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domingo, 1 de noviembre de 2026

Lo cotidiano 181 De la ambigüedad de Sánchez el Mal y el terror Fernando Merodio 01/11/2026

Lo cotidiano 181

De la ambigüedad de Sánchez el Mal y el terror

Fernando Merodio

01/11/2026

Ambiguo es adjetivo que, referido a personas, califica a quien ni con palabras ni actos expresa -como debiera- sus pensamientos y actos, haciendo así que -todo lo que él pueda- permanezca en la penumbra, oculto mediante, en especial, un uso avieso del verbo, el lenguaje, que exige combatir -en lo posible- tal dañina perversión de no decir -y que no se diga- lo que se quiere ocultar de pensamientos, cosas o hechos reales, anulando el poder social que ello otorga a unos pocos, capital y esbirros, ese 1% -hoy menos- que cruel e impune sustrae para él la propiedad de, además de los medios de producción y otros, los media y, con ellos, acceder a un poder injusto que posibilita falsear la historia y crear en su -solo- beneficio una confusión que, por ejemplo, hizo que alguien tan serio como Stefan Zweig pensara al escribir “El mundo de ayer”, tiempos -no exagero- similares a estos, que “Obedeciendo a una ley irrevocable, la historia niega a los contemporáneos la posibilidad de conocer en sus inicios los grandes movimientos que determinan su época”, o que Steel, Flint & Asbestos, editores de “Pierre o las ambigüedades”, dijeran a Herman Melville, su autor, por carta: “Muy señor nuestro: es usted un timador. Con el pretexto de escribir para nosotros una novela popular, ha estado recibiendo anticipos pecuniarios, mientras enviaba a nuestra imprenta las páginas de una rapsodia blasfema plagiada de ateos perversos, como Luciano y Voltaire”, cosas ambas inciertas, por ambiguos que fueran tiempo y texto, siendo ello debido, acaso, a que nos relacionamos con un lenguaje que dificulta que emisor y receptor se entiendan correctamente.

Un ejemplo, la niebla puede hace que lo más sugerente o hermoso sea ambiguo

“Pierre o las ambigüedades”, obra poco conocida, profunda y absorbente, aplastada entre la fama y la fuerza de “Moby Dick”, Leviatán que obsesiona, ballena blanca, y la sugerente profundidad filosófica de “Bartleby, el escribiente” que “preferiría no hacerlo” y, revolucionario, no lo hacía, es relato de la lucha de un joven que, empujado por la sugerente ambigüedad de la carta de una desconocida, abandonaba su comodidad para entregarse a una -siempre- peligrosa búsqueda de la verdad que, inevitable, llenó su vida de tensiones, pasiones sexuales, subversión religiosa, incluso crímenes, una novela cuya lectura evidencia -a quien no lo supiera- que se adjetiva ambiguo aquello que se puede entender de diversos modos o admite distintas interpretaciones que motivan dudas, incertidumbre, confusión, siendo, por otra parte, que la confianza es ciega, la simpatía irrelevante, la imprudencia obvia y la honradez e inteligencia difíciles de encontrar -al tiempo, juntas- si hay deterioro político, económico, social, como el que, digan lo que digan, aquí hoy se adivina creciente, con riesgo cierto de que falle todo si, además como ocurre, manda la punible ambigüedad de Sánchez el Mal, catástrofe en medio de dudas, incertidumbre y confusión cierta.

El Roto

¿Puede haber algo más claro y -al tiempo- ambiguo que el modo de acumular capital qué la crueldad escondida tras el -aparentemente- simple gesto de la viñeta? 

En tal estado, acudo a “Rashomon”, cine, obra maestra de Akira Kurosawa en que la violación de una mujer y el asesinato de su marido en el bosque son narradas de modo distinto por cuatro personas que intervinieron en los hechos, generando -más que razonable- duda sobre lo realmente ocurrido y su valoración desde todo punto de vista. “¡No entiendo lo que ha pasado! ¡No entiendo en absoluto nada! ¡Si no puedes creer en las personas, el mundo es un infierno!”, gritaba un leñador testigo al que respondía un sacerdote, “¡Quédate con la versión que más te convenga y sigue viviendo!” ¿Es eso lo que hoy, desde el excluyente saber que tienen de sus hechos, nos piden, sacerdotes actuales, los políticos?, ¿fe ciega en los sermones parroquiales de sus empresas/partido? ¿O, acaso que, como oímos en el film, “es difícil sobrevivir si no eres un egoísta”?; frente a ello, entiendo precisa una seria dosis de valentía, honradez, ideas claras, inteligencia para acabar con la ambigüedad imperante, como hizo Thomas Mann, los pasados años 40, en sus mensajes radiofónicos al explicar a los alemanes, con “motivos mucho más metafísicos y morales que militares”, que Hitler era un gravísimo peligro, pero que -por otra parte- era imposible que ganara la guerra, por lo que, habiendo aquí hoy -al menos- embriones de Hitler y/o Franco y, además, hechos bastantes para valorar si se está iniciando uno de esos movimientos -al principio poco claros- que determinan una época y, a tenor de ello, es preciso sentar las bases que acaben con las ambigüedades de ésta, su acritud y peligrosos daños, lo que, acaso, justifiquen la broma -supongo- de Risto Meijide que dice: “(..) no necesito gente que opine, porque de esa ya tenemos bastante, busco expertos, gente que sepa (…)”, una llamada a la que -seguro- habrá quien presente su candidatura.

El Roto  27.10.2026

¡Qué útil es para quienes, muy cobardes, huyeron en la guerra y, con “èl” vivo, lloraban!

