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domingo, 31 de julio de 2022

230 Los domingos cavilar Salto de Aguayo… suma y sigue Fernando Merodio 31/07/2022

230 Los domingos cavilar

Salto de Aguayo… suma y sigue

(a D., M., J…, que quieren verde su valle)

Fernando Merodio

31/07/2022

“El clima ruge en un mundo en crisis. Las temperaturas extremas que sufre Europa en estos días evidencian el rápido avance del calentamiento global, mientras el entorno geopolítico inflige varios reveses en la lucha para mitigarlos” (El País. 24.07.2022).

“(…) yo no quiero su esperanza. No quiero que sean optimistas. Quiero que entren en pánico. Quiero que sientan el miedo que yo siento todos los días. (…) Quiero que actúen como si nuestra casa estuviera ardiendo. Porque es así” (Greta Thunberg en Davos. 2019)

La situación es grave, muy grave, catastrófica, la corrupción de siempre -que dicen “entorno sociopolítico”- empuja cómplice y Sánchez se quita la corbata para “ahorrar”, anunciando 7.000 millones de impuestos a banca y eléctricas en los 2 próximos años, cuando solo Iberdrola ha ganado 2.000 el pasado semestre; se carcajean de nosotros.

22.07.2015, hace 7 años, el viejo dirigente sindical del fascio aparecía, cazurro, en una “simpática” fotografía de El Delirio Montañés, junto a Miguel Antoñanzas, jefe de Vocento y Viesgo, anunciando, indigno, el avatar de un coche eléctrico -¿los habrá?, ¿son solución a algo?- bajo el provocativo, alarmante, premonitorio titular “Revilla insta a Viesgo a recuperar el proyecto de la central de Aguayo”, mintiendo, siempre insano el charlatán, que “es una inversión ecológicamente impecable (…) para producir 1.393 Mw“, con lo que incitaba a la ilegal tropelía/negocio que, tras Viesgo/E.ON/varios fondos salvajes, ahora quiere perpetrar, con el mismo apoyo purriego, la Repsol de Josu Jon Imaz, (in)sostenible petrolera, gasista que, dañina contaminante hasta ayer, ahora se viste de Caperucita; nos hablan de una “inversión ecológicamente impecable” que, para generar 1.400 Mw de electricidad, tropelía/negocio, exige 10 Hm3, la mitad del volumen del embalse de Alsa, agua que usan los vecinos -casi 200.000- y la industria de la cuenca del Besaya y, en los -cada día más habituales- periodos de sequía, los de Santander, muestra de los acuerdos que, heterodoxo alumno de Girón, el “león de Fuengirola”, mientras “el clima ruge en un mundo en crisis” y él no esté mintiendo en TV, alienta el “cuco canorus de Polaciones”: ¡quiere dejarnos sin agua!

1.393 Mw hidráulicos o los que, voraces, quieran ahora generar en el -agostado- valle de Iguña, Aguayo, Molledo,…, forzado salto de agua, polígonos industriales eólicos, pistas, líneas de alta tensión, subestaciones, cáncer-,…, la misma potencia del ilegal   ”concurso eólico” que -por no tener evaluación ambiental- anularon TSJC y TS, nocivos ecologistas, doble de los 700 Mw también eólicos del fútil PSEC 2014-2020, ¡sostenibilidad energética!, inútil siempre, agotado -sin usar- hace dos años, lo que no impide que, sin vergüenza, prietas las filas, la PSOE, el camarada Revilla, los hiperactivos lobbystas Marcano, Blanco, Gochicoa y otros -bien pagados- peones del sistema, aprueben y aprueben ilegales polígonos y más polígonos eólicos en nuestro histórico territorio natural y sostenible para generar injustificada energía y exhibir, impunes, su codicioso negocio, aniquilador de toda posible vida humana en el planeta.

