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domingo, 30 de agosto de 2026

Lo cotidiano 172 De qué hacer con(tra) nuestros simios Fernando Merodio 30/08/2026

Lo cotidiano 172

De qué hacer con(tra) nuestros simios

Fernando Merodio

30/08/2026

Esto es ya El planeta de los simios del didáctico film de Schaffner y Heston al que, no se sabe muy bien cómo- llegan humanos, para comprobar que era la Tierra, mandaban primates que, como hoy aquí, aterrorizaban hablando mucho y a gritos, así como que -siendo fuertes- marcaban al resto un paso similar al de la oca, como aquí hoy, donde hay el descontrol del (im)previsible Trump y Sánchez el proxeneta Malo, urgiendo ya desmontar el edulcorado mensaje de que esto es una crisis severa pero resoluble, explicación peor que el silencio que -dado mi pesimismo no paranoico- me exige arriesgar, al ser lo real que el sistema se despeña, lo arrastra todo y, con el ordeno y mando, sin Parlamento ni Justicia, retrocedemos 50 años, advirtiendo Toni Negri que “habrá conflictos, violencia y enfrentamientos”, con lo que estoy de acuerdo y me reafirma en -vieja idea, sólo o en grupo- pelear fiero por el cambio, intentar sobrevivir al -cada día más real- complot de ese 1% que usurpa nuestra fuerza de trabajo, nos explota y hace urgente acabar con el plan político único de -similares- “progresismo” y reacción, pensar urgente, con Rancière, filósofo, en la sabia y vieja Grecia en que, arrumbado, en un infecto vertedero como hoy nosotros, el demos, los sin derecho a poder, exigieron tenerlo, para hoy -otra vez- (de)mostrar que hacer política es razonar -en especial, exigir- gobernar nosotros, sin -simios- intermediarios.

¿Quién no ve en Ceuta, patente, el eterno/injusto/turbio conflicto que causa el poder venal?

Insisto en que, agravado por la eterna derecha y fulanos como Sánchez el Malo, Puente el pitecántropo y sus manadas de irracionales simios que, en todo el territorio, usan los instrumentos -que fingen ajenos a ellos- de la “extrema derecha”, es tiempo convulso, de riesgo, fronterizo que exige, ¡ya!, acción firme -personal y social- con dirección e ideas -reales- frente al cruel poder para, sabiendo lo vivo que está y lo cruel que es el enemigo, capital, banco, mercado,…, ser insumisos, no legislar para él, ni someterse al alienante, precario trabajo que -controla y nos- impone, mientras recorta educación, sanidad, pensiones, derechos luchados, no ser felpudo del poder criminal,…, así que, siempre ilusos, insistir en ser clase, grupo homogéneo, y, por ello, exigir información, desmontar sus mentiras, sermones de corruptos que nos usan como materia inerte para retacar grietas, hacerlos temer nuestra fiereza frente al caos que generan con lo que dicen/hacen, exigir derechos, porqués, respuestas, imponer cambios, juntarnos en ciudades, concejos, barrios, viviendas, locales, asambleas, grupos cotidianos,… pensar en lo importante nuestro, rozarnos, conocernos, huir del ruin egoísmo individual, encarar a quienes idolatran al capital, multiplican coches, smartphones, okupan al huir, palacios de sátrapas, no trabajan, dicen viajar cuando huyen, nos infectan, aciagos, haciendo la ola a ilegales, innecesarios, dañinos molinos gigantes, AVEs, autovías, dialectos, lábaros, codiciosas identidades,…, para lo que, reaccionarios, nos exigen consentir su ignaro dolo, sus robos, dantescos sueldos, pensiones, subsidios a sumisos siervos, insoportable corrupción, (ab)uso de  (injusta Justicia, frente a lo que debemos,  por el contrario, denunciar sus despilfarros, exigir, ¡a ellos!, la devolución al céntimo,..., no dejarnos engañar por el “progresismo” simiesco del Malo y, con turbador shock, replantear, reinventar, reconstruir la política.