Hoy aquí, (des)gastado me refugio en los “Asesinos memos” de Javier Marías que, mientras duró fue, como yo, madridista y me aferro a aquel -suyo- sabio consejo: “Creo que fue Kant quien ya advirtió contra eso: ‘Nunca discutas con un idiota, la gente podría no notar la diferencia’. Sin embargo, a veces es inevitable desoír ese consejo, por ejemplo cuando los grandes imbéciles te están matando” y a ello vuelvo en un tiempo en que el ambiguo, estúpido, dañino ataque de Sánchez el Mal, asido -ahora solo- a la violencia nos lleva, demediado flautista, además muy idiota, al precipicio

¡La cantidad de tiempo que perdemos discutiendo con -y, peor, siguiendo a- idiotas

Coda sobre ambigüedad y violencia.- Alba Rico, ayer filósofo marxista, alumno de Manuel Sacristán, es hoy colaborador de El País, escritor y ensayista ambiguo hasta la médula que, en su “opinión”, 26.10.2026, “¿En qué país vivimos?” dice, por ejemplo, que “los grandes cambios sociales suelen tener un rostro colectivo” y nos condena a la nada por nuestra innata, -y para él- indiscutible -¿tanto como la “unidad” que dicen otros?-, “compleja diversidad cultural (¡) y territorial española”, sin aclararlo y culpando, desde luego, de todo a -solo- “la ausencia en nuestros días -floreciente el progresismo de Sánchez el Mal- de voces liberales, conservadoras, de derechas comprometidas (…)”, ¡síntesis en un pésimo análisis -no- marxista!. a la que aplico la Meditación II, 15 de Marco Aurelio “’Todo es suposición’, Clara es esta réplica a Mónimo el cínico, como clara es también su utilidad si uno le saca provecho en la medida en que es verdad” y, pues en el -hoy opresivo- lenguaje perverso conceptos elementales tan claros como libertad, paz, progreso, cultura,..., significan distintas cosas para personas diversas e incluso para la misma persona en otra situación, imposibilitando debate y pacto sobre el interés general y exigiendo, para saber de qué hablamos y ser eficaces, volver, entre otros, a Jacques Derrida y lo que decía sobre “deconstruir el lenguaje”.

El  08.02.2025

Más cómodo que lo de Derrida

Y pues con lenguaje perverso -y otras cosas- puede generarse terror, miedo muy intenso, en la Revolución Francesa, fue método con -buenos- fines ciertos y -ahora- es solo uno de esos -serios- conceptos con alcance y sentido -que hacen parecer- difícil, impreciso, casi imposible de entender, valorar, controlar,..., preocupante en sus dañinos efectos sociales, políticos, culturales, jurídicos,... cuando el otro usa -no si lo hacemos nosotros- estrategias y métodos del terror con fines de dominación, lo que parece -en especial- grave si se desconoce su real alcance, -siempre- unido a una maniquea explicación/solución para su maldad: el malo es el otro, no nosotros, generando aleatorios riesgos futuros por hechos presentes/pasados, que hoy unen terror y métodos violentos -no solo físicos- de ignorado origen, con irracionales fobias que, unidas al terror, hacen que Rafael Argullol recuerde que, siendo este un mundo de sospechas que alimenta el miedo y la comprensión la mayor fuente de seguridad, ello exige “salir de nosotros, para mirarnos” y, desde fuera, ver quién es hoy -muy claro- aquí -no el Malo- el Mal y, así, (ob)tener respuesta lógica, justa a ello, sabiendo que ya Leonardo da Vinci dejó dicho que “la práctica siempre debe ser levantada sobre una buena teoría”, por lo que, dice Giovanna Borradori, debe apoyarse en ideas que, tras anular opresión y miedo, reconstruya -desde fuera- nuestra confianza cultural, material, política,… sin culpar al otro de nuestros males, a partir del legado revolucionario de la Ilustración y “la búsqueda incansable de una perspectiva crítica, que debe arrancar del examen de nosotros mismos”.

Forges

Es broma muy seria, ya hace muchos años se sabía cuál iba a ser el cambio del Mal

Postdata. Es este un ambiguo territorio que -para él- riega Sánchez el Mal que, tras saunas y prostíbulos, -finge que- nos quiere, besa, loa la paz y, en realidad, nos (de)vuelve a las -caducas- dos -y el cacho para chupones egoístas- medias Españas irreconciliables -la suya y la de los malos- y trata de aterrorizar al otro mientras, servil al poder, al capital, se revuelca en una pocilga que, un ejemplo, vive fiestas horteras de diversión/deporte en que el “furbo” pide perdón a China y, entre aplausos de plumillas macarras, ellas -incluso casi niñas, enfebrecidas feministas- quieren ser Mesalina y ellos -salvo Lamine, aún peor- usan pajarita, ¡si don Santiago, don Alfredo o Zarra, ¡el fútbol!, levantaran la cabeza…, o, mucho más grave, tras otro “éxito” de la criminal AV de los nuevos ricos, el pornográfico Mal y el pitecántropo twittero que, incluso más obsceno,  se refiere a “público no especializado”, en vez de ciudadanos y, obsesivo, repite, “no quiere perjudicar el proyecto”… contra el resto, recortan audios y los filtran a -cada día más ruin medio de (des)información- El País, siempre Carlos Elordi Cué diciendo que todo es accidental, “error -solo- humano” sin intervención del sistema ni de inmorales proxenetas y primates que subsidian, subvencionan, acreditan sabida miseria tras haber causado -¿en qué grado?- nosécuantas muertes otra vez y, viéndonos -sus- borregos, nos tratan como siervos, siendo ya preciso que paguen y se vayan o, de no irse, tras pagar, insisto, anciano ya que -lucha pero- no vota animo a que, profilácticos, hagamos lo preciso para quitarlos -¡ya!- de nuestra vista.

sábado, 25 de abril de 2026

Lo cotidiano 154 De Fidel, La Habana y un “filósofo” Fernando Merodio 25/04/2026

Lo cotidiano 154

De Fidel, La Habana y un “filósofo”

Fernando Merodio

25/04/2026

Lo repito, Karl Marx inicia El dieciocho brumario de Luis Bonaparte, recordando -no sé si cierto- que “Hegel dice en alguna parte que todos los grandes hechos y personajes de la historia universal aparecen, como si dijéramos, dos veces. olvidando agregar: una vez como tragedia y la otra como farsa. Caussidière por Dantón, Luis Blanc por Robespierre, la Montaña de 1848 a 1851 por la Montaña de 1793 a 1795, el sobrino por el tío” y, si ello es cierto, deberemos reconocer -apenarnos por- que, aquí, a partir del siglo XX, hemos tenido mala suerte, vivimos -casi- siempre- farsas.

