sábado, 24 de enero de 2026

Lo cotidiano 141 De lo bueno, lo mejor y lo posible Fernando Merodio 24/01/2026

Lo cotidiano 141

De lo bueno, lo mejor y lo posible

Fernando Merodio

24/01/2026

Envidio a las aves y siento nauseas al pensar en lo real, en Sánchez&Co

Me enseñaron -niño- que lo mejor es siempre enemigo de lo bueno y, aquí desde entonces, lo llevo a rajatabla, como Leonard Cohen en el himno “Anthem”, del álbum “The Future”, 1992, que, incluso en la mayor oscuridad, anima a aceptar y valorar lo imperfecto al -con intención- hacer, que siempre hay una rendija para la luz que, en mi idea, invoca lo que -libres, de mañana- dicen las aves:  Empezad de nuevo / les oí, / no te detengas en lo que ya ha pasado / o en lo que aún está por llegar”, sabe que “¡ay! las guerras / se repetirán mil veces. / La alabada paloma / será presa de nuevo, / comprada y vendida / y comprada de nuevo. / La paloma nunca es libre” y, pese a ello, “Haz tañer la campana que aún suene, / olvídate de buscar lo perfecto. / Siempre hay una grieta / para la luz”, siendo cierto que, según dicen, “pedimos señales / y nos son enviadas. / Traicionamos el origen. / El matrimonio se gastó, / ¡es la viudez!” y avisan, “los asesinos arriba / hablan en voz alta / convocan / nubes de tormenta”, por lo que hay que hacerse oír, actuar: “Tañe las campanas, que aún suenen. / Inicia la marcha. / Como un confinado, / tañe las campanas que aún suenen. / Hay una grieta para la luz. / Tañe las campanas. / Olvida lo perfecto. / Hay una grieta en todas partes / por donde entra la luz, / por donde entra la luz, / por donde entra la luz”. Enérgico himno.

El Roto 18.01.2026

¿Alguien piensa que no es cierto?

 Así dicho es teoría, ayuda en la práctica de hoy aquí frente a que sabidos “asesinos” -políticos, civiles y penales- diarios que pagamos todos, usaran una útil pandemia para callarnos y legislar contra nosotros y nos cubran de mentiras, caos, inundaciones, apagones totales, accidentes catastróficos, …, muerte -personal y social- que causa su egoísta inepcia, nos silencien el tiempo bastante para que los más malvados/listos de ellos -o, en manada, todos- tejan falacias, mentiras que ahora, lenguaje perverso, dicen “relato”, en medio de lo cual, el pasado viernes 16 llegaba yo, a las 18:14, a Madrid, tras pagar 29 € por 4 horas y poco de tren -no de alta velocidad- con tramos a más de 250 hoy, dicen 60- inquietantes, ilógicos km/hora que a Revilla, ¡ese sí, fascista!, de Polaciones, mucho peor que yo -me educó doña Gloria con mi padre cerca, en Rozadío-, le parece poco, para el sábado a acompañar a mi hijo, filósofo en pugna con su vesícula, al Hospital Jiménez Díaz -en mi juventud madrileña de los 60/70s era “la Concepción”, “la Concha”, con restos de policiales/políticos choques arrumbados en el baúl de mis recuerdos- y, mientras le operaban, comprobé que la ciudad en que, al tiempo que Rosa me quería, se licenciaba en Derecho o recogía las medicinas de su madre o el pescado en “Ceferino”, yo me iniciaba -áspero- en política, apenas ha cambiado y, cerca de las 22:00, en taxi hacia casa del reparado, decidí que en el Santander en que -como ahora en la Vega de Pas un cruel teleférico- los Botín quieren usar a Rivera, Kahlo y Siqueiros, comunistas, para “civilizarnos” a su modo, delante mío no dejaré hablar mal de -vi cómo sanan- los sanitarios, en vez del sistema.

El Roto 23.01.2026

Nuestra “alta velocidad” y sus infraestructuras

Tras el agobio, al día siguiente, domingo, conocía la catástrofe del -inadmisible, tan ilógico como el de aeropuertos, autovías,…- servicio ferroviario de alta velocidad en el que, salvo China, somos cabeza en corrupto despilfarro, con 98 km de vía/millón de habitantes, mientras -países “pobres”- Francia tiene 42, (42% de España), Japón 31 (31%), Alemania, 21 (21%), Italia 18 (18%) o USA 4 (4%) y, sin entrar en cómo se contrataría su construcción, al ser una red financiada -en parte- por fondos europeos, causa -muchas- críticas y, dado su tamaño y densidad de viajeros, demanda gastos de vigilancia y mantenimiento -¿hoy (in)suficientemente atendidos?- que, cuando no llueva el maná de los fondos -que pagarán- next generation, traerán quiebra, lo que sin querer valorar las causas del siniestro -que por el pseudomedio público TVE-Prisa, Javier Ruiz, Pepa Bueno, Sarah Santaolalla,…, desconoceremos-, ni hablar de que José Luis Ávalos anterior ministro de la cosa rápida esté en la cárcel por -entre otras cosas- millonario fraude corrupto, o que el actual sea un ignaro/listo ávido de insultar con tuits a sus rivales, o que el gobierno no tenga presupuesto/programa, o que lo de todos lo decidan “enemigos”,…, me hace temer que, visto el escaso cariño a las aves y cómo -no- se escucha el “Himno/Anthem” de Cohen, haya que pensar que las 45 víctimas -¿asesinadas según los “liberal/progresistas”?- no cambiarán nada.

Alguien animará a que pongamos nuestras esperanzas en la -hoy solo útil para el débil como garrote- Justicia, pero más de cincuenta años de adusta brega en juzgados y salas me obligan a decir honesto que, salvo rarezas, mi confianza -desde joven soy ajeno a la fe- en el servicio público que la administra era -obviando, ¡uf!, aquella dictadura global- mayor en los años 70s del pasado siglo que ahora, no quedando, hoy como entonces, otra que acatar o remangarse.

