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sábado, 6 de junio de 2026

Lo cotidiano 160 De Lady Godiva, Begoña y no mirar Fernando Merodio 06/06/2026

Lo cotidiano 160

De Lady Godiva, Begoña y no mirar

Fernando Merodio

06/06/2026

En muy mala época para sus vecinos, leyenda inglesa medieval, Lady Godiva, traducción latina del nombre anglosajón, Godfyju -gift of God, regalo de Dios- fue una noble de principios del siglo XI, bondadosa y bella esposa del conde de Chester, Leofric de Mercia, señor de Coventry que asfixiaba a sus súbditos con tributos y, al pedirle ella que los rebajara, la propuso la humillante contrapartida de que recorriera la ciudad a caballo, solo cubierta por su -muy- largo cabello, lo que, para sorpresa de él, digna y piadosa hizo, tras pactar con los vecinos/súbditos que, cerrados en sus casas, con las puertas y ventanas trancadas, deferentes no miraran, lo que -salvo solo uno- hicieron, forzando la reducción de los altos arbitrios y que, además, en recuerdo del sastre que, no pudiendo resistir, miró por una rendija, naciera el dicho Peeping Tom que, en inglés, aún hoy, designa a quien en Francia llaman voyeur y en España mirón.

Púdico recorrido ecuestre de Lady Godiva

Años de vida en la peor, la más vergonzosa corrupción, nos ha traído al triste estado actual y, en el culmen, a Daniel innerarity que, diciéndose -con pompa- filósofo, usa la leyenda de Lady Godiva para construir un -otro- fraude de una plana, propia de este tiempo en -¿dónde iba a ser?- El País, titulada “La decencia de cerrar las ventanas”, en la que expone ufano, queriendo limitar la libertad del resto, nosotros, una tesis tan represiva como que “mirar no es inocente ni inocuo, alimenta el poder de quien organiza la humillación, nos aparta de lo que verdaderamente está en juego y, al final, nos ciega”, referida a la extendida afición -natural en la actual ciénaga- a mirar, analizar -explícitamente citados- los juicios penales en general y, de modo concreto, sin citarlo, el de Begoña, mujer de Sánchez el -presidente proxeneta- Malo, asimilándola -implícita- a la consorte del señor de Coventry, al equiparar los hechos de ambas como base de un sofisma -falacia elaborada con intención de engañar-, pues si lo que en realidad quería proponer era un silogismo -razonamiento lógico deductivo- que, partiendo de dos premisas, mayor y menor, le llevara a una conclusión racional o que, con dialéctica marxista, a partir de una tesis y su antítesis quisiera llegar a una racional síntesis que, deductiva como conclusión, nunca será honesta, filosófica, si la premisa mayor/tesis -de la que extrae aquella, es tan maleable como equiparar el benéfico interés social de Lady Godiva al -cuando menos- dudoso, egoísta, penal indiciariamente de la hija de, proxeneta, Saviniano, mujer de Sánchez el Malo, para, sintetizando, exigirnos no mirarla/juzgarla.

El Roto 30.05.2026

Efecto que generan los -dicho suavemente- malos/falsos “filósofos”

Merma la credibilidad del “filósofo” que, liberticida, proponga sin explicarlo bien, “que cerremos ciertas ventanas que no dan luz a nuestra existencia, sino que -¿quién se lo dijo?- se asoman a un patio donde se desarrolla un espectáculo en el que se nos muestra todo para que no nos enteremos de nada”, queriendo imponerlo pues, parece, le somos poco fiables, argumentando en otra tesis/premisa mayor que “la confianza democrática no nace de verlo todo, nace de aceptar que no podemos, y no debemos, verlo todo y convivir aun así bajo reglas comunes”, erigiendo el “filosófico” intento de probar el -supuesto- riesgo de -dice él- que, “mientras el derecho penal exige hechos, la opinión pública se conforma con atmósferas” y al no “distinguir -como el juez- culpabilidad e inocencia” -diciéndose aún filósofo- nos amenaza/insulta con que al intentar ver/tener/conocer “nuestra verdad” -no judicial- sobre el poder, solo buscamos -parece que todos- el escándalo, no la culpa o inocencia, para “confundirlas durante tiempo suficiente”, algo que -ignoro si a él- a mí -que quiero verlo todo- no me pasa y, juez privado, solo intento huir de situaciones como la -que tanto me dolió en su día- sufrida en “The Man Who Shot Liberty Valance”, “El hombre que mató a Liberty Valance” por el honesto/serio Tom Doniphon, John Wayne, en beneficio del melifluo progresista Ransom Stoddard, James Stewart que, experto en usar  leyes, tras robarle la novia y llevarse la gloria, acabó siendo senador.

