sábado, 28 de febrero de 2026

Lo cotidiano 146 De Javier Ruiz: tiempo de canallas Fernando Merodio 28/02/2026

Lo cotidiano 146

De Javier Ruiz: tiempo de canallas

Fernando Merodio

28/02/2026

Ruiz, TVE/Prisa, 52 años, y Santaolalla, ¿la PSOE?, la mitad, 27, deberán rendir cuentas

La fotografía refleja la parte -en apariencia- frívola del caos que generan Javier y Sarah, con hache final, su novia -si lo es- ignara gritona, activistas/espectáculo, de turbia valía, tenaces difusores -por aplastamiento- de que son únicos y el resto… a saber y ahora falsean -con, entre otros, el M.A.Revilla que, granuja, vivió del fascio- lo del 23-F, tan personal, empujando a, como ellos, ser capital o mercantil/partido y, ante todo, siervos y, pues cada tiempo vive su afán, mi infancia en Rozadío, el río Nansa, doña Gloria, mi padre atento, los curas que, tan ajenos, aún percibo cerca, su ajada sotana, su severo verbo, su olor -que, hoy, diría- rancio, todo ello eterno, ajeno a lo actual y seguido -¿qué otra cosa pude?- de una, yo marxista, juventud comunista, ya con Rosa, la mejor, alegre, formal, seria, muy guapa, leal sin resquicio, siempre a mí lado -y yo al suyo- hasta irse, me hicieron así, raro, próximo y afín al débil, vinculado estricto a otros raros como Lilliam Hellman, par de Dashiell Hammett, escritores ambos frente al cruel Comité de Actividades Antiamericanas del senador Joshep McCarthy, transcriptor, en siniestra acta, de lo que ella le arguyó sobre el partido comunista, vejado: ”Estoy a su disposición para responder a cualquier pregunta sobre mí. No tengo nada que ocultar y no hay nada en mi vida de lo que avergonzarme, pero ni ahora, ni nunca, me prestaré a causar problemas a personas que, cuando se relacionaron conmigo eran ajenos a toda expresión o acto desleal o subversivo” y que “dañar a gente inocente para salvarme yo sería, en mi opinión, un acto indecente y deshonroso. No voy a recortar mi conciencia para adaptarla a la moda de este año” ¿Les sonará algo de ello, tan pegados, a los dos de la foto y otros? Seguro que no.

Tiempo de canallas”, parte de la trilogía de sus memorias “Pentimento”. Recomendable

Busco gente seria y me aflijo -aún más- al leer en sus memorias que Ring Lardner, Jr., excelente guionista de cine -¿recuerdan “Mash”, la ácida sátira sobre la sanidad, oxímoron, militar?- relata con sano humor su vida y, hombre ingenioso con coraje en ambiente hostil, no teme, ni alberga, ¡uf, como yo!, ilusiones, al tiempo que desprecia a la odiosa Comisión sobre Actividades Antiamericanas -y hoy tantas otras cosas-, escribe que, “analizando el asunto, me parece riguroso decir que, dadas las circunstancias, sólo había una actitud posible salvo estar dispuesto a comportarse como un perfecto hijo de puta”, siendo puntual reflejo de ello otra acta, de otoño de 1947, de la bestial Comisión en plena guerra fría, en que su presidente J. Parnell Thomas, congresista, rollizo ex corredor de seguros al que sentaban sobre una gruesa guía de teléfonos y un cojín para que pareciera más alto, redactaba, más poético que el propio Lardner sobre ello: “¿Es o ha sido usted miembro del Partido Comunista?”, pregunta sobre un grupo político, legal allí entonces, pese a lo cual podía implicar delación e inclusión del delator en la heroica/cruel lista de los Diez de Hollywood, paro y cárcel, por lo que respondió: “Depende de las circunstancias. Podría contestar, pero si lo hiciera me odiaría cada mañana”; actitud heroica de quien, honesto, decidió renunciar a un cómodo trabajo, como el de aquí ahora de los “progresistas”, nada de fatiga y mérito, cotidiano hedor de establo que provoca la misma extraña cosa que Julio Camba sentía hacia New York: “Me paso la vida buscando la menor oportunidad para venir aquí, llego, y en el acto me siento poseído de una indignación terrible contra todo”, en medio de la pléyade de pasiones que generaba el vejado comunismo -que Lardner, valiente, protegió- para, entre la turba que, sin despreciarse, ni siquiera duda al verse cada mañana en el espejo y en arriesgado escorzo viaja hacia la noche, se atribuye inmerecidos prebendas/estipendios como los de lo que hoy dicen política y exige análisis atento, para el que me aferro a Alain Badiou, serio filósofo francés, marxista viejo que, opuesto a, ruines, los Ruiz/Santaolalla & Co, ve en ella solo “esfuerzo colectivo para resolver problemas nuevos” y que, tal como cada día tengo más claro, desprecia “la totalitaria defensa de la excelencia del capitalismo y su más útil forma política, el parlamentarismo”.