Flavita Banana  20.01.2026

Protejámoslos de nosotros

Coda sobre un himno (in)satisfecho.- He tenido que llegar a octogenario sin Rosa y sufrir (sobre)vivirla para, dolorido por no haber dado todo lo que, quizás, debía a quien, amorosa, me acompañó siempre, intentar justificarlo alegando que, pájaro en un cable o, acaso mejor dicho, borracho en una farra nocturna, ahora sin una pierna y un brazo, a mi modo, siempre quise ser leal al cantar en el coro del himno por lo (im)posible bueno y no se vea, por favor, falta de respeto hacia Leonard Cohen en el uso de una otra -magnífica- versión, no la suya de “Bird on a Wire”, pero el vídeo me parece un buen apoyo a la -escasa- confianza en el 99% -el otro 1% es solo capital/dinero- del género humano; somos muchos, libres -si nos fatigamos- y -si queremos- muy fuertes.

¡Animo! Apartando -no perdonando- a quienes abrasaron la idea, ¡sí podemos!

sábado, 17 de enero de 2026

Lo cotidiano 140 De qué va esto Fernando Merodio 17/01/2026

Lo cotidiano 140

De qué va esto

Fernando Merodio

17/01/2026

Cosa de la vida, aún sigo -con menos convicción incluso que ayer- los cuentos de “El País” que gestionó “Jesús del Gran Poder”, aquel Polanco de Santillana, listo albacea de Franco, al que hoy suple, empeorándolo, un tal Oughourlian, agente de los -más- lúgubres fondos del dañino capital “progresista” y, en el leve acceso que al explícito papel salmón me propone el libelo, leía el pasado domingo dos titulares que explican muy claro “de qué va esto”, dos titulares ilustrativos -de lo evidente tétrico- con que nos golpean dos sonrientes -más o menos- sexagenarios, 60 años -salvo para ellos- tirados al albañal de lo funesto en nuestro rato aquí: uno, ¡master!, es consejero delegado de PepsiCo, catalán de Barcelona, -dicen que- ¿inteligente?, listo para sin despeinarse ofrecer un titular fácil para cualquiera, que “La reducción de costes es una condición necesaria para crecer”, aclarando obvio, en recuadro aparte, de dónde no va a reducir tales costes ese español -¿con pasaporte catalán?- tan bien apreciado -no valorado- que, en 2024, vio justo cobrar -dinero- un estipendió anual en 24,7 millones de euros, ¡de eso va esto!, mientras el otro, italiano de madre sueca, como aquel consejero delegado, éste de la gestora de fondos M&G, alardea, también en titulares, que “Nunca había visto tanto interés por invertir en Europa como en este momento”, idea/choque que desarrolla, mínimamente didáctico, con un pequeño/siniestro subtitulo que nos equipara a cualquier región paupérrima que se nos ocurra, al decir que -ello es así pues- “Los gobiernos europeos no podrán financiar solos sus planes de inversión”, ¡de eso va -en lo esencial económico, Marx dixit- esto!, de que Europa ya no está, ni se le espera e, insaciable, el cruel 1% tiene claro qué costes hay que reducir, los del otro 99%, yendo en especial -lo más fácil- con(tra) el que menos tenga, al que, aquí, Sánchez el Malo, ”Evita Tocino”/Yolanda Díaz e, incluso, los “peperos”, compensarán ¡uff!, mientras puedan, subiéndole, caritativos, la pensión un poco.

El Roto  14.01.2026

Sin duda habría que hacer algo más

Reflexiono sobre cómo, si los ”amos del universo”, en los gráficos ejemplos, PepsiCo y el dinero que, sin justa lógica, crecen en ”El País”, biblia del “progresismo más neoliberal”, que nos insulta difundiendo los desvaríos perpetrados, restregándonoslos, insensible, cruel en titulares de domingo en páginas salmón en los que, uno de los dos -repito- aprecia -no valora- su fuerza de trabajo -que definió Karl Marx- en 25 millones de euros/año y quiere castigar al resto -con salarios miles de veces inferiores al suyo- a reducir -aún más- su “coste”, al tiempo que el otro, también apreciado en exceso, afirma que en la vieja Europa invierte mucho el capital de todo el mundo mundial y, sin piedad, aclara que nuestro continente ya ni es capaz de financiar sus vesánicas exigencias cotidianas,a lo que, la España de Sánchez el Malo añade la peculiaridad de -muchas- rémoras que, como muchos -yo al menos- saben, son animales que -en este caso- flotan en un mar similar al de los Sargazos, calmo y saturado de algas que impiden el movimiento positivo-, parásitos que, en tal mórbida situación, se adhieren a entes más fuertes mediante un gran y potente disco succionador situado en su cabeza, que, al engrudar al huésped que le alberga, permite que el parásito no tenga que nadar, pero, por el tamaño del disco y pese a parecer listas, carecen de cerebro.

El Roto 11.10.2026

Si te interesas en “de qué va esto”, efectivamente, intuirás que no lo arregla ni dios

Si, además de pensar en tan gráficos ejemplos, profundizamos y nos detenemos -un poco- en lo de peso, lo de Venezuela, Irán o Groenlandia o, aquí hoy, en el descaro sin límite que es lo de la financiación autonómica que -solo- para que no desclaven a Sánchez el Malo de la poltrona pretende acabar con la -poca- solidaridad que nos quedaba o el desbarajuste social, jurídico y personal/afectivo que se ha inventado el capitalismo feminista cheli de -entre otros sitios- Galapagar, con la no democrática, caótica, injusta legislación sobre la violencia de género que favorece cualquier denuncia al respecto con apoyo en el nuevo principio -jurídicamente insano, solo mística fe electoralista- “yo te creo”, generando, en el peor sentido, terror social -por supuesto, no revolucionario- que alcanza incluso a los jueces, perdiéndose en la insana atención que nos demanda tan cancerígena, triste verruga carnosa las escasas energías y acciones precisas en la importante, verdadera, seria batalla contra el capital, por lo que, sin dejar de reflexionar sobre el real problema de las diferencias entre hombres y mujeres, machos y hembras y sus diferentes caracteres naturales que, sin que nadie lo atienda, nos permitirá determinar la solución que nos devuelva, en un mundo más igualitario, justo, a la razonable, lógica relación placentera entre los dos sexos ¡Con toda la violencia abusiva que hay que combatir en el mundo!

