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sábado, 5 de abril de 2025

Lo cotidiano.98 De gestas Fernando Merodio 05/04/2025

Lo cotidiano.98

De gestas

Fernando Merodio

05/04/2025

Empiezo a leer Calle Londres 38. Dos casos de impunidad: Pinochet en Inglaterra y un nazi en la Patagonia, documentada obra de Philippe Sands, jurista autor de las magníficas Calle Este Oeste y Ruta de escape, con las que tanto aprendí sobre la inestabilidad política/territorial en la zona que hoy -tan insegura- es Ucrania y lo valiosa que fue, tras el atropello nazi, la gestación por, ciudadanos de allí, Rafael Lemkin y Hersch Lauterpacht de, ideas esenciales similares, diferentes del Derecho Penal Internacional poco y pésimamente aplicadas en la práctica, como son las de crímenes contra la humanidad y genocidio, tres narraciones en las que, por encima del mal que narran, me fascina el número de -tan poco valoradas- gestas personales y sociales que, frente al grave daño y quienes lo causan, los canallas e ineptos arribistas de toda laña,… floreciendo en la lucha contra la evidente maldad.

Un vampiro, Vlad Tapes, Conde Drácula chileno, propiciador de gestas

De ello, sin necesitad de viajar a Ucrania, Chile,… o Palestina, ni remover, como ruín hace Sánchez, la insana locura de la cruel vieja posguerra, algunos españoles sabemos lo bastante para valorar, sin duda, las heroicas gestas -más recientes- de la infinita lista de encarcelados que defendieron una reconciliación libre e igualitaria, los ejecutados por nada, los detenidos por lo mismo, Julián Grimau, los torturados, los abogados/amigos de Atocha, Arturo Ruiz o Pedro, Romualdo, Francisco, José y Bienvenido, los cinco obreros muertos en Vitoria a tiros por la policía de aquel Fraga que antes -otra vez- nos había mentido: “La calle es mía”, siendo doloroso, por ello, tener que soportar la -falsa- historia reciente que escriben falsos ganadores en reseñas de su TV -del régimen-, identificando como parte de los que, de verdad, lucharon por la -que dicen- democracia ahora, lucha de la que incluso se benefició, inane heredera vanidosa, muy cómoda -como muchos de la PSOE- con el fascio, la derecha, la derechona eterna, relatos que alaban más que a la casi único organización combatiente, el PCE y aquellas Comisiones, su sindicato -entonces- de clase, que alumbró el tunel que fueron 40 años de vacaciones de UGT y la anticomunista PSOE, reaparecidos en forma de trileros sevillanos avalados por el servicio de inteligencia (¿) de Carrero Blanco y con el sucio dinero de la CIA y la fullera socialdemocracia alemana, base de lo de luego -la OTAN, la destrucción del tejido industrial, Filesa, Malesa, Time Export, Flick y Flock, los GAL, la cal viva,…-, germen del insufrible subvencionador de la zeta/ceja que, gótico hoy en familia, remolonea por Venezuela y “paraísos” limítrofes, hasta, en caída libre, acabar en la actual cloaca de Sánchez y sus inclasificables socios, los parásitos, rémoras que, alardeando de poder, sumar,… sin historia, ideas, ni principios, se limitan a cobrar por abonar y regar la finca del más sucio egoísmo patriotero independentista, desde su xenófoba extrema derecha hasta amigos -no contritos- de penados asesinos del tiro en la nuca y los ventajistas que cogen del suelo la fruta caída del agitado árbol de todos,... hasta el infinito

Así eran, igual que nosotros, Lola, (tiroteada en Atocha) y Arturo (asesinado por, ¡sí!, la policía)

No puedo evitar el recuerdo de Lola, alegre, guapa niña de 13 años, de sus dos parejas, primero Arturo y luego Javier, asesinados por el fascismo contra el que luchaban, de su permanente sonrisa en la boca que, en Atocha, destrozó un tiro y siento ganas de llorar. Para el Diccionario Enciclopédico Español, “gesta” es “un relato épico que narra las proezas  de un héroe en un contexto histórico”, refiriéndose “al conjunto de hazañas llevadas a cabo por un personaje o un pueblo, normalmente en orden a conseguir un objetivo importante” y añadiendo que “en general, se trata de hechos memorables” mientras para el de la RAE, del latín “gesta”, nombre femenino, son “hechos señalados, hazañas” y, en otro sentido, género popular, propio de la Edad Media que, ¡tiempos aquellos!, era recitado por juglares y trovadores, siendo ejemplo icónico el “Cantar del Mío Cid”, siendo cierto que lo hecho por aquella gente con “el caudillo” vivo, como tantas otras cosas, tiene relato sobre presentes y -en especial- ausentes, de real gesta, de la que no se habla porque no gusta al “progresismo” que, tras 40 años de vacaciones, hoy se aprovecha de las fatigas de aquellos.