El Roto 15.02.2026

A los nuestros, no hace falta ni pintarlos la cara

Similar al diálogo que, en su caverna, mantenían dos mafiosos -hombres de, en sentido estricto, negocios- en el impactante inicio de “Miller’s crossing”, “Muerte entre las flores”, film de los hermanos Cohen que, al negociar un asesinato, lo equiparaban a cosas tan respetables como amistad, cariño, dignidad, constancia,… en especial incluso ética y, siendo consciente de que, pese al -mínimo- bagaje cultural con que viajan quienes, como Ruiz, Santaolalla y los otros, osan hablar en alto, incluso vocean, para intentar convencer al resto de lo que les dicen que griten, en especial grave ahora, en el peligroso tránsito de ese sucio magma -mercantil PSOE del proxenetismo punible, amigos no contritos del tiro en la nuca, recogedores de fruta, egoísmo golpista,… e ignaros de toda laya que solo buscan sobrevivir ineptos, de derrota en derrota, que acaba cristalizando en infame aleación de -lo que decían- sozialismo y el peor egoísmo nazionalista; si fuéramos -solo un poco- más serios, impediríamos, lo de ahora, parecido a aquel 23-F, e igual que Hammett, Hellman, Douglas, Bogart, Bacall,… y, en especial los diez de Hollywood, Bessie, Biberman, Cole, Dmytryk, Lardner Jr., Howard Lawson, Maltz, Ornitz, Scott y Trumbo, a los que, agradecido frente a tanto canalla de aquí, rindo mi pequeño, sentido homenaje a su defensa de los restos del naufragio anunciado en la prolongada caída hacia la nada de hoy, que solo intentan frenar quienes, como Badiou, con saber militante enfocan al enemigo real, el capital, o los que, como Ring Lardner Jr. deciden no tener que odiarse, ante el espejo, cada mañana y no se comportan, por ello, como unos perfectos hijos de puta.

Coda sobre un final en tiempo de canallas.- Dejó dicho Orwell que “la libertad puede significar el derecho a decirle a la gente lo que no quiere oír”, hoy por ejemplo publicar que han decidido que les mande un cursi proxeneta militante no contrito, mientras, ponzoñosos, Ruiz-Santaolalla & Co expanden el cruel virus de tener que oírlos/verlos y -a la fuerza- pagarlos nosotros y leer en El País, biblia laica que elaboran analfabetos éticos, siervos de los bonos/capital de un tal Oughourlian que, a toda página, siembran dudas sin explicar cuál fue tal “papel”, que -con lo que llueve, ¿a quién importa?- “Los archivos secretos del 23-F avalan el papel de Juan Carlos I”, un tiempo en que el pasado miércoles, viejo hastiado, un cuarto de hora antes de acabar el Madrid-Benfica -¿sólo fútbol?- empatado entonces, me iba del bar del barrio en que, si pago una caña de cerveza, me dejan verlo y, en tiempo en que la alternativa a mi Real Madrid/hoy capitalismo estricto es el Barcelona/cutre, més que un club, solo envidia y esa cosa oronda que dicen Laporta, sabiendo que, cuando aún no tenía 20 años y, distinto, los veía desde arriba en mi tercer anfiteatro del Bernabéu, don Santiago, don Alfredo, Pancho o Paco, no me lo hubieran perdonado. Algo se está acabando.