El anciano Cohen nos dice “It’s closing time” y hace mutis por el foro dando saltitos

Coda sobre el “closing time”, la hora del cierre.- De otro modo que -no hace mucho- hacía Leonard Cohen y, sin duda, menos poético, más prosaico que él, pero no menos vivido y con similares, no muy diferentes, claroscuros, a la vejez veo claro “de qué va esto” y, desde mi particular situación canto mal -por ello, en voz muy baja, casi solo para mí- una de las muchas traduciones de su “Closing time” y con sentimiento sincero entono su “te amé cuando nuestro amor estaba bendecido / te amo ahora que no nos queda nada más / que dolor y una sensación de tiempo extra / Y te he extrañado desde que nuestro lugar fue destruido / Y simplemente no me importa que es lo que va a pasar / Se ve como libertad pero se siente como muerte / Supongo que es algo que está en el entorno / Es hora de cerrar”; en efecto “it’s closing time” y en tal tiempo se evidencia todo lo anterior, “¡de qué va esto!”, es muestra fácil para entender cómo hoy, en el fútbol -que tanto me divirtió/divierte y ayudó/ayuda desde niño-, muertos don Santiago y don Alfredo, que crearon en años duros el mejor equipo de la historia en ese deporte/juego, durante la (in)civil guerra presidido por el secretario general del PCE y, por ello, sin el apoyo del “invicto caudillo” al que otros halagaban y él nunca condecoró, haciendo que no ganara su primera liga hasta 1955, cuando Barcelona y Atlético Aviación ya tenían media decena cada uno, un fútbol en el que, hoy, igual que en las actividades más serias de la vida, solamente se puede elegir -no queda nada, el resto de las opciones se han diluido- entre la populista mafia que no usa reglas y las distintas formas de la ortodoxa heterodoxia del feroz capitalismo rampante para, tras situarse en una de las dos opciones, sorprenderse al ver cómo -no en la realidad, solo en lo que ahora dicen el “relato”- parte importante de quienes -de una u otra forma- pueden eligen, asidos a la desgarradora, insana doctrina que narró “The Godfather”, antes que al capitalismo con poder y reglas, apoyar a la más evidente, repulsiva mafia atravesada, además, hasta el tuétano por el mismo capital, lo que, sin duda, da materia para reflexionar otro día sobre otras cosas.

El Roto  13.01.2026

Octogenario, sigo intentándolo, pero algunos h... hacen que mi cara, espejo del alma, sea esa

sábado, 10 de enero de 2026

Lo cotidiano.139 De un sinvergüenza de manual Fernando Merodio 10/01/2026

Lo cotidiano.139

De un sinvergüenza de manual

Fernando Merodio

10/01/2026

Es importante, me refiero al, hoy, presidente del gobierno y sinvergüenza es palabra a la que el Diccionario de la lengua da, entre otros, tres sentidos: 1. Adj. Pícaro, bribón. U.t.c.s., 2. Adj. Dicho de una persona: que comete actos ilegales en provecho propio, o incurre en inmoralidades. U.t.c. y 3.f.Perú. Desfachatez, falta de vergüenza y, para ser estricto al aplicar tal adjetivo, en concreto su acepción 2, a Sánchez el genético Malo, uso el manual no escrito que -a mis 20/30 años- me imponía el diario trato con -alguno de los- militantes de aquel útil PCE y durante 58, me tatuaba en el corazón Rosa para, ante el áspero rigor de la vida, añadir firme que, para no -querer- darse cuenta de ello hay que ser -sin duda- beneficiario de los hechos del canalla o vivir/pensar/leer muy poco y, así, integrarse en la inagotable caterva de los que el Proverbio 18:7 del rey Salomón dice: “La boca del necio es quebrantamiento para sí y sus labios son lazos para su alma”, irritándome ahora que el tal Sánchez, finja ética política y -dañando una y otra, ¿no tiene más que hacer?- use en público dos pautas, ejemplos, Trump, Maduro -y ahora Delcy- trumpismo/madurismo, que él -aún impune- practica, para arrastrar por el barro la respetable frase: “Una ilegitimidad no puede ser respondida con una ilegalidad” ¡Genético sinvergüenza!

El Roto  19.12.2025

¿Seguro que es un motel? ¿No será un prostíbulo/sauna?

Que hable de legalidad/legitimidad quien no ganó ni una elección y para gobernar trapichea -ahora- con un inhabilitado que pretende destrozar en ilegal almoneda la equidad territorial entre todos -él, TVE, Prisa y otros, (ab)usando de verbo perverso, dicen a eso “negociar/pactar”- mezclando lo peor de lo peor en “progresista” revoltijo codicioso, ni izquierda ni derecha: la PSOE, los amigos no contritos del tiro en la nuca, los que recogen del suelo la fruta del árbol común agitado por gallinas asesinas, un golpismo estúpido, amnistiados/inhabilitados de la “vía Pumpido”, convictos/fugados, rémoras/parásitos que -sin ni idea- cabildean la historia de Franco y además -no razonan- creen, ¡ay, la fe!, todo a las que denuncian para, sin enfocar el “conflicto” real, expulsados del cielo, tras hacerse de un caserón hortera en Galapagar, servir “chiquitos” en una tasca de Lavapiés y dedicar -siervos- sus -pocos- votos a evitar que desenrosquen de la poltrona a su “benefactor”, Sánchez el genético Malo, insulto a la inteligencia y a los que lucharon y -aún luchan-, sabido ya que su suegro, su amada Begoña o él mismo vivieron -muy bien- de un proxenetismo cutre y capitalista masivo, hasta aferrarse -con dientes adultos- a la agrietada teta de la corrupta mercantil PSOE, sin siquiera intuir qué es ganarse -rectamente- la vida con -si la tuviera- la fuerza de su trabajo, haciendo de su hermano David arquetipo de cómo, para vivir sin trabajar, no es preciso cerebro, o de Begoña una bachiller/catedrática universitaria, repartidora en Moncloa de subvenciones -que pagarán- next generation, o con la banda del Peugeot, de cofrades/secuaces, émulo cutre de Leonard Cohen, tras tomar Ferraz, luego tomó Moncloa, Ávalos, Cerdán, Koldo, a los que, ¡desleal sin ética!, hoy dice no conocer, o su -de él- general fiscal, o su -también de él- suplente generala fiscala, o la corte de apelación de Conde-Pumpido, o la cosa del CIS,…, hacia la ciénaga a que, sin mayoría en las Cámaras -¿ganó o no las elecciones?- va sin programa -o presupuesto constitucional- y, tras -su único éxito- dividirnos en dos mitades hostiles -o con él o contra él- hacer lo que le viene en gana, generando, dice Ana Carmona, catedrática de derecho constitucional, una insufrible, poco democrática “levedad del parlamento”.

