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sábado, 30 de agosto de 2025

Lo cotidiano.120 De corrupción y terror Fernando Merodio 30/08/2025

Lo cotidiano.120

De corrupción y terror

Fernando Merodio

30/08/2025

Decía Robespierre, razonable, que el poder se asienta en dos títulos constituyentes opuestos, corrupción y terror, lo que, afirma Enzensberger, impide un diálogo honesto al no ser posible que hablen de forma leal/eficaz el corrupto que abusa y quien, con terror, intenta eliminarle, o viceversa, no siendo factible cambiar tal realidad con apoyo en -supuesto- diálogo, como tampoco partir para el cambio de un instante, hecho o punto único, sino del lógico uso del poder-hacer individual, defendiendo/atacando, grieta a grieta, al poder-sobre-él que, desde una vieja corrupción y/o terror, imponen pocos sobre la digna igualdad del resto, exigiendo el cambio serio aquí hoy -muchas- pequeñas rebeldías personales de quienes, firmes, no aceptan que se dañen sus derechos que, unidas a otras muchas rebeldías y derechos en lucha, den lugar a lo que Berger llamó “bolsas de resistentes”, cientos de miles de -pequeñas/grandes- picaduras de abeja que, con su insistencia, debiliten el sistema injusto, siendo, pues, el método conocer la evidencia, negar y romper con lo malo viejo e, intuido el camino, iniciarlo con seriedad hacia lo mejor nuevo, uno a uno, aquí ahora, muchos.

La evidente corrupción del Ancien Régime combatida con -¿excesivo?- terror

Tal -difícil- cambio nacerá, sólo, de exigencias y riesgos individuales con vocación solidaria, de unir los efectos de cada acto de rebeldía a aquel que se enfrente a la devaluación que hoy sufre todo, de preguntarnos serios sobre lo viejo, ¿qué relación hay entre la histórica lucha del 1º de mayo del explotado para impedir que la plusvalía usurpada de su fuerza de trabajo la acumulara el capital con las falsas, patéticas romerías con banderitas de las actuales bureaucratias sindicales?, ¿qué queda en las horribles cosas/personas que hoy se dicen comunistas del, (in)útil instrumento que fue el heroico pecé o de aquel “partido” en las mercantiles actuales?, ¿cómo pudo Julio Segura, profesional de mérito, ex dirigente, contra Franco, del PCE, responsable de su método económico, acabar gestionando lo más sucio del capital, esa “Bolsa” templo de sinrazón e incomprensible riqueza injusta?, ¿cómo pudo Angel Mullor, ex director del Mundo Obrero, caer en ejecutivo destructor de empleos en ABB o Iberia y, tras ser consejero delegado de ésta, en tétrico asesor del fondo TPG que intentó su compra?, o, nuevo, ¿es “transición energética” el uso masivo de -todas las- fuentes históricas para generar energía?, ¿es la IA inteligencia?, ¿es sostenible la generación masiva, concentrada, controlada por el 1% para su lucro con un consumo desaforado?,..., todo ello en tiempo de -Pepiño dixit- “corrutos sin conceto”, insolventes de libro o gente que no practica lo que el saber (de)muestra bueno para todos, generando terror.

