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sábado, 28 de diciembre de 2024

Lo cotidiano.84 Más Delirio Montañés Fernando Merodio 28/12/2024

Lo cotidiano.84

Más Delirio Montañés

Fernando Merodio

28/12/2024

La tradición define el “delirio” como creencia, ¿o acaso querencia?, siendo esencial, para no errar sobre ello, diferenciar bien entre idea y dogma, así como no ignorar que la psicología dice que, patológico, el delirio no lo causa -solo- un fallo de la razón consciente, sino la aceptación, sin pensar, de cualquier cosa como verdad total, pudiendo decir que delira aquel que presenta lo evidentemente falso como real, para que todos lo crean -¡la fe!-, cosa de locos o criminales, pues, al delirar, las palabras se nutren -solo- de sensaciones y deseos íntimos alimentados por extraños intereses, usando palabras sin sustancia real, simplemente destructivas, que son solo intensidad para que su miedo a algo, quizás a ver como se es, al hambre, a la muerte,… construya escusas de falsa hiperlógica, basadas solo en tal abusiva intensidad y el uso de fragmentos no pensados, ni sentidos, para elaborar algo que, servil con el amo, es mero masoquismo ajeno a lo real.

Cuando la razón no atruena, en marcha, nacen horribles monstruos

Francisco de Goya y Lucientes

Por contra, un discurso cuerdo transmite prioridades lógicas, lo respetable qué se es y lo que, en serio, se propone y piensa, haciendo ver a su autor como alguien que dice al mundo exterior, de verdad, lo que siente y, al ser cierto que, como leí a Paolo Sorrentino, “cuando lo sabes todo, mueres, casi siempre solo” y, además que, si todos pensáramos igual, significaría que nadie ha pensado nada, lo cierto es que el delirio se adueña de la realidad social, sin que -casi- nos permita distinguirla de lo falso, siendo que, por otro lado, incluso la ciencia se nutre de intereses espurios y se convierte en palabras que tratan de agradar con fuerza a quien escucha, que se dicen científicas, sabias, cuando -cada día más- están vacías, sin contenido, sin atención al punto de vista más general y -al no ser sentidas- se han convertido en -sólo- intenso ruido.

Todo lo que percibimos se mueve entre el contagioso delirio de los que lo generan en torno a -solo- sus intereses, como un “yo” sin contexto ni representación, simple interés por tener -algo de- poder, lo que es detestable, pudiéndose constatar en ello la nada más apestosa, con la sola ventaja/engaño de que, mientras se delira, no se huele; tras lo anterior, sobre lo que meditaré más despacio, ahí abajo reproduzco lo que google -o como se llame eso- deja leer de la sarta de mentiras del viejo panfleto curil moldeado por quien fue sumiso “reporter Tribulete/Castañeda”, al atroz gusto del peor capital vasco… o vaya usted a saber de quién y de dónde..

“El parque eólico de Bustatur ya tiene el visto bueno para arrancar la obra en 2025

El Ministerio concede la última autorización pendiente al proyecto de Las Rozas de Valdearroyo, pero se instalarán ocho molinos y no los 15 que solicitó la promotora

Daniel Martínez  Santander

Martes, 24 de diciembre 2024, 07:21 | Actualizado 10:18h.

A finales de la pasada primavera comenzaron las obras del parque eólico de El Escudo, el primero que arranca su construcción en Cantabria tras más de una década sin ningún nuevo proyecto. Si las empresas no cambian sus planes y no surgen contratiempos, a (...)

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Comentario

Soma suscriptor Hace 3 días

Seguid instalando chatarra en los montes. Ni una sola noticia sobre los apagones a las electrointensivas la semana pasada por colapso en la red (…)”

Un escribidor delirante contando -todo- mentiras… exclusivas para suscriptores

Bustatur, nombre que encabeza la retahíla de mentiras alucinógenas sobre nosequé visto bueno que, ¡uf!, el día 24 abría la página 4 de El Delirio Montañés, no existe, y el pueblo que pretende destruir Green Capital Power, Poder del Capital Verde, ¡vaya nombrecito!, es Bustasur, Las Rozas de Valdearroyo, junto al pantano del Ebro y lo que trata de opacar tan atrabiliaria noticia es que ni siquiera Roberto Media, “converso” de Penagos, osa dar un informe ambiental favorable a los 60 Mw eólicos del polígono industrial Corus, de cuyas impactantes vistas “disfrutarían”, desde Santander al País Vasco, Santoña, Laredo, Peña Cabarga,… y, por supuesto, los municipios afectados, Ampuero, Guriezo, Liendo, Limpias, Rasines, Voto, Ruesga y Solórzano, siendo lo que de él dice, delirante, el plumilla, Daniel Martínez, otro de los muchos dislates de sus mandantes, pues lo cierto es que es un proyecto añejo, recurrido por la Plataforma, ya visto para sentencia ante el TSJ de Madrid y que, ahora, tras ver limitada su potencia a la mitad, en pleno trámite judicial introduce, abracadabrante, más cambios -¿con visto bueno?-, a causa de las denuncias de quienes defienden el territorio frente al abuso del capital eólico, existiendo otro recurso ante el ministerio que, sin respeto a la Ley, pastoreaba Teresa Ribera, ahora escondida tras un -muy buen- sueldo de “Uropa”.

El Roto 28.10.2024

Así se quedan quienes creen en delirios… interesados 

Coda sobre escaleras y rampas mecánicas.- Alguien debiera decir al -mal- semoviente político que hoy es nuestra -inútil- alcaldesa que las rampas y escaleras mecánicas incrustadas -¿malversando?- en Santander, solo dan lenitivo -e incierto- apoyo a los -entre otros, como yo- ancianos o los disminuidos y no causan frustración cuando no están averiadas de forma masiva -como ayer las que suben desde la plaza de Numancia y la avenida de los Castros a (¿cuándo recuperará tal nombre?) El Alta- y así poner coto a las evidentes, alarmantes muestras -ya he descrito otras mucho más dañinas y graves que esperan castigo- de la corrupción de quien, fútil, ocupa dos -influyentes y caros- cargos públicos tras haber sido incapaz de acabar magisterio.