El Roto  07.01.2026

Metáfora -suave- de lo que -nos- están haciendo

Para no oscilar en el terremoto que (pre)ocupa a nuestro sinvergüenza de manual no se precisa valorar a Trump ni -quizá- a Maduro o Delcy, tan unidos a Zapatero y Podemos, bastando, acaso, recordar los atronadores aplausos -incluidos los del hoy huido, ayer espléndido presidente con sus palmeros de la z o la ceja- tras el asesinato en Pakistán -no su entrega a un tribunal en Brooklyn, NYC- de aquel Osama bin Laden que los humilló o el de tantos otros molestos para el emperador de turno, como Allende, en Chile, a manos de Pinochet y la CIA del nobel de la paz, Kissinger, o el genocidio de los indios dueños históricos del territorio USA, sioux, apaches, comanches, cherokees, navajos, iroqueses,…, expulsados por abusivos colonos europeos, o la interminable lista de descendientes de esclavos negros asesinados, como Martin Luther King Jr, o Malcolm X, o el secuestro, juicio y encarcelamiento del dictador Manuel A. Noriega, o la guerra de Vietnam, o las “operacionesEscudo, Tormenta y Sable, durante la “guerra del golfo”, o las injustificadas “intervenciones” en Líbano, Congo, Indonesia, Líbano, Zaire, República Dominicana, El Salvador, Irán, Sinaí, Golfo Pérsico, Somalia, Sierra Leona, Bosnia y Herzegovina, Servia, Yemen, Afganistán,… que -antes de lo de la Venezuela “progresista” y Trump- justificaron canciones como la de Barry McGuire, “Eve of destruction” y permiten denunciar fraudes como el de nuestro Sánchez hablando, en el caos que él -con otros- causa, de legitimidad y legalidad ¡Genético sinvergüenza!

¿Duda alguien que vivimos tiempos de destrucción?

Pese a todo alardean, crecemos y crecemos y ello -según TVE, Prisa, La Sexta y la caterva de ignaros sin escrúpulos que, con buen sueldo, opinan-, en los grandes números, es bueno, no en los pequeños, como (de)muestra la -cada día peor- calidad de vida, siendo, además, lo del crecimiento -solo- un mal trampantojo, pues explican los que, tras, sabiendo, pensar, explican que vivimos un tiempo en que el límite material del planeta Tierra, la crisis de energía y agua potable, el caos del clima, la ignara ineptitud del poder -o lo que sea- político/económico,… hacen que la infantil/egoísta pretensión de crecer sin límites sea -lógico- inviable, en especial en la decreciente Europa que, lejos de la Ilustración, las revoluciones, los derechos del hombre-ciudadano, superpoblada, creyéndose -no sé por qué- superior, mal envejecida, superada por todo el -resto del- mundo, desindustrializada y carente de recursos propios -o ajenos- expresa la ruina en que nos movemos urgidos por la irracional, furiosa prisa que hizo a John Berger, reflexivo marxista, requerir en “¿Estamos a tiempo?”, libro póstumo que escribió con Selcuk Demirel, “Paciencia, paciencia, porque los grandes movimientos de la historia siempre han comenzado en esos pequeños paréntesis que decimos ‘mientras tanto’” y, en la misma línea, hace 50 años, en dos sabias conferencias tituladas “Austeridad”, que prologó Julio Segura, años después consejero de la siniestra Comisión Nacional del Mercado de -¿qué?-Valores, CNMV e imputado en lo de Bankia, charlas, una para intelectuales y otra para militantes obreros del -entonces muy- potente, serio PCI, en las que su secretario general, Enrico, Berlinguer, explicaba que -la lenta- “austeridad” debe ser, para los marxistas, “lucha efectiva contra la situación existente, contra la evolución espontánea de las cosas y, al tiempo, premisa, condición material para realizar el cambio”, transformada “en arma de lucha moderna y actualizada tanto contra los defensores del orden económico y social existente como los que la consideran única situación posible en una sociedad destinada orgánicamente a permanecer (…) cada vez más desequilibrada, más llena de contradicciones, injusticias, desigualdades”, no siendo, pues, (con)cesión a los intereses de la clase dominante o a la supervivencia del capitalismo, sino “opción con avanzado y concreto contenido de clase” que, apoyada en la fuerza del trabajo logre una mejor forma de vida usando viejos, “válidos instrumentos de liberación” mediante un “desarrollo económico y social nuevo para el riguroso saneamiento del Estado, la profunda transformación de la organización social, la defensa y expansión de la libertad igualitaria”; cuestión de -solo- pensar un poco e imponerse -además- a quien se oponga.

Flavita Banana  08.01.2026

Define con -exigida- precisión -quirúrgica- la paciente austeridad

Coda estoica.- Aconseja Epicteto, el esclavo, en su “Manual de vida”. 46, “Admite solo las cosas que le son necesarias al cuerpo. (…) Pero proscribe lo que solamente sirve al fasto y a las delicias”, siendo cada día más los que, expertos, intuyen actual, implícita, inevitable la idea del “decrecimiento”, vinculada a lo “necesario” de Epicteto, la “paciencia de John Berger, o la “austeridad” de Enrico Berlinguer, todo, además de -muy- sano, necesario para la supervivencia del género humano, en la línea de la “Meditación“ 11 del Libro VII del también estoico emperador Marco Aurelio cuando afirma que “para el animal racional actuar conforme a la naturaleza es también actuar conforme a la razón”, precediendo a la exigencia de austeridad, decrecimiento, paciencia, en un mundo -cada día más- atestado, con cuyos límites biofísicos chocamos, obligados a -frente al capitalismo de Sánchez el Malo y su elefantiasis tumoral del PIB y demás memeces que patrocinan los del 1%-, no crecer más.

domingo, 4 de enero de 2026

Lo cotidiano.138 De misantropía, feminismo y fascismo Fernando Merodio 04/01/2026