El 1% no precisa esforzarse, ni casi mostrarse, -¡tan frágiles y simples nos ven!- para engañarnos, usan políticos, medios, sindicalistas y subvencionados para contar sus mentiras, fingir que, ¡de verdad, ahora sí!, se lo están tomando en serio y que lo hacen por nosotros, pues, al ser tan complicado, excede nuestra -muy limitada- capacidad, lo que es falso de toda falsedad, pues, al no valer ellos -vean a sus más próximos- nada, se aprovechan de una atrevida, dañina -para el resto- osadía, información privilegiada, medios para imponerse y el trampantojo de una -falsa- imagen; si alguien quiere cotejarlo, use dos dedos de frente, un adarme de decencia y aparte la (in)humana prudencia, que otros dicen cobardía o instinto de conservación y Kjell Askildsen define como “un instinto muy duro de roer, que ha destrozado muchas decisiones sensatas” y, con certeza, verá que la -mejor- solución, repito, la define -exacta- una niña: ¡cambiar, ya, el sistema!, para, inmediatamente, impulsar el nuevo, que nos exija ser libres y no caer, como refleja la gráfica imagen de “Escucha, pequeño hombrecito”, en el pavor de serlo, tras romperse la cadena que nos ataba a no se sabe qué, libro el de Wilhelm Reich, que es documento humano con que se enfrentó, 1948, a una sociedad, la de la II guerra, emocionalmente tan fétida y errada como la actual, (pre)ocupada más por la fútil/útil covid19 que por la antropogénica, acuciante emergencia climática.

Viví mi primera infancia, hasta los 7 años, en Rozadío, bajo el grueso tubo que cae del monte 200 m. desde el embalse de La Lastra y, tras atravesar por encima la carretera que bordea el río y sube de Puentenansa al embalse la Cohilla, Polaciones, lanza acelerada presión de agua contra la turbina de la central que, desde 1945, genera una potencia máxima de 12,6 Mw -menos de la centésima parte que la de Repsol- y lleva el nombre del pueblo que destrozó al implantar la nociva subestación en su plaza, con mi padre, alto técnico de Saltos del Nansa en aquella terrible España, fatigándose -seria diferencia con lo de ahora- en que esa agua tomada con dudoso consentimiento generara electricidad urgente para vivir, lo que me permite tener claro lo de las centrales hidroeléctricas, su riqueza… para los ricos y qué hacen con el río, dueño del agua,…, y, al tiempo, me hace cuestionar hoy lo que, siendo yo niño, se preguntaba mi padre, técnico, en los duros años 40, ¿cómo es posible que, con lo que avanza todo, no seamos capaces de acumular la energía generada y luego usarla?

Los 1.400 Mw hidroeléctricos de Antoñanzas y Viesgo que, en julio de 2015 ¡con su desvergüenza!, promocionaba Revilla, son la misma potencia del turbio “concurso eólico” que el 16 de junio, solo un mes antes, confirmando otra sentencia del TSJC, de 3 años antes, había anulado el TS y son vuelta a las andadas con la fútil disculpa del coche eléctrico para justificar -incitar- un forzado salto de agua que dejaría sin ella la región con la misma ilegal falta de evaluación ambiental estratégica que el atroz “concurso” que tantos Mw obsequiaba, sin evaluar sus dañinos impactos, a E.ON, Banco Santander, Sniace, Iberdrola, EDP, bancos gallegos,…, evaluación obligada por jurisprudencia y ley que, pasados 7 años, ni siquiera está iniciada y, sin que parezcan haber leído las sentencias o -menos aún- la Ley, los frustrados del “concurso eólico” vuelven al lugar del crimen con ahora 2.000 Mw eólicos -además de “lo de Aguayo”-, al rebufo de la millonada -que dicen- de Europa, alentados, acaso, por vanas -prohibidas, como ayer- promesas políticas de la misma mercantil PSOE y el mismo viejo “cuco”.

EL ROTO 28/07/2022

La flor y nata del poder político, el capital energético y lo más fiel -comprado- del, ¡ay Robespierre!, Tercer Estado nos quieren (im)presionar exhibiendo músculo e impedir que defendamos el territorio común, no respondiendo -ni siquiera permitiendo formular en público- preguntas tan sencillas cómo ¿alguien cree que el salto forzado de Aguayo y los polígonos industriales -que dicen parques- eólicos son democráticos, sostenibles, justos, verdes, ecológicos, distribuidos,…, no dañinos e ilegítimos?, ¿que no exigen evaluación ambiental estratégica?, ¿que es preciso llenar el suelo común, de todos, lejos del lugar de consumo, con cientos de turbinas, torres y aspas de 200 m., pistas, miles de km. de líneas de alta tensión, subestaciones, electromagnetismo y cáncer, miles de Tm. de hormigón, acero, plásticos, cobre, aluminio, plomo, tierras raras -kgs. en cada turbina-, fibra óptica, de vidrio, carbono y más cáncer,…?, ¿que así se frenará la destrucción de la vida en la Tierra?, la respuesta está en el viento, es un rotundo ¡no! y todo ello innecesario, insostenible, dañino, concentrado, injusto,…, pues lo único sostenible, gratis, distribuido,… son viento, agua, luz solar,…, energías de todos, no de las multinacionales, asalariados de la política y chupatintas que -pues les interesa- crueles concentran -o permiten concentrar- a su interés la generación de electricidad a partir de esas energías gratis, distribuidas, de todos, destrozando el territorio comunal que usurpan y, lejos de mejorarlo, agravando el feroz riesgo climático; son el enemigo que, ¡ya!, hay que combatir con la verdad y saña, derrotarlo… y echarlo.