Rolan, dijo Hegel, fértiles tragedias con áridas farsas y aquí no hemos sido afortunados

Insisto en que, quizá, se deba escribir solo por escribir, para uno mismo, intentando conocerse y, además, por si -acaso- a alguien interesara lo escrito, ser consciente de lo difícil que es explicar correcto para que esos -posibles- lectores lo entiendan y piensen, ¡uf!, un poco para algo, conviniendo explicar que, siendo la genética de unos claramente ganadera, viajera, la de otros es agrícola, aferrada al territorio y, ajena a lo que dicen viajar, partidaria, si acaso a lo sumo, de relacionarse, visitar sitios, pese a lo cual aman, con pasión intelectual, algunas ciudades de las que, superficial, saben algo de ellas y sus ciudadanos, su arquitectura, color, sabor, olor, como -por ejemplo, junto a alguna otra- la Madrid de aquel pequeño Franco subido a un taburete en la plaza de Oriente los pasados sesenta, heroica ciudad, última resistente frente al militar -por supuesto- tirano, cuyos vecinos, ajenos -sin más- a catalanes, vascos y más chatarra, le resistieron hasta el final, ciudad admirable, incluso después, preñada de la (in)cómoda política a que -sin gustar a veces- obligaba a sumarse, universitaria, furtiva, noctívaga, futbolera, de Bernabeu y Di Stéfano, sólida, fiable, dañada en sus bordes por la primera especulación, -muy- cara, llena de amor -¡ay!, madrileña Rosa- y paseos, parques, lecturas difíciles de atinar, películas mal vistas en sesión continua y carreras contra la entonces/siempre tenebrosa policía gris, generosa Madrid maestra de jóvenes vivos, boquiabiertos, provincianos a los que, con esfuerzo, enviaban sus padres con 16, 17, 18 años a ser universitarios

Pequeño -temido- Franco sobre el taburete

Grande y potente, la París revolucionaria, luz y sombras -como las del suburbial Suresnes en que, igual que a Isidoro/Felipe, la socialdemocracia -ya ruin- y la CIA nos planearon una PSOE  -aquellos polvos, estos lodos,…- ajena a la Revolución que ilustró -poco- al mundo con su preciso terror jacobino, la Bastilla, la limpia guillotina, incorruptible Robespierre, Marat, amigo del cambio brusco, rápido y su ideal debate con Sade, partidario de reflexionar tras el personal disfrute, o el barón Haussmann que, mandatado, sustituía, 1853-1870, sus medievales, adoquinadas callejas por amplias avenidas, mejorando higiene y tráfico, al tiempo que, tal era el fin, también el acoso -militar por supuesto- a latosos insurrectos, preocupando -en especial- tras la funesta “farsa” del sobrino del Napoleón real que en 1848 atentó contra la ilusionante “tragedia”, medio siglo previa, de ilustrados jóvenes racionales que se segaron -unos a otros- la cabeza, esa Paris que, orgullosa hoy, conserva su filosofía, mayo del 68, la Sorbona y Nanterre, Shakespeare & Co, Quasimodo y Notre Damme, la Grandeur de le Panteón, el Hospital de La Salpêtrière, Charcot y Freud, Victor Hugo y Place des Vosgues, Moulin Rouge, Louvre, Campo de Marte, Eiffel y su torre, Saint Germain des Prés, Montparnase y Sartre, cementerios con la historia del Père Lachaise, el Sena, más amor, los puentes,…

Un octogenario de hoy corrió la 1983 NYC Marathon -algo más lento- con Rod Dixon

Para puentes que unen, los de New York, emigración de acogida, Imperio, cine en blanco y negro, maratón lleno de aplausos, ciudad resumen del mundo de la que Brendan Behan, “alcohólico con problemas de escritura”, decía que, tras haber estado en ella, “cualquier persona que regrese a casa tendrá que encontrar forzosamente bastante oscuro su lugar de origen”, acogedora, dinámica, desmedida, dura, cuadriculada, fácil, de dentro a afuera, de sur a norte, a golpe de éxodo y pelea, de fatiga, abuso y mérito, para seres humanos, (in)humana, caros lugares conocidos, Tiffanny & Co y Fifth Avenue, Audrey Hepburn, la tristeza que narró Capote, sentir música en 125 St., Apolo, Harlem, comer grandes bocadillos de pastrami en Katz’s, el Lower East Side de emigrantes pobres, lugar del fingido orgasmo de Meg Ryan en When Harry Met Sally, o McSorley’s Old Ale House, en St. Marks Place, vieja cerveza, mesas corridas y hamburguesas, o Florent, comida no cara -a saber ahora- que quería ser francesa junto a, por ejemplo, Madonna, en el Meatpacking District del viejo puerto que intentó lavar a Kazan, esquirol, usando a Marlon Brando, On the Waterfront, La ley del silencio, o el respeto -sin legislar- a todo sexo en el Village o la cultura speakeasy en Chumley’s, o el rock de CGBG, o Tomatito y jazz en Blue Note y Village Vanguard, o ver ajedrez y baloncesto en Madison Sq, la calle, y Madison Sq. Garden, o el skyline gratis desde el ferry a Staten Island, o arte a granel, o marearse en los kilómetros de libros -“de viejo” o nuevos- en Strand o Barnes & Noble, o correr entre cientos de lenguas que buscan/encuentran millones de manos en su solidaria marathon, o vivir rodeado de injusticia, o ¡correr por Central Park!,… obras del hombre.