 

domingo, 25 de septiembre de 2022

238 Los domingos cavilar Revilla y sus frutos Fernando Merodio 25/09/2018

238 Los domingos cavilar

Revilla y sus frutos

Fernando Merodio

25/09/2018

“Dijo Jesús a sus discípulos: ‘Cuidado con los profetas falsos; se acercan con piel de oveja, pero por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se cosechan uvas de las zarzas o higos de los cardos? Así, todo árbol sano da frutos buenos; pero el árbol dañado da frutos malos. Un árbol sano no puede dar frutos malos, ni un árbol dañado dar frutos buenos. El árbol que no da fruto bueno se tala y se echa al fuego. Es decir, que por sus frutos los conoceréis’”. (Evangelio de Mateo 7, 16).

Atemoriza, la semana que ahora acaba El Delirio Montañés ha puesto todo su -ajeno y dañino- potencial mediático al servicio de su amo, el capital, solazándose en difundir, concentradas, las habituales mentiras e ilegalidades con que, históricamente se enriquecen sin importarles el riesgo de aniquilar el actual modo del vivir humano en nuestro territorio, apoyando, además de a ese amo, a los que, coyunturales, ocupan poltronas de la -que dicen- política, “liberales”, “progresistas” y, aquí además, la guardia de corps de la horda regional de orcos que acalda el, física y mentalmente, caduco Revilla, obligando a quien tenga dos dedos de frente a aferrarse a Homero, los Evangelios, la Divina Comedia, el Quijote, Shakespeare, Freud,…, el cine de Fritz Lang, Bergman, John Ford, Berlanga,... y, en especial, a no perder contacto con las ideas del Marx real, en la -muy- dura tarea de vivir una vida humana seria y, ahora en especial, fatigarse en la lucha contra los molinos con que los crueles gigantes reales alimentan el “liberal-progresismo” y, aquí además, a la caspa fascista filo-autárquica (pre)ocupada por lo energético, obsesión actual de las multinacionales y el símbolo purriego que ejerce de cutre caudillo, al que urge analizar sus -atroces- frutos de eterno amorrado al manantial de lo público, desde el totalitarismo de Girón de Velasco hasta lo que hoy dice democracia, valorar qué -nos- ha generado desde que, avatares de nuestra obscena, cobarde desidia, encamado con PP o PSOE, tirios o troyanos, cabildea lo comunal del mínimo territorio que dicen Cantabria, pútrido aborto desgarrado del resto para lucro de necrófagos, históricos y alevines de la caverna.

EL ROTO 19/09/2022

Saben los -cada día más escasos- campesinos que la semilla germina con -cierta- lógica, que quien siembra tomates cosecha tomates y el que plante cebollas recogerá allium cepa, siendo lo que se aventa en la tierra -para trabajarlo- determinante -en calidad y cantidad- de qué se recolectará, reforzando el dicho, “obras son amores y no buenas razones” que son las obras, los hechos, no la vacía verborrea de un Cantinflas regional, lo que hace germinar las cosechas, balance personal evaluable al fin por el resto o, más exigentes, por nosotros mismos, no debiendo olvidar que, pese a afirmar Ohran Pamuk, nobel turco de literatura que, igual que el islam y, en general, todas las religiones, “el nacionalismo está en los corazones de las gentes, no en sus mentes”, aquí es palmario que su borde mojigato, el regionalismo no nace en el cerebro, ni tampoco en el corazón de la gente, sino en oscuros divertículos de la caverna en que los listos acopian egoísmo, mitos y miedos, ancestrales filias y fobias de las que, por supuesto, se lucran, siendo deseable que todos conociéramos los sabios argumentos con que Giorgio Agamben lo explica en “Homo sacer“.

Pese a que, sin duda, sería un exceso usar respecto al periodo que va desde los tiempos de la totalitaria defensa por M.A. Revilla -pegatina de Girón de Velasco- del dictador que hoy todos repudian… cuando ya ha muerto, hasta su falaz actitud actual la teoría y frase con que, en 1851, iniciaba Karl Marx el opúsculo “18 de brumario de Luis Bonaparte”: “La historia ocurre dos veces, la primera como una gran tragedia y la segunda como una miserable farsa”, lo cierto es que el personaje es prístino ejemplo de figura de farsa, muestra de lo más mísero, grotesco del comportamiento humano y que inicio y final de su periplo desde el fascismo rampante hasta el caos climático actual, dibujan con precisión de neurocirujano dos tragedias, más grave, sin duda, la actual, siendo imposible no ver la impostura del personaje que, cuando ya tenía más de 30 años, asalariado/jefe del sindicato vertical único, hacía propaganda de aquel “Movimiento” que decía exportable del páramo patrio, para en 1976 inventar -de la nada- ADIC, Asociación para la Defensa de los ¡Intereses! de Cantabria, banderín de enganche para crear, en 1978, el Partido Regionalista de Cantabria, PRC, desde el que se muestra amorrado a la jugosa ubre del Estado -central o autonómico- desde el 9 de mayo de 1983, primeras elecciones, hasta hoy, en una impagable exhibición de funambulismo político, junto a, ¡qué más dará!, PP o PSOE, sin importarle apoyarse, incluso, en la hedionda abstención de un siniestro Podemos, siendo, siempre a sueldo, diputado de base, consejero de la cosa, vicepresidente y presidente en 4 mandatos, 2003, 2007, 2015 y 2018, siempre sin mayoría absoluta y, en sus ratos libres, bufón de plantilla en la televisión basura y la de Jaume Roures, multimillonario troskista.

"Tenía camaradas, lugartenientes, viejas guardias de Franco, frentes de juventudes, falanges,..." 