Quien conozca la película y no intente verlo todo, carece de alma, es un desalmado

Coda sobre ZP, Leire, Cerdán, Ábalos, Koldo, David, Begoña,… o sea Sánchez el Malo.- Habiendo vivido -muchas- graves situaciones que, además, afectaban -ajenos a ellas, indefensos- a Rosa e hijos niños, sin caer nunca en eso tan útil -para el poder- que dicen miedo, hoy, ya amortizado, octogenario, solo y sin responsabilidades ajenas a mí, me siento extraño, empeñado en -opuesto a Innerarity y otros- ver, sabiendo que si, no unos pocos, muchos miráramos a la cara al mal  que hace años -sé y digo que- es -me escalofría- Sánchez el -presidente proxeneta- Malo, antítesis de Guzmán el Bueno, que mintiendo impune, dice ser “El hombre que mató a Liberty Valance”-, la lista -larga- de secuaces que usa sería -mucho- más corta, Iñigo Urkullu no osaría escribir impune, cínico, riéndose de nuestro desastre, -también, ¿cómo no?, en El País- que “la política se reduce a una disputa identitaria constante” o Manuel Cruz, también -se dice que- filósofo, no escribiría donde todos “ellos”, fingiendo que hay izquierda y ésta “no tiene un planteamiento político alternativo de recambio al que venía siguiendo hasta ahora (…)” distinto -dice- a limitarse a -dañino, falaz- insultar diciendo “¿O sea, que tú prefieres que gobierne Vox?”, extraña forma de “filosofar” que acaba afirmando que “solo se desnortan aquellos que nunca tuvieron norte”, partiendo, añado yo, de una real orientación muy clara desde, infecto, el tiempo de la mímesis de Suresnes, Felipe/Isidoro, Arfonso y su “enmano”, hasta, tras el trance del de la Zeta o la ceja y la inepta putrefacción actual, en la que bastan unos pocos -bien- organizados, serios para lograr que capital energético, corrupción política, técnicos y funcionarios venales, jueces Inanes,…, el amplio abanico de “el poder”, no sepan qué hacer con, inactivos espectros, los molinos de El Escudo, el salto de Aguayo II o para garantizar que “recopile datos” la familia Botín en su Altamira, siendo -muy- pocos  los que, con orgullo, tras militar, clandestinos, en “el Partido”, duro, serio PCE, saben que la “legalidad” nació con Adolfo Suarez, pues si, tras “el invicto”, hubiera dependido de la corrupta socialdemocracia alemana, la CIA, o la mercantil PSOE,…

El Roto  20.02.2026

Por qué los ciudadanos de a pie no conocemos a -casi- ninguno real

Ardua síntesis paralela. Tras vivir/jugar el fútbol del Madrid, Bernabéu y Di Stéfano, vino el caos y, luego, el capitalismo succionó al primero. Contrario a Innerarity, pero acunado en lo actual cómodo, miro, veo capital diverso, ansia de poder, el mundo de Sánchez el -presidente proxeneta- Malo, clubes-Estado, el pútrido Barca atroz, otra propuesta, -las casas de apuestas le dicen- futura “alternativa viable”, asida a ¡uf!, Raúl, Hierro, Casillas, del Bosque,…, lo que me basta para, viejo marxista, sintetizar: ¡Adiós Madrid! ¡Hasta nunca fútbol! ¡Ahí queda eso!