El Roto  28.02.2025

Al otro lado ¡Uf! Menos mal que casi he acabado la tarea ¡Está todo tan oscuro!

sábado, 21 de febrero de 2026

Lo cotidiano 145 Del cobalto y otras atrocidades Fernando Merodio 21/02/2026

Lo cotidiano 145

Del cobalto y otras atrocidades

Fernando Merodio

21/02/2026

Lo digo dolido, firme desde la vieja izquierda del país anterior a Begoña/Sánchez, presidentes, propietarios de un espléndido piso -o dos- pagado con criminal dinero de un proxeneta, con el número 1 de la policía, tirano contra nosotros en lo de la Covid19, -presunto- violador, un ministro del interior -y presidentes- que no saben nada, y otro ministro, (des)organizador -aún más- de la mercantil PSOE, en la cárcel, también esta Rufián -buen nombre-, oxímoron de nacionalismo marxista/leninista, junto a un pateado por Ayuso y a una exhibicionista, mujer que grita, mitad una cosa, mitad otra, pretender, impúdicos, asalariados ricos, manipular desde el poder espurio a la nueva, pobre -hoy ilusoria- izquierda, tiempo duro en que, mientras debemos soportar el vertedero de ponzoña en que Prisa ha convertido TVE, ¡lo peor!, los tribunales dilatan ad nauseam responder/proveer los afligidos escritos que, cándidos, ciudadanos aún les envían, pese a lo cual hay quien cree -mala fe- que un rayito de -inexplicable caos entre dos silencios- su vida dedicado a saber un poco de -entre otras cosas- lo del cobalto de arriba -y pensar en ello algo- sería perder el tiempo… y no lo pierden.

En la otra, mínima esquina de la -incómoda, poca- gente honesta, Paul Valéry dejó escrito, Aquí no me propongo agradar a nadie, seria declaración que abre las inconexas, inacabadas, para alguno mal redactadas 261 libretas de reflexiones, que dicen Cuadernos, 26.600 páginas edición facsímil en las que ponía en marcha la intelectual potencia de su razón activa para, en belleza, expresar la verdad pensada durante medio siglo, escrita a diario a la aurora, entre las cuatro/cinco, y el inicio de su jornada laboral como funcionario que estudió -¡pobre!- Derecho; es la frase que Pléiade y el traductor Sánchez Robayna usan para abrir las casi 600 páginas de los Cuadernos traducidos -al fin- a nuestra lengua, elección magnífica pues el propio autor de El cementerio marino define el cotidiano, disciplinado trabajo que contienen como “elaboración de mí mismo y para mí mismo, más que preparación con vistas al público, no era sólo “decir” cosas, era “hacerlas”; “decir” que era “hacer literatura” con apoyo en un pensamiento potente; declaración de ideas, potencia fáctica. Humano.

Pensar para decir y hacer, gracias Valery

Tzvetan Todorov, búlgaro, alumno de Roland Barthes, pilar del estructuralismo francés, abunda en la idea al presentar el libro La literatura en peligro, convencido alegato sobre que “la literatura nos ayuda a vivir” y está “profundamente ligada a la comprensión de la naturaleza humana, pues es la gran fuente de conocimiento, tanto de nuestras relaciones sociales como de nosotros mismos”, exigencia de ser agresivo frente al acoso a quien hoy escribe por parte de las muy fuertes presiones del poder real, el delegado político/mediático o el infame de los “perversos grupos influyentes” de esos críticos que, siervos de otros, apriscan la opinión social y nos llevan a un estado en que la escritura pierde el afán de ser literatura para ser interés del poder vicario que vocea/calla a quienes generan ideas potentes y, a partir de ello, a los que leen, haciendo que el resto abandone la vana idea de que los -que dicen- intelectuales -y escriben para otros- tienen -incluso en silencio, por mor de lo escrito- influjo importante en el devenir de los hechos, maliciosa/boba idea que borra Leonardo Sciascia en su libro Negro sobre negro con la metafórica chanza del profesor que, al llegar el primero a clase al alba. lee en la pizarra una maliciosa/halagüeña/falsa frase: “El maestro se lo hace con la hija del director”, bajo la cual, tras un instante de duda, en la entumecida soledad del alba, irónico él añade: “¡Ojalá fuera cierto!”, lo que no nos debe llevar, sin más, a la inacción, pues tiene la seria enmienda que tomo del mismo libro: “No haber hecho nada es tremenda ventaja, pero no hay que abusar”, exige, al menos, pensar.

