton,
novia y luego angustiada esposa, cómo Don Corleone/Marlon Brando, forzó a Jack
Woltz, magnate del cine, a relanzar la carrera de Johnny Fontane, alter ego de Sinatra,
usando a su consiglieri/abogado,
Tom Hagen/Robert Duval que, tras fallar en su modo académico, depositó la
ensangrentada cabeza cortada de un carísimo caballo en la cama del indócil, un método
que, aunque parezca mentira, era más fino que el que habitualmente usaba el gorila
Luca Brasi, al proponer una " irrechazable oferta " que, sin otra
opción, era aceptada por quienes se habían negado a lo que el Don quería.
Mafia es
palabra derivada de la árabe mahya que, llegada a Italia en la ocupación de Sicilia a fines
del siglo X/principios del XI, definía a individuos pretenciosos y abusivos,
siendo hoy, para unos, la pura y dura organización criminal, mientras para otros
identifica a las muy diversas redes oscuras que operan para usurpar beneficios con
actividades ilícitas en política, paraísos fiscales, medios de comunicación, narcotráfico,
arte, electricidad, petróleo,...; los mafiosos aparecen, pues, en el imaginario
colectivo tanto con la forma de lo que fue -y es- organización criminal que incluso
no duda en matar como, aplicando leves matices, con la de los sólidos y delictuosos
grupos "de presión" que, apoyados por lobbystas -más o menos legales-
pagados, trapichean con intereses socio-económicos -casi siempre- fuera de la
ley.
Las distintas
mafias -en el sentido que cada cual quiera dar al concepto- controlan los
medios, hacen que solo se informe de lo que les conviene, falsean lo real, lo
que es útil e importante logro de su enorme poder y, por ello, obligan a quien,
de verdad, quieran frenar lo que, dolidos y exactos, Joan Bàez y otros denuncian,
deberán arriesgar, difundir información real ajena a la de sus corruptos -y falsarios-
medios, explicar, hacer público aquello que las mafias del poder prefieren
oculto, una actividad cuyos riesgos muestra "Truth" -"Verdad"-, film
político de los USA, sobre los avatares de la información que osaron difundir
Mary Mapes y Dan Rather, de la poderosa CBS News, sobre el oscuro y
vergonzoso trato de favor recibido por George W. Bush a su paso por el ejército y cómo Mapes y
Rather fueron laminados, a pesar de lo cual, y con menos poder que la CBS,
-pienso que- merece la pena intentarlo.
Lo del túmulo/pirámide del muelle
Alvareda es cuestión mayor, no solo de estética opinable o influencia cultural
detestable, es más, mucho más, ha quebrado el Estado de Derecho y humillado a
la ciudad dormida, es botín, soberbia metáfora didáctica, Robert L. Stevenson, bucaneros,
islas, mares, tesoros,..., que pone en el centro el obsesivo dinero, psicoanálisis,
coprofagia, sexualidad mal resuelta que hace aferrarse a lo que, coercitivo y
mórbido, incluso lo inmaterial, se ambiciona propio, compulsión que los años mutan
en desordenado deseo de lo material, inseguridad, cobardía, botín que se
intenta atesorar en forma de sucios papelajos o lisonjeros halagos agresiva, ofensa
sin pudor a los que se ganan la vida con el limpio sudor de su fuerza de
trabajo, que obliga a atender el aviso de George Steiner, agitador intelectual,
"si no encontramos otro ideal, el dinero acabará con todo".
Pasó el tiempo y en la mejor parcela pública de nuestra ciudad, un poder
temido como absoluto plantó lo que quiso con su apellido grabado a sangre y
fuego, gritó quien manda y decidió, peor, difundir "su hórrida cultura",
tal como, profético, el 31 de julio de 2010, ignoro si antes o después de la
reunión de Génova, El Delirio Montañés
de M.A. Castañeda, en un publirreportaje de seis páginas alardeara saber, sin lugar
a dudas, que “Botín construiráun centro cultural (...)” y, seguro,
“ocupará (...) la zona delimitada
por la línea roja”, que entonces era aparcamiento del muelle de ferrys, usurpación,
apropiación del dominio público marítimo en que la ley prohibía edificar, quiebra
del perfil urbano e historia, humillación de la dignidad ciudadana,... y, peor
aún, burla a bombo y platillo del contrato social, el Estado de Derecho.
