Explica Agamben que el riesgo de exterminio real no nace
-sólo- del estado de excepción, exige un genérico “campo” que, además de “lugar
en que se ha desarrollado la más absoluta conditio inhumana”, es “matriz oculta” que, con la norma actual
y en “el espacio político en que vivimos
(…) abierto cuando el estado de excepción se convierte en regla”, es posible,
siendo modelos Auschwitz, Guantánamo, Yugoslavia, el gulag, las cloacas del
Estado,…, o, más difusos, la útil alarma de la Covid19, la desigualdad, el hambre, el paro, la generación abusiva
de energía y el caos climático,… que, antes de Agamben, valoraron otros como “un concepto del mundo llevado a sus últimas
consecuencias con una coherencia rigurosa”, avisando que “mientras
el concepto subsista, las consecuencias amenazan” y explicando, entre
otros, Michel Foucault y Octavio Paz cómo la opresión se ejerce hoy con el “progresista” lenguaje perverso del
capital y su odioso poder mediático aliñado por los amos, haciendo que “la propaganda sea a la democracia lo que la
cachiporra al estado totalitario”, poder espurio -que los “plumillas” dicen libertad de expresión/información-
robado/usado por “ellos” para controlar
el lager, sin -de no ser imprescindible-
llegar a la violencia nazional-sozialista -que, evidente, se anuncia aquí, ¡ay,
la “ley mordaza”!- ya visible en los
codazos para cobrar el sueldo de kapo,
guardián del sufrimiento que describió Primo Levi y hace que quienes lo padecen
callen o expliquen, naciendo el silencio del malestar que Levi llamó “vergüenza” -hoy controlado por el
imperio de los media, arbitrarios,
que definen qué es tal-, mientras se habla del dolor sabiendo que la herida -sea
la que sea- trasciende a la víctima y es relevante para el futuro del resto,
siendo ejemplo el sabio prólogo de Brecht en ”Primavera”, “Poemas del
lugar y la circunstancia”, 1938, avisando que “Al gorjeo de los estorninos / se mezcla el trueno lejano / de los
cañones de las maniobras navales / del Tercer Reich”.
Los
simios aulladores de Puente y Sánchez el Malo han rendido lo viejo culto de
aquí a la caverna, de modo que los gobiernos, sus subsidiadas mercantiles-partidos,
sindicatos, ONGs,…, gestionan migajas
rendidos al banco y sus siniestras hipotecas, el capital pasó por encima, los laminó
y al resto nos hizo sumisos productores baratos y felices consumidores caros; ¿otra
opción?, difícil, muy difícil, Sartre y Hoederer, revolucionarios con las “manos sucias”, saben que “la revolución no es asunto de mérito, sino
de eficacia, y no hay cielo”, es cosa de militancia, inevitable oposición
fines-medios y “reconciliación por
aniquilamiento del adversario”, sin diálogo, explicado gráfico por John
Ford, que hizo cine y, ya viejo, resumió que “una obra maestra es el resultado de un trabajo colectivo, no un
proyecto o intención”, animando John Berger a pensar en el águila y la
garza, los campesinos europeos, los indígenas del mundo, las palabras y las
armas, el arte, el sexo, la serpiente y su caverna, lo que queremos y, con
prisa sin pausa, reunirnos, hablar y llenar bolsas de resistentes; ya urge.
El Roto
27.06.2026
Sobre todo si, además, ese abogado le pagamos el resto
Vuelvo a viejos hechos relevantes que, frente al
acoso del poder y para usarlos en la lucha, acaldo en mi memoria, recuerdo
cómo, excitado y sólo con Felipe Revuelta, concejal comunista, amigo, de
Laredo, ya muerto, en una apabullante -nunca fiable- sala del TS intentaba
defender el recurso de casación contra una muy fea sentencia del TSJ de Cantabria -Claudio Movilla, Lucio
Valcarce y otros- en un juicio en que se (de)mostró urbanismo corrupto y, por
ello, mucho dinero robado, un juicio cuyos largos y duros avatares procesales había
salvado un Auto de Marcial Helguera, magistrado de la Audiencia, celebrándose la vista de la primera instancia en aquel TSJ abarrotado de chusma cómplice de los
delincuentes y con el más alto representante de la Fiscalía local, padre de
quien hoy mercadea con Iberdrola y Banco Santander el P.E. El Escudo, defendiendo absolver a políticos venales que
encabezaba en Laredo Juan R. López Revuelta y al calificar de tortura la
acusación, llamándome, impune, siendo víctima, torturador en un juicio que
concluyó con la excreción de una aleve, absolutoria sentencia de -quien lo dice
es, a su modo, marxista serio- ya entonces JpD,
tras la que tuve una de las pocas sorpresas alegres de mi ya -muy- larga
relación con la (in)Justicia cuando el fiscal de TS -nos dijeron que era un “facha”, lo que a Felipe y a mí nos dio
lo mismo- defendió enérgico, incluso airado que, lejos de la bovina docilidad de
otros, el único principio que le ataba era la Ley y, a partir de ello, firme y
serio, eligió legalidad frente a sumisión, por lo que recuerdo tal vista como
lujo que almaceno en mi memoria selectiva, otra lucha en una Sala formada, como
el TSJC, por “progresistas” de carnet, Enrique Bacigalupo -peronista, padre del
marido, consejero de la CNMV, de la terrible
Teresa Ribera- y Martín Canivell -ex de la PSOE-,
presidida por, gran jurista, Enrique Ruiz Vadillo, que con afilado bisturí de juez
sabio y justo había inventariado en el “caso
Burgos” las garantistas notas penales del tipo de la -ya entonces grave-
prevaricación política, que hoy quieren mandar al limbo (in)justo de simple
infracción administrativa; tras tal vista y el largo/tenso debate posterior -nada-
secreto, los corruptos lanzaron cohetes nocturnos en Laredo en turbia
celebración filtrada -les habían dicho- del triunfo -solo numérico- de
Bacigalupo y Canivell sobre Ruiz Vadillo, cuya seriedad viró a -pobre- condena
penal que -pese ser leve- me animó a guardar los avatares de tan desigual lucha
en la mente, junto a la acerada pregunta
que, en estrados y voz baja, textual, me hizo el fiscal: “Pst, Merodio,
¿dónde está la pasta?”, y mi respuesta: “Si lo supiera,…”; lo supe pasados
unos meses e, impreso, se lo hice llegar a quien, gracias, entre otras cosas, a
la respuesta dada, hoy ocupa un muy alto cargo en la magistratura; pero, ¡ay!,
esa es otra historia que guardo en el mismo rincón de mi memoria, para otro
rato, junto a lo que hoy vivo con Miguel y esos pocos que no dejan que, en casi
20 años, lo peor del capital ponga un solo dañino aerogenerador eólico en
nuestro pequeño territorio del sur de nosequé norte.