Hay que recuperar, sé cómo, La Habana

Para el octogenario corredor de fondo, dañado pero -aún- con arranque, lo de aquí ahora es triste, a lo sumo algún bello paisaje sin alma, aplastado por la política, sea cual sea, siempre al servicio del usurero que manda y, hoy, con el sumiso halago al proxeneta enviciado que, pudoroso, se sienta con las rodillas juntas de lado, en el estruendoso silencio de sus monaguillos de pago, acólitos locales que dicen poder, sumar o vete a saber qué, inanes candidatos -solo- a sueldo del dañino fallido, todos ellos creadores del amañado paisaje que no pasa el filtro de urbe como lugar para ver gente y hablar con ella, en que amigos que no me conocen bien piensan que queda, sobre todo, La Habana, nunca visitada, al saber que es otra cosa y obliga a que, tal como está esto, a ella no se va, o se hace para quedarse a, si se puede, quiere y sabe, arrimar el hombro y empujar como su gente, merece; la cuentan, bien, Cote, las habaneras, filmes como The Godfather o los envidiables ancianos del “Buenavista Social Club”, Sotomayor y Juantorena, muy distintos, haber leído visiones/versione diversas de Cernuda, Hemingway, Graham Green, María Zambrano, Lezama Lima, Carpentier, Reinaldo Arenas, Cabrera Infante, Severo Sarduy, Eliseo Alberto, Pedro Juan Gutiérrez y su “Trilogía sucia” o el “Inventario secreto” de Abilio Estévez, y el paisaje de La Habana que, tristes hoy, bajo el dolido esplendor antiguo de lo injusto, vemos viejo, sucio, con apariencia de vencido por el egoísmo sin razones ni Razón que, en “La balsa perpetua”, juzga Iván de la Nuez, “ciudad posterior, tecnofascista, armada por la arquitectura lúgubre del poder y por sus maneras de construir el espacio. Un espacio hecho para que moren en él los monumentos, las estatuas y los ecos de los discursos, mas no los sujetos que han desaparecido bajo el peso inevitable de esas estructuras” o, más actual, “una suerte de Sarajevo futurista destruida no por las bombas, sino por el efecto demoledor de los discursos” y, siendo alguna responsabilidad, me incluyo, nuestra, pese a parecer hoy obligada la excusa, sin usarla me pongo del lado, claro está, de aquella Cuba y aquel Fidel, contra quienes pervierten la voz de la historia, pareciéndome ello acto de justicia -no confundir con lo de Pablo Iglesias- y datos objetivos -poco analfabetismo, alto nivel cultural, sanitario, deportivo,... ¿mal gestionado?, lo cotejo con el entorno y -pienso que- el problema es de cruel pobreza -solo falta de dinero-, soluble, mientras el nuestro, por contra, causa hambre a otros, es injusto, aceptado, estructural, neurótico y un análisis materialista de la historia del desafío de Cuba a quienes -siempre- tratan de imponer su interés, ¡idolatría al capital!, política/mesianismo, progreso/fascismo, cultura/barbarie, exige actuar enérgicos todos -en especial los cubanos- no solo discutir datos y voces, que al final no son nada, frenar al salvador/sucio dinero o lo que el capital dice progreso, pues para hacer frente a hechos tan serios, traumáticos es preciso que los que los han sufrido discutan coherentes sobre ello y aborden lo que dice Walter Benjamín en su Tesis XIII: “El sujeto de conocimiento histórico es la clase oprimida que lucha”, no el “holgazán malcriado en el jardín del saber”, ni menos quien oprime o, mínimo, va -no sé si es injusto llamarlo gusano- al dinero, pues no hay redención sin lucha fatigosa.

Andrés Rábago. OPS

¿Aprenderemos algún día algo?

Coda sobre los que -ahora- son como Santiago Alba Rico.- Para pensar en y hablar sobre -falta de- libertad en Cuba intento no olvidar lo caro que ha sido aquí -logro individual y social del que saben muy pocos- ganarla para perderla y lo fácil que es trocarla por la -volandera- urna de Sánchez el proxeneta Malo y papeletas que alguien imprime antes, solo sucio egoísmo, exabruptos y mentiras que exigen, “a veces, a uno escribir solamente para no volverse loco, bajo la terrible sospecha de si no será ya locura la misma escritura” y hacerlo como santo y seña propio, sin ser dirigido, aferrado a -entre otras cosas- redentora poesía y héroes reales que exigen “no más deberes sin derechos, ningún derecho sin deber” para impedir caer en el pozo negro a que invita Alba Rico, otrora marxista, filósofo, que el 22/04/2026 escribía trivial, sectario, vasallo sobre molinos/placas e, ignaro infame, sobre el Quijote en -¿dónde si no?- El País, para decirse, con remilgos de monja redicha -¿dónde vive?- afín al proxeneta vampiro político y más cosas que arrasa para salvarse él, a su mujer bachiller catedrática que -sin cobrar, dicen- reparte lo de todos, a puteros, amigos de correrías y trampas “políticas”, a secuaces de su mercantil/partido y a contorsionistas que le sostienen succionando lo nuestro, llegando a trocar tal “filósofo” a, perennes, Alonso Quijano y Sancho Panza en -no una pareja- parte de un -progresista- trío  en que, antítesis de Guzmán el Bueno, estaría, ¡cervantino él!, un sujeto de la pública calaña cierta de Sánchez el proxeneta Malo, por lo que al ser alguien a quien -errado- ayer yo creía marxista vinculado a Manuel Sacristán, al que ofende, como a -los que consideré próximos- Jacobo Muñoz o Paco Fernández Buey y otros, incluso aquí ahora, genera solo sartreana nausea, mezcla de repulsión y vértigo. 