Pulso Marx-Bakunin y el viejo topo

Frente a ello, los libertarios anarquistas vieron en el viejo topo, animal pequeño, sufrido, oculto y casi ciego horadando bajo tierra y socavando los cimientos del abuso, la metáfora del revolucionario, pero, hoy, el urgente cambio necesita algo distinto a horadar bajo tierra o, peor aún, ser ciego, exige el rayo y trueno de la razón en marcha cuando el sistema corrupto se está desmoronando, sólo y rápido, víctima de sus propias contradicciones, de la avaricia de los más ricos de los ricos y el servil servilismo de los tontos más tontos; la lucha -necesaria, para evitar un final, además de corrupto, terrorífico- debe ser a la luz del día, en el terreno en que, usando esas contradicciones, aprovechando las grietas en que aparece -visible- la explotación cruel del hombre por el hombre individuo o las instituciones y, sobre todo, en la dura batalla de las ideas, donde el limpio poder de la inteligencia derrota siempre a la inmoral riqueza, por lo que cambiar, frenar la evidente caída libre actual exige partir de lo cierto, de que ningún resto del pasado, “bureaucratia” -dictadura de la oficina- de partido/sindicatos/subvencionados, Derecho injusto, inanes jueces, simulacros en que se eligen fotos intercambiables,… sirve para nada y debemos enfrentar el creativo poder digno, reflexivo de nuestra fuerza de trabajo al actual, evidente caos global y como Bartleby, el escribiente de Melville, (de)mostrar que preferimos no hacer lo que nos ordenen y, tras no hacerlo, dotarnos de medios reflexivos y enérgicos nuevos para enfrentarnos al egoísmo del 1%, a su mentiroso poder, sabiendo que, si así no lo hacemos, el tiempo venidero será, además de corrupto, de inimaginable terror.

¡Hay que ver lo sugerente que puede llegar a ser la lógica acción de pensar! y, tras hacerlo, actuar con sólida firmeza de acuerdo con lo pensado atendiendo, un ejemplo, al Jacques Rancière que, en su libro “El odio a la democracia”. se opone al extendido dogma de que la política es inherente a la sociedad humana, mientras la democracia es mero efecto de ella, un simple régimen -el menos malo, dicen- político, basando tal oposición en que la democracia no es gobiernos o leyes que “garanticen policialmente la coexistencia y generen mayor tranquilidad incluso en medio del más brutal de los desastres”, sino pre-política, real afán histórico del paria, posibilidad de que cualquiera acceda al poder, siendo, a partir de ello, fácil concluir que lo de hoy no es democracia y se utiliza la idea interesada de que sin ella no pueda haber política sólo para “dar miedo” a quien no piensa, razonando Alain Badiou en “Un desastre oscuro” que la ruina que fue la caída del -supuesto- comunismo de Estado, supuso también el fin de la confianza en ese Estado que -dicen- se asienta en el Derecho como categoría básica elaborada e impuesta de forma arbitraria por sofistas, políticos, jueces, medios o policías/ejércitos, sumisos al poder real, el del capital, siendo tal Estado, al menos, tan arbitrario e injusto como el del no-Derecho.

Coda agradecida, por sus servicios, al viejo topo.- En tiempo para, con sentido y megáfono, filosofar activos, analizar y hacer política, la del viejo topo es -sólo- mirífica imagen histórica, por lo que, tras la caída del -que dijeron- comunismo y estando a punto de tirar al basurero de la historia la identificación de democracia y Estado quizás convenga cerrar a ratos los ojos, envolverse en el eco del saxo de Charlie Bird Parker y, preocupados, leer a los sabios que dicen que, en el actual caos -con pinta de- final, la historia se inicia de nuevo y “todo está por ser inventado” para, a partir de ello, ser conscientes de tener ante nosotros la tarea cotidiana de, uno a uno, “dotar de cuerpo a un pensamiento propio capaz de hallar apoyo público para la insumisión que lo funda”, lo que debe ser hoy, además sin pausa, nuestra más solidaria fatiga.