Desde la reunión de Génova -cuya fecha ignoro- y lo de ese abyecto periódico
de 31 de julio de 2010, escarnio de un medio sumiso al servicio de un poder
fáctico ajeno a la ley, 1) se modificaron ilegalmente los usos del dominio
público del Muelle Albareda, 2) se regaló tal espacio y su uso, mediante una concesión,
cuyo pliego de condiciones "pactado" se anunció en el estudio de
Piano, en evidente, ilícito y flagrante pacto previo del dinero y tres
Administraciones y 3) se implantó un mamotreto ilógico, todo ello ilegal al
servicio del dinero de un apellido; lo explica, genial siempre, El Roto, una
mesa, dos figuras, una desde la sombra da un papel a la otra y le ordena: “Páseme a legal este atropello”; la imborrable
vergüenza aún impregna los -ilícitos- expedientes.
Vuelvo
a las imágenes, grabadas por ellos con calidad para ser hechas públicas, quién
sabe qué fin y, pese a ser poco dado a temer algo que no sea el miedo, me aterran,
es poder insano, quiebra del procedimiento que garantiza la igualdad, del
contrato social, del estado de Derecho, del respeto mutuo,... Sin proyecto, tendrían
seguridad cuando les "den la
concesión del terreno", para la que -¿antes?- deberían "acordar el pliego de condiciones", los
técnicos de la administración, "lo irían
viendo", evitarían a la prensa -¿incluso a "El Delirio"?-, la
seguridad estaría en la palabra de Revilla, Iñigo, "la Vice", Christian,...
y presentarían los papeles con tal seguridad,...; me indigno de nuevo con el hosco mohín de quien, ofendido, dice,
"no veo por qué van a decir que no"
a lo que, irrechazable y desde su poder, ofrecen quienes dicen lo que dicen
tras llevar de España millones durante decenios a paraísos fiscales, ocultar
acciones, traficar con arte, construir, "de ese modo", su sede en
Majadahonda,...
Me esfuerzo en soportar la vista de cómo
convive cada cual con ello y siempre me alineo con quienes saben lo que sabe Elena
Poniatowska, novelista mexicana muy grande y valiente: “El poder financiero manda (...) en el mundo. Los que lo resisten
montados en Rocinante y seguidos por Sancho Panza son cada vez menos. Me
enorgullece caminar al lado de los ilusos, los destartalados, los candorosos”.
"Deseo una sentencia que no
comprometa el diálogo (...)en una breve conversación, Oriol
Junqueras me dijo que que había que dialogar, (...) el ejecutivo debería
estudiar los indultos a los presos independentistas si los piden"
(J. L. Rodríguez Zapatero. PSOE).
“El miedo prepara para aceptarlo todo”.
(Giorgio Agamben).
Un grave avatar, el más doloroso,
sufrido, ¡mi más sincero abrazo, amigo!, por quien posibilita la -para mí-
inabordable tarea técnica de poner al alcance de unos cuantos estas
cavilaciones me obliga a cambiar el orden planificado para redactar aquello
sobre lo que cavilo, dejar para el próximo domingo lo de la reveladora historia
del tiempo previo a que con una más que evidente -aceptada por casi todos y elevada
a normal por algunos tribunales- corrupción política y unos estilos con tintes
mafiosos se facilitara la implantación en el mejor solar común urbano de un
túmulo con apariencia de doble container
industrial con patas, que nada tiene que ver con mi teoría y práctica de la
cultura y sustituirla, concluido ya el juicio del procés y a la espera solo del fallo, por una reflexión sobre la levedad
del contrato social y la quiebra del estado de Derecho que envuelven "lo
catalán"... y otras cosas de actualidad.