El Roto  20.02.2026
Basta con mirar alrededor -y pensar un poco- para verlo

Otro genio, Goya, toda su larga vida hizo cosas muy dispares, pintar por encargo retratos de ricos/poderosos, evidenciar que las mujeres españolas no sonríen, asustar con los “desastres de la guerra” y dibujar, en sus pinturas negras, un cielo vacío o mostrar que, en las corridas de toros, el placer se une al miedo,..., siendo, en especial, sugerente la serie de ochenta aguafuertes que tituló Caprichos y sin encargo de nadie, por -en efecto- capricho, decisión propia, pintó cuando, a partir de 1792 y a causa de una sífilis, del plomo, veneno en sus colores o no se sabe si por causas síquicas, en medio de fieros dolores de oídos y cabeza, caía en una oscura sordera; eran cuadros pequeños que no exigían esfuerzo físico y denunciaban lacras, abusos, maldades en la España de la época, violencia contra la mujer, crueldad religiosa, de la Inquisición, la brujería, la nobleza,...,  cuadros aún más didácticos por sus rótulos, textos en el que, mientras peleaba contra la enfermedad, vivía la pesadilla, luchaba contra la angustiosa contradicción de que la misma Razón que él festejaba frente al injusto derecho divino de aristocracia y monarcas o el Ancien Regime, guillotinaba en Francia, baño irracional de sangre, luego de Luis XVI, a Robespierre, Danton y muchos otros escribiendo Manuela Mena, conservadora del Museo del Prado, que la forma en que Goya pinta y, sobre todo, graba y diseña las infinitas variantes de la violencia física, los usos que expresan de escabroso modo el salvajismo, las coacciones más brutales, lejos de ser opresión de la razón por el instinto, ponían aquella, como hizo Sade, al útil servicio de éste y, sobre todo en el Capricho 43, mientras el pintor, recostado/acosado, dormía sobre su mesa de trabajo, el didáctico rótulo es aviso de que “el sueño de la razón produce monstruos”; señala el peligro de ceder, no usar la mente y dormir, pues nos rodean félidos gigantes, agresivos ogros, aves extrañas, murciélagos,..., algo que años más tarde refuerza la Internacional, al repetir pedagógica y contundente que el camino hacia la igualdad que la Ilustración demanda va unido, siempre, al trueno humano que es “la razón en marcha”, opuesto al mundo de Trump y Sánchez el Malo.

Patricio Lumumba, revolucionario, presidente de RD del Congo, asesinado por la CIA en 1961

Coda sobre el cobalto y otras atrocidades.- Solo me parezco a Valéry en que escribo porque sí, desde y para mí, porque me place/quiero y solo en último lugar, aunque también me importa, me fatigo en intentar que si algún día alguien deseara leer lo escrito, y lo hiciera, reciba algo, pues, como el suyo a Orhan Pamuk, turco occidental contra corriente, antes de morir, mi padre me entregó una sólida, metafórica maleta llena de notas, manuscritos y cuadernos, al tiempo que, con su habitual aire amargado y bromista, me pedía que lo leyera después que él se hubiera ido, cuando estuviera muerto, evidencia de que, distinto a mí, también estuvo encerrado solitario y serio con la idea de expresar su -forma de- libertad sin más límites o temores que los que a ella impusieron su sinceridad, obstinación y paciencia; muy breve sobre el cobalto por el que -entre otras cosas- luchó sus cortos 35 años de vida contra los cultos, ilustrados belgas… y otros, rebelde, Patricio Lumumba, para decir que me aterra y avergüenza ver lo que -en La batalla por el cobalto- veo qué hacen hacer hoy a los -pobres- herederos del revolucionario derrotado, pero a lo que más vueltas doy, lo que más me indigna, de lo que quiero dejar nota escrita es lo cínicos, lo sinvergüenzas, lo canallas que llegan a ser -igual- el plutocrático mundo del loco Trump que el progresista -no da para más- de nuestro proxeneta -que obtiene beneficios de la prostitución de otra persona- Sánchez, usando a sus políticos, diplomáticos, sindicalistas, ecologistas, todos subvencionados, para -a cualquier precio- tener un coche eléctrico, un Smartphone, una tableta o cualquier otro -destructivo, inútil- artefacto, así que, para no olvidarlo, ni perdonar a nadie, antes de, ¡cómo añoro a Rosa!, irme -lleno de pena y asco hacia los que conviven con ello- de aquí, veo mil veces sus caras, escucho sus sucias palabras y escribo para mí, hago -mi- literatura.