domingo, 24 de agosto de 2025

Lo cotidiano.119 De Teresa Ribera y la gran mentira Fernando Merodio 24/08/2025

Lo cotidiano.119

De Teresa Ribera y la gran mentira

Fernando Merodio

24/08/2025

En peculiar/evidente tumulto -el (des)gobierno nació de aleves pactos y un ilegal confinamiento en 2020, (man)tiene una “ley mordaza”, tiene un trato cada día más fluido con el capital, ¡ay, la bolsa!, y los desastres “naturales” nos laceran, pandemia, dana, fuegos,.., mientras nos desplazamos hacia el borde del estribo del tranvía de Europa- revuelta que irrita a la gente que gerencia, roto, Sánchez, símil de la alegoría que es “Animal Farm” -para los traductores, “Rebelión en la granja”- de George Orwell, donde empiezan mandando dos cerdos, Napoleón y Snowball, Bola de nieve, el segundo acosado por los fieros perros del primero que, mucho más ansioso, se impuso, a partir de entonces, como líder único de su -de él- Animal Farm, en la que sus -también de él- cerdos, con la vital/mortal ayuda de sus -igual suyos- sádicos perros, pasaron a ser la nueva élite y el resto de los animales… seguidores fieles; con todos los matices de la “neolengua” aquí actual -que Orwell, británico nacido en la India tanto denunció- en ello estamos y el final, siendo fieles al ejemplo de tan afilada alegoría/ficción, lo escribirán, depende, Mr. Jones, los cerdos o los demás animales.

Un cerdo escribiendo sus “siete mandamientos”, reducidos/adaptados, en la valla del granero

A Orwell que personalmente sufrió la censura del perverso lenguaje de Hitler y Stalin -él era, pienso, troskista- le torturaba la idea de que tal técnica sea utilizada para, como ha hecho Sánchez, imponerse sin razones con su brigada de capataces -¿o perros de presa-, Oscar Puente, el otro Oscar, deslavazado y alto al que es -aún más- difícil ver explicación, la -¡qué dios nos proteja!- lenguaraz de protección civil, los dóberman regionales, que ya precisa otra gente como la Teresa Ribera de Bacigalupo, más compleja y perniciosa para el interés general -y la verdad objetiva- que los rudos de la escuadra soez, no limitada a tuits -o como se diga- ofensivos, a la que la biblia/libelo liberal-progresista permite garabatear planas llenas de publicidad/falacias, la última titulada “Apostar por la seguridad climática” -y eso, ¿cómo es?- en la que, tras regalar el territorio rural de los vecinos -no de ella- al capital que reniega de su nombre, Ana -sin Patricia- Botín, y apellido, Ignacio -no Sánchez- Galán, para sus negocios de fúnebres artefactos que desertizan, castran y osa imputar por escrito los males al “abandono de tierras y actividades tradicionales y respetuosas en los entornos rurales” que, con dolo ilegal, ella forzó, invita a ”transformar profundamente nuestro sistema energético”, ¿con esa generación concentrada, masiva eólica/solar que, superflua, solo interesa a ella y a los Botín/Galán?, llama a cumplir ese acuerdo de París del que, desde hace 10 años, se ríen todos,…

Experta en esa perversión del lenguaje que odiaba Orwell y ama Sánchez, artefacto del peronismo familiar, el pernicioso populismo, hoy solo significante sin significado que políticos, tertulianos o escribidores usan para designar -igual que nociones serias como sostenible, renovable, paz, libertad, igualdad, democracia…- una cosa y la contraria, cualquiera, la nada;… ¿Qué es populismo,?, ¿Vox?, ¿Maduro?, ¿Le Pen?, ¿Trump? ¿Putin? ¿el Brexit?, ¿el egoísmo independentista?, ¿los amigos no contritos de los del tiro en la nuca?, ¿los perros de presa?, ¿Podemos?, ¿Evita Tocino?, ¿combatir el caos del clima con, más que nunca, madera, carbón, petróleo, molinos, placas, metales, gasolina, uranio, acero, cemento,…?, ¿todo?. ¿nada?; vino para explicárnoslo- Ernesto Laclau y, tras él, birrias como Errejón -que vemos donde está- y su gente y, por ósmosis, sin ideología ni -peor- ideas buenas, la mercantil PSOE de Sánchez, Ribera y los crispadores, que mejor es no pensar si son carne o pescado….

El País, 21.08.2025

¡Gracias Flavita!, por los que, antiguos, conseguimos sobrevivir

Populismo, hacer de todo una sola categoría política, no impulsa el pensamiento, es “neolengua”, retroceso que desacredita cualquier voluntad de cambio socioeconómico y político radical del sistema establecido; para Jacques Rancière, filósofo marxista, tal -falta de- idea se ejerce solo en torno a, fea  retórica, 1) un pueblo sin representantes, 2) denuncias de corrupción de las élites y 3) discursos identitarios que son miedo al de al lado, al otro, freno que alea capacidad e incapacidad, aclarando Alain Badiou que tal concepto de “pueblo” solo puede tener dos significados, negativos ambos, 1) identidad nacional y 2) clase media consumista neoliberal con un único objetivo, olvidar la lucha de clases, hacerlo todo horizontal, arrumbar las fértiles ideas de Marx ahora que el capitalismo se evidencia incapaz  de responder a las necesidades humanas.