No tiene talla, es cierto, Revilla para que valoremos sus hechos como lo hace Marx en el “18 de brumario”, pero su vida política entera, iniciada en el fascio y llena de poltronas hasta alcanzar la más mullida, cómoda y bajita del pequeño, mínimo territorio exige cavilar para valorar sus -reales- frutos sociales, si es oveja o lobo oculto bajo la piel de aquella, si es un árbol sano o, por el contrario, zarza o cardo y si además de ser viejo en exceso, está muy dañado y demanda el fuego; cavilemos sobre Santander y su provincia, "la Montaña" previa a que franquistas listos inventaran Cantabria, tierra aquella de vocación agrícola y ganadera, vinculada a la pesca, industriosa,..., destrezas abducidas por un excesivo turismo y de las que hoy no queda -casi- nada que no sea la "historia" inventada por el regional-socialismo del “progreso”, la “puesta en valor”, el “I+D+i”,… que -sólo- es humillación, servicio y -muy- poca -y mala- industria, trufada hoy, además, con la pesadilla del dinero -que dicen- de Europa y, sin ordenación ni evaluación ambiental previa, quiere implantar turbinas con aspas de 200 m., subestaciones gigantes, líneas de alta tensión, cáncer,…, en caída libre hacia el caos final; releamos a John Berger y pensemos con Heráclito en cómo la base del saber no está en las falsedades sino en el práctico estudio de lo múltiple y el análisis de las relaciones dialécticas entre los opuestos, siendo origen de todo la lucha de tales opuestos en busca de la unidad que, con su “soy un fue, y un será, y un es cansado”, configura el Quevedo más sedante, idea que, convencido, hago propia.

EL ROTO 05/09/2018

Politeia y res publica son lo mismo, Platón, Aristóteles y una pléyade de filósofos dan noticia cierta y armas útiles para leer entre líneas a canallas, razonar, separar mena y ganga entre lo que nos cuentan cuentistas y amos, errar, rectificar, avanzar con lógica, pensar antes de decir y luego hacer lo dicho, ser molestos, no pactar con el que impone, ni imponer al que acompaña, arrojar al fuego a quien, como Revilla, es árbol sin raíz que no da frutos, para medrar él, se alimenta del resto y, pues politeia y res publica son lo mismo, exigirle que desgrane los frutos que alegue desde que no apoya -en voz alta al menos- a Franco y Girón, que hable de algo tan oscuro, ¿delictivo?, como la masiva destrucción de industria sana, ahora Sidenor, Sniace,…, el vacío rural, las vacas, la leche, lo del fibroyeso o el Racing del -para él- genio Ali Syed, el derribo de la Diputación republicana, “memoria histórica”, el “interruptus proyecto Moneo”, la deformidad, hoy, del MUPAC, ¿por qué Santander?, los millones (mal)gastado en la "universidad de Comillas”, en Sodercán, en el Cantur de sus -más- gordos cachorros, el frustrado regalo del “concurso eólico” y el actual caos de los nuevos regalos sin evaluación ambiental estratégica, su anómala, dolosa ignorancia cara sobre qué es el fracking, qué fue de polígonos industriales como La Pasiega, del transporte ferroviario, del PROT, el PSEC, cómo justifica el humillante regalo de lo mejor del Paseo Pereda y el muelle a la familia… Botín, lo de las ambulancias y la crueldad -para quienes no la reciben- de eso que dicen “ayuda a la dependencia”,..., que explique lo que, aún hoy, opina de Girónº y qué coño ha hecho, en “su -alimenticia- etapa democrática”, además de nada y presumir del Cabárceno -que decía delictivo- de Hormaechea, enchufar amigos en cargos creados ad hoc, usar -sin pagar- taxi, regalar anchoas a gritos y vejarnos cada vez que aparece en televisión; tales son los frutos de los que le culpo.

EL ROTO 01/12/2018

sábado, 22 de enero de 2022

203 Los domingos cavilar Alboroto con (des)control remoto Fernando Merodio 23/01/2022

203 Los domingos cavilar

Alboroto con (des)control remoto

Fernando Merodio

23/01/2022

"El Gobierno urge a retirar los proyectos de energía renovable más polémicos (...) La avalancha de solicitudes excede con creces las necesidades" (El País 18.01.2022)

 “El presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, descargó ayer toda la responsabilidad de los servicios de seguridad y espionaje contratados -por la empresa- al comisario José Manuel Villarejo en quien fuera su jefe de seguridad (...)” (El Delirio Montañés 19.01.2022)

"Caritas alerta de que 1,45 millones de jóvenes sufren exclusión social grave (...) Más del 15% de los menores de 35 años está en esa situación, cinco puntos más que antes de la crisis " (El País 19.01.2022)

Hace días, una jabonosa llamada telefónica me permitía vivir el -tendencioso- rigor infeccioso de las encuestas que, cocinadas, justifican, si conviene, una cosa y no la contraria; se iniciaba el diálogo inquisidor con vagas generalidades que, enseguida, derivaron hacia lo que la efusiva encuestadora presentaba como neutrales preguntas sobre mis preferencias en materia de, especialmente, -solo- tres formas de  generar energía: combustibles fósiles, nuclear o eólica -y no otras-, un cuestionario de apariencia inocente en que solo era generación eólica la industrial concentrada, lejana a los lugares de consumo, cuyos dañinos parques con enormes molinos exigen líneas de altísima tensión, pistas, subestaciones,..., sin una sola referencia a la distribuida, de proximidad, socialmente controlada, de dimensiones humanas,...

Casi al tiempo y dentro del mismo alboroto actual, El Delirio Montañés, 19.01.2022, titulaba en primera página: "Cantabria certifica el fracaso del pasaporte Covid y lo retira", afirmación del soso Consejero y ese Director General de Salud Pública que diez días antes, 09.01.2022, se sentaba con peligro en la fina, insegura barandilla de una terraza a varios metros del suelo, -¿invitaba al turístico balconing?, una actitud que, por si sola, merece la exigencia de dimisión del influyente -y bien pagado- cargo de Director General, al evidenciar su gusto por la impune desfachatez y la -más que peligrosa- ineficacia que refuerza su afirmación de que "la cifra real de infectados puede multiplicar por cuatro los casos que nosotros estamos detectando", admisión expresa de cómo quien no ha considerado preciso -¿para qué?- obligar a vacunarnos todos desconoce el básico número real de los infectados, mientras, osado, impone eutrapelias que, como el "pasaporte" o la vergonzosa persecución de Djokovic, limitan derechos luchados y causan incurables daños para, tras unos días ocultando -sin duda- su risa de "perro pulgoso", eliminar las dañinas exigencias ya que -otra muestra de descaro- reconoce que "no ataja los contagios, pues los vacunados se infectan y transmiten el virus"; ¡egoísta vacuna que solo protegería -y ni eso- a los inoculados!; un egoísmo avalado por el hecho de que -dicen- el jueves fallecían por el Covid19 en Cantabria 7 personas de entre 80 y 97 años, siendo, pese a la desinformación que se aplica, lógico suponer que estarían vacunados, lo que permite, más lógica, inferir muchas cosas acerca del alboroto en que nuestros -pésimos- políticos profesionales condenan a vivir a la inmensa mayoría pastueña de esta narcotizada sociedad.