En 1995 Giorgio Agamben defendía en
"Homo sacer" que, a partir
de las grandes ideas en especial jurídicas, argamasa social, vivimos en lo que
él llama "estado de excepción",
con las leyes suspendidas, cada día más, hasta el extremo de poderse valorar el
campo de concentración, esencia de
suspensión/anulación/incumplimiento de la norma jurídica, como paradigma
de la sociedad actual.
Unos pocos ejemplos en la vida actual:
se suspenden, con gran costo económico y sin razón jurídica que lo justifique,
los efectos de la resolución de un expediente firme y consentido por todos -solo-
porque unas escolleras -que los técnicos insisten en considerar solución a un
problema- no coinciden con los remilgados gustos de una rancia burguesía
santanderina, el miedo interesado hace que una norma prive de presunción de
inocencia a los hombres, la mitad de la población, y los tribunales se excedan
al aplicarla, norma y aplicación que, sin duda, dañan muy gravemente, entre
otras, las gratificantes, imprescindibles relaciones sexuales y la historia citará
como un negro período de inseguridad jurídica, de indiscriminado y asimétrico uso
de la ley del Talión contra, incluso, quien no ha hecho nada, neofascismo que promueve
injusta represión discriminatoria frente al que es urgente razonar con fuerza, se
anuncia en los medios que quienes, con sus tropelías, han causado el destructivo
calentamiento global son quienes van a arreglarlo, se crece al mentirnos
Revilla, y el fracaso de todas sus más importantes iniciativas, TAV, fibroyeso,
PROT, Racing, Comillas, Diputación, caos eólico,..., sus reiterado olvido de
las promesas, el derribo de viviendas ilegales,... hace risible -¿o terrorífica?-
la desfachatez con que alardea de que ahora -¿antes quién, sr. presidente?-
tiene la sartén por el mango, se sabe que lo de todos los independentismos es
egoísmo, abuso, negación del estado de Derecho, descaro en el incumplimiento
del contrato social, burla del resto,... y se añaden ahora dos insolventes sin
fuste, Pablo Iglesias empeñado en acaldar ingresos para pagar la hipoteca de su
chalet en la sierra y Rodríguez Zapatero, el que nos despeñó en la crisis, que
regresa pidiendo "una sentencia que
no comprometa el diálogo" ¿Hay alguien capaz de encontrar un adarme de
seriedad en todo ello?
Vuelvo al Agamben que explica sus ideas con
paradigmas y recalca que, hace veinte años, el campo de concentración, el lager,
le pareció prototipo perfecto para identificar el espacio sin ley, en que todo
era posible, pero advierte que ahora "los
espacios de excepción se han multiplicado hasta coincidir con el espacio mismo
de la ciudad", señalando como ejemplo que "pocos saben que las leyes de seguridad en vigor en Francia son dos
veces más restrictivas que las de la Italia fascista", generando una
población que, sometida a la amenaza y el
miedo, lo acepta todo de modo que políticos -corruptos- y capital
-corruptor- lo aprovechan en su privado interés.