¿Por qué no trata el “progresismo” al campesino como el Boss Springsteen a Chuck Berry?

Coda sobre el oxímoron Ribera/Berger y los campesinos del mundo.- Inteligencia sensible y solidez ideológica, explica John Berger que parte del campesinado europeo -¿el nuestro?- no acata el devenir del -cruel- abuso capitalista y, asumiendo depender de imprevistos, plagas, tormentas, sequías, inundaciones, accidentes, agotamiento del suelo,... y, en especial, de catástrofes sociales y políticas, no se somete al capital que extrae plusvalía del producto de su fuerza de duro trabajo, ni a que le robe también tal plusvalía el sistema -feudal, capitalista, hasta socialista- con diezmos, impuestos, rentas, aparcerías, trabajos obligatorios,... o arbitrarias, injustas normas -que dicen europeas- de hoy, afines al (ab)uso del usurero eterno, obligando a quienes se fatigan hace siglos en el campo a abandonarlo sin saber, quizás, que “toda herramienta es, si se la empuña adecuadamente, un arma”; el campesino de Berger sabe que, antes de comer, siempre tuvo que alimentar a otros, trabajar primero para sucesivos/diferentes amos y, ya después, para él que, habiendo sido capaz de superar trances muy duros es -estricto- un superviviente, un ser cuyo vivir define un alma, pero también un cuerpo que, con poética precisión, describe en su feroz relato “El valor del dinero”, al explicar cómo “tenía la cara delgada y el cuerpo recio. A los sesenta y tres años aún conservaba el pelo negro. Cuando montaba a Gui-Gui, el caballo de tiro, se percibía un claro parecido entre ellos: ambos tenían la solidez de un puño cerrado, pero sin codicia”, el mismo puño cerrado que Dashiell Hammett usa en sus sólidas novelas sobre el mal urbano como metáfora de lo que desaparece al abrirse, deja de ser lo que era, se transforma en mano de quien trabaja, sabe que seguridad y futuro nunca están garantizados para él y los suyos, hoy amenazados por injustas normas comunitarias que limitan su libertad al exigirle especialización, mecanización, fertilización intensiva, atacan a la unidad productiva familiar y le imponen ser sumiso al usurero, al dinero, al que compra,…, exigencias injustas de las que no le defiende la política, esa Teresa Ribera que le impone industria eólica y, lenguaje perverso, se queja del “abandono de las tierras y las actividades tradicionales”, estando de parte del capital en la lucha en que ya no se ve al viejo socialismo de Marx que, hoy afiliado a lo que dicen “pogreso”, exige, a mi al menos, repensar el pasado, la patria de la niñez pegada al río Nansa, la pobreza del pueblo, la desestructuración social, al maltrato de la cuenca por la avidez eléctrica, fértil para ella, rácana con la gente a la que robó vida agrícola y ganadera y, disfrutar el efusivo respeto/reconocimiento del Boss Springsteen hacia el legado de Chuck Berry y su You Never Can Tell, Nunca puedes saber, su complicidad cuando finge necesario entonar su magnífica versión con Steven Van Zandt, actor/guionista en “Soprano”, compañero de la mítica Banda de la calle E, todo ello opuesto al desdén que la herencia campesina recibe de “pogresistas” como Teresa Ribera, ayuda a entender el fiero grito con que Berger titula el primer libro de la trilogía “Into Their Labours.·Unos se fatigaron y vosotros os aprovecháis de sus fatigas”: “¡Puerca tierra!”.