sábado, 14 de febrero de 2026

Lo cotidiano 144 De Rufián y Santaolalla Fernando Merodio 14/02/2025

Lo cotidiano 144

De Rufián y Santaolalla

Fernando Merodio

14/02/2026

Al final de la ya larga, terrible tormenta de mi vida, “un caos entre dos silencios ” para Samuel Beckett, colgado de la pared, sólo y en la ladera norte, a 51 días de cruzar en bajada, ¿la cruzaré?, la cota que nunca creí -ya saben, ¡la fe!- alcanzar: los 80 años, mire hacia donde mire, solo veo melancólica, triste soledad, pero aún disfruto, por ejemplo, al revisar la versión original de “Touch of evil”, “Sed de mal” en castellano, turbio film de producción, montaje y distribución conflictivos, interpretada y dirigida por, un genio, Orson Welles en 1958, gran relato fronterizo sobre la -siempre- aparente lucha entre corrupción/mal absoluto tópico, encarnado en el jefe de policía USA Hank Quinlan (Orson Welles) y honrada bondad -dicen-, el abnegado -también- policía mexicano Mike Vargas, Charlton Heston, y su esposa Susie, Janet Leigh, para pensar en que ya ni el traído y llevado, falaz maniqueísmo puede habitar a gusto en nuestro aquí ahora, cuando los malos andan por la calle como si tal cosa, dejando el genio Welles dos ideas actuales: una, “la labor de la policía solo es sencilla en un Estado policial”, dicha en medio de la discusión de un crimen para explicar que sólo hay buenas policías si somos sumisos, ¡son tan malas!, y la otra, previa al “¡Adiós!” que en castellano sentencia una Marlene Dietrich morena cerrando el filme, al decir del -tan- evidente corrupto Quinlan/Welles, ya muerto, “Hank era un gran hombre ¡Qué más da lo que diga la gente!”, ejemplos del que, ya en caída libre, veo tan obvio como insensato imperativo del vitriólico Carl Schmitt: “Combate a tu enemigo”, o al Sánchez Ferlosio citado por Savater ilustrando que “para sentirse autorizado moralmente a cometer las mayores fechorías basta con estar convencido de tener razón”… sabiendo que, cuanto más tonto seas, ¿eh, Santaolla y Rufián?, más autorizado te sientes.

El Roto 10.02.2026

No os esforcéis, ya no lo encuentra ni Felipe González

Tal visión, tan poco maniquea, del recurrente enfrentamiento entre mal y bien que, definidos con interés, nos quieren imponer como absolutos me hace pensar en problemas que hoy nos conciernen y definió Georges Bataille en su ensayo “El Mal en la Literatura”, publicado en España en 1959, casi al tiempo de “Touch of evil”, reflexión a través de varios autores acerca de la lealtad exigible sobre un tema serio como el Mal con mayúscula, que, en la realidad, debe ser tratado mediante comunicación honesta, nunca falsa o trampeada por lenguaje pervertido siendo ejemplo ajeno a la tópica explicación literaria el de Primo Levi en “Los hundidos y los salvados”, tercera parte de su trilogía de Auschwitz, en la que, citando a Jean Amèry, filósofo austriaco torturado por la Gestapo, afirma que “quien ha sufrido el tormento no podrá ya encontrar lugar en el mundo, la maldición de la impotencia no se extingue jamás; la fe en la humanidad, tambaleante ya en la primera bofetada, demolida por la tortura luego, no se recupera jamás”; perfecta descripción de la impotencia frente al cruel Mal objetivo evidenciado por aquellos que con tanta pulcritud ejecutaban, miserables, “su trabajo de todos los días”, lo que, cierto, en el hoy de Sánchez/Trump hacen muchos.

Richard J. Bernstein, filósofo pragmático, puntualiza que puede considerarse Mal radical “hacer que los seres humanos sean superfluos como tales”, no para la propia naturaleza, su entorno o la divinidad, sino para los demás humanos, sus semejantes, algo que puede ser provocado tanto por excesiva, irracional fe religiosa, como por fanático extremismo, siendo magnífico ejemplo el de Copérnico y Galileo Galilei, a los que la iglesia/Inquisición de Urbano VIII y Bellarmino convirtió en seres superfluos por traer, entre otras teorías similares, la de la centralidad del Sol y el giro en su torno de la Tierra, teoría que, evidente en el siglo XIX, las autoridades de la iglesia reelaboraron “y reforzaron aduciendo que la anulación de la condena del copernicanismo podía llevarse a cabo con la misma pulcritud científica con la que en el siglo XVII había sido condenado”, -falta de- pulcritud científica que, como hoy algunos medios, convierte a cerebros privilegiados en entes maléficos, abuso que llevó a Descartes al sabido “larvatus prodeo” -avanzo a escondidas-, simulación y disimulo que llevan aparejada la mentira frente a una Inquisición, hoy con formas sutiles, que dicta(ba) “órdenes de delación”, apoyadas en “edictos generales para la búsqueda de herejes ocultos e inciertos” que ni siquiera van contra autores evidentes de hechos que arbitraria y previamente hubieran sido definidos heréticos.