EL ROTO 25/07/2022

sábado, 26 de marzo de 2022

212 Los domingos cavilar De apestados Fernando Merodio 27/03/2022

212 Los domingos cavilar

De apestados

Fernando Merodio

27/03/2022

“(…) el capital financiero, pensando en las fuentes potenciales de materias primas y temeroso de quedarse rezagado en la fiera lucha por las últimas tierras no repartidas (…) se esfuerza en apoderarse de las mayores extensiones posibles de toda clase de tierras, estén donde estén y sirviéndose de cualquier medio” (V.I. Lenin. “Imperialismo: la fase superior del capitalismo”)

“Los curiosos acontecimientos que constituyen el tema de esta crónica se produjeron en el año 194… en Oran  Para la generalidad resultaron enteramente fuera de lugar y un poco aparte de lo cotidiano (…)” (Albert Camus. Inicio de “La peste”)

Este domingo, me facilita de qué cavilar el pequeño, sólido y coherente grupo de vecinos del Sur de Cantabria, constituido hace 12 años en Plataforma con el solo fin de defender su territorio frente al imperialismo neocolonialista del capital que, en el punto álgido de la intrigante conspiración de política y dinero para apropiarse del territorio de todos con la disculpa de generar energía, supo -a través de terceros- que en San Miguel de Aguayo, que hace años era el ayuntamiento más rico de España por las aportaciones económicas de grandes consorcios eléctricos y no está lejos del lugar de nacimiento del grupo, se había organizado, por sorpresa, un hilarante festín de primeras figuras, dicen que algunas pagadas, cuyo caro cartel publicitario reproduzco. 

Fiesta privada, cartel cerrado y la mayúscula sorpresa -desvelada off the record por avergonzados- de que la ausencia del criterio y opinión de alguien como la Plataforma sobre lo que ha vivido y -de verdad- sabe era debida a que -la parte más importante y florida de- los invitados lo habían impuesto como condición para asistir al -sin duda- publicitario evento que cierra ese vicepresidente regional que siempre sonríe, intento inane y cierto de evitar que se explique que si desde que -hace más de 10 años- se anulaba el pasteleo del “concurso eólico”, Administración y dinero no han sido capaces de implantar en Cantabria, de forma legal, una sola turbina gigante eólica, es por una única y poderosa razón: que, siendo evidentemente dañino para el territorio de propiedad comunal, los sátrapas se empecinan en no cumplir las normas que ellos mismos elaboran, habiendo como hay un pequeño grupo que lo evidencia y denuncia.

Es vergonzoso, indicativo de sucios fines, ridículo que en tan campanudo acto en el que están los gobiernos de España y regional e Iberdrola, la Crossfield del resucitado Huerta, Repsol, Capital Energy, junto a organizaciones meramente ambientalistas, con moderadores de alcurnia, incluso un representante de El País, descarnada biblia neoliberal que, sobre el bozal de la Covid19, impone otro a la Plataforma para la Defensa del Sur de Cantabria, no haya habido nadie que, para impedir lo denunciado oir Lenin, defienda el territorio comunal, de todos, que aquí podría haber sido la Plataforma, siendo aún más grave, si cabe, que no haya estado porque, lo hayan exigido los culpables del deterioro climático, el cada día más evidente riesgo global,… del que -aplastado por la muy útil Covid19, “lo de Ucrania”,…, ya -casi- nadie habla.

Ahorro mi reflexión personal y reproduzco al final de todo, una primicia para los medios de (in)comunicación, el criterio colectivo escrito que la Plataforma repartirá en Aguayo el martes entre los asistentes, algo que suscribo, si las tuviera, desde la cruz hasta la firma.