Restos de -caos capitalista- el paralizado, ilegal P.E. El Escudo, victoria de Sancho Panza y Alonso Quijano, paralización que, seguro, irrita a Sánchez el Malo y, afín a él, Alba Rico

domingo, 4 de enero de 2026

Lo cotidiano.138 De misantropía, feminismo y fascismo Fernando Merodio 04/01/2026

Lo cotidiano.138

De misantropía, feminismo y fascismo

Fernando Merodio

04/01/2026

Cosa de los tiempos, resulta obligado a explicar que el filósofo Santiago Alba Rico que -al parecer- alienta -y se orienta por- la que -solo dice que- “puede” o “suma”, extraviada izquierda falsa, apoya -aunque menos que yo- lo que opina en viñetas de El Roto, como esa en que dos féminas, mirando, ¡cómo no!, un smartphone, comentan sus cosas: “Mi chico es bueno, educado, cariñoso, protector y generoso”, dice ufana, antigua la una, a lo que la otra, feminista nueva, reprende: “¡Menudo bicho! ¡Algo trama!”, lo que usa el bueno de Alba, ¿de verdad lo piensa o le arrastra la inquietante nueva ola?, para escribir una cosa que, en El País, titula “Contra la misantropía de izquierdas” en la que, tras denunciar lo evidente, que se entienda “el patriarcado como una ‘guerra de sexos’ y no como una estructura en la que estarían atrapados también los hombres” que, según el filósofo, es lubricado por “el poder destructivo del neoliberalismo y su mitad gemela, el neofascismo”, pero evita, ¡político!, afinar el tiro y llamar a tal poder destructivo capitalismo o, mejor dicho quizás, de los capitalistas y citar, entre los responsables, a sus “compañeros de viaje” que, enemigos de clase, ¡sí de clase!, de la Internacional unidad del género humano, impiden -o, al menos, ayudan a dificultar- incluso la reproducción humana, al dañar la relación macho/hembra -que yo siempre vi- atractiva además de fértil, generando una de las muchas escisiones egoístas, ésta hombre-mujer, de la sucia política -no, como suelen decir, de la izquierda- que en otra viñeta, la de abajo, didáctico dibuja El Roto.

El Roto 27.12.2025

Son nuestros enemigos y nos dividen para vencernos

A diferencia de Karl Marx, centra Alba Rico la causa de muchos “desplazamientos políticos de la última década”, no en factores económicos sino “sociológicos” pues, dice, “el capitalismo ha generado, sobre todo, mucha soledad”, salvo para quienes son parte de las hordas de mercantiles-partidos, como esos mínimos parásitos que, sin justificarlo, -solo- dicen “poder, sumar,…”, predican sin trigo y fingen zanjar la -muy grave- situación de los más débiles del resto con -incluso más indigno que la- caridad, limosnas -las dicen “subidas”- a las víctimas del capital que (sobre)viven en “mínimos”, al tiempo que, insisto minan, atentan contra toda sana posibilidad de fértil coyunda macho-hembra y potencian el “supremacismo racista” del tiro en la nuca, el golpismo, robar fruta ajena,…, núcleo duro de, siempre amenazante, peligroso, el fascismo.

¿Qué es, tan grande, el Templo de la Expiación Sagrada Familia en la Barcelona mínima?

Y pues ellos -y el filósofo- se excluyen cuando culpan de todo al neo-fascismo -no al capital-, releo de Luciano Canfora, historiador italiano, su -poco extenso, didáctico- libro “El fascismo nunca ha estado muerto” y ya en su primer capítulo, “El núcleo”, veo que, para él, tal quid “es, más allá de otras características contingentes, el supremacismo racista en cuanto punto terminal de la exaltación constante de la propia nación percibida como ‘comunidad natural’”, sin que a Canfora, burlón con el pugilato sobre mérito “histórico/cultural” entre Mussolini y los nazis, interese diferenciar el racismo “biológico” del “cultural”, así que aquí hoy, siendo yo ya antiguo, me atufan a Franco tanto Vox y parte del PP como el “pogresismo” y sus apoyos de pequeñas, superiores naziones cuyos pocos votos, sin otra idea que su aleve codicia -lo revelan el tamaño estrambótico, el irracional anacronismo medieval y el nombre Templo de la Expiación de la Sagrada Familia, la ni atrición de Bildu/ETA del tiro en la nuca o el resto de los socios  que apoyan a -siempre perdedor- Sánchez el genético Malo, su grave caos judicial y sus parásitos/rémoras, oliendo todo ello -sus nombres lo indican- no a neofascismo, a “nazional-sozialismo”, no debiéndose olvidar, dice Canfora, que Churchill, cierta Francia, los USA, incluso el joven Kennedy, (man)tuvieron inmorales afinidades con Mussolini -o Franco-, como freno al -entonces ya vil- régimen soviético.