El Roto  24.01.2026

Además, no hay que elegir, lo hace tu mercantil/partido político

Son hoy ejemplo de extremismo fanático, Mal evidente, el inhumano capital sin alma o los totalitarismos y, aquí ahora, idiotizar la sociedad por conveniencia aceptada, el proxenetismo, el egoísmo nacionalista grande y pequeño, de forma paradigmática el espíritu -que, digan lo que digan, aún está ahí- de ETA,…, mientras el poder venal intenta imponer que, en territorio violento, hay libertad e igualdad, exige renunciar a la dignidad mínima, a las reglas del juego y a importantes derechos, fuerza la voluntad popular a cambio del mísero beneficio personal de -su- tranquilidad -de tranca-, cobardía y cesión (in)humana, frente a la que -aquel- Fernando Savater proponía negarse “a participar en el juego político mientras dure el terror(ismo), no más elecciones, no más fingimiento de que se puede ser normal en plena anormalidad y de que quienes sacan ventaja de la situación la padecen tanto como las víctimas directas”, lo que no es mi propuesta de que es bueno el uso de inteligente mezcla de educación/ejercicio para realizar un serio análisis dialéctico de hechos e historia y que las soluciones que de ese análisis serio se deriven serían buenas para -casi- todos, igual que las fatigas de algunos en defensa de ideas e ideales hoy traicionados para mejorar el brutal capitalismo de 842 millones de personas hambrientas y 1.200 millones desnutridos -más o menos, ¿qué importa?-, mejor que las patrias, grandes o pequeñas, que el “progreso” de los miserables, que las hipotecas del consumo, que la explotación del trabajo asalariado o el medio ambiente degradado, pienso en opciones que mejoran lo que hoy llamamos democracia, Estado de derecho(s) para pocos, escucho en bucle a David Gilmour, “Pink Floyd”, viejo, calvo y gordo, sentido intérprete en el Royal Festival Hall de Londres de la conocida aria de la ópera “El pescador de perlas” y mientras, triste, vivo lo que aún creo escuchar y lo que -hace ya mucho- fueron para nosotros “The Wall” o “Wish you were here”, melancólico, marcado por la tristeza del permanente descenso, no creo, pienso.

Yo creo todavía escucharla

Coda sobre Rufián y Santaolalla.- Quien vivió -muy bien- de un suegro industrial del proxenetismo y tras, apoyado en hampones apilados en un Peugeot, ocupó la cueva codiciosa de la PSOE y los nosécuantos ladrones cambia el país por cuyos vecinos luchamos -unos pocos- e hace de -la rara- Begoña bachiller/catedrática universitaria experta en subvenciones, logra que -hoy- se vea a un tal Gabriel Rufián, en Wikipedia político/graduado social además de -¡uf!, ¿qué es eso?- independentista que va a traer -concepto indeterminado- “su democracia” a la burlada España, buen parlamentario, así como que otra, Sarah Santaolalla, menos currículo/mérito incluso que el tal Rufián, analfabeta gritona, se irrite por ser mujer de la que otra dice exacta -lo ratifico- que es tonta y la iguale -las exhibe- a sus tetas, siendo -para mí- bufo que intenten -ateos, se dicen- hacerme comulgar con la rueda de molino de que, tan poca cosa, esos sujetos son libres y defienden “mi democracia” ¡Un respeto para el anciano que -aún- piensa!

El País  Portada 12.02.2026

Junto a Santaolalla, ”nuestro salvador”