Vuelvo a las "renovables", taumatúrgico invento contra la emergencia climática, y me detengo en la plana completa -de evidente publicidad sectaria/lavado de imagen- con que El País, 18.01.2022, intenta convencer a inocentes despistados de que, junto al olor de los miles de millones de euros de fondos -que dicen- europeos, hay proyectos para generar más de 150.000 Mw eólicos y fotovoltaicos, triple de los que -dicen- demanda la -insolidaria, insostenible- sociedad desarrollista actual y que, además, "cada iniciativa tiene que ser -siempre- evaluada aunque carezca de opciones", siendo "el impacto ambiental -inseguro concepto jurídico muy indeterminado- uno de los principales motivos de rechazo", identificando tal impacto con torcidas referencias a la "sensibilidad ambiental" o a subjetivos, remilgados daños paisajísticos que -nunca- son razón esencial para oponerse a los polígonos industriales con que quieren arrasar las montañas, abusivo extractivismo energético de dañinos, injustificados -excepto para el negocio de unos pocos- proyectos de gigantescos polígonos fotovoltaicos o eólicos, aniquiladores de la calidad y las tradicionales formas de vida en el campo, su agricultura, ganadería,..., unas formas a las que, sin duda, vamos a regresar forzados por la catástrofe humana de que es anuncio el calentamiento global.

La alarmante (des)información que preside todo ello se evidencia también en cuestiones -aparentemente- tan poco importantes como, por ejemplo, la ignorancia pueril -en la que no creo que concurra la mala fe sectaria que los plumillas usan en los medios cuando sirven a sus amos respecto al dinero, al sucio capital-, que demuestran quienes han elaborado aquí, en su tierra, los falsos, ignaros panegíricos fúnebres de Francisco Gento, un desconocimiento rampante que se hace gráfico en la fotografía que, página 10 de la separata 1933 Gento 2022 de El Delirio Montañés, ilustraba el empalagoso reportaje "Jugué con él. Paraba, pisaba la pelota y dejaba clavado al defensa", pues, muy al contrario, era él quien se quedaba clavado y el frenazo en seco que propiciaba su potentísimo tren inferior hacía que el defensa se pasara de frenada... se saliera del campo; es una fotografía en la que sobre el pie "Kopa, Rial, Di Stéfano, Puskas y Gento. La delantera del Real Madrid de las cinco Copas de Europa consecutivas", aparecían Tejada y Del Sol junto a, efectivamente, Di Stéfano, Puskas y Gento, sin que, por supuesto, ni los primeros ni estos últimos, salvo don Alfredo y Paco, hubieran participado en "las cinco Copas de Europa consecutivas", algo que ratificando el proverbial desprecio de los escribidores hacia el lector, sin necesidad de que el oportuno panegirista de ocasión persiguiera en este caso nada en especial sucio, se limita a mostrar que, como siempre, le importaba un bledo informar.

De consecuencias más graves para todos en el peligroso alboroto es, otro caso, el tratamiento que el grupo Vocento, El Delirio, El Correo, ABC,..., fondos de capital internacional con sede en el País Vasco, da de Ignacio Sánchez Galán, para ellos simplemente Galán, Sánchez les debe parecer poco, en concreto del encargo de espiar durante 13 años, con facturas por más de 1 millón €, para Iberdrola -a Manuel Pizarro, Florentino Pérez, ecologistas de Cádiz,...- por el muy imputado, sombrío comisario Villarejo que él, presidente de la multinacional energética, afirma desconocer -"ni ordené ni autoricé ni conocí nada de este señor"-, para "endosar", según los panfletos, la exclusiva autoría íntegra de tan poco legal y digna actuación a una sorprendente "autonomía total" de su jefe de seguridad que -según Galán dice- solo intentaba perjudicarle, a él; tan poco fiable resulta la "multinacional vasca" que, además de haber sido vinculada por medios independientes a diversas extorsiones, incluso muertes y desapariciones de indígenas defensores del territorio en que se intentaban implantar -y se implantaban- agresivas industrias energéticas -dicen que- renovables, ha visto impedida por los reguladores USA la adquisición, a través de su filial americana Avangrid, de PNM Resources por 3.600 millones €, pues, según esos reguladores, "los riesgos del acuerdo superan los beneficios para los usuarios del estado" de Nuevo México, sede de la empresa estadounidense.

Todo ello -y mucho más en el alboroto actual- lo comprime El Roto en su viñeta del 20.01.2022, en la que, dentro de una cavidad craneal, hábitat del encéfalo -cerebro, cerebelo, bulbo raquídeo, puente de Varolio,...- protegido contra movimientos y golpes en su superficie interna por el líquido cefalorraquídeo, nada un tiburón, junto a un texto serio, alarmantemente definitorio de la situación: "La técnica se transformó en poder, la ciencia en religión y la información en control", conjunto, el de -las supuestas- técnica, ciencia e información, que en realidad son poder, religión y control en manos del capital, en un momento en que han pervertido, inutilizado el lenguaje para condicionar la decadente vida humana en el planeta Tierra, tergiversando, manipulando a su interés ideas hoy tan esenciales como libertad, pandemia, sostenible, renovable,...

EL ROTO 20/01/2022

domingo, 19 de enero de 2020

88 Los domingos, cavilar Desvergüenza y oportunidades Fernando Merodio 19/01/2020

88 Los domingos, cavilar
Desvergüenza y oportunidades 
Fernando Merodio 
19/01/2020 

"El cambio climático también hay que verlo como nuevas oportunidades" (Titular de El Diario Montañés en su crónica sobre la conferencia "Entendiendo el cambio climático y sus implicaciones para Cantabria", de Iñigo Losada) 

"Aceptar el cambio climático es aceptar el fin de cada uno de nosotros individualmente, nuestra propia muerte" (Paul Kingsnorth, autor de "Confesiones de un ecologista en rehabilitación") 

El viejo edificio racionalista, Bauhaus, de Deogracias Lastra, que en enero de 1937 se abría como Ateneo Popular de Santander, tuvo como presidentes a Manuel Llano, Luciano Malumbres o el propio Deogracias Lastra y fue disuelto en agosto de ese año por el ejército de Franco, dejó una seria huella en la ciudad, estela que hoy ha difuminado la rancia, fósil, plana actividad del Ateneo -(im)popular- que, a partir de aquel Franco, usurpa su historia y que, un ejemplo, a las 19:30 horas del miércoles, 15 de enero de 2020, abarrotaba su salón de actos -sobre todo con señoras tan mayores como yo- para una charla de Iñigo Losada, despilfarrada herramienta de muda sobre algo tan actual, urgente, mal entendido y atendido como es el cambio climático. 