sábado, 27 de diciembre de 2025

Lo cotidiano.137 De pensar, las palabras y lo que hay detrás Fernando Merodio 27/12/2025

Lo cotidiano.137

De pensar, las palabras y lo que hay detrás

Fernando Merodio

27/12/2025

Esto va de predicar y dar trigo, Hanna Arendt hablaba en “La acción humana” de vida contemplativa o activa, decía que las dos son dignas, cada una con su valor, distintas pero equiparables y señalaba tres actividades naturales de la segunda: 1) labor, que sustenta el proceso biológico de la vida, 2) trabajo, que crea el mundo humano y 3) acción que, usando instituciones y método, incide en lo político y provoca cambios de orden socioeconómico; esta tercera, la acción, necesaria para construir el mundo político, justo o injusto, igualitario o con privilegios, es la única que exige presencia de otros y tiene un desarrollo público, pudiendo ser 1) política que, ordenada y dentro del sistema, se dirige a construir, modificar, desarrollar, defender, atacar, incluso destruir el orden establecido o 2) directa que, disconforme, usa medios y hábitos no políticos, incluso violentos; la acción política es -o, al menos, debe ser- trascendente para que funcione la -que dicen- democracia, sistema utópico en que la soberanía reside -dicen también- en el pueblo que la ejerce para él, por sí o por representantes, siendo en ella, también utópicos, elementos exigibles: 1) participación, en forma de discusiones, decisiones y acciones colectivas en el espacio público, 2) pluralidad, que hace que aquella sea real y 3) libertad para luchar por lo bueno/justo para el grupo; a partir de ello -y otras cosas- es preciso saber valorar que, por efecto de la acción, se producen los cambios sociales y, de ser preciso, es posible desarrollar una política/participativa que construya una sociedad más justa y eficaz.

El Roto  21.12.2025

Radicalmente rechazable forma actual de la acción política

Si, a partir de lo anterior, tasamos la “progresista” política actual de -sin acción conexa- palabras y su tramposo valor filosófico voceado -entre otros sitios- en -libelo, oscuros fondos, sucio dinero, franco-armenio Oughourlian- El País de, al azar, 23.12.2025, encontramos sin buscar las prédicas de dos opinantes habituales, entre sí conexos y, de una u otra forma -dicen que- filósofos, Diego S. Garrocho, que critica “La paradoja de Sumar” y Daniel Innerarity, que afirma que “Pensar cansa, por eso el escándalo gobierna el debate” y si, en efecto, nos cansamos un poco pensando con Arendt en lo que ellos dicen, podremos desatar algo, no cortarlo, el gordiano nudo con que Sánchez el -genéticamente- Malo nos amarra a una evidente forma de locura que, alejada de viejos -más o menos- sabidos conceptos como los de las clases sociales -y su lucha- o el -traicionado- socialismo marxista, nos arroja a esa caverna del lenguaje perverso que ahora dicen “progresismo” o “fuerzas progresistas”.

Simplifica mucho Garrocho, profesor de Filosofía Moral, al decir en referencia a las sumisas huestes de Sumar/Yolanda Díaz que, desde Aristóteles como poco -y hoy Arendt- “la política es una disciplina comprometida con la acción” y que “en un mundo en que lo hemos llenado todo de palabras”, la vicepresidenta -lo que, sin duda, mejor la define- “parece confiarlo todo al poder de las enunciaciones”, para concluir que “refugiarse en un lenguaje sofisticado, no hacer nada y preservar la posición es un gesto insoportablemente conservador”, olvidando entre otras cosas que, dijo Virgilio, ”la fortuna favorece a los valientes”, haciendo ello que -con olvido por Garrocho de muchas razones más prolijas/serias- Sumar esté “a punto de sacrificar todo su futuro”.