El Roto  22.11.2025

Lo peor no es la pelea, es no ver el abismo

La misantropía en las relaciones entre sexos de la que Alba Rico -sin denunciar nada de, culpables evidentes, los suyos- inculpa a “los otros”, es palabra que proviene del griego, “misos”, odio y “anthropos”, hombre, odio al ser humano, no a un grupo y designa a quien manifiesta aversión hacia el otro, evita el contacto social y se muestra huraño contra el resto, incluso contra el que no conoce o ni siquiera va a conocer nunca, lo que, con matices, se opone a filantropía, siendo, caracteres -todos tenemos alguno- prácticos que, unidos, definen al misántropo, forma cierta de psicopatía: 1) aislarse para manipular sin remordimiento, 2) ser sádico al vincular el dolor ajeno a lo moralmente malo, 3) creerse superior y, por una u otra causa, 4) incumplir la norma, por lo cual, siendo evidente que es el “pogresismo feminista cheli”, de Galapagar, el que, con injusta, rara crueldad en su trato a hombres y -nadie dude- mujeres-, a todos, al tiempo que con su insana (pre)ocupación por inanes problemas -casi todos- anejos al real enquistado, la desigualdad, las diferencias -Marx dixit- socioeconómicas, ha generado una peligrosa, obscena misantropía que enemista e impide -al no dar solución- relaciones -que deben ser- tan naturales, placenteras, fértiles como -para mí al menos, lo fueron- las humanas entre dos -hoy dicen que más, y lo ignoro- sexos que cultos, lógicos se respeten y amen.

Imperio austrohúngaro y Cataluña: dos simples, dañinas banderas, ¿a quién importa?

Coda sobre un feliz/ficticio tránsito cronológico.- En cierta forma misántropo, busqué, sin Rosa y tras el 24/25 con nuestros dos hijos, un 31/1 en melancólica soledad, con Fernando en Madrid -como yo, sólo- (pre)ocupado en enseñar Filosofía y su -dura- tesis doctoral, “Lógica y moralidad. Gilles Deleuze y la idea de la Filosofía (1953-1969)” y Santiago -también sólo- reflejando en fotos -que me envía- su bucle con la India pobre/rica que -ignota- ya amaga y la tarde del 1, lejano al alcohol -pero no militante contra él-, al ir a tirar el casco vacío, vi -feliz- en su etiqueta que el “sparkling wine”, digan lo que digan, solo vino espumoso que -precio medio de los más baratos- cogí del “súper” para brindar, un exceso, por el buen futuro de la lógica lucha contra el caos eólico provocado por mercantiles/partidos, jueces, capital,…, no fue cultivado en el mínimo territorio con una egoísta obsesión “nazional”, sino en Hungría, resto de los viejos, recios imperios austrohúngaro y soviético, ¿presagiará eso, acaso, algo?

Fotos enviadas por Santi de la India, que aparece en el espejo de la de la derecha

sábado, 18 de octubre de 2025

Lo cotidiano.127 De la realidad (de ellos, enemigos del piel roja) Fernando Merodio 18/10/2025

Lo cotidiano.127

De la realidad (de ellos, enemigos del piel roja)

Fernando Merodio

18/10/2025

Alguien los crio y ellos, con  dientes que muerden, insignias y al calor del capital, se juntaron: el de la corbata roja es, pásmense, pax-maker Trump y el otro, nuestro Sánchez el Malo.

Su celebración “política”, en público, enlodó mi humana, leal alegría por el cese de las muertes de inocentes -y no tanto- en Gaza, ¿durante cuántos días?, ¿quiénes, junto a los de Ucrania, cubrirán ahora la cuota parte de cadáveres/miedo/armas que exige el capital? Escrito el drama por los de la foto y otros -que fabrican armas, las usan, se lucran- cada uno con su cuota, entristece que, solo cuando ellos deciden, se finge arreglo, siendo para mi despreciables los dos de la foto que -inevitables, sonríen ufanos impunes de ser, a cual más, tan malos- y se fotografían juntos -eliminando toda duda, si se piensa, sobre su complicidad- preguntando, para su sucia historia, el amo que ignora salvo “lo suyo”, -al parecer- a los fútiles palmeros de la UE/OTAN -el otro, el de la pulserita, para él es cero- por, ajenos a ellos, nosotros: “España. ¿Dónde está España? ¿Estáis trabajando con respecto al PIB?”, para responder él mismo: “Nos acercaremos. Nos acercaremos. Pero hacéis un trabajo fantástico”, prístino, claro, sin engaño, mensaje del mínimo grupo que manda, el tétrico 1%, el cruel capital, reglas del inicuo juego en que, silenciosos, miramos, mientras ellos, falsos, fingen discutir y se quieren, están, cada uno con un papel, en tal bando que no es -al menos- el mío.

Leía el miércoles en, ¡uf!, El País “La aristocracia del vértigo”, opinión del alguna vez evocador filósofo Santiago Alba Rico, un escrito que envolvía la viñeta que, hace años a diario, recorto de El Roto y hoy reproduzco abajo, opinión con un final lamentable en el que, atraído por tiempos de popurrí “progresista”, carga el peor mal -sobre todo- a la violencia física que él liga a la guerra -efecto más que causa- pero, ¡qué pena!, solo a la del -que él dice- fascismo y el “progresismo rampante” extrema derecha y atribuye al vértigo -que yo padezco-, mínimo desequilibrio -hace que sea un desequilibrado- que en realidad es, él lo dice y yo lo sé, no “terror a caer”, sino “tentación de tirarse”, “volver a la tierra”, “recuperarla de forma violenta y definitiva”, cada uno con su lógica y modos, de los que pienso conocer los míos, opuestos -y deseo que algo acertados- a los de Franco, Hitler, Mussolini, o los que él cita de Trump, Putin, Netanyahu y, mucho más, a los del útil penco Abascal que tanto -dicen- (pre)ocupa a la actual, muy triste “progresía” que -estricto- nutre Sánchez el Malo, el marido de Begoña y yerno de Sabiniano, el que, tras tanto hablar/mentirnos, da la mano sonriente feliz socio, al pax maker, Trump, que, animado por la sumisión del pequeño/torpe cacique local, se refiere a nosotros con amenazas que -a mí al menos me- importan un bledo

El Roto  15.10.2025

(Veo) mezcla de maldad ignara, ciencia ad hoc y política/capital (no solo fascista)

 “¿Dónde está el espeso bosque? Desapareció ¿Dónde está el águila? Desapareció. Así se acaba la vida y sólo nos queda el recurso de intentar sobrevivir”, concluía el discurso -dicen que hay otras versiones de él pero, sea o no esta la real, merece serlo- que el Gran Jefe piel roja Noah Sealth, Cuchillo Sellado, Seattle para el rostro pálido, dirigió, en 1854 -¡13 años antes de que Karl Marx publicara Das Kapital!- a Franklin Pierce, presidente USA, como respuesta a su oferta de compra de extensas tierras del noreste, donde vivían los indios Swaminsh; me lo trae Miguel, para que yo, rostro pálido que quisiera ser piel roja, pida que, aunque no interese nada lo que yo escribo y haya dudas, sus palabras se escuchen con atención, es urgente, actual.