Preludió tal despilfarro el hecho de que el acto se iniciara malamente, dilapidando su credibilidad con la requisa del introito a tan serio y sensible tema por M.A. Castañeda, que desde los más inconcebibles altavoces mediáticos ha sido durante años -y aún lo es- adalid dañino de ese "progreso" que solo es insostenible crecimiento ilimitado, germen de la injusta desigualdad y antropogénica destrucción con el cambio climático. 

Lo ratificó Losada al evidenciar condiciones de sabio al servicio de "la causa" cuando cerró taxativo su charla con algo tan chusco y afín al capital más dañino como que "el cambio climático también hay que verlo como nuevas oportunidades", horrible dicho que, con reflejos de siervo, El Delirio Montañés convertía, al día siguiente, en titular que ayuda consolidar la opinión que conviene; tapan ambos con morralla lo más serio que, hasta hoy, se ha dicho sobre la destructiva amenaza del calentamiento global: "¡Hay que cambiar el sistema!", frase redonda, inapelable verdad de la ejemplar niña sueca que, con sus dichos, hechos y seriedad, debiera avergonzarnos a todos. 

Recalcó el sabio teórico que el 97% de la ciencia avala que el desastre es imparable, susceptible solo de maquillajes y alargues con nuestra actuación, cambio del sistema, ya que, sin duda, esencialmente es antropogénico, tiene su causa esencial en la descontrolada y destructiva acción humana, por lo que dejar la más leve duda sobre que en nuestra futura actuación pueda haber las oportunidades para "listos" que se anuncian en el final de la cháchara y el titular de El Delirio solo puedo atribuirlo, lo siento, a desvergüenza pues, como explica Sánchez Ron, académico de la RAE, catedrático emérito de Historia de la Ciencia, "no puede haber límites al conocimiento científico, otra cosa son los límites a su aplicación", pues "el riesgo de producir castas -¿les suena?- con aquellos mejor situados económicamente es enorme", llegándolo a calificar como "eugenesia por motivos económicos" 

Cambiar el sistema no constituye, evidentemente, un invento de Greta Thunberg. Lo decía hace ya años Enrico Berlinguer, secretario general del serio e influyente, partido comunista italiano, PCI, léase "pichí" con acento, en un potente librito introducido por un prólogo de Julio Segura, ayer responsable económico del PCE y luego Presidente, ¡disparates. que analiza el marxismo con su método dialéctico!, de la CNMV, "Austeridad", 1977, en realidad discurso para una convención de intelectuales en años muy duros, con terror de ambos extremos, que analizaba "la austeridad como columna vertebral de una futura sociedad profundamente alejada del modelo capitalista dominante y de sus desvalores (despilfarro de los recursos energéticos y materiales, consumismo desenfrenado, individualismo alienante, etc.) ". Anticipatorio y evidente. 

Digan lo que digan los "científicos" y vocee El Delirio del capital vasco, si en verdad no somos (in)humanos, no hay más que apretarse el cinturón y vivir de acuerdo con el hecho -sobre el que, por progresistas que seamos, no se puede dialogar hasta lograr acuerdos- de que hoy el planeta llamado, por convención, Tierra está colapsado por más de 8.000 millones de humanos, ¡y creciendo!, que, aunque queramos explotar a parte importante de nosotros, todos comen, necesitan vestirse y vivir a cubierto y, aunque mucho menos que lo que ahora hacen algunos, todos necesitan desplazarse algo, por lo que, si no queremos reventar ya y, además, nos parece bien un poco más -solo un poco- de igualdad, tras dar un toque de atención eficaz y serio, no solo palabras, asustar al 1% de Davos, Bilderberg o como quieran llamarlo, habrá que adelgazar, vestir lógicos, vivir con menos excesos, desplazarnos solo lo necesario, utilizar los automóviles y aviones como medios razonables, no compulsivos, repartir bien trabajo, salario, pensiones,..., incluso hasta en Bilbao, como si fueran bienes escasos y nosotros solidarios,... Les aseguro que, no siendo un dinosaurio aunque sí algo mayor, en mi infancia viví -cierto es que algo, no en exceso, privilegiado- en un pueblo llamado Rozadío donde las cosas funcionaban y sobrevivíamos para, algo escacharrados, llegar hasta aquí. 

Así pues, veo llegado el momento de no solo olvidarse de "oportunidades" para nosotros, incluso -o en especial- en Black Fridays, sino de impedir -por lo civil o lo criminal- que los listos de siempre traten, a nuestra costa, de aprovecharlas, pues lo que los "losadas" y El Delirio proponen no es cosa distinta de que el capital mal. injustamente, acumulado a costa de robar plusvalías del trabajo del resto, el 1% canalla, las oscuras "Bolsas", el oro, el coltán, la gentuza como Trump, nuestros políticos,... vean esas "oportunidades" cerca y, a costa nuestra, en su beneficio, se aprovechen de ellas. 

Frente a espabilados buscadores de "oportunidades" en ríos revueltos, conocidos por todos, dice Paul Kingsnorth, "ecologista en rehabilitación", que "aceptar el cambio climático es aceptar el fin de cada uno de nosotros individualmente, nuestra propia muerte", es el fin de una forma de vida evidentemente egoísta, autodestructiva, por lo que coloca en el inicio del magnífico libro que relata, sin prejuicios, su caída del caballo del ecologismo mas ecocida, feo pero descriptivo neologismo, citas de David Foster Wallace, extraordinario novelista que de modo voluntario puso fin a su joven vida de -supuesto- éxito, "operar con eficiencia en un entorno que descarta todo lo que es vital y humano (...) es la clave de la vida contemporánea" y, para decir de otro modo lo mismo, de Wendell Berry, granjero y escritor USA, defensor la agricultura ecológica y un movimiento agrario de masas, "la mejor forma de servir a la civilización es luchar contra aquello que normalmente se hace pasar por ella". 