A quienes, no como los que, sin conocerlo,
aquí ahora hablan de memoria histórica, sufrieron -y se enfrentaron a- la
represión franquista les cuesta, sin duda, comentar de aquella España, en que
la injusticia y la represión estaban en el tuétano del régimen, en la vida
misma, y les molesta, temen frivolizar, compararla con la actual, en la que
gente como Coterillo no sufriría, en efecto, diez años de cárcel -sólo- por
defender sus lícitas y heroicas ideas pero, desde las antípodas de Vox, ven que
hay jóvenes, muchos jóvenes, detenidos, esposados, expulsados de sus casas,
separados de sus hijos, obligados a pagar pensiones,... por la insana
aplicación de una insegura ley represiva, como ven también que aquí ahora los sindicatos,
las relaciones laborales, el control de las empresas -ajeno a la real fuerza
del trabajo- son débiles burocracias que propician la desigualdad, ven también cómo
se nos cachea -si se considera preciso- para acceder a la casa de todos, el
ayuntamiento, o a cualquier oficina pública, ven lo que cuesta acceder a un
expediente y, aún más, obtener copias, y ven cómo las grandes corporaciones que
han destrozado el mundo, impunes, se aprestan a seguir haciéndolo,... Ven -y
son conscientes de- que suceden mil cosas que, de cara al futuro de ser humano
y planeta, son quizás mucho más peligrosas y dañinas que lo de Franco y por ello,
un ejemplo, les parece buena la idea de Agamben de plantearse arrinconar nociones
como propiedad, que siempre estuvieron en el epicentro de la política, y "pensar otra política fundada solamente en el
uso", concebido como relación con un mundo "inapropiable" por los individuos, del que pudieran ser
ejemplos el paisaje, la lengua, el cuerpo,... "objetos de uso común, pero nunca de una verdadera apropiación";
o sea, justo lo contrario a lo que, desleales siempre egoístas, pretenden
aquellos con los que Rodríguez Zapatero, estrafalario, incluso obsceno
ex-presidente del gobierno de todos, sin explicar qué, por y para qué, pretende
que negociemos.
Hoy vivimos la falaz y cómoda
sobrevaloración del consenso y el diálogo para tratar de alcanzarlo, olvidando
que la política es, al menos, tanto consenso como conflicto y que el mérito de
quienes se preocupan por ella reside en el acierto al determinar cuál de esas
actitudes corresponde a cada circunstancia y momento, siendo el conflicto
preciso tanto para identificar a las bases con los dirigentes o llevar al otro a
defenderse como para proteger principios éticos, sociales o políticos que, de
verdad, merezcan defensa, mientras que diálogo y consenso se utilizan para
aplazar problemas, buscar su solución sin males mayores o abusar de una
superioridad en la negociación que obligaría al contrario a aceptar cualquier propuesta;
no siempre es mejor la postura dialogante, que puede ser mera apariencia de
falsa bondad, comodidad, cobardía, simple traición,... a quienes se representa,
mientras que la que defiende el conflicto puede ser cierta, honesta y valiente.
Como final, el indulto que, ad cautelam para una condena aún no
impuesta, propone el extravagante promotor de una "alianza de civilizaciones" con el poco civilizado Erdogan, constituye
una excepcional medida de gracia fundada en razones de justicia, equidad o
conveniencia pública debidamente razonadas, que no extingue el delito ni condona
la responsabilidad civil, sino que simplemente, sin cancelar antecedentes
penales, elimina, total o parcial, la pena impuesta por sentencia firme a los
reos de cualquier clase de delito, estando prevista su concesión solo en
aquellos supuestos en que la aplicación de tal legal pena, atendiendo a las
condiciones del reo y siempre en aras a la finalidad última de su reinserción,
no sea del todo proporcionada o acertada, lo que en nuestro caso concreto, aquí
ahora y en referencia a los gravísimos hechos y a la actitud actual de los que
han sido juzgados no es el caso, como no lo fue en el que Felipe González, concedió
en su último consejo de ministros al corrupto Juan Ramón López Revuelta y no
-¿por qué?- a los concejales que, junto a él, fueron condenados.
“Creo que el progreso es real en la ciencia y en la tecnología. En la ética y en la política, sin embargo, pienso que el progreso en el sentido de un avance acumulativo, paso a paso y fase tras fase, es en el fondo un mito o una ilusión”. (John Gray. “Tecnología, progreso y el impacto humano sobre la tierra").