Lo cotidiano.138

De misantropía, feminismo y fascismo

Fernando Merodio

04/01/2026

Cosa de los tiempos, resulta obligado a explicar que el filósofo Santiago Alba Rico que -al parecer- alienta -y se orienta por- la que -solo dice que- “puede” o “suma”, extraviada izquierda falsa, apoya -aunque menos que yo- lo que opina en viñetas de El Roto, como esa en que dos féminas, mirando, ¡cómo no!, un smartphone, comentan sus cosas: “Mi chico es bueno, educado, cariñoso, protector y generoso”, dice ufana, antigua la una, a lo que la otra, feminista nueva, reprende: “¡Menudo bicho! ¡Algo trama!”, lo que usa el bueno de Alba, ¿de verdad lo piensa o le arrastra la inquietante nueva ola?, para escribir una cosa que, en El País, titula “Contra la misantropía de izquierdas” en la que, tras denunciar lo evidente, que se entienda “el patriarcado como una ‘guerra de sexos’ y no como una estructura en la que estarían atrapados también los hombres” que, según el filósofo, es lubricado por “el poder destructivo del neoliberalismo y su mitad gemela, el neofascismo”, pero evita, ¡político!, afinar el tiro y llamar a tal poder destructivo capitalismo o, mejor dicho quizás, de los capitalistas y citar, entre los responsables, a sus “compañeros de viaje” que, enemigos de clase, ¡sí de clase!, de la Internacional unidad del género humano, impiden -o, al menos, ayudan a dificultar- incluso la reproducción humana, al dañar la relación macho/hembra -que yo siempre vi- atractiva además de fértil, generando una de las muchas escisiones egoístas, ésta hombre-mujer, de la sucia política -no, como suelen decir, de la izquierda- que en otra viñeta, la de abajo, didáctico dibuja El Roto.

El Roto 27.12.2025

Son nuestros enemigos y nos dividen para vencernos

A diferencia de Karl Marx, centra Alba Rico la causa de muchos “desplazamientos políticos de la última década”, no en factores económicos sino “sociológicos” pues, dice, “el capitalismo ha generado, sobre todo, mucha soledad”, salvo para quienes son parte de las hordas de mercantiles-partidos, como esos mínimos parásitos que, sin justificarlo, -solo- dicen “poder, sumar,…”, predican sin trigo y fingen zanjar la -muy grave- situación de los más débiles del resto con -incluso más indigno que la- caridad, limosnas -las dicen “subidas”- a las víctimas del capital que (sobre)viven en “mínimos”, al tiempo que, insisto minan, atentan contra toda sana posibilidad de fértil coyunda macho-hembra y potencian el “supremacismo racista” del tiro en la nuca, el golpismo, robar fruta ajena,…, núcleo duro de, siempre amenazante, peligroso, el fascismo.

¿Qué es, tan grande, el Templo de la Expiación Sagrada Familia en la Barcelona mínima?

Y pues ellos -y el filósofo- se excluyen cuando culpan de todo al neo-fascismo -no al capital-, releo de Luciano Canfora, historiador italiano, su -poco extenso, didáctico- libro “El fascismo nunca ha estado muerto” y ya en su primer capítulo, “El núcleo”, veo que, para él, tal quid “es, más allá de otras características contingentes, el supremacismo racista en cuanto punto terminal de la exaltación constante de la propia nación percibida como ‘comunidad natural’”, sin que a Canfora, burlón con el pugilato sobre mérito “histórico/cultural” entre Mussolini y los nazis, interese diferenciar el racismo “biológico” del “cultural”, así que aquí hoy, siendo yo ya antiguo, me atufan a Franco tanto Vox y parte del PP como el “pogresismo” y sus apoyos de pequeñas, superiores naziones cuyos pocos votos, sin otra idea que su aleve codicia -lo revelan el tamaño estrambótico, el irracional anacronismo medieval y el nombre Templo de la Expiación de la Sagrada Familia, la ni atrición de Bildu/ETA del tiro en la nuca o el resto de los socios  que apoyan a -siempre perdedor- Sánchez el genético Malo, su grave caos judicial y sus parásitos/rémoras, oliendo todo ello -sus nombres lo indican- no a neofascismo, a “nazional-sozialismo”, no debiéndose olvidar, dice Canfora, que Churchill, cierta Francia, los USA, incluso el joven Kennedy, (man)tuvieron inmorales afinidades con Mussolini -o Franco-, como freno al -entonces ya vil- régimen soviético.

El Roto  22.11.2025

Lo peor no es la pelea, es no ver el abismo

La misantropía en las relaciones entre sexos de la que Alba Rico -sin denunciar nada de, culpables evidentes, los suyos- inculpa a “los otros”, es palabra que proviene del griego, “misos”, odio y “anthropos”, hombre, odio al ser humano, no a un grupo y designa a quien manifiesta aversión hacia el otro, evita el contacto social y se muestra huraño contra el resto, incluso contra el que no conoce o ni siquiera va a conocer nunca, lo que, con matices, se opone a filantropía, siendo, caracteres -todos tenemos alguno- prácticos que, unidos, definen al misántropo, forma cierta de psicopatía: 1) aislarse para manipular sin remordimiento, 2) ser sádico al vincular el dolor ajeno a lo moralmente malo, 3) creerse superior y, por una u otra causa, 4) incumplir la norma, por lo cual, siendo evidente que es el “pogresismo feminista cheli”, de Galapagar, el que, con injusta, rara crueldad en su trato a hombres y -nadie dude- mujeres-, a todos, al tiempo que con su insana (pre)ocupación por inanes problemas -casi todos- anejos al real enquistado, la desigualdad, las diferencias -Marx dixit- socioeconómicas, ha generado una peligrosa, obscena misantropía que enemista e impide -al no dar solución- relaciones -que deben ser- tan naturales, placenteras, fértiles como -para mí al menos, lo fueron- las humanas entre dos -hoy dicen que más, y lo ignoro- sexos que cultos, lógicos se respeten y amen.

Imperio austrohúngaro y Cataluña: dos simples, dañinas banderas, ¿a quién importa?

Coda sobre un feliz/ficticio tránsito cronológico.- En cierta forma misántropo, busqué, sin Rosa y tras el 24/25 con nuestros dos hijos, un 31/1 en melancólica soledad, con Fernando en Madrid -como yo, sólo- (pre)ocupado en enseñar Filosofía y su -dura- tesis doctoral, “Lógica y moralidad. Gilles Deleuze y la idea de la Filosofía (1953-1969)” y Santiago -también sólo- reflejando en fotos -que me envía- su bucle con la India pobre/rica que -ignota- ya amaga y la tarde del 1, lejano al alcohol -pero no militante contra él-, al ir a tirar el casco vacío, vi -feliz- en su etiqueta que el “sparkling wine”, digan lo que digan, solo vino espumoso que -precio medio de los más baratos- cogí del “súper” para brindar, un exceso, por el buen futuro de la lógica lucha contra el caos eólico provocado por mercantiles/partidos, jueces, capital,…, no fue cultivado en el mínimo territorio con una egoísta obsesión “nazional”, sino en Hungría, resto de los viejos, recios imperios austrohúngaro y soviético, ¿presagiará eso, acaso, algo?