En paralelo agravándolo todo, el pequeño grupo de politicastros que, entre apretones y prisas sus votantes arramblaron en los saldos, oportunidades del último Black Friday electoral, en el que nos llevamos como presidente al jefe de planta, nos presentan, cada uno a su pícaro modo, enormes carteras, lo único de que, niños, pueden presumir, en medio de la destrucción del imperio de la ley, el fin de la presunción de inocencia a todos los hombres, las alzas de insostenibles pensiones con rentabilidad un 50% superior a la que les corresponde, la cesión ante el 1% que nos desiguala, el olvido de que en Madrid hubo una cumbre sin acuerdos sobre el terrible clima, el entreguismo a Iberdrola, Endesa, Viesgo and Co, causantes del aterrador problema,... y, la mayor novedad, un muy pequeño vicepresidente que, frívolo populista como su adhesiva compañera, confunde ser comunista con arremangarse, llevar vaqueros y las piernas abiertas, parecer el niño abusón del colegio que asusta a la clase a principio de curso para, al final, quedarse, es muy poca cosa, en hazmerreir de todos, pues queriendo quizás emular al aterrador Jack Wilson, Jack Palance en Shane, Raices profundas, acabará haciéndonos -por no llorar- reír de pena al ver su gran parecido con Marty Feldman, el Igor, léase "Aigor", en el Young Frankenstein de Mel Brooks.

domingo, 29 de diciembre de 2019

85 Los domingos, cavilar Stille Nacht Fernando Merodio 29/12/2019

85 Los domingos, cavilar 

Stille Nacht 

Fernando Merodio 
29/12/2019 

"Noche silenciosa, noche de amor / Todo duerme en derredor / El niño Jesús en un silencio celestial / Llene la tierra la paz del Señor" (Joseph Mohr. "Stille Nacht"/"Noche de paz"). 

"En tiempos de Franco, las injusticias eran brutales, la represión, asfixiante, las leyes, criminales, pero nadie atendía, en verdad, a los discursos oficiales, (...) lo peor, sin embargo, no eran las leyes y la represión, lo peor era la estulticia que sudaba la vida cotidiana (...), la intolerable sandez de cuanto tenía relación con la vida nacional" (Félix de Azúa. "Stille Nacht") 

Stille Nacht, Silent Night, Noche de paz,..., música y letra de los austriacos Franz X. Gruber, organista, y Joseph Mohr, sacerdote, es, quizás, el villancico más escuchado y cantado, el más acorde a su laxante pretensión pero, por fondo y forma, yo elijo Little Drummer Boy, El pequeño tamborilero, de The Jack Halloran Singers, que todos los años, incluido éste, escucho en replay emocionado en la versión del sentimental dueto que nos dejaron Bing Crosby y David Bowie y, entre abandonarme a un pasivo, fiado, cómodo silencio celestial o acercarme a lo que quiera que sea la divinidad asistido por el activo redoble, pa ra pa pa pam, del pequeño útil tambor, no dudo, elijo lo segundo.


En la pesimista columna de que toma título este quebradero dominical, el optimista atento que acostumbra ser Félix de Azúa alerta de cómo la inacabable Stille Nacht que aquí vivimos nos pueda hacer "olvidar la sólida maceta de cactus que nos va a caer sobre el occipucio este próximo año" y avista dos opciones para hacerlo frente: " curda o silencio", sobre las que construye la inteligente duda de "qué es peor, si el silenció pío y culposo de los nórdicos o la -ahora vana y molesta- bulla de los españoles", opciones a las que, aun activo, con Crosby y Bowie intento no entregarme, asilándome en la posibilidad de un redoble, pa ra pa pa pam, la insistente, insolente percusión del, incluso pequeño, útil, tambor, estridencia que, hasta disponer de medio más drástico, intimide y atenúe la laceración que, de no hacer nada, nos causarán maceta y cactus. 

Sin saber bien por qué, quizás sean los años, junto a la plácida melancolía del añejo que quiere hacer cosas, siento lo que podría ser vergüenza, emoción que evidencia cómo, pese a ser finitos, valer lo que valemos, somos capaces de sentir el ultraje de los dichos y hechos de los que, sin mérito alguno, tienen una ilógica autoridad sobre el colectivo y, de modo grave, sin aval o permiso nuestro, ni siquiera en mi caso el inane voto, sin que los miramientos morales los afecten, de modo insufrible cargan sus caprichos sobre nuestras vidas. 

Hoy siento el mismo cenagoso silencio que envolvía, hace muchos años, el cuitado sigilo de mi habitación juvenil, mientras leía El corazón de la tinieblas, Heart of Darkness, cuento largo o novela corta de Joseph Conrad que, con mínimas cesiones a lo literario, reproduce su viaje iniciático al negro interior del río Congo que le permitió conocer el insoportable abuso colonial de las potencias europeas en África y que, prolongado hasta hoy, es origen de la omnipresente desigualdad injusta que hace alborear la antropogénica destrucción del planeta gestada en el nuevo calentamiento global que estamos empezando a vivir con, insisto, destacada influencia (in)humana; el análisis de la esencia del hombre, la locura que infecta el libro, por encima de la crítica del colonialismo precapitalista que se evidencia en su nivel más visible de obra maestra, explota en el grito moribundo de Kurtz, jefe de la explotación de marfil en la que fingía civilización, al que Marlow/Conrad iba a buscar en un terrible viaje al corazón de las tinieblas: "¡El horror!, ¡El horror!", rugido que, hasta ahora, ha alcanzado su más fiera expresión en Auschwitz y que por sí solo muestra, tan preciso como el más fino trabajo de un orfebre, al ser humano en su potencial versión, que estamos obligados a frenar, de afanado en hacer daño al otro y a la naturaleza. 

Si algo torna en especial fatigoso al muy duro viaje al corazón de las tinieblas de la vida vivida es rodearlo de silencio, del ofensivo y doloroso silencio pío y culposo de los nórdicos que, como explica Azúa, los españoles intentamos convertir en lisérgica bulla mediante el evasivo grito de "¡Saca la bota María, que me voy a emborrachar!", convirtiendo la historia en cotidiana mentira que nos priva de toda dignidad vital, pues, siendo perfectos espectadores/conocedores/cómplices de todo lo que ocurre, no es lógico mirar hacia otro lado en frustrado intento de engañar... a nadie. 