Coda/amenaza.- Siempre El Roto, esta vez su denuncia del uso -con más intención, seguro, que criticar la mera sintaxis- de frases subordinadas -que yo empleo- por periodistas, que son bobos  -y otras cosas- escribidores para que otros -aún más- bobos entiendan lo que ellos quieran, crítica que -consciente como soy de mi difícil prosa, cuya lectura intento facilitar con -gran- adjetivación, me invita a hacer un esfuerzo y, a punto de entrar -lo haré el día 14- en el tramo cronológico 80 del camino que hago al andar, quiero -iluso- escribir un -primer- libro con -quizás, no estoy seguro- menos frases subordinadas y -más probable- también menos adjetivos que mis escritos más cortos sobre gestas cotidianas recientes, muchas, de que he sido feliz actor/testigo, acaso menos heroicas que las de la lucha, con pocas expectativas de éxito, contra el peligroso fascismo, pero igual de nucleares -si no más- que ellas, como son, evidentes, las vinculadas a la vital pelea diaria por el modo, el quién, el para qué,… del vital control de la generación y uso de la energía, para lo que hurgaré -en extenso- en mi ya viejo pasado junto al sr. Merodio y doña Gloria en Rozadío, pegado al feroz y feraz rio Nansa, luego en los peculiares rivales que tuvo REE al castigar con la injustificable -e injustificada, aún inactiva- cancerígena LAT a 400 kV Soto de Ribera-Penagos-Güeñes Itxaso y, ahora, asombrado por las imponentes, increíbles victorias de unos –muy- pocos, muy bragados sobre el más cruel 1% que, aquí con el apoyo -en medio de tenaces ridículos- de esa cosa que dicen El Delirio Montañes, propiedad del sucio capital internacional, y facilitado por la incuria política de la Administración intenta robar -para destruirlos- los montes propiedad en mano común de los vecinos e implantar -y lucrarse con- superfluas, dañinas mega-infraestructuras eólicas, remedo de los gigantes contra los que peleó -imprescindible- don Quijote.

El Roto 28.03.2025

Quiero suponer -lo sé- que lo de la subordinación en el periodismo tiene segundas

 

sábado, 2 de diciembre de 2023

Lo cotidiano. 28 Necesidad sin virtud Fernando Merodio 02/12/2023

Lo cotidiano. 28

Necesidad sin virtud

Fernando Merodio

02/12/2023

Nicolás Sartorius, candidato cunero en las elecciones de 15 de junio de 1977 en la mínima Cantabria, diputado frustrado tras haber  apartado a López Coterillo y San Sebastián, con méritos nuestros, y hoy aplaudido por el “progresismo” como inconexo resto del naufragio de quienes -pocos- se opusieron a la dictadura, escribe practicón en El País sobre la Ley de amnistía en trámite, eligiendo, práctico insisto, “hablar de las virtudes de la necesidad”, lo que me obliga a asirme a que solo lo hará por desmemoria -y ciego-, sin mala intención, mezclando -falsas- virtudes de la torticera, ruin amnistía al del maletero y el resto con la de la Transición y la “necesidad” que -dice- había, tras morir en su cama “el caudillo”, de legalizar al PCE -rectifico, un respeto, a “el Partido”-, decisión que, frente al quejoso gesto de la renovada PSOE trilera, fue decisión exclusiva de Adolfo Suárez, que la hizo pública el 9 de abril de 1977, sábado santo, tras haber disuelto su secretaría general, él era el secretario, del Movimiento, única organización política -recuerden, la del yugo y las flechas- que usó 40 años el rechoncho general bajito de voz aflautada -hasta eso era bufo- siendo -muy- injusto que el “converso” Sartorius no recuerde el postrer sacrificio de, dignos en tan duros tiempos, Sauquillo, Valdevira, Benavides, Rodríguez Leal, Holgado, Sarabia, Ruiz-Huerta, Ramos y Lola, amigos, comunistas asesinados en Atocha, 5 en cuerpo, 4 en alma por el terrorismo fascista que, igual que en los USA lo controló Jimmy Hoffa, aquí lo hacía el criminal verticato del transporte, causando desazón -que sé no injusta o indebida- el actual ministro del ramo, como el Urtasun que, (in)culto, amenaza con trocear El Prado y, al tuitear infantil, cree -¡uf!, pactos y fe sin virtud- que un lustro son 50 años…, similar a todos los encart(er)ados por Sánchez el Malo.