Sorprende, si es que aún lo hace algo, que al grupúsculo que incluye a las artrósicas Arca, SeoBirdlife y alguna desconocida Fundación lo denominen los del cuidadosamente diseñado cartel. “el tercer sector”, algo que para quienes nos sabemos criaturas de Robespierre y la guillotina de la Revolución francesa constituye una más que ofensiva referencia al “Tercer Estado” revolucionario que, habiendo podido llevarnos a algo mejor, nos trajo aquí y que el abate Sieyès describió en 1789, en su panfleto “Qu’set-ce que le tiers ètat?” como el cuerpo vivo de la nación que, al definir la soberanía nacional, debe entenderse que ésta ha de ejercerse sin complejos por lo que entonces se denominaba “la burguesía”, población que carecía de los privilegios jurídicos y económicos de señores y clero y también era llamada pueblo llano y, por referencia a la división existente en la sociedad romana entre patricios y plebeyos, plebe, un Tercer Estado que constituían grupos sociales como el campesinado, entonces sometido a servidumbre respecto al régimen señorial o la burguesía ciudadana, teóricamente libre y formada, entre otros, por artesanos organizados en gremios o cofradías, mercaderes organizados en guildas o hansas, que se reunían en ferias, la plebe urbana y los mendigos que, con alguna tara física, se veían obligados a pedir limosna; los Estados Generales de 1789, últimos del Ancien Régime, compuestos por clero, Primer Estado, nobleza, Segundo Estado y pueblo llano, Tercer Estado, cuya rebelde independencia respecto a los dos primeros fue el auténtico inicio de la Revolución francesa, motivada por la crisis financiera, la falta de alimentos y subida de los precios, los ostentosos gastos del monarca, un sistema impositivo arcaico,… , que, en una revolución jurídica, acabó disolviendo los Estados Generales y, a propuesta de Sieyès, constituyendo la Asamblea Nacional que, ante las dificultades puestas por la monarquía, se reunió en la Sala del Juego de Pelota en Versalles, donde, según Mirabeau, estaban “por voluntad del pueblo y solo saldremos por la fuerza de las bayonetas”; la Asamblea Constituyente fue final de siglos de absolutismo monárquico y paso a la monarquía parlamentaria a la que no convocaban a los estamentos privilegiados,… y, poco a poco, hasta aquí hemos llegado.

Con todo, en cualquier caso y aquí lo hemos visto claro, quien manda siempre ha dispuesto de la útil peste, “enfermedad contagiosa y grave que causa gran mortandad” y convierte en apestados, reales o falsos, a “los que causan o comunican la peste”, a los que domina/castiga como quiere quien controla la información, o sea, el poder.


Plataforma para la Defensa del Sur de Cantabria

http://www.surdecantabrianatural.blogspot.com /

surdecantabrianatural@gmail.com

Las energías renovables vistas por la política y el dinero, olvidando el territorio. San Miguel de Aguayo. 29/03/2022

Nos pretenden asustar con una ridícula exhibición de fuerza de la flor y nata del poder político y económico energético y lo más cómodo/afín del que llaman “tercer sector”, ¡ay el Tercer Estado, Robespierre y su Revolución!, cerrando el paso a quienes defienden el territorio; esperamos que los “invitados”, al menos, den la cara y respondan unas preguntas:

¿creen que los polígonos industriales que dicen parques eólicos son lícitos, no abusivos, injustos y antidemocráticos? - ¿que son ecológicos, sostenibles, distribuidos, verdes,…? - ¿que es necesario llenar en suelo comunal, de todos, lejos del lugar de consumo, con cientos de turbinas, torres y aspas de 200 m., miles de km. de líneas de alta tensión a 70 m. de altura y subestaciones, o sea ondas electromagnéticas y cáncer, pistas, miles de Tm. de hormigón, plásticos, acero, cobre, aluminio, plomo, tierras raras (kgs. en cada turbina) fibra óptica, de vidrio y carbono, más cáncer,…? - ¿que así frenarán la aniquilación de la vida?