La cosa es tan grave para todos que ha llegado el tiempo de que cada cual repique su -pequeño o gran- tambor, rompa los dañinos silencios que impone, desde todos los ámbitos, el poder infame. El planeta se rompe y, pasados cuatro días desde la conclusión de la Cumbre de Madrid, COP25, nadie diría que se ha celebrado, tal es el atronador sigilo del aun no editado "Inventario de ecologistas sobre-subvencionados" Silencio. El fútil Sánchez que, histérico por su caprichosa ansia de poder a cualquier precio, daña la débil abogacía del estado, chantajea a parados y jubilados, busca pactar a cualquier precio con los que quieren dañar al resto, incluido él, nos niega el balance de lo que ha hecho,... Silencio. Es urgente que órganos responsables de los jueces expliquen qué es lo que está mal en la relación España-Europa, a qué son debidos los reiterados, sonoros equívocos y fallidos encuentros que afectan a algo tan fácil como obtener reparación por el daño evidente e injusto que, incumpliendo toda norma de convivencia, causa al resto un pequeño grupo de desleales, egoístas, catetos,... que caminan hacia un muy peligroso nacionalismo fascista. Silencio. Qué está pasando con el territorio que, en 1981, las espurriaduras de Franco llamaron Cantabria y, sin planificación industrial, energética, urbanística, estructural,..., con Revilla al mando coleccionando fracasos -cíteme alguien, por favor, un solo éxito-, con la industria en EREs o ERTEs globales que su inepto y vago gobierno es incapaz de solucionar, con mil versiones sobre el número de parques eólicos que amagan destruir el territorio, sin que Revilla/Martín, cobardes incapaces de aprobar uno, se atrevan a reunirse y explicar a la Plataforma lo que está pasando,... Silencio. Con el ofensivo abuso de El Delirio Montañés que informa en interés del capital vasco, al servicio de Banco Santander, Iberdrola, Viesgo,..., su consejo de administración, sin siquiera un mínimo respeto al legal derecho de réplica a sus noticias falsas. Silencio. 

El ROTO, 29/12/2019

Todos son graves problemas silenciados evidentes que, además del tambor y la voz que avisan, lejos de tiritas y paños calientes, exigen decisión y pericia quirúrgica en el uso del bisturí que abra, detecte y extraiga el mal, debiendo saber, además, cómo estamos y con qué podemos contar. El calentamiento global/cambio climático exige un giro radical -llegar hasta la profundidad en que se alimenta la raíz- del dañino sistema de vida al que nos hemos acomodado; otro modo es perder el tiempo, intentar curar con masajes un cáncer. A Sánchez, digan lo que digan los que aún voten, le cae grande, muy grande, el cargo que le exigen sus -descomunales e injustificadas- ansias de poder y no tiene, además, una partido -la PSOE es ya una empresa familiar- que le frene y module, lo de Iglesias, populismo, finca, chalet, piscina y esposa modelo Perón o Ceacescu, resulta increíble y verlos negociar -estudien los de la Sexta, El Pais, El Delirio, eldiario.es,... y los progres buenistas qué escribe Giogio Agamben, el serio filósofo italiano, sobre ese tipo de acuerdos) con un tal Rufián y su grupo de agresores convictos y confesos, trabucaires muchos de ellos, amenazantes ufanos de no se sabe qué, un insulto para quienes -solamente- miramos y tendremos que sufrir los efectos. De Revilla/Martín, qué quieren que les diga. Nuestra abogacía del estado y los jueces forman parte del colectivo jurídico patrio que, como el de los otros dos pilares del buen funcionamiento colectivo, los filósofos y los economistas, no está constituido por mentes preclaras de nuestra sociedad -similar a la UE y los USA- y, entre otras razones por ello, se legisla y se sentencia tan mal como ahora vemos; pese a ser evidente que somos mediocres, que valemos muy poco, aún así con todo yo daría el paso y, en la stille nacht que estamos viviendo, animaría a todos a hacer sonar sus tambores -pequeños o grandes-, pues peor que lo que tenemos ya no puede ser.           

domingo, 15 de septiembre de 2019

70 Los domingos, cavilar Viesgo vs Lasaga Larreta Fernando Merodio 15-09-2019

70 Los domingos, cavilar 

Viesgo vs Lasaga Larreta 

Fernando Merodio 

15-09-2019 

"(...) la actualidad -en el sentido en que la entendían Gilles Deleuze y Michel Foucault, es decir aquello en lo que nos estamos transformando- siempre suscita preguntas viejas que se vuelven a aplicar a las urgencias del presente". (Patrick Boucheron "El miedo") 

"(...) la obediencia de los súbditos está condicionada por muy poderosos motivos de temor y de esperanza (temor a la venganza del poderoso o de los poderes mágicos, esperanza de una recompensa terrena o ultraterrena)" (Max Weber "El político y el científico" 

Son tiempos de zozobra, miedo, (des)información, mentiras y, más temible, lenguaje pervertido en que nociones elementales con apariencia muy clara, como paz, libertad, progreso, salud, cultura,..., sugieren cosas diferentes a personas distintas e, incluso a una única, en situaciones variadas le aportan ideas y sentimientos diferentes que hacen difícil el debate sobre cuestiones de interés general, importantes. 

Son ejemplo miedo y terror, nociones de actualidad que desde la Revolución francesa se asocian, la segunda a "método de acción con fines concretos", mientras el Diccionario de la Lengua la define como "miedo muy intenso", mientras el miedo es "sensación de angustia provocada por la presencia de un peligro real o imaginario" o "sentimiento de desconfianza que impulsa a creer que ocurrirá", generando inquietud y dolor su uso como mecanismo de control político por el poder, con oscuras evidentes estrategias. 