Fotos enviadas por Santi de la India, que aparece en el espejo de la de la derecha

sábado, 27 de diciembre de 2025

Lo cotidiano.137 De pensar, las palabras y lo que hay detrás Fernando Merodio 27/12/2025

Lo cotidiano.137

De pensar, las palabras y lo que hay detrás

Fernando Merodio

27/12/2025

Esto va de predicar y dar trigo, Hanna Arendt hablaba en “La acción humana” de vida contemplativa o activa, decía que las dos son dignas, cada una con su valor, distintas pero equiparables y señalaba tres actividades naturales de la segunda: 1) labor, que sustenta el proceso biológico de la vida, 2) trabajo, que crea el mundo humano y 3) acción que, usando instituciones y método, incide en lo político y provoca cambios de orden socioeconómico; esta tercera, la acción, necesaria para construir el mundo político, justo o injusto, igualitario o con privilegios, es la única que exige presencia de otros y tiene un desarrollo público, pudiendo ser 1) política que, ordenada y dentro del sistema, se dirige a construir, modificar, desarrollar, defender, atacar, incluso destruir el orden establecido o 2) directa que, disconforme, usa medios y hábitos no políticos, incluso violentos; la acción política es -o, al menos, debe ser- trascendente para que funcione la -que dicen- democracia, sistema utópico en que la soberanía reside -dicen también- en el pueblo que la ejerce para él, por sí o por representantes, siendo en ella, también utópicos, elementos exigibles: 1) participación, en forma de discusiones, decisiones y acciones colectivas en el espacio público, 2) pluralidad, que hace que aquella sea real y 3) libertad para luchar por lo bueno/justo para el grupo; a partir de ello -y otras cosas- es preciso saber valorar que, por efecto de la acción, se producen los cambios sociales y, de ser preciso, es posible desarrollar una política/participativa que construya una sociedad más justa y eficaz.

El Roto  21.12.2025

Radicalmente rechazable forma actual de la acción política

Si, a partir de lo anterior, tasamos la “progresista” política actual de -sin acción conexa- palabras y su tramposo valor filosófico voceado -entre otros sitios- en -libelo, oscuros fondos, sucio dinero, franco-armenio Oughourlian- El País de, al azar, 23.12.2025, encontramos sin buscar las prédicas de dos opinantes habituales, entre sí conexos y, de una u otra forma -dicen que- filósofos, Diego S. Garrocho, que critica “La paradoja de Sumar” y Daniel Innerarity, que afirma que “Pensar cansa, por eso el escándalo gobierna el debate” y si, en efecto, nos cansamos un poco pensando con Arendt en lo que ellos dicen, podremos desatar algo, no cortarlo, el gordiano nudo con que Sánchez el -genéticamente- Malo nos amarra a una evidente forma de locura que, alejada de viejos -más o menos- sabidos conceptos como los de las clases sociales -y su lucha- o el -traicionado- socialismo marxista, nos arroja a esa caverna del lenguaje perverso que ahora dicen “progresismo” o “fuerzas progresistas”.

Simplifica mucho Garrocho, profesor de Filosofía Moral, al decir en referencia a las sumisas huestes de Sumar/Yolanda Díaz que, desde Aristóteles como poco -y hoy Arendt- “la política es una disciplina comprometida con la acción” y que “en un mundo en que lo hemos llenado todo de palabras”, la vicepresidenta -lo que, sin duda, mejor la define- “parece confiarlo todo al poder de las enunciaciones”, para concluir que “refugiarse en un lenguaje sofisticado, no hacer nada y preservar la posición es un gesto insoportablemente conservador”, olvidando entre otras cosas que, dijo Virgilio, ”la fortuna favorece a los valientes”, haciendo ello que -con olvido por Garrocho de muchas razones más prolijas/serias- Sumar esté “a punto de sacrificar todo su futuro”.

El Roto  16.12.2025

Esto es lo que pasa por, entre otras cosas, lo que dice Innerarity sobre que pensar cansa

Equiparable a él, afirma en el mismo libelo y día Daniel Innerarity, catedrático de Filosofía Política en Ikerbasque que, pese a vivir en una democracia -insisto, para él- consolidada, “buena parte de la prensa -¿su panfleto?- alienta cada día la sustitución de lo político por lo penal, de lo estructural por lo episódico, del debate sobre el rumbo colectivo por el morbo sobre comportamientos individuales”, culpando de ello a que, mientras “leemos o escuchamos con avidez esas noticias” -¿las suyas?-, apenas atendemos a las sesudas explicaciones”, o sea, no pensamos… lo que él quiere y, a partir de la radical -poco empírica- tesis de que “el material humano iguala a todos los partidos; lo que les diferencia son las políticas que promueven”, no explica que esos partidos que -según él- “promueven las políticas” deben ser -para tener sentido- sus palabras convertidas en efectos/hechos concretos, producto de la acción política que Arendt dice imprescindible y, al contrario de lo que predica en el libelo sobre el -que llama- “rumbo colectivo” como algo férreamente vinculado a lo que se dice/ofrece y no como sólidamente atado a los -reales- efectos de las “acciones individuales” de -lo que Innerarity llama- su “material humano” o -yo digo- sus miembros, o sea, las gerencias de las mercantiles a que hoy han devenido los viejos instrumentos de lucha que Marx y otros llamaron “partidos”, por lo que me parece que, además de controlar su “material” dirigente y valorar las disparidades existentes entre lo que -sin garantía, fácil- predican/prometen tales empresas/partidos y alborotan/venden con altavoz sus interesados fieles, o sea la calidad/cantidad real del trigo que -en efecto- reparten, para tras ello -pensado con sosiego- aunque se enoje algún “filósofo”, aplicar con dureza el Derecho penal a la deslealtad “política” tipificada de quienes, voluntaria, gustosa y libremente se han postulado para representarnos o, más exacto, para, abusando, decidir por nosotros; resumiendo, lo que dice Garrocho vale para otros que Sumar y solo es estructural, político lo valorado tras el exigente tamiz de la acción.