sábado, 15 de junio de 2024

Lo cotidiano.56 Progresismo democrático Fernando Merodio 15/06/2024

Lo cotidiano.56

Progresismo democrático

Fernando Merodio

15/06/2024

Desde hace mucho tiempo, frente al capital, en política, solo hay -teoría de- Marx en eso que ahora -los progresistas, como el resto- llaman democracia, ofensiva perversión del lenguaje de la que es muestra aquí ahora una sociedad que, salvo -si acaso pocas- rarezas, convivió plácida, cómplice con Franco y una transición que hicieron, junto a algunos cabreados, una mayoría franquista, parvenues trileros y unos cuantos muy viejos, lo que dificulta incluso entrever, ajena la griega, una democracia, pues lo que dicen Estado de Derecho es un ente oligárquico que, en especial, manipulan corruptas minorías burocráticas que llaman partidos y arrastran parásitos/rémoras que controla el capital, poder real aún más corrupto, todo ello oculto tras el trampantojo de esa cosa líquida que -cínicos- dicen soberanía popular y limita su acción a la humillante forma que, hoy y siempre, tiene el voto y a las capitisdiminuidas libertades en que ha cuajado lo que hace poco llamaban, por su nombre exacto, capitalismo y hoy el lenguaje perverso cubre tras vergonzantes voces distintas: Estado de derecho, de bienestar, progreso, democracia, liberalismo,..., por lo que si, a partir de ello, estamos de acuerdo en que política es el arte de vivir juntos buscando el bien común y chapoteamos en la idea de democracia -que Platón y los antiguos griegos repudiaban- vinculada simplemente a la libertad -¿para qué y cómo se va a usar?, pregunta esencial que formuló Lenin- es fácil concluir que lo de las oligarquías corruptas no conviene a la mayoría.

El Roto 13/06/2024

¡Para lo que sirve a quienes -aún- voten!

Marx, con datos y conceptos de su tiempo, explica que la libertad así patrocinada es mero interés mercantil, libertad de mercado, para explotar -no hay que ir lejos para verlo- al hombre por el hombre, radical desigualdad entre quien solo tiene su fuerza de trabajo y quien, con injusta plusvalía, la usurpa, sumisión al interés mercantil, insufrible desigualdad que hoy pretenden sedar instigando un narcisista, desaforado consumo de mercancías que -dicen- satisface un ficticio apetito individual, al tiempo que se finge la urgencia de producir más y más, siendo fácil estar de acuerdo con Jacques Rancière en que aceptar hoy tal fraude como modelo de vida, anula la razonable crítica de base marxista que en 1968 hacía Baudrillard a la sociedad de consumo y al -dicen- gozo libre de supuestos beneficios de la “sociedad opulenta” de Galbraith, en la que Iberdrola/Sánchez Galán hace un pasillo al dócil Urkullu en su despedida de la política o la “progresista PSOE” -y el resto- dan el nombre de una plaza de Santander al Botín que robó un trozo de muelle para posar dos cajas, una falsa libertad en “la democracia ausente y la igualdad no encontrable”, que generan un consumidor compulsivo y narcisista creyente -solo irracional fe- en que el solo hecho de poder “expresar preferencias electorales y placeres íntimos”, aunque sea de la forma en que aquí ahora se hace, le convierte en demócrata.

 

El centro robado de Santander. Todo esto es previo a la concesión

La apasionante desmesura de la democracia se evidencia en la Grecia de Las leyes, III, 690 aC, en que, entre los siete títulos para gobernar, el de mayor autoridad era ser elegido por el dios azar mediante sorteo, método “democrático” para -cual comunidad de propietarios que nadie quiere presidir- asignar mando en el Estado, un sistema especialmente basado en que no hubiera título alguno -de nacimiento, conquista, religioso, mayor saber,...- que otorgara capacidad para gobernar, diciendo, a partir de ello, Rancière que en él la superioridad “no se basa en otro principio que la ausencia misma de superioridad”, sabiendo los griegos que el método del sorteo tenía riesgos, pero evitaba el mayor, el de elegir “hombres con habilidad para tomar el poder mediante artimañas”, tramposos como Sánchez el Malo, mentirosos y poco fiables, así que en Grecia, como luego los revolucionarios norteamericanos y franceses del siglo XVIII, no consideraban preciso que, como ahora, para ocupar el poder hubiera que expresar antes la voluntad -o la ambición- de hacerlo.