domingo, 8 de febrero de 2026

Lo cotidiano 143 De prostitución y proxenetismo Fernando Merodio 08/02/2026

Lo cotidiano 143

De prostitución y proxenetismo

Fernando Merodio

08/02/2026

Un presidente de gobierno que -perdedor siempre- nos han impuesto -para dañarnos- rémoras que visten estilo “Evita Tocino”, viven en un chalet en la sierra, venden vino en una tasca o disfrutan ufanas de sus desopilantes, inicuas, injustas -a tenor de su valía- canonjías por -cada día más- hundirnos y, felices, dan -castos en público, ¿y en privado?- la mano a herederos no contritos de los del tiro en la nuca, el egoísmo golpista -amnistiado por, actual nobleza, el lúgubre Conde Pumpido-, quienes -con lo poco que valen- atacan al resto o -peor enemigo del pueblo- la carnicera “dictadura de la oficina” -judicial, administrativa, económica, política, policial,…- descrita por Kafka, que dicen “burocracia”, además de para alejar de la atención social sus múltiples, sabidas corrupciones, incluso fingir ser, ¡él!, primera trinchera de plexiglás contra el peligroso capital cheli de los ricos sin espíritu, Musk, Zuckerberg, Bezos, Gates,…, coro de violadoras vírgenes en la vestal iglesia de Trump, es acusado por muchos -por mi mismo, exijo datos- de afín a prostitución y -peor- proxenetismo, ideas para las que, por (pre)juicio social, cursi corrección formal, es difícil, casi utópico fijar -lógico- su exacto significado jurídico/cultural en una sociedad tan ambigua, líquida, falsa como la europea del siglo XXI en que la aritmética electoral es -nunca  mejor dicho- capitalizada por quien -en sentido marxista- acumula más explotando la fuerza del trabajo ajeno, generando desigualdad al separar tan humana fuerza -mano de obra mal pagada, único modo justo de generar riqueza- y propiedad de los medios de producción, facilitando así, esencial efecto, ilógica concentración de riqueza en manos del improductivo/succionador 1% que, vemos en la viñeta, apoyado por las mercantiles partidos, se adueña incluso del voto.

El Roto 06.02.2026

Perfecta, indubitada correspondencia entre el voto y Botín

Vuelvo a lo del contubernio -no judeomasón/comunista- acreditado, real con datos, incluso con cifras de prostitución/proxenetismo de su familia política y Sánchez el Malo, cada día más evidente y dañino para esta débil, indefensa sociedad y, sin ánimo de ofender -solo de retratar- al “progresismo”, hoy tan difuso como rampante, sé que, con carácter global, “prostitución” -profesión más antigua y conocida del mundo, dicen- y “proxenetismo” -prostitución con “listos” que se lucran de ella- podrían ser definidas como prácticas que, distintas, son fiel imagen -ampliada- de lo laboral genérico, pues crean, prestan, venden, publicitan, compran… incluso explotan, hipotecan servicios, ¡casi nada!, sexuales -tan públicos como la sanidad, la educación, la Justicia,…-, prestando la primera un social, humano, imprescindible servicio público de -escaso- sexo por dinero u otra contraprestación, práctica que, de ser -infrecuentemente- voluntaria/libre, no sería ilegal y, aunque -reprimido en la niñez- me cueste asimilarlo, podría ser -dicen- hasta placentera para las dos partes del agio, complicándose éste éticamente de intervenir terceras personas en la promoción, control, regulación… y, sobre todo, cobro/lucro nacido de tal contacto físico, así convertido en sucio uso del deseo como simple mercancía y, salvo a quien promueve, controla, regula… y, en especial, se lucra del mercantil contacto, solo genera, junto al “ratito de gustín”, pobreza, violencia, enfermedad, traumas, estigma social, violencia, discriminación, …, por lo que en general -aquí se negocia- se pena con cárcel, haciendo -pienso- que la mayoría de quienes -en general a la fuerza- ejercen la prostitución formen parte del eslabón más débil de víctimas globales del sistema -ahora- capitalista.