El Roto  08/12.2025

Y, por subvertir el orden que oprime, solo nos dejan pensar en las alcantarillas

Coda subterránea sobre el “Viejo Topo” que socava la estructura capitalista.- El 14 abril 1856, 90 años justos antes de que yo naciera, Karl Marx pronunciaba en el cuarto aniversario de “People’s paper”, periódico -con el que colaboró junto a Friedrich Engels- cartista -hasta que cayó en manos de la hábil burguesía-, el discurso que, por su -para mí- serio interés reproduzco, por si -a su vez- interesara a alguien más:

Las llamadas revoluciones de 1848 no fueron más que pequeños hechos episódicos, ligeras fracturas y fisuras en la dura corteza de la sociedad europea. Bastaron, sin embargo, para poner de manifiesto el abismo que se extendía por debajo. Demostraron que bajo esa superficie, tan sólida en apariencia, existían verdaderos océanos, que sólo necesitaban ponerse en movimiento para hacer saltar en pedazos continentes enteros de duros peñascos. Proclamaron en forma ruidosa, a la par que confusa, la emancipación del proletariado, ese secreto del siglo XIX y de su Revolución.

Bien es verdad que esa revolución social no fue una novedad inventada en 1848. El vapor, la electricidad y el telar mecánico eran unos revolucionarios mucho más peligrosos que los ciudadanos Barbés, Raspil y Banqui, a pesar de que la atmósfera en la que vivimos ejerce sobre cada uno de nosotros una presión de 20000 libras ¿Acaso la sentimos? No en mayor grado que la unión europea sentía, antes de 1848, la atmósfera revolucionaria que la rodeaba y presionaba sobre ella desde todos los lados.

Nos hallamos en presencia de un gran hecho característico del siglo XIX, que ningún partido se atreverá a negar. Por un lado, han despertado a la vida unas fuerzas industriales y científicas de cuya existencia no hubiese podido sospechar siquiera ninguna de las épocas históricas precedentes. Por otro lado, existen unos síntomas de decadencia que superan en mucho a los horrores que registra la historia de los últimos tiempos del Imperio Romano. Hoy día, todo parece llevar en su seno su propia contradicción. Vemos que las máquinas, dotadas de la propiedad maravillosa de acortar y hacer más fructífero el trabajo humano provocan el hambre y el agotamiento del trabajador. Las fuentes de riqueza recién descubiertas se convierten, por arte de un extraño maleficio, en fuentes de privaciones. Los triunfos del arte parecen adquiridos al precio de cualidades morales. El dominio del hombre sobre la naturaleza es cada vez mayor; pero, al mismo tiempo, el hombre se convierte en esclavo de otros hombres o de su propia infamia. Hasta la pura luz de la ciencia parece no poder brillar más que sobre el fondo tenebroso de la ignorancia. Todos los inventos y progresos parecen dotar de vida intelectual a las fuerzas materiales, mientras reducen a la vida humana al nivel de una fuerza material bruta. Este antagonismo entre la industria moderna y la ciencia, por un lado, y la miseria y la decadencia, por otro, entre las fuerzas productivas y las relaciones sociales de nuestra época es un hecho palpable, abrumador e incontrovertible. Unos partidos pueden lamentar este hecho; otros pueden querer deshacerse de los progresos modernos de la técnica para verse libres de los conflictos actuales; otros más pueden imaginar que este notable progreso industrial debe complementarse con una regresión política igualmente notable. Por lo que a nosotros se refiere, no nos engañamos respecto a la naturaleza de ese espíritu maligno que se manifiesta constantemente en todas las contradicciones que acabo de señalar. Sabemos que para hacer trabajar bien a las nuevas fuerzas de la sociedad se necesita únicamente que éstas pasen a manos de hombres nuevos, y que tales hombres nuevos son los obreros.

Éstos son igualmente un invento de la época moderna, como las propias máquinas. En todas las manifestaciones que provocan el desconcierto de la burguesía, de la aristocracia y de los pobres profetas de la regresión reconocemos al buen amigo Robin Goodfellow -ser de la creencia popular en los siglos XVI y XVII-, al viejo topo que sabe cavar la tierra con tanta rapidez, a ese digno zapador que se llama Revolución.

Los obreros ingleses son los primogénitos de la industria moderna. Y no serán, naturalmente, los últimos en contribuir a la revolución social producida por esa industria, revolución que supone la emancipación de su propia clase en todo el mundo y que es tan universal como la dominación del capital y la esclavitud asalariada.

Conozco las luchas heroicas libradas por la clase obrera inglesa desde mediados del siglo pasado, y que no son tan famosas por haber sido mantenidas en la oscuridad y silenciadas por los historiadores burgueses. Para vengarse de las iniquidades de las clases gobernantes en la Edad Media existía en Alemania un tribunal secreto llamado ‘Fehmgericht’. Si alguna casa aparecía marcada con una cruz roja, el pueblo sabía que su propietario había sido condenado por Temis. Hoy día, todas las casas de Europa están marcadas con la misteriosa cruz roja. La Historia es el juez y el agente ejecutor de la sentencia es el proletariado”.

Es muy sencillo, si antes de, imprescindible, actuar nos fatigamos pensando un poco, todo resultará -aún- más evidente que aquel 14 abril 1856 en que Karl Marx explicaba lo del Viejo Topo, pues la contradicción entre técnica productiva e igualdad justa es hoy tan enorme como cierta.

Karl Marx y Mijaíl Bakunin

domingo, 21 de diciembre de 2025

Lo cotidiano136 De acabar con -muy peligrosos- psicópatas Fernando Merodio 21/12/2025