El Roto  16.12.2025

Esto es lo que pasa por, entre otras cosas, lo que dice Innerarity sobre que pensar cansa

Equiparable a él, afirma en el mismo libelo y día Daniel Innerarity, catedrático de Filosofía Política en Ikerbasque que, pese a vivir en una democracia -insisto, para él- consolidada, “buena parte de la prensa -¿su panfleto?- alienta cada día la sustitución de lo político por lo penal, de lo estructural por lo episódico, del debate sobre el rumbo colectivo por el morbo sobre comportamientos individuales”, culpando de ello a que, mientras “leemos o escuchamos con avidez esas noticias” -¿las suyas?-, apenas atendemos a las sesudas explicaciones”, o sea, no pensamos… lo que él quiere y, a partir de la radical -poco empírica- tesis de que “el material humano iguala a todos los partidos; lo que les diferencia son las políticas que promueven”, no explica que esos partidos que -según él- “promueven las políticas” deben ser -para tener sentido- sus palabras convertidas en efectos/hechos concretos, producto de la acción política que Arendt dice imprescindible y, al contrario de lo que predica en el libelo sobre el -que llama- “rumbo colectivo” como algo férreamente vinculado a lo que se dice/ofrece y no como sólidamente atado a los -reales- efectos de las “acciones individuales” de -lo que Innerarity llama- su “material humano” o -yo digo- sus miembros, o sea, las gerencias de las mercantiles a que hoy han devenido los viejos instrumentos de lucha que Marx y otros llamaron “partidos”, por lo que me parece que, además de controlar su “material” dirigente y valorar las disparidades existentes entre lo que -sin garantía, fácil- predican/prometen tales empresas/partidos y alborotan/venden con altavoz sus interesados fieles, o sea la calidad/cantidad real del trigo que -en efecto- reparten, para tras ello -pensado con sosiego- aunque se enoje algún “filósofo”, aplicar con dureza el Derecho penal a la deslealtad “política” tipificada de quienes, voluntaria, gustosa y libremente se han postulado para representarnos o, más exacto, para, abusando, decidir por nosotros; resumiendo, lo que dice Garrocho vale para otros que Sumar y solo es estructural, político lo valorado tras el exigente tamiz de la acción.

El Roto  08/12.2025

Y, por subvertir el orden que oprime, solo nos dejan pensar en las alcantarillas

Coda subterránea sobre el “Viejo Topo” que socava la estructura capitalista.- El 14 abril 1856, 90 años justos antes de que yo naciera, Karl Marx pronunciaba en el cuarto aniversario de “People’s paper”, periódico -con el que colaboró junto a Friedrich Engels- cartista -hasta que cayó en manos de la hábil burguesía-, el discurso que, por su -para mí- serio interés reproduzco, por si -a su vez- interesara a alguien más:

“Las llamadas revoluciones de 1848 no fueron más que pequeños hechos episódicos, ligeras fracturas y fisuras en la dura corteza de la sociedad europea. Bastaron, sin embargo, para poner de manifiesto el abismo que se extendía por debajo. Demostraron que bajo esa superficie, tan sólida en apariencia, existían verdaderos océanos, que sólo necesitaban ponerse en movimiento para hacer saltar en pedazos continentes enteros de duros peñascos. Proclamaron en forma ruidosa, a la par que confusa, la emancipación del proletariado, ese secreto del siglo XIX y de su Revolución.

Bien es verdad que esa revolución social no fue una novedad inventada en 1848. El vapor, la electricidad y el telar mecánico eran unos revolucionarios mucho más peligrosos que los ciudadanos Barbés, Raspil y Banqui, a pesar de que la atmósfera en la que vivimos ejerce sobre cada uno de nosotros una presión de 20000 libras ¿Acaso la sentimos? No en mayor grado que la unión europea sentía, antes de 1848, la atmósfera revolucionaria que la rodeaba y presionaba sobre ella desde todos los lados.