El Roto  20.06.2025

Lo hemos aprendido en la escuela de Ábalos, Koldo y, en especial, Sabiniano

Para definir la ética del proxeneta, no del prostituido, se fijan como posibles causas de prostitución ajena  para el crecimiento económico propio: la desigualdad/falta de recursos, la limitada educación que dificulta hacer frente a los problemas de la vida, la explotación global, cuya forma más severa, el tráfico de personas, genera un insufrible mercado -dicen que libre- promovido en las sociedades capitalistas, ayudado, además, por la (in)cultura y el -mal- uso de la religión, siendo para Michel Foucault -evidente- modo de control social por el poder económico para limitar la autonomía en la relación sexual, libre o pagada, a partir de lo cual, entro en el áspero campo del proxenetismo, jurídica y éticamente penoso en el que, reitero, es tratante de personas quien utiliza, casi siempre con colaboración política/judicial/policial, el comercio con el cuerpo de otro, con la pretensión de lucrarse de tal uso no querido, práctica que -al menos formalmente- está perseguida en ciertos países por la ley, pues sería indefendible -lo mismo que si tal explotación se produce en cualquier clase de trabajo ajeno al sexo- admitir tal explotación, forma de esclavitud grave; desde un punto de vista ético, el proxenetismo, actividad que estructura/oprime ejercer la prostitución y agrava la explotación/cosificación del prostituido, a partir del imperativo categórico de Kant impone como obligación lógica el rechazo de -incluso- legalizar la prostitución, pues lo ético es defender la libertad del ser humano, imperativo fin categórico en sí mismo, no medio que puedan usar otros para lograr algo, siendo tal libertad humana un valor absoluto, que la prostitución usa/cosifica como deseo, convirtiéndola en acción éticamente hedionda que restringe la libertad del ser racional, razonando Kant que “si te pagan por realizar un acto sexual no eliges libremente”, pese a lo cual -piensa- no se debe restringir la libertad de quien, sin presiones, se prostituya, pese a saber que quien así actúe, sexo por dinero, pone en riesgo su libertad; el proxenetismo/trata de seres, se ve descarnado en la coda, no cabe la duda, es un acto de esclavitud, el peor delito moral, la pérdida completa de la libertad y el proxeneta el peor canalla

Ese pequeño grupito… y Sabiniano, padre de ella, manda en España

Coda sobre la gran carga que arrastra la -“cornuda”, “cuckold”- sociedad española: la Sagrada Familia, Sabiniano, Pedro y Begoña.- Me enfrenté -joven iluso- a Franco por el derecho -de todos- al voto, hace lustros que no encuentro a quien votar y no voto, así que -solo en ese negociado burocrático- Botín no ha logrado robarme nada, tampoco he tenido que confrontar con Sánchez el Malo y la PSOE en su burla electoral, ni, por último, soy “cornudo”, “cuckold” de la “La Sagrada Familia” de la bachiller catedrática  y el plagiador de tesis que presidió y financió -dicen- un tal Sabiniano, proxeneta padre de ella y émulo de Álvaro Cobo, recientemente fallecido aquí cerca, un proxeneta que, cruel, gestionó al menos 15 negocios de dinero/sexo, uno de ellos la sauna Adán/San Bernardo 36SL, que Alejandro Entrambasaguas, periodista, en un documentado libro describe, sin que nadie lo desmienta o se queje, en “(…) estado lamentable (…) un cartel de neón verde (…) un anuncio luminoso que era, a la vez, invitación y advertencia (…) dice más sobre la impunidad que sobre la sauna (…) mientras la familia de sus propietarios levantaban banderas por la igualdad, en San Bernardo se abría cada día un negocio donde la dignidad se alquilaba por minutos (…) lo que habitaba ahí no era deseo, era resignación (…) Pagó -como entrada- cinco euros, no se le pidió nada más. Ni nombre, ni número de teléfono, ni documento alguno (…) le entregaron una toalla áspera y una chanclas de plástico combado (…) Allí dentro no se esperaba que uno llevara ropa. Tampoco vergüenza. Solo piel y silencio (…) No había música, ni conversación (…) un olor espeso, agrio (…) difícil de definir pero fácil de recordar. Una mezcla densa de sudor seco, desinfectante barato y humedad antigua (…) cubículos que no llegaban a ser habitaciones (…) Al fondo las duchas (…) Las paredes estaban llenas de moho en las juntas y un olor agrio subía de los desagües. No sabías si estabas limpiándote o infectándote (…) Apenas cuatro o cinco chicos se movían por las instalaciones. Todos jóvenes, delgados de piel morena (…) Se acercaban sin disimulo (…) mensaje claro: 50 euros por un polvo. 30 por una felación (…) No eran proposiciones, eran precios (…) no era una sauna. Era una pequeña economía del subsuelo (…) Lo inquietante no era lo que ocurría allí dentro (…) sino la forma en que el engranaje se volvía logística (…) En aquel sótano sin ventilación, ni escrúpulos, el intercambio de sexo y drogas operaba con la fluidez  de un negocio asentado. Cuerpos, cocaína, euros”. Es el presidente nacido contra natura de -dicen- pactos, sórdidos, sucios polvos que han traído los sabidos lodos de Sánchez el Malo/tramposo presidente, por lo que aterroriza la catadura moral de nuestra sociedad cuando, sabiéndolo, tantos callan.

El Roto  05.02.2026

No es vagancia, es que no voto, hagan algo ¡Por favor!