Intento utilizar la sabiduría del “piel roja que no comprende bien las cosas” e intuyo que frente a lo que hoy dice -pienso que desnortado por malos “compañeros de viaje”- Alba Rico, la guerra en sí, sin su uso como artefacto para dominar, oprimir por quien la promueve -¡hoy es el capitalismo, estúpidos!- casi solo es maldad, daño y nadie sólo movido por vértigo -que el filósofo ve fascista- para volver a “encantar el mundo a la fuerza” excitado por “la idea de la guerra” podría, sin gran apoyo del dinero, del capital o, en el lado opuesto, de una utópica masa que atruene con “la razón en marcha”, cambiar nada, ni tan atroz como “lo de Gaza” que, en tierra rica, impulsa/sostiene, el muy rico sionismo, no religioso/político, económico, por lo que veo preciso no seguir al filósofo en su actual deriva e insistir -por mucho que lo hayan devaluado- en el rigor de la parte “más ortodoxa de la ortodoxia” de -pienso- el maestro Manuel Sacristán y osar insistir en, por si, alguien más como yo, vivida momia octogenaria solo un poco leída, piensa que aun sirve para algo, leer -y leer-, junto a otras cosas, “Das Kapital”, “El capital. Crítica de la economía política” que, como su título y subtítulo apuntan, es filosófico/económico/político, reproche pensado, lógico del modo de producir -oprimir- capitalista, de las relaciones de explotación entre las clases -proletaria y burguesa-, cada día más evidente, debatiendo Marx con la economía clásica -Adam Smith, David Ricardo, Jean-Baptiste Say- o la fisiócracia -el laissez faire, Mirabeau, Francois Quesnay, Jacques Turgot-, para -si fuera preciso- actualizar su teoría, exigiendo su  severo uso para el cambio solo conciencia de clase, preparación, coraje, dignidad y hacer frente a los dos de la foto de arriba… y otros, distintos, enemigos del piel roja.

El Roto 09/10/2025

Aquí, donde el tramposo siempre gana con cebo, de eso sabemos bastante

Coda sobre el cacique local con ínfulas de emperador.-  Pedro Sánchez, patán que nos enloda, no solo con sus múltiples problemas -para los que “tiempos judiciales ad hoc injustos” no fijan cárcel-, no solo de su familia y su empresa/partido, también cuando, para él sobrevivir sin ser nadie para nadie, nos enfrenta con medio mundo, nos perjudica y, además, alimenta el eterno abuso -cada día más cierto- de cercanos egoísmos económico/identitarios, mientras, émulo de Marco Polo, contabiliza más de 800 vuelos, para no dar la cara aquí, en avión oficial en 6 años, ¡vaya huella ecológica lega “el Malo genético” en la lucha global contra la emergencia climática!, mientras entre cuatro de los presidentes “democráticos” -el mejor, el que me legalizó, Suarez, creo que ni viajó- suman 795 vuelos en 36 años: Felipe González, 165/14, Aznar, 240/8, Zapatero, 240/7 y Rajoy, 150/7; urge desenfundar a Cuchillo Sellado.

sábado, 18 de enero de 2025

Lo cotidiano.87 ¡Acuso! Fernando Merodio 18/01/2025

Lo cotidiano.87

¡Acuso!

Fernando Merodio

18/01/2025

No soy, evidente, Émile Zola, pero ello no me impide acusar como él y por ende, al desconocer un medio que quiera difundir acusaciones severas contra el sistema, como el 13/01/1898, otro tiempo, hizo el diario L’Aurore con sus serios cargos sobre el “caso Dreyfus”, publico en este blog -o como se diga, casi- clandestino una meditada -y vivida- acusación contra algo que -más grave que aquello- sucede aquí en el ahora de Sánchez y me empuja a ello, junto a un áspero y ya largo desaliento que, con fatiga, combato, la lectura de una reflexión sobre “Viejos y jóvenes de la izquierda española” que al filósofo Santiago Alba Rico, 14 años menos viejo que yo, difundía el pasado jueves el panfleto que, a diario, compro solo para recortar a El Roto, reflexión sobre un -casi- imposible debate acerca de si, cuando jóvenes, los viejos de ahora “(…) leíamos más, nos rebelábamos mejor, peleábamos más nuestros derechos, éramos más de izquierdas” que los de ahora y veo que su caso es distinto al mío, pues el nació en 1960 y yo en 1946, ¡hasta entre los viejos hay clases! y, mientras los de su edad necesitaron “al 15-M y al primer Podemos para incorporarnos a un ‘sentido común’ oceánico (…) que nos permitió, por primera vez, hacer política en serio”, quien tras vivir “lo de Franco”, intentó rodear y ocupar el congreso y participó, con fatiga, en las “marchas por la libertad” contra una política que no le representaba- intuía lo que venía, si bien, eso sí, lo mismo que él, siendo -un poco- más antiguo en la “política en serio”, “el batacazo fue luego mayúsculo”, recordando cuan duro fue aquello y lanza una seria pregunta -que no espera respuesta-, ¿el batacazo fue por culpa de Sánchez, Iglesias y demás “siniestros” o, por contra, reputa lo que ellos hacen "política en serio" y solo se queja del cajón de sastre que es la “extrema derecha”? Acaba citando 15 nombres -sólo pongo cara a una- hasta 40 años más jóvenes que él y dice que -esos 15- hacen política “más sensata, horizontal y democrática” que la suya, para concluir su reflexión con un corolario -que parece- brillante, pero no comparto, pues dice que él fue parte de “una minoría bastante fanática en una transición a la democracia” -y mi gente, no fanática, solo necesitaba, no teniendo muy claro lo de “la democracia”-, añadiendo que, hoy “nuestros hijos son una minoría democrática en una transición a la dictadura” y tampoco es eso, he dicho qué pienso sobre esa democracia y la dictadura  -antigua- que espera -dice- a los jóvenes; todo ello, lo explica muy bien, en El diablo y dios, Jean-Paul Sartre y, a partir de ello, ya muy viejo, si se me permite, no juzgo y se lo dejo a los que opositan fácil, se ven capaces y parece gustarles, yo  ¡Acuso!