El Roto
19.09.2026
Como el Laredo de la PSOE que denunció -y a la que se condenó
gracias a- Felipe Revuelta
Desde la convicción
intelectual de que, como en el 68 decían los situacionistas, “la memoria
es un espacio de lucha”, sé que el
poder, ¡uf, aquí ahora!, siempre intenta mandar en los recuerdos, incluso los
más íntimos, modificarlos, ¡vaya falacia lo de la “memoria histórica”!, desenfocar
realidad y pasado, promover un olvido selectivo -aquí visible, evidente en esa inmensa
mayoría que, tratando de aparentar lo contrario, ni asomó la nariz cuando
Franco- y, en todo caso, que el pasado sean solo anécdotas o coyunturas cuyo
potencial sociopolítico, incluso revolucionario sea fácilmente manipulable por
los que, sin auctoritas, pueden; por ello, lucho contra el olvido y, al ser
abogado, más allá del caso concreto, (re)conozco la relevancia que para todos
tiene gran parte de lo que, reglado por el Derecho, deciden jueces, mucho de lo
cual, por su potencial de cambio, intento guardar, proteger de la maliciosa
agresión del poder, en el más seguro rincón de mi memoria selectiva.
El Roto, vieja, real viñeta
Actual gramática
parda, hoy de la PSOE
Coda
sobre el proxeneta, el fascismo y los jueces.- La mercantil PSOE -al parecer- tiene
en marcha una vorágine de firmas -de psoebreros y subsidiados- para imponer, con
apoyo en sus mafiosas, “torrenciales”
-de “Torrente”- cloacas, su generosa
-cara- afinidad con egoísmos borderline
y su dañino control de instituciones como el TC, el de Cuentas, la Fiscalía General, el CIS del puertochiqueño Tezanos, ahora el censo,… para que los jueces -como poder- cesen la “persecución judicial” y absuelvan a la bachiller catedrática que -en
la Moncloa- repartió -arbitraria- subvenciones, legalicen la trapacera “ley -que dicen, vivos o muertos- de nietos”, fijen el derecho a votar… a
Sánchez el Malo y -en general, supongo- indulten la turbamulta indiciaria de
delitos imputados a su entorno y los -mucho más graves- que se imputarán -sin
duda- a él, freno a “su negocio” que califican de “amenaza real para la democracia” -no de la derecha extrema- de otra
parte de este Estado que ya no legisla, los jueces individuos, cuanto más solos
en su despacho mejor, insisto, poder
judicial cierto, lo que -sin duda- es golpismo, pues los errores, y sobre todo
los delitos -me enseñaron el ratito que estudié Derecho- la gente honesta los
combate de otra forma.
En tal mensaje putsch de uso interno,
la mercantil parece temer -aún- al TS
que “está evaluando el caso en este
preciso momento y la resolución final es inminente”, así que, imitando a
los golpistas amnistiados de ERC, Junts
& Co, amenaza -masa vociferante- que, “si miles de personas nos unimos y alzamos la voz hoy, ejerceremos la
presión necesaria para lograr la restitución inmediata de este derecho
fundamental antes de que sea demasiado tarde”, un servil ¡a sus órdenes, mi
general! que intentan disfrazar con la pedestre tesis de que -siempre- “las maniobras de la extrema derecha y la
derecha”, claras “herederas del
franquismo” -del que ellos se escondieron- hacen que el TS -¿delictivo?- “congele el derecho a voto de ciudadanos
españoles que adquirieron o recuperaron su nacionalidad”, con “riesgo inminente de perder su voz en las
urnas” haciéndolos -¿quien vota, no yo, es de primera?- “ciudadanos de segunda”, sin importarlos
si es cierto lo que la resolución cautelar califica como “peligro fundado y real” para futuros comicios, que una simple instrucción
de la hermana del simio jefe Puente haya suprimido la lógica exigencia de acreditar
motivos políticos/ideológicos para decir exiliado
a quien abandonó España entre 1936 y 1955; ¿por qué tanto interés de los simios
aulladores de Sánchez/Puente en que voten en manada “sus exiliados” y no en que lo haga yo, individuo?



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