Digan lo que digan “ellos”, la respuesta es ¡NO!, un ¡NO! tajante. Esos polígonos industriales son innecesarios, insostenibles, concentrados, dañinos, injustos,…; lo único sostenible, distribuido, gratis, inagotable,…  es el viento, el agua, la luz solar,… energías de todos, no de apabullantes consorcios, profesionales de la política y subvencionados que, porque les da la gana, crueles deciden concentrar donde les conviene los medios para generar  electricidad a partir de la energía gratis de viento, agua, sol,…, insistimos que de todos y distribuida, robando para destrozar el territorio comunal y, lejos de solucionarlo, agravando el caos climático.

No es, nadie lo dude, útil y lógico sino muy egoísta que política y capital hablen de polígonos industriales gigantes, en lugar de debatir la realidad que definió Greta Thunberg, una niña: frenar la catástrofe exige ¡cambiar el sistema!, un cambio que ¡ese sí!, demanda un debate serio y urgente.

Pese a ello, por si los de los “tres sectores”, ¡ay, los tres Estados!, aun quieren hacernos creer que los polígonos eólicos -siempre que, ¡desde luego!, no les afecten a ellos- son esas bonitas cosas que cuentan sus medios, olvidamos un momento lo urgente real, cómo cambiar el sistema y explicamos, lo más claro, real y fácil, cuál es, aquí ahora, la situación.

Con hechos, no opiniones, para empezar decimos lo que quiere cada uno de los intervinientes, siendo los porqués de los dos primeros “sectores” -¿o es uno?- evidentes, blindar su abusivo poder, sus sueldos y beneficios elefantiásicos -algo hoy más que evidente- y añadimos sin temor que los del tercero son reos de subvenciones injustificadas, sin pautas objetivas, a dedo, por lo que, siempre, han apoyado, apoyan y apoyarán los grandes polígonos industriales eólicos... y lo que los otros dos quieran.

Expulsados de la selecta selección, de los tres -arbitrarios- sectores -¿nos desprecian?, ¿damos asco?, ¿nos temen?- estamos los simples defensores del territorio, entre ellos la Plataforma para la Defensa del Sur de Cantabria, pequeña asociación que inquieta a todos y que, como ACAAT hace más de 20 años se enfrentó a REE y su LAT Soto-Penagos y los derrotó en el TS y la UE, ella se limita a defender, solo con el contrato social, el territorio de todos, sin pedir nada a nadie ni tener nada que ver con quienes copian su nombre y sin precisar, por ahora, otra cosa que las normas, los tribunales y narrarlo, con veracidad total, en un blog que leen bastantes, algunos copian a su modo y los medios de (in)comunicación de masas, al servicio de sus amos, silencian.

Tras ello, nueva pregunta seria, ¿cuál es la situación actual? que, en cuatro rápidos brochazos, tiene esta escueta respuesta nuestra:

  1. Hay práctica unanimidad en que existe una crisis climática, pero es una unanimidad  falsa, pues, siendo grave, terminal tal crisis, la combaten solo con palabras: ecología, descarbonización, sostenible, verde,…, robadas por las multinacionales y los políticos causantes del caos, logrando que, pervertidas, no valgan nada, además
  2. en el debate sociopolítico sobre el desarrollo energético solo nos dejan, además de los Tribunales -que vamos a atascar de querellas- cosas como esta pantomima, muy poco serias, pues
  3. lo vendan como lo quieran vender, desde la caverna, deciden los dos primeros “sectores”, políticos y capital, a los que, sin duda

4.  (pre)ocupa que los grupos sociales tengan -no es poco- Tribunales, Ley, derechos,… luchados años años por otros, y lo intentan devaluar con meliflua caridad, dejando que alguno llore ¡Aquí no!, sin preguntar ¿pues, entonces, dónde, egoísta estúpido?

En tal situación, ESPAÑA, abusa del estado de alarma, de “lo de Ucrania” y de lo que haga falta para incumplir el Convenio de Aarhus y la Ley 27/2006, sobre información y participación ambiental, tramitando ilegal y apresurada, entre otras dañinas normas:

1.       el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima PNIEC 2021-2030, enviado a Europa antes de aprobarse su DAE, sin información ni debate social; la Plataforma ha denunciado por escrito su nulidad de pleno derecho y, al no haber respuesta, acudirá a los Tribunales.

2.       la Ley del Cambio Climático, que, a espaldas de todos, urdieron tétricas comisiones parlamentarias Podemos, la PSOE, López Uralde (Greenpeace-Equo),…; también denunciada por nula.

