sábado, 10 de enero de 2026

Lo cotidiano.139 De un sinvergüenza de manual Fernando Merodio 10/01/2026

Lo cotidiano.139

De un sinvergüenza de manual

Fernando Merodio

10/01/2026

Es importante, me refiero al, hoy, presidente del gobierno y sinvergüenza es palabra a la que el Diccionario de la lengua da, entre otros, tres sentidos: 1. Adj. Pícaro, bribón. U.t.c.s., 2. Adj. Dicho de una persona: que comete actos ilegales en provecho propio, o incurre en inmoralidades. U.t.c. y 3.f.Perú. Desfachatez, falta de vergüenza y, para ser estricto al aplicar tal adjetivo, en concreto su acepción 2, a Sánchez el genético Malo, uso el manual no escrito que -a mis 20/30 años- me imponía el diario trato con -alguno de los- militantes de aquel útil PCE y durante 58, me tatuaba en el corazón Rosa para, ante el áspero rigor de la vida, añadir firme que, para no -querer- darse cuenta de ello hay que ser -sin duda- beneficiario de los hechos del canalla o vivir/pensar/leer muy poco y, así, integrarse en la inagotable caterva de los que el Proverbio 18:7 del rey Salomón dice: “La boca del necio es quebrantamiento para sí y sus labios son lazos para su alma”, irritándome ahora que el tal Sánchez, finja ética política y -dañando una y otra, ¿no tiene más que hacer?- use en público dos pautas, ejemplos, Trump, Maduro -y ahora Delcy- trumpismo/madurismo, que él -aún impune- practica, para arrastrar por el barro la respetable frase: “Una ilegitimidad no puede ser respondida con una ilegalidad” ¡Genético sinvergüenza!

El Roto  19.12.2025

¿Seguro que es un motel? ¿No será un prostíbulo/sauna?

Que hable de legalidad/legitimidad quien no ganó ni una elección y para gobernar trapichea -ahora- con un inhabilitado que pretende destrozar en ilegal almoneda la equidad territorial entre todos -él, TVE, Prisa y otros, (ab)usando de verbo perverso, dicen a eso “negociar/pactar”- mezclando lo peor de lo peor en “progresista” revoltijo codicioso, ni izquierda ni derecha: la PSOE, los amigos no contritos del tiro en la nuca, los que recogen del suelo la fruta del árbol común agitado por gallinas asesinas, un golpismo estúpido, amnistiados/inhabilitados de la “vía Pumpido”, convictos/fugados, rémoras/parásitos que -sin ni idea- cabildean la historia de Franco y además -no razonan- creen, ¡ay, la fe!, todo a las que denuncian para, sin enfocar el “conflicto” real, expulsados del cielo, tras hacerse de un caserón hortera en Galapagar, servir “chiquitos” en una tasca de Lavapiés y dedicar -siervos- sus -pocos- votos a evitar que desenrosquen de la poltrona a su “benefactor”, Sánchez el genético Malo, insulto a la inteligencia y a los que lucharon y -aún luchan-, sabido ya que su suegro, su amada Begoña o él mismo vivieron -muy bien- de un proxenetismo cutre y capitalista masivo, hasta aferrarse -con dientes adultos- a la agrietada teta de la corrupta mercantil PSOE, sin siquiera intuir qué es ganarse -rectamente- la vida con -si la tuviera- la fuerza de su trabajo, haciendo de su hermano David arquetipo de cómo, para vivir sin trabajar, no es preciso cerebro, o de Begoña una bachiller/catedrática universitaria, repartidora en Moncloa de subvenciones -que pagarán- next generation, o con la banda del Peugeot, de cofrades/secuaces, émulo cutre de Leonard Cohen, tras tomar Ferraz, luego tomó Moncloa, Ávalos, Cerdán, Koldo, a los que, ¡desleal sin ética!, hoy dice no conocer, o su -de él- general fiscal, o su -también de él- suplente generala fiscala, o la corte de apelación de Conde-Pumpido, o la cosa del CIS,…, hacia la ciénaga a que, sin mayoría en las Cámaras -¿ganó o no las elecciones?- va sin programa -o presupuesto constitucional- y, tras -su único éxito- dividirnos en dos mitades hostiles -o con él o contra él- hacer lo que le viene en gana, generando, dice Ana Carmona, catedrática de derecho constitucional, una insufrible, poco democrática “levedad del parlamento”.