Quien, aquí hoy, quiera una vida lógica y justa, alejada de negocios y pactos dudosos que sean innoble utensilio de lógica oligárquica, tiene a su alcance los derechos de manifestación, reunión, asociación, huelga,… no regalados, arrancados y que, para ser útiles, precisan, frente a la trampa oligárquica del consenso burocrático, alimentarse de su permanente ejercicio colectivo, aquí hoy, insisto, tan escaso; los ahora designados en elecciones entre mercantiles/partidos y apoyados en pactos contra natura no son el demos, base del pueblo, lo somos los despreciados por los oligarcas, la gens de rien de Rancière, pues lo justo lógico es que, sin necesidad de, desde niño, haber sido amamantados en las ubres de tales partidos/secta, todos podamos actuar en política con el “poder de cualquiera”; la deseada emancipación no surgirá de constituciones, leyes y especulares formas de gobierno nacidas de la alianza entre las oligarquías política y económica, que nos divide en grupos de género, sociales, ideológicos, sexuales,... y con “lógica policial” nos vigila, compra, vende, premia, castiga,..., muy al contrario, tal emancipación llegará cuando la acción de los cualquiera arranque a burócratas y oligarcas parcelas del monopolio de la política y el reparto de la riqueza y cambie el modo reglado de actuar que nos imponen, de modo que incluso las decisiones esenciales sean tomadas por esos “cualquiera”, así que, contra al poder injusto, debemos ejercitar con pasión, exprimir el jugo a nuestros derechos de asociación, reunión, manifestación, huelga,… matraz en que, con técnica adecuada, podemos, pues somos muchos más que ellos, empezar a construir el publicitado, hoy inexistente Welfare State, Estado de Bienestar.

El Roto 12/06/2024

Real como la vida misma

¿Os enteráis Yolanda&Co, palanganeros de Sánchez el Malo?

sábado, 17 de febrero de 2024

Lo cotidiano. 39 Hybris y gens de rien Fernando Merodio 17/02/2024

Lo cotidiano. 39

Hybris y gens de rien

Fernando Merodio

17/02/2024

Aquí cerca hay el paradigma exageradamente dañino, actual, la hibris, hýbris era, para los griegos, desmesurado orgullo, arrogancia que intentaba transgredir los límites que los dioses imponían a los mortales, desprecio temerario al espacio del resto junto a falta de control de los impulsos propios; peligrosa enfermedad nacida de un desequilibrio, agresividad, violencia irracional que, sea cual fuera la forma en que se disfrazara, movía mórbidas pasiones excesivas, por lo que se le vinculaba a un viejo proverbio: “Aquel a quien los dioses quieren destruir primero lo vuelven loco” y era castigo de aquellos al culpable de querer más que la ‘porción’ que le asignó el destino, expiación al que, con desmesura, deseaba más de la justa medida que le correspondió, siendo su castigo devolver al castigado a los límites que cruzó, némesis, muestra de que la griega era la moral de moderación, mesura, sobriedad que avalaba el proverbio “pan metron ariston” traducible como “medida de todas las cosas”, “nunca demasiado, siempre bastante” o, aún mejor, “todas las cosas buenas con moderación”, que invita al hombre a ser consciente de su lugar en el universo y del respeto debido a los demás, haciendo de la hibris tema habitual para los antiguos griegos en la mitología, el pensamiento o las tragedias, razón del castigo a Agamenón, Aquiles, Ayax, Narciso, Atlas, Creonte, Prometeo, Sísifo,… y, en Derecho falaz abuso del que usurpa poder sobre el débil.