3.       el Tratado sobre la Carta de la Energía y su cláusula ISDS, "Solución de controversias entre inversores y Estados", que, en las disputas energéticas, suple a los Tribunales por “árbitros” amigos de las multinacionales,  y

4.       el repugnante Real Decreto-ley 23/2020. 23 de junio, de medidas en materia de energía para reactivar la economía, ad hoc, que, elaborado en medio del miedo a la útil Covid19, ¿ha leído alguien?

En CANTABRIA, la pregunta es ¿se ganan el sueldo parlamento y gobierno?, y la respuesta urgente, clara, tajante, un escueto ¡¡NO!!, pues han convertido esto en un páramo legal en el que

1.       no hay Ley de Suelo, madre del totémico PROT que Gochicoa, regionalista sin una idea buena, dice que aprobará -y no se atreve- en dos días sobre las ruinas del viejo PROT interruptus, retirado de la CROTU, a inicios de 2018, hace 4 años, tras que la Plataforma denunciara su ilegalidad y anunciara acciones penales,

2.       tampoco hay PSEC, agotado en 2020, virgen de actuaciones,

3.       ni siquiera un mínimo Plan eólico o fotovoltaico.

Y, además, nos han convertido también en un páramo social de individualismo egoísta con lugares comunes del viejo, caduco ecologismo subvencionado, páramo en el que, por supuesto, los políticos no quieren hablar de Ley e ideas, ni siquiera tenerlas; prefieren continuar cobrando, siempre, sin trabajar.

El fértil valle de IGUÑA, al que podemos añadir Aguayo, la Sierra del Escudo, epicentro del caos regional, está rodeado de proyectos, achicharrado por líneas de alta tensión, una subestación en Molledo que, no sé por qué, dicen de Aguayo y la amenazante falsedad de la Central Hidroeléctrica Aguayo II que, si se ceden a Josu Jon Imaz, Viesgo/EoN/Repsol, muchos Hm3 del agua que usamos, muy escasa, se enriquecerían más generando 1400 Mw, el doble de los 707,3 eólicos del PSEC 2014-2020. Un turbio negocio, para ellos siempre.

Son proyectos eólicos actuales, salvo error provocado u omisión enmascarada por la Administración: La Coteruca, 51 Mw, Cildá, 66 Mw, Bustafrades, 49,5 Mw, Alsa, 20 Mw, Cuesta Mayor, 35 Mw, Lantueno, 45 Mw, Ebro Norte, 60 Mw, Cueto, 96 Mw, Cerro Airo, 6 Mw, El Escudo, ¿151,2? Mw, Campo Alto, 32 Mw, La Costana, 15Mw, 32 Mw, El Acebo, 81,76 Mw, a los que habría que añadir la ampliación Salto de Aguayo, más de 1400 Mw con sus infraestructuras y un megaproyecto fotovoltaico de unas 100 Ha y nosabemos cuantos Mw en Campoo de Yuso, más de 2.300 Mw en total, el Kuwait del norte.

Antes de construir -y “explotar”-, es preciso proyectar y cimentar, por lo que para generar electricidad, se deberá debatir, entre todos, qué energía y leyes necesitamos/queremos y, hasta tomar la decisión, se deberán cumplir las –malas- normas actuales, algo que no hacen.

Los polígonos eólicos son dañinos, injustos, innecesarios, insostenibles, concentrados,…, los gobiernos, central y regional, los tramitan de modo ilegal y, peor, los ayuntamientos lo saben y lo ocultan a concejos y vecinos dueños de los terrenos, torpes ilegalidades que han permitido a la Plataforma impedir que, en 12 años, se implante un solo molino.

No podemos olvidar lo muy dañino, repulsivo que es el egoísmo NIMBY (No en mi patio trasero - No In My Back Yard), el ¡Aquí, a mí no!, lloriqueo de los que, al tiempo, piensan que ¡Allí, a ti, al resto sí! y, sin resolver el problema, insolidarios, enfrentan a unos con otros.

Damos, para acabar, la despedida al “desinteresado” apoyo que el escribidor Clemente Álvarez, de El País, descarnada biblia neoliberal salvaje, viene a prestar a los dos primeros “sectores”, siervo que cuando le envía algo, por relevante que sea, la Plataforma, sin duda con asco, ¿miedo, acaso?, sin equipararnos, como hubiera hecho Franco, a “comunistas”, sino -suponemos- a algo que le parezca más insultante, sin contestarnos con mínima urbanidad, lo tira a la papelera.