Cesare Beccaria, "De los delitos y las penas", tornó la justicia criminal en laica, pasó de lo que Foucault llamaba "la resonancia -coactiva y gruesa- de los suplicios" al temor difuso, en general injustificado, casi siempre con apoyo en la falsa seguridad con que el poder nos engaña y somete, debiendo nosotros intentar desenmascararlo dando respuesta a dos preguntas de Corey Robin sobre el movimiento negro "Black Lives Matter" -que introdujo el segregacionismo con que se vigilaba y encarcelaba a los afroamericanos en el debate político de los USA-, ¿quiénes son los que se benefician de la seguridad? y ¿a qué precio?, toda vez que "libertad y seguridad son bienes opuestos que tenemos que equilibrar", evitando que se sobrecargue a unos con el peso de la seguridad para que otros gocen de pacífica serenidad. 

El miedo/terror opera en esencia sobre riesgos futuros e indeterminados que se vinculan a los hechos, pasados o presentes, que lo desencadenan, debiendo valorarse la objetividad y alcance de tales riesgos, supuestos o reales, para poder realizar un correcto diagnóstico y tratamiento del terror/miedo en cada caso. 

Los campos del exterminio nazi, estalinista, talibán o yanqui, la opresión de Franco, el napalm, los bombardeos de Hiroshima y Nagasaki,... son recientes ejemplos ciertos de generación de terrores injustificados/injustos desde el poder político -más o menos- establecido, al tiempo que las enormes e ilógicas desigualdades socio-económicas, el empleo precario, las injusticias laborales y la deslocalización,... y otras mil injusticias generan miedo/terror como método para violentar la voluntad y forzar de modo irresistible la conducta de quien lo sufre, con abuso del poder robado tras la injusta apropiación del capital y la actual inexistencia de un reproche social eficaz, que, sabio y gráfico, El Roto pintaba el viernes en una austera viñeta con un pequeño armario de pared blanco, una cruz roja y un hombre de espaldas diciendo enfático "el botiquín es todo lo que nos queda del mundo sindical". Otro día dibujará los restos de la política. 


En tal situación es urgente, expresó Giovanna Borradori, aportar acción e ideas para acabar con opresión y miedo, reconstruir la confianza entre las personas y mejorar las condiciones materiales y la cultura socio-política de todos con apoyo en la Ilustración y “la búsqueda incansable de una perspectiva crítica que debe arrancar de un examen de nosotros mismos” y nunca de culpar al otro. 

Fuente esencial -más que justificada- actual de miedo/terror es el cambio climático, calentamiento global, destrucción de la vida en el planeta,..., como cada cual lo vea, situación que obliga a impedir que los causantes de la catástrofe, el 1%, en especial la industria, los grandes consorcios eléctricos, engañen de nuevo a la masa bovina y pretendan abanderaren la lucha contra el descalabro a que ellos nos han conducido. 

Los ejemplos objetivos e incontestables son muy pedagógicos para los que, sin ser siervos, se sientan con fuerza para hacer frente al mal causado por, entre otros y bien próxima a nosotros, la cosa que aún llaman Viesgo, espurriadura de una interminable historia de abusos y especulativos negocios financieros, que ahora utiliza el sectario portavoz de lo falso que es la antaño seria Europa Press para difundir, obscena, un publirreportaje que -con ficticio apoyo en GRESB (¿), grandes inversores mundiales del ¡sector inmobiliario! inventando rankings sectarios en su provecho- publicita cosas tan raras como estar "entre los líderes del ranking de sostenibilidad", aclarando, eso sí, que se trata de una clasificación referida a la "Generación de Energía NO renovable"; un sabbat convertido en titular. 

Lo que antes, arrobados, llamaban Viesgo es, hoy, Repsol, gas, metano, CO2,..., contamina y, lo he dicho, liba ansiosa fuerza del trabajo desde el control de su medio de producción y al ofrecerse, además, en trueque de capitales, finanzas, especulación, succiona dinero improductivo, por lo que sería urgente que si en como se llame esa cosa aún hubiera sindicatos y no sólo botiquines, se definieran para que todos sepan su opinión, entre otras cosas y digan lo que digan las útiles GRESB y Europa Press, sobre algo tan serio como que el informe 2018 del Observatorio de la Sostenibilidad, atribuyera a "la cosa" el dudoso honor de, en lucha con Endesa, Repsol, Naturgy, Arcelor, Cepsa, Iberdrola, Cemex, Lafarge y Portland, ser la sexta en la -esa sí, fiable- lista de las diez empresas de España, las del abuso eólico y sus proveedores, con más emisiones a la atmósfera, las más contaminantes. 

Si bajamos a las distancias cortas, a lo trapacero y cutre próximo, vemos cómo ilícitas influencias políticas permitieron -y permiten- a Viesgo implantar muy dañinos transformadores de media tensión donde es más barato y cómodo, en todas partes, incluidos edificios habitados, sin siquiera licencia de apertura o actividad, ni medidas correctoras contra el riesgo cierto de provocar cáncer por proximidad. Ilegalmente. 

Sabemos ahora por los medios -al dictado de Miguel Antoñanzas, presidente y CEO de Viesgo y, como Rodrigo Echenique/Banco Santander, ex-consejero delegado de Vocento, o sea El Correo, antes Español, El Delirio Montañés,...- que, a su gusto y conveniencia, algo que habría que investigar para exigir responsabilidades, va a sacar un ponzoñoso y muy molesto transformador que, contra los vecinos y con ilícito apoyo en promotor y Ayuntamiento, hace años implantó en el interior del portal de Lasaga Larreta, 33, en Torrelavega, y también sabemos que, si hubiera dignidad y esto fuera una democracia/Estado de Derecho lo conoceríamos todo, se valoraría y sancionaría a Viesgo -y a quien proceda- por incumplir el constitucional principio de precaución, generando graves riesgos a los vecinos, se aclararía la situación del resto de los transformadores en similar situación, la oscura empresa sería obligada a retirarlos e indemnizar los daños, temores y riesgos ocasionados, exigiéndola, por supuesto, explicaciones por el peligro público que supone que nadie, al parecer, conozca con precisión el trazado por la calle de la vieja línea de media tensión. 

Rechazo los miedos, terrores o, en su caso, esperanzas de premio que, en los cuitados, puedan despertar Administración y empresa, no entendiendo, por supuesto, tanto silencio y agrado, propios de súbditos sin derechos o clientes rehenes y no olvido que mi mayor poder son los derechos que otros, los revolucionaros, me legaron y, en especial, vivir sin miedo.