Lo cotidiano 177
De viviendas,
vulnerables y proxenetas
Fernando Merodio
04/10/2026
https://youtube.com/shorts/5EM37eQj4X4?si=gircBRfNnvycmOP2
Tan contundente, -poco- convincente que no ganó las elecciones y pactó
con lo peor
Nos abruma un dolor sucio, en España, era 2015, en lugares fetiche de la mercantil PSOE, Andalucía o La Felguera, Asturias, Sánchez, ya proxeneta y Malo, sin aclarar quienes eran “nosotros”, ni decirse “rescatador” de bancos o amigo de Blackrock, mayor -ver imagen más abajo- fondo buitre -¡11 billones de activos!-, mentía a sus pitufos: “¡(…) si hay dinero para rescatar a los bancos, tiene que haberlo para rescatar a las familias y a los autónomos endeudados y ese va a ser mi compromiso!. ¡No va a haber más desahucios en España cuando haya gobierno socialista!”, sin siquiera plantearse, única idea -¡uf!- de clase, derrotar al capital que, según Sven Beckert es acumulación “no natural, muy extraña al ser humano” al que, en una naturaleza limitada, exige crecer sin límite, malicia en el barullo jurídico del lioso amasijo mercantil que es el psoecialismo progresista desde el 2 junio 2018, cuando Sánchez el -dinero de la hija de un- proxeneta Malo, se amorraba ávido a la ubre que creyó -¡fe!- ver en el palacete -franquista- de la Moncloa, dándonos hoy un baño -frio, duro- de realidad (de)mostrando -a quien aún no lo sabía- su dolo inane - tramposo populista-, pues son 271.800 -cifras del CGPJ- los desahucios perpetrados en sus 8 años de mandato, no los cero a que se comprometió, atroz farsa, prueba de que -no siendo él socialista- lo comprometido significa que su gobierno tampoco lo fue nunca.
El Roto 28.09.2026
¿Y, aun así, no me votáis?
Intento
alejarme de tan cruel fealdad aferrado -¿iluso?- a la Ley y leo en el artículo
16 de la Declaración de los Derechos del
Hombre y el Ciudadano que “Toda
sociedad en que la garantía de los derechos no está asegurada y la división de
poderes no está determinada, no posee Constitución”, buena tesis -¡calma!-
liberal de Constitución, dos garantías esenciales: derechos reglados y poderes
independientes que, leve conocedor práctico, no atisbo hoy en el aquí del
lúgubre Sánchez el proxeneta Malo, en el país de ¡todos vulnerables!, en que,
hasta su doloroso final, viví el total deterioro cognitivo de Rosa, ignorado por
municipio, región, Estado, ¡Bustinduy, un tipejo!, jueces, fiscales.…, que
rendirán cuentas, una sociedad cruel y falsa que Alain Badiou, filósofo
marxista, tilda, partiendo de Foucault, Althuser, Deleuze, Lacan, … de -en el
peor sentido- moralista, pues su laica fachada sustituye el fiable, filosófico análisis
por ficticios “valores dominantes” que,
en distintas formas, impone el poder, llamando “natural” a una “ética“ que Badiou desmonta razonando que
la idea “Hombre” varía en la historia,
hoy forzado a, sin pensar, hacer cosas que le arrojan al ciego, acrítico
nihilismo de la economía del capital y su forma política, democracia
parlamentaria o, mejor como decía Franco, “partitocracia”,
ligándolo a, insisto, derechos “naturales”,
no “humanos”, que nos arrojan a Sánchez
el proxeneta Malo y su aquelarre progresista.
El Roto, 29.09.2026
Pienso, como ironiza El Roto, que esa no puede ser la solución, tiene
que haber otra
Como
ahora lo de Ceuta o la energía, lo de la vivienda fue siempre -y es- grave, no
siendo para el capitalismo de Sánchez el Malo derecho “humano” -a “techo”- sino mercancía,
medio para extraer renta, acumular capital, plusvalía, lo que, desde otra
política, Karl Marx denunció diciendo que, pese a ser necesario el “techo” –como el alimento o el vestido- para
la vida humana, el capital lo ha convertido en medio para, al edificar, reproducir
fuerza del trabajo y someterlo como al territorio -en que se asienta- al cruel
beneficio económico que, insisto, es plusvalía, lo que convierte el acceso a un
lugar en que vivir en algo muy duro, difícil regido por el -que dicen- mercado,
subrayando Friedrich Engels en “Contribución
al problema de la vivienda” que el pago de una renta de alquiler -al contrario
de la construcción masiva de viviendas- no genera plusvalor, siendo tal pago solo
modo de explotación que -aún más- limita los recursos de la clase obrera para
otras necesidades vitales, allanando, además, las leyes de la propiedad -impuestas
por el poder- que -público o privado- el suelo lo acaparen -lo denunció Lenin
en “Imperialismo: la fase superior del
capitalismo”, 1917- siempre los mismos, aquí evidente en la apropiación de
territorio común por la boyante -hoy ya decadente con la acumulación- generación
energética.