Nos hallamos en presencia de un gran hecho característico del siglo XIX, que ningún partido se atreverá a negar. Por un lado, han despertado a la vida unas fuerzas industriales y científicas de cuya existencia no hubiese podido sospechar siquiera ninguna de las épocas históricas precedentes. Por otro lado, existen unos síntomas de decadencia que superan en mucho a los horrores que registra la historia de los últimos tiempos del Imperio Romano. Hoy día, todo parece llevar en su seno su propia contradicción. Vemos que las máquinas, dotadas de la propiedad maravillosa de acortar y hacer más fructífero el trabajo humano provocan el hambre y el agotamiento del trabajador. Las fuentes de riqueza recién descubiertas se convierten, por arte de un extraño maleficio, en fuentes de privaciones. Los triunfos del arte parecen adquiridos al precio de cualidades morales. El dominio del hombre sobre la naturaleza es cada vez mayor; pero, al mismo tiempo, el hombre se convierte en esclavo de otros hombres o de su propia infamia. Hasta la pura luz de la ciencia parece no poder brillar más que sobre el fondo tenebroso de la ignorancia. Todos los inventos y progresos parecen dotar de vida intelectual a las fuerzas materiales, mientras reducen a la vida humana al nivel de una fuerza material bruta. Este antagonismo entre la industria moderna y la ciencia, por un lado, y la miseria y la decadencia, por otro, entre las fuerzas productivas y las relaciones sociales de nuestra época es un hecho palpable, abrumador e incontrovertible. Unos partidos pueden lamentar este hecho; otros pueden querer deshacerse de los progresos modernos de la técnica para verse libres de los conflictos actuales; otros más pueden imaginar que este notable progreso industrial debe complementarse con una regresión política igualmente notable. Por lo que a nosotros se refiere, no nos engañamos respecto a la naturaleza de ese espíritu maligno que se manifiesta constantemente en todas las contradicciones que acabo de señalar. Sabemos que para hacer trabajar bien a las nuevas fuerzas de la sociedad se necesita únicamente que éstas pasen a manos de hombres nuevos, y que tales hombres nuevos son los obreros.

Éstos son igualmente un invento de la época moderna, como las propias máquinas. En todas las manifestaciones que provocan el desconcierto de la burguesía, de la aristocracia y de los pobres profetas de la regresión reconocemos al buen amigo Robin Goodfellow -ser de la creencia popular en los siglos XVI y XVII-, al viejo topo que sabe cavar la tierra con tanta rapidez, a ese digno zapador que se llama Revolución.

Los obreros ingleses son los primogénitos de la industria moderna. Y no serán, naturalmente, los últimos en contribuir a la revolución social producida por esa industria, revolución que supone la emancipación de su propia clase en todo el mundo y que es tan universal como la dominación del capital y la esclavitud asalariada.

Conozco las luchas heroicas libradas por la clase obrera inglesa desde mediados del siglo pasado, y que no son tan famosas por haber sido mantenidas en la oscuridad y silenciadas por los historiadores burgueses. Para vengarse de las iniquidades de las clases gobernantes en la Edad Media existía en Alemania un tribunal secreto llamado ‘Fehmgericht’. Si alguna casa aparecía marcada con una cruz roja, el pueblo sabía que su propietario había sido condenado por Temis. Hoy día, todas las casas de Europa están marcadas con la misteriosa cruz roja. La Historia es el juez y el agente ejecutor de la sentencia es el proletariado”.

Es muy sencillo, si antes de, imprescindible, actuar nos fatigamos pensando un poco, todo resultará -aún- más evidente que aquel 14 abril 1856 en que Karl Marx explicaba lo del Viejo Topo, pues la contradicción entre técnica productiva e igualdad justa es hoy tan enorme como cierta.