El Roto  07.01.2026

Metáfora -suave- de lo que -nos- están haciendo

Para no oscilar en el terremoto que (pre)ocupa a nuestro sinvergüenza de manual no se precisa valorar a Trump ni -quizá- a Maduro o Delcy, tan unidos a Zapatero y Podemos, bastando, acaso, recordar los atronadores aplausos -incluidos los del hoy huido, ayer espléndido presidente con sus palmeros de la z o la ceja- tras el asesinato en Pakistán -no su entrega a un tribunal en Brooklyn, NYC- de aquel Osama bin Laden que los humilló o el de tantos otros molestos para el emperador de turno, como Allende, en Chile, a manos de Pinochet y la CIA del nobel de la paz, Kissinger, o el genocidio de los indios dueños históricos del territorio USA, sioux, apaches, comanches, cherokees, navajos, iroqueses,…, expulsados por abusivos colonos europeos, o la interminable lista de descendientes de esclavos negros asesinados, como Martin Luther King Jr, o Malcolm X, o el secuestro, juicio y encarcelamiento del dictador Manuel A. Noriega, o la guerra de Vietnam, o las “operacionesEscudo, Tormenta y Sable, durante la “guerra del golfo”, o las injustificadas “intervenciones” en Líbano, Congo, Indonesia, Líbano, Zaire, República Dominicana, El Salvador, Irán, Sinaí, Golfo Pérsico, Somalia, Sierra Leona, Bosnia y Herzegovina, Servia, Yemen, Afganistán,… que -antes de lo de la Venezuela “progresista” y Trump- justificaron canciones como la de Barry McGuire, “Eve of destruction” y permiten denunciar fraudes como el de nuestro Sánchez hablando, en el caos que él -con otros- causa, de legitimidad y legalidad ¡Genético sinvergüenza!

¿Duda alguien que vivimos tiempos de destrucción?

Pese a todo alardean, crecemos y crecemos y ello -según TVE, Prisa, La Sexta y la caterva de ignaros sin escrúpulos que, con buen sueldo, opinan-, en los grandes números, es bueno, no en los pequeños, como (de)muestra la -cada día peor- calidad de vida, siendo, además, lo del crecimiento -solo- un mal trampantojo, pues explican los que, tras, sabiendo, pensar, explican que vivimos un tiempo en que el límite material del planeta Tierra, la crisis de energía y agua potable, el caos del clima, la ignara ineptitud del poder -o lo que sea- político/económico,… hacen que la infantil/egoísta pretensión de crecer sin límites sea -lógico- inviable, en especial en la decreciente Europa que, lejos de la Ilustración, las revoluciones, los derechos del hombre-ciudadano, superpoblada, creyéndose -no sé por qué- superior, mal envejecida, superada por todo el -resto del- mundo, desindustrializada y carente de recursos propios -o ajenos- expresa la ruina en que nos movemos urgidos por la irracional, furiosa prisa que hizo a John Berger, reflexivo marxista, requerir en “¿Estamos a tiempo?”, libro póstumo que escribió con Selcuk Demirel, “Paciencia, paciencia, porque los grandes movimientos de la historia siempre han comenzado en esos pequeños paréntesis que decimos ‘mientras tanto’” y, en la misma línea, hace 50 años, en dos sabias conferencias tituladas “Austeridad”, que prologó Julio Segura, años después consejero de la siniestra Comisión Nacional del Mercado de -¿qué?-Valores, CNMV e imputado en lo de Bankia, charlas, una para intelectuales y otra para militantes obreros del -entonces muy- potente, serio PCI, en las que su secretario general, Enrico, Berlinguer, explicaba que -la lenta- “austeridad” debe ser, para los marxistas, “lucha efectiva contra la situación existente, contra la evolución espontánea de las cosas y, al tiempo, premisa, condición material para realizar el cambio”, transformada “en arma de lucha moderna y actualizada tanto contra los defensores del orden económico y social existente como los que la consideran única situación posible en una sociedad destinada orgánicamente a permanecer (…) cada vez más desequilibrada, más llena de contradicciones, injusticias, desigualdades”, no siendo, pues, (con)cesión a los intereses de la clase dominante o a la supervivencia del capitalismo, sino “opción con avanzado y concreto contenido de clase” que, apoyada en la fuerza del trabajo logre una mejor forma de vida usando viejos, “válidos instrumentos de liberación” mediante un “desarrollo económico y social nuevo para el riguroso saneamiento del Estado, la profunda transformación de la organización social, la defensa y expansión de la libertad igualitaria”; cuestión de -solo- pensar un poco e imponerse -además- a quien se oponga.

Flavita Banana  08.01.2026

Define con -exigida- precisión -quirúrgica- la paciente austeridad

Coda estoica.- Aconseja Epicteto, el esclavo, en su “Manual de vida”. 46, “Admite solo las cosas que le son necesarias al cuerpo. (…) Pero proscribe lo que solamente sirve al fasto y a las delicias”, siendo cada día más los que, expertos, intuyen actual, implícita, inevitable la idea del “decrecimiento”, vinculada a lo “necesario” de Epicteto, la “paciencia de John Berger, o la “austeridad” de Enrico Berlinguer, todo, además de -muy- sano, necesario para la supervivencia del género humano, en la línea de la “Meditación“ 11 del Libro VII del también estoico emperador Marco Aurelio cuando afirma que “para el animal racional actuar conforme a la naturaleza es también actuar conforme a la razón”, precediendo a la exigencia de austeridad, decrecimiento, paciencia, en un mundo -cada día más- atestado, con cuyos límites biofísicos chocamos, obligados a -frente al capitalismo de Sánchez el Malo y su elefantiasis tumoral del PIB y demás memeces que patrocinan los del 1%-, no crecer más.

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