"Soy positivo (...) del lado de los optimistas (...) convencido de que la lucha contra el cambio climático se va a ganar gracias a las directrices globales y al progreso tecnológico" (José Luis Rodríguez Zapatero. Militante del PSOE. Ex presidente de España).
Objetivamente, si admitimos la existencia de tal concepto. aquí no hemos tenido mucha fortuna -o suerte- con el legado de influencia que, de haber dispuesto de ella, podría haber emanado de nuestros presidentes; Suárez y Calvo Sotelo nos dejaron raudos, asolados por el Alzheimer y la muerte, González y Aznar, acreditaron su pancismo al trocarnos por Slim y Murdoch, el 1% del capital, Rajoy volvió, inexpresivo, a lo suyo ahora en yate, y Zapatero mantiene vivo el enigma de si es tan cándido -o simple- como parece o, porque le conviene, lo finge.
La última simpleza de este último, el que quería promover la "alianza de las civilizaciones" con el -más que sospechoso- turco Tayyip Erdogan, el único presidente que aun parece querer mantenerse cercano a nosotros y, a su modo, a nuestro favor, la ha vertido en el caro almacén de la nada gratuita para veraneantes que es la UIMP y consiste en que, como en medio de la crisis que a él lo expulsó y devastó al resto del común de los mortales, se mantiene "positivo" y, por ende, "convencido" de que "la lucha contra el cambio climático se va a ganar gracias a las directivas globales y al progreso tecnológico"; gansada insignificante y sin ninguna base intelectual o técnica que solo lleva a pensar que nos toma por majaderos o, no sé si aun peor, quiere acrecentar la apariencia de que es él quien lo es.
John Gray, no un peligroso izquierdista, hace más de tres lustros que por activa, pasiva o perifrástica explica la incapacidad global que existe para resistir -lo que él llama- "exceso de realidad", evidente en la urgente obligación de aceptar el "cambio climático" y adoptar las radicales medidas que para hacerle frente son precisas; incapacidad, cobardía o egoísmo para huir de la incomodidad que supone desarrollar un pensamiento realista, por lo que derrotarlas es "reto sin precedentes" para todos.
Supongo que "el de la ceja" estará alineado, no con el "progreso desarrollista" sin freno que difunde M.A. Castañeda, ni con la idea de que el -inexistente- crecimiento ilimitado tecnológico y económico solucionará el gravísimo problema, sino con las tesis de los autodenominados "verdes", ecologistas subvencionados subjetivamente por los estados, o sea por el capital que asola el planeta y ahora ve "su" solución en la falacia para niños, el oximoron de un "crecimiento sostenible de las energías renovables", pues tal imposible crecimiento sostenible energético del que se apropian Iberdrola, Endesa, Viesgo, Naturgy,... y demás acreditados generadores de desigualdad y destructores del planeta, aquí acaudillados por Green Capital Power, entorno de Florentino Pérez, no es en general -ni en especial en la forma agresivamente masiva en que se quieren implantar- tan eficiente e inocuo como publicitan intentando engañarnos... y mantener abierto su chiringuito/negocio, con el impagable apoyo, en esa y otras cuestiones, de la pequeña -y dañina- burguesía en lo más próximo; lo explica, certero, El Roto.
Dos ejemplos. A la línea 220 kV Astillero-Cacicedo -y el atropello que oculta, más líneas, ampliación de la subestación de Cacicedo, nueva subestación en el puerto de Santander,...- la hace frente a su manera, intentando trapicheos con capital y políticos, la burguesía propietaria de nuevas edificaciones, en especial adosadas que, por su, digamos, credulidad ha sido burlada tanto por el mediáticamente compungido Revilla, muñidor corrupto con Martín y Red Eléctrica de la ilegal línea, como por los munícipes de Camargo, con una alcaldesa cuyo mayor mérito es, al parecer, ser -me dicen- "carretillera" psoecialista y El Astillero, donde su actual regidor saltó -con red- del PP a Ciudadanos, haciendo campaña enfrentándose a la línea; ahora los tres dicen, ocultos tras falsas excusas, que ya que la -culpable- administración no puede -quiere- hacer nada y no hay ya elecciones, sean ellos los que inventen algo y lo hagan; la misma historia de siempre, la política se une al 1%, como González y Aznar, pues nos saben cándidos -o lelos- como Zapatero.