Tras destruir los humanos la Tierra…, al regresar a lo que quedaba, mandaban los simios

Y en un mundo de decadentes simios que mandan y creyentes -aún- muy crédulos, aclaro con el filósofo -el que pensaba- que esto -nuestro hoy- no es una crisis, es “¡la ruina, estúpidos!” y, al borde ya del abismo, suscribo al ciento por ciento, igual que al volteriano Pierre Boulle, autor de El planeta de los simios y El puente sobre el río Kwai, a Rossana Rossanda, marxista italiana de “Il Manifesto“, sé que la izquierda debe ser ante todo anticapitalista y, tras el PCI, desprecio al PD,  Partido Democrático italiano y su postberlusconiano nacional populismo”, previo a nuestra progresista PSOE, ¡mala conciencia oculta tras la tautología de los nombres!, partidos -dicen- de izquierdas, a los que Rossanda ni siquiera critica, limitándose a gritar: ¡No me interesan...!, pues ”es imposible un encuentro con tan tibios ‘nuevos’ partidos”, solo votos sin ideología ni ideas, apoyados en el peor nazionalismo -adorador de “esteladas” e “ikurriñas”- y en subsidiados burócratas, genuflexos analfabetos asentados en el rebufo -ya viejo, caduco- del 15-M, “emoción sin pensamiento” para Zygmunt Bauman.

Rebusco en mi caos de papel editado las obras escogidas de V.I. Lenin, tres gruesos tomos, que, con interés y a hurtadillas, me trajo mi hermano de la URSS, mal leídos hace mil años y, otra vez, me asombra más el volumen de lo escrito, frenéticas ideas de sus 54 convulsos, arriesgados años de vida, que el tumulto de sus tesis-, e igual que entonces, me fijo en “¿Qué hacer?” (1902), ajeno a la ulterior burocracia soviética, propuesta audaz para asuntos de siempre a los que, tras vivir lo vivido y ver lo visto, no se ha dado, ni siquiera amagado el salto propuesto; ya ni intento trotar, no puedo, rota mi pierna por la sanidad es utópico soñar la (pen)última maratón de octogenario loco pero, como antes al correr, oigo en bucle a Barry McGuire, ”Eve of destruction”: “Pero me dices / una y otra vez, mi amigo / ¡Ah, no crees que estemos / en vísperas de la destrucción”, con la que -hace ya más de 60 años- “protestaba” y hoy, sin endorfinas generadas por el fatigoso correr, me indigno, pienso en capital y simios, resoplo y, casi agotado, insisto en lo que Lenin proponía hacer, no hicimos y, tras ya cien años, veo que urge y me exige insistir en el intento, en pequeños grupos, de dar el salto.

Barry McGuire, Víspera de la destrucción, con la ética y estética de los años 60.

Coda sobre simios, no democracia.- Esta se define de forma conceptual -histórica, jurídica, técnica,…- o filosófica -basada en ideas de igualdad, humanidad, libertad, poder,…-, primando, útil para pocos, lo -ambiguo- primero sobre lo -lógico- segundo, mucho más activo, revolucionario que aquel -sobado por el oxímoron ciencia política- hoy aquí, además, embarrado en “pogresismo” -sin erre, cateto- y esa cosa dañina que primero mintió “poder”, luego “asaltar el cielo” y, al final, limitarse a -y ni eso- lo que el resto hacemos desde niños, “sumar”, para -a cambio de pienso- aportar -unos pocos- votos al gen malhechor que, tras  su traición a Marx, es OTAN, Gal, cal viva o Filesa, sesgado delito enjoyado y dañino con Zp y sus subsidiados de la zeta o la ceja y, peor, simios de la mercantil/partido de Begoña/Sánchez/Puente y algún indigno juez que, apoyados en el aquelarre “estelado” de desleales golpistas, la cleptómana codicia de PNV y Junts, la cutre ERC, los no contritos del tiro en la nuca, con “leyes mordaza” y aullidos/rugidos nos retan e imparten peculiares cursos de ética para alcahuetes.