Karl Marx y Mijaíl Bakunin

sábado, 8 de noviembre de 2025

Lo cotidiano.130 De Trump y Sánchez… en “El País” Fernando Merodio 08/11/2025

Lo cotidiano.130

De Trump y Sánchez… en “El País”

Fernando Merodio

08/11/2025

Son el mal con poder, iguales, dos indeseables, distintos en las formas, uno osado, obsceno, el otro vulgar, cobarde y lo que escribo hoy sobre esos sujetos con injusto poder, Trump y Sánchez el Malo, tiene muchos argumentos, pero simplifico y lo reduzco a -solo- parte de lo que decía el pasado domingo 2 el -cada día más- amarillo tabloide fundado en 1976, tras morir aquel tirano, por -¿extrema izquierda?- José Ortega Spottorno, un diario que, desde el inicio, compré en el kiosco por los opinantes, haciéndolo hoy -ya solo- para  recortar y guardar la viñeta de El Roto y despreciar -con excepciones como Boyero o Flavita Banana- al resto, pues del inicio solo queda la cabecera o, incluso menos, el nombre.

El citado 2 pasado, usando el modo abusón de Javier Ruiz y su mostrador de nácar, pintarrajeada, chiflada joven, ambos mala gente, Pepa Bueno, Carlos Cué,…, el comando Prisa en TVE, el libelo editorializaba exacto “Trump, el año de la demolición”, visión de unos USA “camino hacia la autocracia que estaba cerrado por un vigoroso sistema de contrapesos institucionales” sin, desleal, avisar que aquí, ocupados por ese Sánchez el Malo, perdedor  de toda elección salvo en su empresa/establo/partido, son ya más de 7 años de poder “político” estatal en sus -autocráticas- manos, sostenido por egoístas, incumpliendo la Constitución, toda, anulando al Tribunal que la interpreta y la fiscalía general, burlando el artículo 134.3 de aquella -“El Gobierno deberá presentar ante el Congreso de los Diputados, los Presupuestos Generales del Estado al menos tres meses antes de la expiración de los del año anterior”- de modo que, sin presupuesto de ingresos y gastos ni someter cada año al parlamento -donde sólo trapichea- su proyecto -¿lo tiene?- político para todos, ¿cómo sabemos qué pretende? si, además despótico “permanente y en alza“, no debate/aprueba Leyes y (ab)usa del Decreto, opuesto a los 5 anteriores presidentes, que sí acudían a la Ley, siendo él, Sánchez el Malo genético, el único que usa más Decreto que Ley, identificando así su deseo, con forma de farsante, cobarde que se esconde, al de Trump en los USA.

Después de Atocha: con 32 años y del PCE, voté -casi- por única vez y, of course, NO a la CE

Al tiempo que -mínima ilusión ante Trump- hay nuevo alcalde en New York, Zohram Mamdani, nacido en Kampala, Uganda hace 34 años, inmigrante para los USA hasta los 7, que no oculta ser musulmán, socialista -dicen, lenguaje pérfido, que comunista- y se exhibe, sin sofoco, con Bernie Sanders o Alexandria Ocasio-Cortez, aquí, con lo que cae, aplastados por la mercantil PSOE del tirano y una oposición de asco, ni corre el aire, pues Sánchez el Malo no se admite ni -inane- socialdemócrata, sino dañino, indefinido, light, “progresista” al que asesora el Jocker de la zeta y apoyan, viscosos blandiblues, Podemos, Sumar,…, caparras sin ideología ni ideas, arrastrado por, emulsiones, Bildu, Junts, ERC,… -cada cual, sincero, valore-, aturdiéndonos con el ruidoso “aparato mediático Prisa/TVE del sistema”, nos hace andar por el caos hacia el abismo, mientras, creciendo y creciendo, destruye el futuro humano, para que -desde su torreta- nos examinen felices, analfabetos ávidos, los miembros del feroz 1% que, siendo ejemplo un Botín, quieren destruirnos con Mw y Mw de dañina energía para sus “lager”, campos de concentración que ahora dicen “centros de datos”.