Lo cotidiano136

De acabar con -muy peligrosos- psicópatas

Fernando Merodio

21/12/2025

Definitorias imágenes de lo que sigue a los psicópatas: Franco, Ceaucescu y Mussolinni
Del PP ni hablo, pero lo de hoy es muy serio, más serio de lo -serio- que parece, se trata de dónde nos llevan y el futuro que anuncia la saña con que -ahora- nos trata Sánchez el Malo, heredero de los que, con el cuento de Suresnes y el dinero de la CIA y Brandt acosaban a -su envidiada conciencia- el PCE y crearon los GAL, la cal viva, Filesa, Malesa, Time-Export,…, o del viscoso de la Z, la ceja o lo que le cuelga, degradado psicópata hereditario clínico -quien al ver su última rueda de prensa no lo haya percibido en su físico, sus gestos,… está ciego- causante de un muy grave daño cierto en su ámbito de (ab)uso durante años -lo que, illo témpore, decían España- hasta el punto de que esa sociedad precise, para (sobre)vivir sana, el psicoanalítico diván que -lúcido- acreditó Sigmund Freud, convertida hoy en irracional masa líquida que, enferma, no define ni olvida, solo lucubra sobre lo que pasó -y no conoce-, tiros en la nuca y crueles cunetas -de todos y no siempre políticas- de antes y después de la (in)civil guerra promovida, además de -como siempre todas- por el capital en sus muchas -siempre- codiciosas formas, por salvajes odios, a la que siguieron 36 inicuos años en que, para vergüenza de todos, nos dictó un ridículo militar bajito, rechoncho, de voz fina -al que, sin que yo nunca lo entendiera, se acató-, falto de gracia o apoyo exterior tras que “los suyos” perdieran la II guerra europea, con la respetable actitud de -solo- los -muy pocos- que -de un u otro modo- se opusieron al orondo chusquero en su inverosímil, dictatorial periplo, concluido en1975 cuando, ayudado por la crueldad de sus (in)fieles, moría -fotografiado- en la inhóspita cama de su -de él- tétrico hospital público -que, pues igual que hoy todo era posible, decían- La Paz, apoyado en un gris silencio global -que ahora tiñen de cobarde rencor-, una irracional falta de ideas sanas, ese capital que apoya todo lo que -le- conviene y el fétido -siempre- aliento del céfiro egoísta de su -así se decía- familia, de sangre y política, sumado a la -perenne- (in)Justicia judicial, la ley que hacían -y hacen- tenderos ágrafos, el gobierno de corruptas empresas-partidos, cuando aquél solo una, y, ¡siempre!, la servil milicia de barras y estrellas, la eterna policía gris -hoy azul-, o verde que, visto como instruye denuncias, no anima a creer en lo que dicen UCO, o del color que sean los maderos de caciques locales,… y, mortal, su -del psicópata- ley ad hoc, que dicen “mordaza”; siempre parecido, acaso igual, cambiando, eso sí, de psicópata.
El Roto 13.01.2024
Aunque lo diga, no es exageración, magnífica imagen, incluso se parece al nuestro
La psiquiatría -y el mejor cine negro- han definido/descrito al psicópata -distinto del sociópata- como peligrosa/dañina persona/personaje esencialmente afectado por la muy grave carencia del -sedante- sentimiento de culpa en la interrelación, que avisa si te desvías de lo personalmente ético o socialmente correcto, déficit cuyos efectos en el enfermo -y, tras él, en el resto- alegoriza el viejo mito de Tántalo, subiendo y volviendo a subir la roca, gráfica muestra de las secuelas de -una forma de psicopatía- la fijación y deseo obsesivo por lo éticamente indebido o socialmente inasible; una anomalía psicológica que daña importantes funciones mentales y, también, la conducta social del dañado, al que priva de afecto, remordimiento o capacidad para identificarse con algo/alguien y le anima al uso de malsana seducción, asentada en el enfermizo narcisismo de quien, sin razón, se cree más de lo -nada- que es, ¡ay, su suave bamboleo camino del atril y sus juntas rodillas al sentarse!, hasta el punto de ver lógico apartarse de las normas sociales y adoptar rasgos de enfermo/anómalo como el cruel desprecio a los sentimientos ajenos, las reglas/obligaciones sociales, la nula tolerancia a la frustración, que descarga con agresividad violenta, ineptitud para entender, sentir culpa y, así, siempre, culpar al otro; sin más otro comentario, es lo que tenemos.
El Roto 07.06.2025
Con el chusquero bastaba con (in)cultura, el placer -solo pensarlo- era pecado,… ahora peor
Para Freud, la cultura -forma en que los individuos se organizan y, en base a ella, actúan en sociedad- y el placer -fuerza que identifica a las personas y cubre sus carencias básicas, haciendo que, desde niños, vivir sea satisfacer y evitar “displacer”- están intrínsecamente unidos, de modo que juntos, no son solo individual gozo, sino creativa felicidad y bienestar social, una relación dialéctica que, enfermo, distorsiona el psicópata y, al no admitir al resto/persona, fija sus vínculos en forma 1) asociativa, “alianza” apoyada en, “narcisista/ególatra”, verse superior y buscar solo su utilidad, 2) tangencial, relación con una víctima ocasional, puntual, a la que aplica coerción temporal o 3) adicional, que aprovecha la debilidad de neuróticos o depresivos para -sin la sana unión entre placer y cultura que justifica la vida- (ab)usar del daño ajeno o de una seducción psicopática, hábil en detectar necesidades del otro, mostrarse necesario y asegurar -ficticias, inexistentes- soluciones; dicho ello, el peligro de un psicópata -real, como en este caso- se agiganta cuando sus actos repercuten de forma grave en la sociedad, porque, uno, el daño social es, cuantitativamente, mayor que el personal o individual y dos, porque dicho daño nace de algo/alguien a quien una cierta parte de la sociedad, con evidente error -personal, sistémico o ambos- in eligendo, ha errado al dotar al psicópata de poder que le posibilita dañarnos, evidencia de que la seducción enfermiza exige que el otro esté de acuerdo con la persuasión/encanto, lo que la convierte en bidireccional, consentida, no agresiva desde posición de fuerza, debido -quizás- a que los psicópatas son conscientes de la responsabilidad, incluso judicial, de sus actos, haciendo que tal anomalía sea difícil -por uno y otro lado- de tratar, en especial cuando, por edad y experiencia, la dañina enfermedad se ha hecho sólida, siendo, por contra, su terapia factible si su nivel es bajo, el psicópata menor de 30 años, admite tratamiento prolongado, afecta a delincuentes convictos,…, casi nada de lo cual concurre aquí, lo que exige bisturí, cirugía radical.
El Roto 15.12.2025
¿Estaremos como estamos, además de por el psicópata, por ser eso lo que pasó en 1978?
Coda candorosa -tanto como Lenin/Marx- sobre ¿qué hacer?.- Visto lo visto de “lo de1978” -para algunos un éxito, para mí lo otro-, vistos los (in)cumplimientos -salvo del primero- de los viejos presidentes, visto el desigual/injusto sistema socio-económico y vista la (in)acción de la masa líquida antes y después de la fecha bisagra, hay que hacer cosas, empezando por crear -si hay base, metódica duda- la vanguardia ética, sin vínculos -ni ambición- de poder económico o político, que elabore una -sencilla- teoría sobre lo -elemental, que sabemos- necesario y, tajante, la difunda/imponga; ¿cómo?, empezando por, sin rollos, hacerlo, sin gatopardismo, partiendo de cero.