El Roto

Democrático principio jurídico  que utiliza el oso/simio Puente

Así pues, es posible que “científicos políticos”, un oxímoron, digan democracia a algo tan difuso como “un sistema de elección de representantes”, “crear leyes susceptibles de ser cambiadas cada cuatro años” o “regular una ficticia separación de poderes”, ajenas al revolucionario Marat que la identificaba con la idea “libertad”, o a Tocqueville, conigualdad”, o a Rousseau, con un reino de “unánime fraternidad”, cuasi-empíricos de una mínima república aristotélica que reuniera al pueblo para decidir sobre lo serio real: “libertad, igualdad y fraternidad”, exigiendo, filosóficos, ser una fuerte -aquí ya existente- “república muy pequeña” que, inseparable del territorio y odiada por el abusivo poder real, es el constitucional Concejo Abierto, entidad local menor del esqueleto estatal, reducto administrativo que, en asamblea de núcleos lógicos, a toque de campana, participando el que quiere y votando los censados, adopta decisiones en real democracia directa, teniendo su presidente facultades de alcalde, tras haber sido, a diferencia de éste, elegido directamente por los vecinos, lo que, regulado por la Ley 3/2022, de 14 junio, es reducto de democracia directa, odiado por aulladores simios dañinos que, delictivos, disolvieron el de Arcera-Aroco, Valdeprado del Río, núcleo de la Plataforma que -con solo fatiga, sentido común y uso del corrupto Derecho de “ellos”- impide al cruel capital -solo plusvalía acumulada- y a los turbios políticos implantar un solo, destructivo, inútil aerogenerador en su mínimo territorio regional.

Descartes, 1596-1650, abría su "Discurso del método para bien conducir la razón y buscar la verdad en las cosas" con un "supongamos" y, dice José Luis Pardo, lo cerraba con la apasionante idea de narrar la historia con voz propia 1) sin aceptar como cierto lo no evidente, 2) dividiendo lo difícil en partes, para hacerlo frente, 3) empezando por lo más sencillo y 4) pensándolo bien para no errar al actuar y pues, en la Constitución, la Ley regulará las condiciones en que proceda el régimen del Concejo Abierto”, éste es institución participativa de Derecho Público, que decide en asamblea de vecinos, únicos “propietarios en mano común del territorio de todos”, explicando Raymond Carr en España 1808-1939” que tal territorio común, “(...) no solo ayudaba a los pobres sino que además ponía coto al hambre de tierras de los campesinos ricos”, frente a los que defendía lo común desde 1830 cuando esos ricos “trataban de forzar su venta”, enorgulleciéndome Le Play  al decir cómo, a fines del siglo XIX, en la provincia de Santander, ¡aquí!, los Concejos defendían sus tierras como en ningún otro lugar de la Europa occidental ¡Tiempos aquellos!

Parte del Concejo de Arcera-Aroco, alguna “autoridad” y -sonriente dentro tras la puerta- yo

Resumo, el Concejo Arcera-Aroco, “rural”, hoy 1) denuncia su disolución por simios, 2) analiza, uno a uno, sus problemas para, frente al cacique local y el sistema, 3) conocerlo y actuar contra la agresión de capital y política, para lo que se constituyó, previo a su -criminal- disolución, en Plataforma para la Defensa del Sur de Cantabria, armadura socio-cultural contra ilegales/crueles políticos en lobby con el 1% que son los delictivos consorcios internacionales de capital/energía -Iberdrola, EDP, Banco Santander, Repsol, Capital Energy,…-, analizarlo todo dialécticamente para -ganar- la dispar batalla del "método rural" contra la infecta alianza de -simiesca- política y -cruel- capital y, con Rousseau, repensar la historia y afirmar alto y claro que el país en que (ab)usan -mal- “leyes mordaza” y Begoña/Sánchez/Puente no es una democracia.

Siendo odioso comparar, digo que en tan excitante batalla, octogenario, con una pensión de 628,8 €/mes, ya sin Rosa, nunca okupé lujosas satrapías, vivo en el piso que hace 54 años los dos pagamos y, nada de vacaciones, casi nunca libro un día, pues, siendo del 99% y no proxeneta, pienso que, solo fatigándonos -muy difícil- ganaremos.