En Santander, la cosa es menos dañina, no afecta directamente a clima y salud, pero tiene acaso más médula, liberales transversales, nuevos como Podemos, Ciudadanos inicia su andadura municipal con dos cacicadas, una, la que desprecia la legalidad de un expediente firme tramitado con publicidad y participado por los que ahora se oponen y pretenden, con dinero de todos, desguazar lo que no gusta a una fina burguesía asentada, tópica y característica, la del Tenis, la misma que hormigonó con daño ecológico las rocas de la ensenada del Camello y, otra, al tiempo atacan lo público y exigen, urgente, eliminar la molestia al vehículo privado que es el -acaso mejorable- carril-bus para el transporte público; no proponen estudiarlo o cambiarlo, ¡molesta a los pequeños burgueses! y, como las escolleras, hay que quitarlo ¡ya!.
En 1846, Karl Marx explicaba que "en una sociedad avanzada, el pequeño burgués, (...), se hace socialista de una parte y economista de la otra, (...), se siente deslumbrado por el lujo de la gran burguesía y a la vez siente simpatía por los sufrimientos del pueblo. Es al tiempo burgués y pueblo. (...) Ese pequeño burgués diviniza la contradicción, pues da forma al fondo de su ser. Es la contradicción social en acción y debe justificar teóricamente lo que practica, (...)"; la práctica señala muy bien cómo, además, en algunos casos el pequeñoburgués trata de ocultar tan ruin contradicción tras el delirio de un imposible izquierdismo, dañino para el genuino.
Que nadie se engañe, es un grupo social marginal que ocupa un espacio ruin entre el antes llamado proletariado y la burguesía real, genera mínimos excedentes, vive intoxicado por el oropel del capital y quiere formar parte de la burguesía pero son, en realidad, desclasados que la sirven.
Releo entre el caos de mis libros y notas cómo los pequeños burgueses fueron traba muy pesada para la izquierda real -ahora inexistente- que en los años 60 y 70, sin beneficio y con riesgo, luchaba contra Franco para traer esto, ¡vaya un éxito!, y veo que, sin contar con ellos, habrá que seguir intentando hacer lo posible para evitar que se consolide el ilegal atropello de una cancerígena línea de altísima tensión que atraviesa zonas pobladas en la que, sin culpa, vivirán gentes que aún no han nacido y, al tiempo, defender lo público frente a los ridículos, ilegales y pequeños caprichos burgueses del carril-bus y las escolleras.
Sin duda, a pesar de los pesares y lo dura que es el soledad, merece la pena seguir luchando para mejorar esto, para abrir los ojos al peor ciego, el que por egoísmo no quiere ver, intentar engrosar las pequeñas bolsas de resistentes que, juvenil a sus casi 90 años, patrocinaba, marxista, John Berger, merece la pena intentar que, como la técnica y la tecnología, en nuestro entorno más próximo, ética y política progresen acumulativas, paso a paso y fase tras fase, para que técnica y tecnología nos sirvan; se trata de que, seamos los que seamos pues siempre fuimos muy pocos, revelemos a los pequeños y grandes burgueses, a los políticos y los subvencionados, volvamos a la austeridad armónica con la naturaleza, legislemos justos y respetemos las leyes.
Coda final.- La cosa se pone mal, muy mal y habrá que explicar con riesgo y detalle en próximas cavilaciones aspectos de cómo se plantó en el muelle Alvareda ese objeto tan raro, inseguro y poco útil, tan simbólico, ese container arrojado por marcianos, con que nos humilla, a mi al menos, la poco ejemplarizante familia Botín.