Enfermo de hybris y muy merecido reconocimiento

A partir de la hybris de quien hoy manda aquí sin otros dones que escamotear y mentir en su desempeño vital para el resto, nace el efecto Dunning-Kruger, su enfermizo apego a tasar de modo ilógico su incompetencia​, lo que, errando también al evaluar al resto, genera el “efecto del falso consenso”, que hoy hace crecer la BNG a costa de la PSOE y, tan cruel con los migrantes, él quiera resolver lo del sionismo no junto a Francia, Alemania, Italia, Grecia, Suecia…, sino con Irlanda del Norte, el IRA, el Sinn Féin,… Otegi supongo.

El Roto 07.12.2023

Me repito, lo sé, pero es perfecto

Alguien recordó hace días la revista Claves de razón práctica, de Fernando Savater, ser pensante al que pretende anular el dinero y sus cortesanos de cámara, escribidores, habladores, tertulianos,… sumisos, a los que molesta su ética política kantiana, “Lo obviamente contrario al principio moral es cuando la felicidad propia se convierte en motivo determinante de la voluntad”, que lo tuerce y excita todo en una ineptitud que denunciaba hace 30 años Flores d’Arcais, como “privatización del Estado por parte de los aparatos de los partidos y los políticos profesionales”, evidencia a que se aferra -con fuerza- Evita Tocino, otra incapaz que, pienso, no sacará un solo escaño en su tierra, donde la conocen muy bien.

Escribía Montaigne a fines del siglo XVI en el libro I, capítulo 38 de Les Essais que “el hombre de entendimiento nada ha perdido si se tiene a sí mismo”, pues ser uno mismo en un mundo convulso es arte excelso y “la experiencia de los bienes y los males depende en buena parte de nuestra opinión” haciendo saber que quien es fiel a sí mismo frente a todo y todos nutre la libertad en el mundo, al contrario de quienes, falaces, fingen mérito, mienten, alardean de entrega a nuestro servicio, a los que aquel se opone, cuando defiende la necesaria reserva de la voluntad propia y exige “estar dispuesto a prestarse, nunca a darse”, pues no es bueno obrar con tanta generosidad como, hoy dicen, los políticos.

En otra onda en un poema, Eduardo Galeano dice que, cercanos y nuestros, “los hijos de nadie, los dueños de nada. / Los nadies: los ningunos, los ninguneados, corriendo la liebre, muriendo la vida, jodidos, rejodidos: / Que no son, aunque sean. / Que no hablan idiomas, sino dialectos. / Que no profesan religiones, sino supersticiones. / Que no hacen arte, sino artesanía. / Que no practican cultura, sino folklore. / Que no son seres humanos, sino recursos humanos. / Los nadies: Que no tienen cara, sino brazos. / Que no tienen nombre, sino número. / (...) / Los nadies, que cuestan menos que la bala que los mata", somos todos nosotros, a los que nos exigen el Irracional voto, -casi- única acción política autorizada al no atado al hediondo pesebre de los partidos, frente a lo que Rancière razona que “la democracia no es ni esa forma de gobierno que permite a la oligarquía reinar en nombre del pueblo, ni esa sociedad regida por el poder de la mercancía”, sino “la potencia que, hoy más que nunca, debe batirse contra la confusión de poderes en una sola ley de dominación”, ley que fue derrotada el 11-S en New York cuando, como escriben Braudrillard y Morin,  “la arquitectura arrogante de las Torres Gemelas no fue ajena a su destrucción y al derrumbamiento simbólico de un mundo uncido al poder económico y al liberalismo triunfante”, exigiendo un futuro distinto para el que Ranciere propone, no excelencias educativas, igualdad de las inteligencias para que la clase obrera, los nadie, la gens de rien, ilustrada o no, sea capaz de emanciparse políticamente en una específica acción colectiva que tras, de modo inevitable, chocar con el poder establecido, cree un nuevo espacio, otra realidad, el demos ateniense, la Revolución francesa…., ajeno a lo actual, la emergencia del clima, la desigualdad, la pobreza, la privatización de lo público, la egoísta sociedad policial,…, provoque la némesis de quienes, desde su hybris, mandan.


Conviene leerlo