No es justo Sartorius al embarullar churras con merinas, a un cobarde huido de todos nosotros con la Ley 46/1977, que -diga lo que diga aquel- no perdonó a comunistas, pues sabemos que “el Partido” no hizo nada que exigiera amnistía y la Ley del perdón entraba en vigor el 17 de octubre de 1977, 264 días después de la matanza de Atocha, que sin duda, por -¿miedo a?- el valor, mérito humano de aquellos comunistas hizo que, tras ello y 189 días antes de indultar al resto cómplice, cobarde no comunista, Suárez homologara al “Partido” y quien quiera razonarlo, deberá tener años, ser justo, lógico, no seguir pegado a Franco y saber lo que es un mínimo agradecimiento.

Pasado casi medio siglo -¿cuánto dirá, (in)Culto el Urtasun que cobró de la UE?- nos ha caído encima, insufrible, Sánchez el Malo, retorcida antítesis del elemental coraje de aquellos comunistas que, frente a la inocencia política con que Azaña se refería a la repetitiva, aburrida cuestión del egoísta raca-raca catalán para acudir pueril a un -inexistente- ius separationis y hablar, sin ruborizarse -ni siquiera intuía lo que iba a venir- de “una Catalunya gobernada por las instituciones que quiera darse mediante la manifestación libre de su propia voluntad”, con el imposible “menor perjuicio posible para unos y para otros“ con “al menos relaciones de buenos vecinos”, comunistas sabedores de que solo “el género humano es la Internacional” se alinean con el autoritario, sólido pensamiento de Ortega y Gasset sobre “el problema catalán”, problema que no tiene solución, pues, “como todos los parejos a él, que han existido y existen en otras naciones, no se puede resolver, sólo se puede conllevar”, lo que para el autor de “La rebelión de las masas” es “no sólo que los demás españoles tenemos que conllevarnos con los catalanes, sino que los catalanes también tienen que conllevarse con los demás españoles”, lo que es imposible, así que Sánchez el Malo, práctico como Sartorius, se alinea por -solo, nada más ni menos- su investidura con lo peor de cada casa, basta ver sus caras, qué y cómo lo dicen.

Asesorado, sin duda, por Urtasun, (in)Cultura, con la misma osadía, falta de moral y política con que enfrenta a españoles con judíos, por algo que ignora, tomándolo trivial de Puchi, Sánchez el Malo robó el popular proverbio “Hacer de la necesidad virtud” que usaron, sabidos estoicos, Posinomio, Crisipo, Séneca o Marco Aurelio; teniendo nosotros muy clara la necesidad -de él- que le fuerza a perdonar en nombre de todos -incluido el mío- a una recua de dolosos golpistas, sin que nadie llegue a intuir -imposible- virtud en generosidad tan siniestra en perjuicio de otros y siendo no inmoral, amoral, poco sólido, superficial, nadie le recomendó que leyera la Meditación 35, del Libro V de Marco Aurelio, “Si no es una injusticia, fruto de mi  mezquindad, y no perjudica a la ciudad, ¿por qué debería preocuparme? ¿y en qué perjudico a los demás?” y, tras ello, pensara, antes de actuar: Y si es una injusticia fruto de mi mezquindad y perjudica a la ciudad, ¿qué debería hacer?

Desde luego no debiera “negociar discretamente” lo mío, no de él, sino rodearse de luz y taquígrafos e informarme en directo, antes de decidir, de lo que -irreversible me- está haciendo y así, si además leyera un poco a Giorgio Agamben, sería estoico, incluso democrático.