El Roto 04.11.2025

El del arma es Felipe Morenés, hijo de Ana Botín, en su “centro de datos”

 Vamos a lo del panfleto del domingo, día 2, que -(im)puesto por el capital- preside un tal Oughourlian, armenio/libanés/francés, Amber Capital, y veamos cómo, además de su editorial y mientras el dúctil Daniel Innerarity opina en una plana completa el día 4 que, a diferencia de la lucha -de muy pocos- contra Franco -menos listo que él, lo tengo dicho antes- ahora “no se confía en el porvenir para compensar las actuales renuncias -tan duras antes, ¡ay los comunistas!- y el único tiempo de gratificación es hoy”, welfare state, automóviles, smartphones, míseras pensiones, inexistentes ayudas a la dependencia, viajes del inserso,…, armenio/libanés/francés/Amber Capital, decía el tal Oughourlian en primera plana en boca de Nogueras, Junts, que, si “ellos” quieren -evidente coincidencia- “La legislatura no puede llegar a 2027”, o que el juicio al Fiscal General -de Sánchez el Malo- que evidenció en exceso de parte de -y contra- quien actúa, es “inédito” por “una polémica y cuestionada instrucción”, que sus escribidores, plumillas a sueldo manipulan, sin importarles que -ad cautelam y por el buen nombre de la aquí nada útil fiscalía- no dimita, o que, en tiempos de caos global que ellos no reflejan, juguete del capital, “El Ibex -esté- en máximos entre ecos de burbuja” generada por el egoísmo, la falta de inteligencia natural y el abuso -por el capital- de la artificial, generando arbitrariedades no debatidas en la sociedad real, como la ficticia “transición ecológica” -nunca se consumió con fines energéticos más madera, carbón, petróleo, gas, agua, uranio,… que ahora, estrafalariamente dañino, usa el exceso generado en la llamada I.A. o los neonazis, controladores “centros de datos“ que medios como El Delirio Montañés, capital de no se sabe quién, o el libelo de Oughourlian, (im)puesto por sucios fondos de inversión, defienden/animan, mientras, el mismo domingo 2 pasado intentaban engañar que el peligro ahora no es el codicioso capital, enemigo de la igualdad, ellos y su ilimitado crecimiento, su salvaje consumo, sus montañas y llanuras plagadas de aerogeneradores y paneles, causa del caos climático -que deseo no sea ya- inevitable, apoyados por el -ese sí- circo de la empresa PSOE de Sánchez el Malo sino, además de la reseca Vox del cazurro Santiago Abascal y el esperpento Alvise Pérez que dijo poner fin a la fiesta, Vito Quiles, esa cosa que no produce más que pena/risa.

El Roto 05.11.2025

Es cierto, electrocuta y, además caprichosa, incrementa la emergencia climática

Coda sobre lo que viene.- Al pobre Lula da Silva, perejil de todas las salsas, le han endilgado la Conferencia de Partes, COP30 de la ONU que, imitando a las 29 previas, será filfa de Río a gusto del capital, y allí está nuestro cateto, peligroso sátrapa, con cara de ido, miedo a estar aquí y la “solución mágica” de que, ricos, no renunciemos a un ápice de excesivo consumo, automóvil, smartphone, viajes,…, lo que él, Yolanda la Lista o M.A. Castañeda llaman -sin r- “pogreso”, nos limitemos a hacer lo de siempre y, mientras -en directo y caradura- la ONU -sin hacer nada- le anima con lo de que “la crisis climática -molinos, placas, consumo,… que él publicita- se está acelerando” e “incendios forestales sin precedentes, inundaciones mortales, súper-tormentas,…” acosan, siga abduciendo al “pueblo” para que deje todo como está, en manos de -sus financiadores- Iberdrola, Repsol, Endesa, Banco Santander,…, no cambiar y, seguir la -atinada- viñeta de abajo de El Roto… y, con apoyo de Podemos/Sumar, buen final, tras cambiar de sexo, hacerlo a otra especie más irracional, menos dañina.

El Roto 07/11/2025

Sería una buena idea para que nadie piense otro rato… y sigan los autócratas