Edificio en María de
Molina Madrid 2024
Sánchez vendió a Lar y a Blackrock -súper fondo buitre- un edificio de
Hacienda en el barrio de Salamanca para hacer viviendas de lujo y una
residencia
Vuelvo
a la vivienda, la escasez habitacional, los desahucios y la insostenible carga que
-en el capitalismo- ello es y aclaro que escasez, desahucios, carga,… no son simple
fallo corregible con una acampada y un par de decretos -mal- hilvanados en
media hora por un proxeneta y sus rémoras, sino daños estructurales serios -igual
que paro, hambre, bajos salarios,…- del capitalismo, solo superables con otro
sistema, en lo que no parece pensar ni el gobierno del proxeneta Malo ni los -por
iluminación de no se sabe quién- acampados, explicando Badiou en “La Ética. Ensayo sobre la conciencia del mal”
cómo “el ‘totalitarismo democrático’ no
hace más que instalarse cada vez más, siendo, ahora más que nunca necesario que
los espíritus libres se levanten contra tal pensamiento servil y el moralismo
miserable en nombre del cual se nos quiere forzar a que tomemos el injusto tren del mundo”, animándonos
a evitar que intenten (de)volver(nos)
a la oscura, medieval doctrina de los derechos naturales, no humanos,
vinculados a un Hombre inmutable,
determinado y, para ello, luchar contra tal vuelta -ligada a la caída del
marxismo revolucionario, traicionado por la forma más totalitaria del comunismo como por la bajeza
de la farsa que dicen “socialismo” y,
para parecer digerible, ahora dicen
“progresismo”-, razonando Badiou que “no
puede haber una ética general”, sino de las verdades singulares, de las situaciones
concretas y sus secuelas -en aparente libertad máxima- debiéndose sustituir -meditándolo-
el aval ético de que gozan la economía capitalista, como la plena legitimidad que
se atribuye a los -que se dicen- representantes en la democracia -no
parlamentaria- de partidos, la falta de -buena- Ley, la escasa seguridad que
-en general- trasladan policías y jueces y la nula fiabilidad de mercado y
medios de comunicación, lo que, éticamente, nos
legitima para combatir lo más corrupto(r) del corrupto sistema que, tras
la especulativa “burbuja inmobiliaria”,
pone lo robado al construir en otra cesta, la de la energía para, allí, adueñarse
-de modo que debiera investigar, ¡uf!, la fiscalía- de infraestructuras y
servicios de todos, cientos de miles de millones de €, hoy gran negocio -Bess y Data Center- de unos
pocos, con la ley mordaza del poder
real y sus medios TVE, El País, Prisa, Vocento,...,
guardianes del peor capital y su forma política, el “parlamentarismo de partidos”, en realidad “totalitarismo democrático”, peligroso espacio que -el marxismo dice-
es alegalidad y sucio control ilícito de instituciones esenciales en que tan
bien -hace tiempo denuncio- se mueve Sánchez el proxeneta Malo.
El Roto 27.09.2025
Con la acumulación, Bess,
oculta hasta hoy, se necesitarán menos molinos
Frente a ello,
Badiou explica que nuestra Ética debe
exigir al Hombre “¡Continuar! siempre, analizar crítico lo
que ocurre, actuar, trazar líneas, no puntos, rápido incluso sin moverse, estar
entre los hechos, como el rizoma de Deleuze y Guattari, con dotes de “discernimiento” -no dejarse engañar por
falsos hechos-, “valor” -no renunciar
a la verdad en interés propio- y “reserva” -no atribuir a los hechos un potencial
absoluto-, sabiendo que tal Ética no
puede “ni someter el mundo al reino
abstracto del Derecho, ni luchar contra un Mal exterior y radical”, pues Derecho y Mal son artificios y exigen detectar la verdad en lo cotidiano para,
detectada, luchar contra el Mal real,
“anverso o faz oscura de la verdad”, capital,
banco, construcción, generación energética, explotación de los datos, destrucción
de la vida humana en la Tierra,…, esforzándose, insisto, en pensar para actuar,
atentos, en medio de las cosas y hechos, pues otra forma solo lleva -inevitable-
a viajar, serviles, en el viejo tren injusto hacia la actual, cenagosa bancarrota ética en que
manda un proxeneta.
El Roto 11.02.2024
Si
no cambia mucho la cosa, quizás sea lo más recomendable
Coda sobre de dónde
venimos… y, más importante, hacia dónde vamos.- Causa estupor que se siga
hablando de derecha e izquierda, son lo mismo, varía su capa de barniz, siendo
lo cierto que venimos de ocho tormentosos años en que nos ha enloquecido un
proxeneta que, sin propuesta política/presupuesto -récord mundial Guiness- en
toda una legislatura, entre otras cosas, nos lega -vaya a saber cómo acaba,
¿irremediable?- lo de Ceuta, la pútrida pocilga en que nos hace vivir junto a
su hediondo entorno familiar, personal, político,…, irrespirable, el lío que
-con turbios objetivos- ha ideado con el “capital”
problema de la vivienda,…, mientras hacia dónde vamos solo son, -(de)mérito del
inútil sinvergüenza-, mil preguntas: ¿a quién beneficia esto?, ¿responderán por
ello?, ¿quiénes?, ¿se confía -para resolver la canallada de la vivienda- en el
nuevo “sindicato” que, sin “sustancia”, vocifera en la profunda
tiniebla que narró Conrad?, ¿analizaremos -sabido por solo por unos pocos qué
es el capital- a partidos, subsidiados, medios,…?, ¿pagarán sus hechos?, ¿habrá
un parlamento que legisle sin pactar con cualquiera?, ¿quién es peor, el cruel proxeneta,
quien -salvo cobrar- no sabe nada, el que no tienen qué perder,…?, ¿sabe
alguien que, además de sí mismo, solo defiende al débil la -buena- Ley?, ¿piensa
alguien en -al menos un poco- leer a Marx?, ¿seremos conscientes algún día de
que, como individuos, no en grupo, siempre seremos vulnerables?, ¿qué tal lo de
Blackrock?,… y, en tal caos, como
otros, la fifty fifty, además de
mitad -o más- tonta, mitad tetas, “señala”
y es nazi.