Emociona, simplemente, pensarlo

Distinto de Zola, mi incriminación no va dirigida, le desprecio, al capo de lo que sea esto, al que, hoy aquí, considero principal agente de los duros hechos que vivimos en manos, siempre, del 1%. ¡tan claro ahora en los USA!, (pre)ocupado solo en usarnos él y su -extraña- familia, no teniendo duda -leí algo a Freud- de que tal sujeto es un claro sociópata que, en el peor sentido, acumula -por vueltas que le dé, no lo entiendo- un enorme poder bastardo sobre una sociedad a la que humilla con saña y sé que va a ser muy difícil librarse de él que, lo veo muy claro, su pulsión suicida no atiende nada que no sea lo suyo, lo de su familia y su siniestra, incomprensible risa boba, hoy clonada en todo el que, en la mercantil PSOE, quiera pintar algo.

El Roto 14.12.2024

Hasta se le parece y, como buen hortera, también le gustan las “cositas” en la solapa

Reproduzco a Zola para explicar por qué ¡Acuso!: “Puesto que ellos osaron, también osaré. Diré la verdad, puesto que prometí decirla, si la Justicia, regularmente sometida, no lo hiciera plena y enteramente. Mi deber es hablar, no puedo ser cómplice. (…)” y, tras narrarlo todo con valor y detalle, acababa diciendo que “la verdad avanza y nada la detendrá”, pues Zola creía, optimista -no existían los serviles medios actuales, ni las redes sociales de Elon Musk y cuatro- que “uno encierra la verdad bajo tierra y amontona allí una fuerza explosiva tal que el día en que estalla hace saltar todo con ella”, y hoy -al menos aquí- todo ello es falso, pese a lo cual, sabiendo con John Berger y Juan, 4.39, que “Otros se fatigaron para que vosotros os aprovechéis de sus fatigas”, me enseñó Unamuno que la fatiga es precisa, en sentido de lucha, desafío, agonía, para, casi siempre, la felicidad de los logros más humanos.

El Roto 29/11/2024

Y mejor, incluso, si se va con los ojos cerrados

Dicho lo dicho, empiezo mi alegato por arriba y a ver dónde acabo:

Acuso, paradigma, a los USA por hacer lo que, henchidos de poder impune, han hecho y hacen con los parias de la Tierra… como con el resto, por sus leyes canallas para elegir un presidente delincuente convicto muy peligroso y porque ello no es lo peor; de China, Rusia, India,… no hablo, pues me caen muy lejos y no sé casi nada.

Acuso a la UE por inactiva inepta, por ser aún más corrupta y cara que España, por haber colocado en no sé qué inane puesto con un sueldo -muy, muy- alto, altísimo y todo el poder que le dejan los lobbys del capital a la delictiva “miembra” de un clan.

Acuso a los Poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial por -solo- dispensar las migajas que les dejan -cada día más evidentes- los que administran y reparten el poder.

 Acuso a España por no ser -miente la Constitución en su artículo 1- un Estado Social Democrático de Derecho, porque la Soberanía Nacional no resida en el Pueblo, del que no emanan los Poderes del Estado, por no garantizar Libertad, Justicia, Igualdad y Pluralismo Político y porque, a los 46 años de su promulgación -conviene al que manda- ignoremos aún qué son Democracia, Estado, Nación, Soberanía, Pueblo, Poderes, Libertad, Justicia, Igualdad,…

Acuso al Poder Ejecutivo por estar preso de una mercantil -no un partido político-, sometida al capital, que hoy se llama PSOE y ayer y mañana por otra que es -no lo dudo- casi igual que ella en lo esencial..

Acuso al Poder Legislativo por dar vergüenza la simple visión de sus miembros -y miembras-, elegidos en las listas de mercantiles, no partidos políticos, y ver lo que legislan para quienes los mandan… y cómo (res)guardan migajas para su empresa.

Acuso al Poder Judicial por ser vitalicia casta -casi- impune que, tras una selección ilógica, injusta, clasista, endogámica, -casi siempre- política,… que, además olvida, ignora cómo -en lugar de forma para favorecer a la mínima parte que manda- la Ley es única solución de fondo para garantizar a todos Libertad, Igualdad, Justicia,…

Acuso a todos nosotros por dejar -nuestra mejor arma- la Justicia en manos de jueces que -muy- jóvenes y con un -flojo y demediado- título juzgan porque quieren tras aprobar -fácil también- una prueba empollona y, luego, se organizan políticamente

Acuso a mi mismo por poder hacer tanto y ser tan poco activo.

Coda -de momento- final sobre lo concreto, los nombres y apellidos, lo próximo.- Lo echo en falta, dudo y veré si, en el futuro inmediato, se puede hacer algo al respecto.

El Roto 18.01.2025

De hoy, resumen perfecto… de lo que hay que evitar como sea